Una experiencia real de una pareja con dos chicos.

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Somos Adán y Eva, (como comprenderéis, ninguno de los nombres aquí citados son reales, pero las vivencias si) un matrimonio español, heterosexual de 40 y 42 años, y vivimos en una ciudad grande. Hasta ahora hemos intentado mantener el “tipo”. Eva es muy guapa, morena con unos extraordinarios pechos redondos, no muy grandes, vamos, de los que caben perfectamente en la palma de la mano. Tiene un hermoso culo, que ha empezado a disfrutar de él hace poco. Yo, tengo la suerte de ser alto, delgado y bastante musculoso, y gracias a mis ojos verde- azules, me han permitido ser atractivo y disfrutar de los intercambio de parejas dándole morbo a la mujer de la otra pareja.

¿Como explicas a tus amigos o conocidos, que te da muchísimo morbo ver a tu mujer alcanzando el orgasmo con otros hombres?

Empezó con nuestra relación. A medida que fueron pasando las semanas, meses y años, fuimos incorporando fantasías en la alcoba. Empezamos a hablar de terceras personas durante el acto sexual a los pocos meses. Al segundo año hicimos un trío con un chico.

Luego vino la visita a un club de intercambios. Eva salió corriendo de aquel sitio. Aún no estábamos preparados. Al final lo hicimos con una pareja. Algunas noches, recordamos esa y otras noches, con parejas, una amiga de Eva, chicos y hasta con grupo bastante raro en una ocasión. Esa noche fue cuando Eva descubrió que también podía disfrutar de las penetraciones anales.

Os voy a contar una de nuestras aventuras.

Una noche le comento a Eva que hacía tiempo que no hacíamos alguna travesura y me contestó:” Anda, prepara algo para el viernes noche.” “¿ Y que tenias pensado, chicos, pareja? Le pregunté.

Quedamos en que dos chicos, en casa. Me dijo que pusiera un anuncio en una web de contactos para conseguir chico muy viciosos, una foto de ellos, y ella les contestaría.

No sé porque, pero conseguir chicos es mucho mas fácil que chicas para estas cosas. La verdad es, que como siempre, voluntarios había muchos. Contacté con al menos diez chicos que quisieron enviarnos una foto. Eva las vio y contesto a tres o cuatro que eran de su agrado. De estos escogió a dos; Alberto y David.

Alberto había mandado una foto de cuerpo entero, en la cual se podía ver un “buen aparato” y David mando dos, en una de las cuales estaba “muy guapo” según Eva. En su mail Eva le decía que le gustaba el sexo anal y los consoladores. Quedamos con ello en un lugar cerca de casa, donde debía recogerles a la hora indicada.

Aquella noche, unas horas antes de la cita, Eva me pidió que le afeitase el vello del pubis, me dijo “Déjame el culito bien limpio de pelos, quiero que esta noche esté perfecto.” Yo estaba muy excitado. Le afeité toda la zona de la entrepierna, dejando un minúsculo triangulo en la parte superior del pubis. Me esmeré separándole los carillos para llegar bien hasta el ano.

“Voy a tomar un baño de relax. ¿Porqué no preparas el salón mientras? Habíamos quedado que pondríamos un colchón en el centro del salón. La idea era que, mientras yo iba a buscar a los chicos, ella se masturbaría y se pondría a tono.

Llego la hora, cogí el coche y me acerque al lugar de la cita. Estaba nervioso y excitado. Tanto que llegué cinco minutos antes. Alberto ya estaba allí. Me acerqué y pregunté “¿Eres Alberto? “¿ Si, hola, eres Adán? Empezamos a hablar, me pregunto si era lejos. En eso llega el Peugeot que me había descrito David. Se bajó. Nos presentamos y dije:”¿Venís con ganas de pasarlo bien? Pues vamos, que Eva nos espera.”

Ya en el ascensor, empezamos a hablar de la noche que nos esperaba. David preguntó:”¿Y es verdad que a Eva le gusta el sexo anal?” le contesté que si, que no podía imaginarse cuanto.

Entramos sin llamar. Allí estaba Eva, sentada en el sofá y viendo una película porno, vestida con un vestido negro y medias de malla. La notaba algo acalorada, seguro que se había masturbado mientras veía la peli. Ya conocía esas medias. Son de las que dejan la entrepierna, el estomago y el culo libres. Sobre el colchón, un tubo de vaselina y nuestro consolador negro. Un bicho de 20cms y bastante grueso.

Presentaciones, la situación,

siempre un poco tensa al principio, besitos y Alberto y David se sientan a cada lado de Eva. Les pregunto si quieren una copa, a lo que todos me dicen que si. Cuando vuelvo de la cocina David ya tiene su mano sobre la pierna de Eva y están hablando de la doble penetración que la protagonista de la película está recibiendo.

Digo:”¿Cariño, esto es lo que quieres que te hagan esta noche estos chicos? “Espero que me hagan esto y mucho mas” “¿Porqué no nos enseñas esas medias tan bonitas que tienes?

Eva se levantó y, en las narices de los chicos, empezó a levantarse el vestido de forma a enseñar, poco a poco, las aberturas de las medias. Llegado el momento donde se lo levantó del todo y pudimos ver su culito, enmarcado en esas medias y su chocho recién rasurado. Se nos hacía la boca agua.

Eva se tumbó en el colchón y, levantándose el vestido, empezó a masturbarse. Se abrió las piernas, masajeando se suavemente el clítoris.

“¿Quien quiere masturbarme?” preguntó.

Enseguida, Alberto se tumbó a su lado y siguió con la faena. David se levantó y empezó a desnudarse y yo a desabrocharle el vestido. Era de los que se abren por delante, tres botones y ya está, no tenía nada mas puesto que las medias.

David, estaba empalmado y se tumbó detrás de Eva, sobándole los pechos mientras Alberto la masturbaba. Ella echó mano hacia el pene de Alberto y empezó a restregárselo por el culo. Me desnudé y le abrí las piernas por completo.

Alberto aprovechó ese momento para desnudarse también y mientras yo les decía”Mirad, así es como le gusta que la masturben.” él puso su polla en la boca de Eva.

“Como chupas” exclamó Alberto mientras le obligaba a comerse su polla.

Hasta entonces, no me había fijado en el tamaño que tenían los chicos, y aunque en las fotos se les veía bien armados, la realidad es que eran grandes.

“¿Podrás con estas pollas cariño?” Eva empezó a chuparsela a David y dijo”Ya verás cuando me la metan por el culo, ¿Porque me vais a follar también por el culo, verdad?.” “No sabes las ganas que tengo.” dijo David.

“Y yo.” dijo Alberto.

“Primero por el chocho, mientras Adan me dilata el culo con el consolador”.

Dicho y hecho, Alberto empezó a meterle su pedazo de tranca mientras yo cogía el lubricante y el consolador. Alberto bombeaba cada vez mas fuerte y Eva se estaba poniendo a cien. Mientras, empecé a meterle la puntita del consolador.

“¿Te gusta’” “Me encanta.” Decía Eva. “Si. Así, despacito, poco a poco, hasta que me lo metas entero.” “¿David, cambiamos? Le dije.

David tomó el consolador, mientras Eva me la chupaba y Alberto se la follaba.

“Ay si, que bueno.” Decía Eva. “¿Está todo dentro? “Ahora si” “Masturbame mientras Alberto me folla. ¿Quieres ser tú el primero que me la meta por el culo?”

David no sabía decir otra cosa que:”Me encantaría”. Eva tuvo un orgasmo. Largo, seguido:”Ahora, quiero que me la metas ahora.”

David se tumbó de espaldas, con su mástil bien erguido. “Siéntate encima” dijo.

Eva se puso de espaldas a el, y agarrando el pene, se lo fue introduciendo poco a poco en su culo.

Una vez metida entera, se recostó sobre el, dejando su vagina al descubierto. Alberto le metió de nuevo la polla en la boca y yo la masturbaba. Eva se estaba poniendo como una moto. Se movía, con la polla de David bien metida y alcazó otro orgasmo.

“Alberto, metmela tú también.” Alberto se colocó frente a ella y le introdujo el mienbro en el chocho.

“Así te quería ver yo, con una polla en el culo y otra en el chocho” dije.

“Si, pues mira esto.” Se levanto y dijo”Chicos, cambiamos de posición”

Se puso a cuatro patas, David debajo y Alberto detrás. Se sentó sobre la polla de David, metiendosela por la vagina mientras se apartaba los carrillos, dejando su agujero dilatado a la vista y le decía a Alberto:¿No tenías ganas tú también?”

Eva se corrío varias veces esa noche, mas de ocho o diez veces. Yo me encargué que se corriera con la polla de los chicos metida por todos su agujeros, masturbándola cuando bajaba su excitación.

Terminamos no por que ella no quería mas, sino porque la vi exhausta (quizás me estaba poniendo celoso de ver como no paraba de correrse mientras la sodomizaban uno tras otro), el caso es que cuando se fueron los chicos a las tres horas me preguntó qu

e cuando lo repetiríamos.

Autor: Adan y Eva

adan_y_eva ( arroba ) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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