Un viaje a la isla del encanto

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Que placer es chupar una buena concha, empecé a buscar su punto U, lo localicé enseguida gracias que tiene un clítoris bien grande, en cuanto apoyé mi lengua ahí desprendió un hermoso gemido de perra en celo. Eso me excitó más chupando esa concha que es un placer, en verdad no se cuanto tiempo le chupé la concha, cuando se vino yo quería seguir toda mi vida chupándosela.

Este relato sucedió entre diciembre de 2003 a enero de 2004, llegué el 26 de diciembre a las 11 de la noche en un vuelo por Copa Airlains desde Buenos Aires a Puerto Rico, vía Panamá, en este viaje inauguraba mi visa de turista de los EE.UU.

Solo les diré que este estado libre asociado a los EE.UU es uno de lo países más caros del mundo, pero bueno, sarna con gusto no pica.

Al llegar, me espera una guagua (combi), así le llaman ahí a este transporte, que me llevó al hotel Marriot del Condado. Así fue que me hospedé y recién al día siguiente, después de desayunar, alquilé un auto y salí a conocer, con la compañía de un mapa.

Tomé la ruta que va por Toa Baja, Dorado, Vega alta, baja y llegué hasta Arecibo, conocí esa ciudad y su playa, en verdad en esa época hay muy poca gente, ya que ahí es pleno invierno, pero la temperatura siempre es de más de 20 grados, fue un medio día y tarde bastante aburrido, a eso de las 4 de la tarde decidí volverme, así que me fui a las duchas y me higienicé y vestí…

Cuando salía para irme al auto (carro), me percato que había bastante gente caminando, muchas mujeres de más de 30 caminando por la playa, así fue como conocí a Brenda, una mujer de unos 40 años, más bien petisa, con unos kilitos de más, pero de muy linda cara, su cuerpo bien delimitado en su curvas y muy tetona.

Me arrimé y aprovechando que jugaba de visitante le pregunté como debía hacer para salir a la ruta para regresar para Condado, me explicaba y yo me hacía el que no le entendía, esa fue la estrategia para seguir con la charla, me dice no se haga problema, no son de tutear de entrada, yo voy por delante en mi guagua, camionetas y Ud. me sigue, bien, pero vos estas caminando y no quiero interrumpir tu actividad, no se haga problema, suelo caminar para distraerme y de paso hacer un poco de gimnasia, que bastante me está haciendo falta, para mi te ves perfecta, lo que agradeció. Si me permites te invito a tomar un café en alguna confitería de por acá, se sonrió y me explicó que las cafeterías por lo general cierran entre las 3 y 5 de la tarde, bueno habrá algún lugar donde podemos sentarnos a tomar algo y charlar, pregunté, si claro, pero en verdad no puedo ahora, que lástima, pero bueno que le voy hacer.

Así fue que cada uno buscó su auto, nos encontramos en la salida del estacionamiento, ella esperaba afuera, aboné el estacionamiento y arrancamos hacia la salida, llegamos casi donde ya se transforma en carretera, se estacionó en el paseo, como dicen ahí a lo que nosotros le decimos costado o banquina, yo estacioné detrás de ella, bajé y me fui agradecerle y pedirle su teléfono si me lo quería dar, para concretar la charla con café de por medio, no me lo dio, pero me dijo que al día siguiente me llamaría al hotel, ¿a que hora?, como a las 9 de la mañana, bueno, espero tu llamado, me acerqué y le di un beso y se fue. Bueno argen, un intento más perdido, pensé entre mi. Llegué al hotel y el de recepción me informó que tenía un recado de un compueblano mío, que vive en la isla y que le había avisado que estaría de vacaciones por esa isla.

Había dejado un numero de teléfono para que le llame y así lo hice cuando llegué a mi habitación, saludos de por medio y no se cuantas cosas más y quedamos en comer juntos esa noche, así fue que fuimos como a las 8 de la noche a una pizzería que es de unos rosarinos que está ahí cerquita del hotel. Por supuesto que a las dos y media de la madrugada nos pidieron que nos retiráramos ya que iban a cerrar, en esa charla entre tantos temas me sugirió que me alquilara un monoambiente (estudio), que con 1000 dólares lo tendría por un mes y que al finalizar si todo estaba bien, me devolvían 500, así que de pagar casi 250 por día, pagaría 500 por un mes, para hacerlo corta alquilé el Dpto., tuve que comprar algunas cosas, sábanas, toallas y provista, además me prestó una porquería de auto, era solo un Mercedes y me dio un celular que era de su empresa y que tenía libre de llamadas recibidas y hechas gratis en toda la Isla, todo eso me costó 2 fernet y dos gancias que me había pedido que le llevara, salió barato, ¿no?. Quedamos que me buscaría al otro día después en la tarde y que él se encargaba de arreglar todo y así lo hizo.

Eran como la 8 y media de la mañana y suena el teléfono de mi habitación, era el conserje, diciéndome que había una llamada para mi si la atendía, pásela por favor le solicité, hola, buen día, ¿te desperté?, ¿quien habla?, Breda, ¿ya no se acuerda de mi?, si claro, pero en verdad pensé que no me llamarías, vio que no somos de palabra las Boricuas, que alegría me das, mire no puedo hablar casi ahora, pero quería cumplir, si quiere hablamos en la tarde, está bien, pero llámame a este número y le pasé el del celular que me había dado mi amigo. OK, lo llamo a la tarde, cuando quieras, te mando un beso, gracias y le llamo, chau.

Me volví a dormir, como a las 11 suena el celular, era mi amigo, que me aprontara que pasaba por mi en 45 minutos, eso si, se podía demorar más si se encontraba con algún tapón, cosa muy común, ya que el trasporte público es bastante malo y la mayoría de la gente usa autos, más que si hay un pájaro cantando en la ruta disminuyen la velocidad y se forman embotellamientos (tapones) espectaculares. En la tarde ya estaba instalado en el Dpto. en el mismo Condado, con un Mercedes a mi antojo, celular y con un presupuesto mucho mayor para disfrutar, solo me faltaba hacer las compras que les mencioné anteriormente, cosa que pensaba hacer al día siguiente, pero volvió a sonar mi celular y nuevamente era Brenda, charlamos y le comenté todo lo que había conseguido gracias a este amigo y que solo me faltaba hacer las compras, ¿me quieres ayudar?, total hoy es sábado y no tienes problema de trabajo imagino, si así es, vente me ayudas con las compras y vamos a comer, total en una hora estas acá, déjeme ver unas cosas y le llamo para atrás, no entendía lo que me quería decir con el para atrás, me contestó que me llamaba en unos minutos.

A los 20 minutos recibí su llamada diciéndome que a las 6 estaría en el  Dpto., le di la dirección, cuando estaba  a cinco minutos me llamó nuevamente para que la recibiera, así que bajé y llegó, le abrí la cochera, le hice seña de que entrara, saqué el Mercedes y la hice estacionar en la cochera, nos saludamos con beso en las mejillas, subimos al auto y nos fuimos a Plaza de las Américas, un shopping que es el más grande que hay, compré la ropa de cama y las toallas, caminamos y fuimos a comer a Cabaña las Lilas, parrilla Argentina, que de parilla argentina no tenía nada, pero está bien, terminamos de comer como las 9 de la noche y todavía me faltaba ir a un super, pero como pueblo, que es un super, cierra a las doce, pude hacer las compras, y nos fuimos para el Dpto, subimos las cosas y nos pusimos a guardarlas y charlar, puse música desde la compu portátil y la invité a bailar, aceptó y en verdad baila muy bien, empezamos bailado con los palmeras, cuando terminaron como 10 temas de cumbia, puse a Los Nocheros y la tomé de la mano, la abracé y nos pegamos, empecé a pasarle las yemas de los dedos por encima de blusa, sobre la espalda, busqué poner mi pierna entre la de ellas, pero no aceptaba, seguía con mis caricias y le decía que era muy linda, que me gustaba mucho y que estaba feliz de que nos pudiéramos conocer, ya sabía que era viuda que tenía dos hijos y que trabajaba para el gobierno municipal de Arecibo…

Empieza a sonar Entre la tierra y el cielo, presta atención a la letra y con Los Nocheros empecé a cantarle al oído, sin dejar de acariciar ya no solo la espalda, metía mi mano por debajo de su pelo y le hacia masajitos suaves en su cuello, intenté nuevamente poner mi pierna entre las suyas y aceptó, ahí nuestros cuerpos no podían estar más pegados, enseguida le di besitos en su cuello, correspondía con poner su cabeza como para retirar mi boca, no se si porque no quería o porque le causaba cosquillas, pero seguí insistiendo, hasta que se dejó besar en forma libre, a esto mi pija estaba bien dura pegada a su pelvis por el costado, la abracé bien fuerte para que sintiera mi erección, cosa que no era difícil de deducir, retiré mi cabeza hacia atrás y busqué su boca y nos empezamos a besar.

Entrelazábamos nuestras lenguas y nos dábamos nuestras babas, cuando nos dejábamos de besar en la boca, pasaba la lengua por su cuello, empezó gemir y acariciaba mi nuca, entrelazando sus dedos con mi pelo, volví a su boca y con una de mis manos fui buscando su pechos, que en verdad son bien grandes, se los masajeabas por encima de su blusa, bajé mi mano a su culo, se retiró de mi boca y me dice, espera quiero ir al baño, está bien, le di un pico y enfiló hacia la puerta del baño, antes de llegar se dio media vuelta y me dice, espérame, no te vayas a ir y se rió…

A los minutos me pidió que le pasara su cartera, que más que cartera era un bolso, salió del baño, nos besamos, hizo que me acostara en la cama y que me sacara la ropa, que solo me quedara con el slip, apagó las luces, dejando sola la del baño encendida y con la puerta un poquito abierta y empezó hacerme un baile  con strip tess, mi pija estaba que reventaba mi calzoncillo y me la empecé a masajear, no, no te toques, solo tienes que mirar y cumplí su orden…

Cuando quedó solo con su tanga, se vino hacia la cama y me empezó acariciar mis piernas, se dedicó a besar mis pies subiendo por mis piernas, cada vez más para arriba, puso sus manos en mis tetillas y las masajeabas, apoyó su cara sobre mi pija por encima del calzoncillo y la olio, vio la aureola de gotas de calentura que despedía mi pija y le pasó la lengua, apoyaba sus labios por mi calzoncillo apretando mi verga, bajó su manos, tomó mi slip, levanté mis caderas y me lo bajó hasta sacarlo, saltando mi pija como un resorte…

Se acostó apoyando sus tetas en mis piernas, la tomó con una mano y se la tragó, haciéndome gritar de placer, la chupaba con tantas ganas que me hizo acabar en minutos, llenándole la boca de leche, la cual un poco tomó y otro salió por sus comisuras, limpió bien mi pija y después juntó toda la leche que no había tomado y se la tragó.

Subió directo a mi boca y nos empezamos a besar, encontrando un poquito de mi semen en su boca y me lo comí, la tomé de las nalgas, la giré y me subí encima de ella, dejé de besarla, diciendo ahora me toca a mí, comerte todita, sonrió y empecé a bajar con mi lengua, iba desde su cuello hasta sus pechos, ahí me entretenía bastante, dado que son bien grandes, le levantaba uno y pasaba mi lengua por el borde inferior, que es siempre donde más transpiración hay, que rico saborear ese líquido de mujer caliente a través de su transpiración, tomé con mis dos manos sus tetas y metí mi cabeza entre ellos, apreté como si estuviera formando una concha y jugaba con mi lengua,…

Esto sí que le gustó ya que sus manos se apoyaron sobre las mía y apretábamos juntos esas tetas contra mi cara, empecé el recorrido de la ruta de una buena chupada de concha.

Pasé por el peaje del ombligo introduciendo mi lengua y jugando un ratito, cuando llegué a su pelvis, me incorporé, tomé su tanga con las dos manos, levantó las caderas y después ambas piernas, la saqué, se abrió y al ver esa concha bien afeitada, literalmente me tiré a chuparla, apoyé toda mi boca en su concha y mi lengua como resorte empezó en su trabajo…

¡Que placer es chupar una buena concha!, bien afeitada y con mucho jugo, empecé a buscar su punto U, que es no es le mismo que el G, lo localicé enseguida gracias que tiene un clítoris bien grande, en cuanto apoyé mi lengua ahí demostró que estaba en lo correcto y desprendió un hermoso gemido de perra en celo.

Eso me excitó más y agudicé mis deseos, chupando de una forma escandalosa esa concha que es un placer, en verdad no se cuanto tiempo le chupé la concha, pero cuando se vino, yo quería seguir toda mi vida chupándosela.

Les aseguro que está entre las 5 conchas más lindas que he chupado, junté toda su acabada con mi lengua, me la fui tragando, pero tenía deseos de más y volví al juego de incentivar todo, enseguida volvió a emanar jugos y otra vez al punto U.

Así estuvimos por más de una hora, que hermosa mujer, cuando más le chupaba la concha más orgasmos se tiraba y más quería, no se cuantos orgasmos fueron los que dejó salir y no me interesa, esa noche solo les puedo decir que no hubo penetración, solo hicimos sexo oral toda la noche.

En otro relato contaré el porque fue así.

Espero que les guste y prometo continuarlo.

Autor: Minetero Vicioso

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Escrito por Marqueze

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