Una golosa madurita

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Diciendo esto me mamó la verga por 10 minutos con lo cual quedó como piedra. La puse en 4 patas, le ensalivé el culo y sin miramientos se la clavé por el ojo del culo, hasta los huevos. Al principio pensé que me había partido la verga con un apretón que me dio, pero después de unos minutos se relajó y empezó un mete y saca descomunal, era como si estuviera luchando por romperme el pico.

Hola mi nombre es Víctor tengo 35 años, soy de Santiago de Chile… Bueno esto pasó en diciembre del 2007. Un día chateando recibí un correo de una amiga que necesitaba que revisara su computador, por razones obvias no daré su nombre verdadero, pero la llamaremos Carmen.

Carmen es una mujer de 1.57 pelo rubio, de contextura gruesa. Labios carnosos. Una voz muy coqueta y excitante ojos cafés y muy abierta de mente. Siempre que chateamos caemos en conversaciones algo calientes, pero sólo eran conversaciones hasta que ese día me presenté en su casa. Ella es casada con 47 años, con dos hijas preciosas. La mayor de 20 años y la menor de 14 años, a las cuales no conozco en persona, pero si por foto.

Volviendo al tema me presenté, en su casa pasado las 10 de la mañana, al abrir la puerta, apareció con una bata de levantar. Se notaba que recién estaba saliendo de la ducha, nunca la había visto por cámara cuerpo completo, pero debajo de la bata se notaba un par de tetas grandes y duras las cuales sentí al momento de saludarla y abrazarla, en ese lapso su pelvis se pegó a la mía como si ella estuviese catando mi miembro el cual de algún modo reaccionó.

Ella me dijo que el computador estaba en el segundo piso que subiera mientras ella se colocaba algo más presentable, para mi estaba solo estorbando la bata la cual se la habría quitado con los dientes, pero como soy un caballero no lo hice…

Al llegar al segundo piso de la casa, encendí el computador, después de buscar algunos datos para ver que había que respaldar como información, encontré algunos videos algo cachondos, la mayoría de hombres súper dotados y otros de mujeres maduras teniendo sexo con hombres más jóvenes, lo cual me dio mucho que pensar.

Al principio pensé que se trataba de archivos de alguna de las hijas pero después comprendí que eran de mi amiga… yo cerré todos los archivos… y me hice el tonto. Cuando siento pasos en la escala. Era mi amiga la cual venía con una falda de tela muy suelta hasta un poco más arriba de las rodillas y una polera ajustada con los cual se notaban unas tetas enormes y duras las cuales en el monte se juntaban como invitando a la paja rusa (o cubana como le dicen en otros países), tratando de ser lo más caballero posible no hice comentario alguno, también calzaba una sandalias con tacón de aguja los cual me gustaron bastante.

Mi amiga me preguntó mientras me ofrecía un café y un cigarrillo, que tenia el pc (yo para mi pensaba aparte de los virus y los videos calientes que tenía nada más) le dije que no tenía nada grave que bastaba con actualizar el antivirus, y dejar que este actuara en el computador, a lo cual ella me dijo que si eso se demoraba mucho, yo le dije que dependía, pero más o menos 1 a 2 horas, a lo que dijo que tenemos tiempo, y yo enseguida le respondí, ¿tiempo para que? y me dijo para que nos conozcamos mejor.

Yo ya sabía para donde iba la situación, mientras yo bajaba las actualizaciones de Internet, ella estaba sentada frente a mí en otra silla de computador, con las piernas cruzadas, las que son torneadas y gruesas, dejando ver carnes muy firmes.

Después de dejar actuar el antivirus nos dedicamos a conversar. Hablamos de todo un poco, me contó que su marido ya no la tomaba en cuenta, hace tiempo que no hacia el amor como correspondía, cada vez que apagaba un cigarrillo se agachaba dándome un espectáculo de lujo con sus tetas, las que admiraba por su escote, con ese espectáculo.

Mi verga ya estaba tomando forma, lo cual ella lo notó, y me dijo muy suelta de cuerpo, ¿tú crees que soy una mujer que ya no es atractiva para los hombres?, yo haciéndome el tonto le contesté, ¿en que sentido te refieres físico y sensual?, en ambos me dijo, y se levantó y tomándose las tetas por encima de la polera, con ese movimiento me dejó más que caliente, luego de eso me dijo tú como hombre crees que mi culito es feo o fofo, con lo cual se tomó la falda y la apartó más para ajustarla a su culo el cual es grande y muy duro como una roca…

Yo le dije, ¿tú hablas en serio amor?, porque con ese par de tetas y ese culo te estaría culeando todo el día y la noche sin descansar… ¿en serio? me preguntaba ella como dudando, claro, le dije, si estuviéramos en un motel te lo demostraría, y ella me dice, ¿pero cual es el problema?, en casa también hay camas y no llegará nadie por unas cuantas horas más y girándose y poniéndose frente a mí, me dice, ¿que te gusta más, mis tetas o mi culo?

Yo aún sin salir de mi asombro por lo que sucede, ella toma mi mano derecha y la coloca sobre su teta izquierda y después toma mi mano izquierda y la lleva a su culo, el cual comencé a amasar.

Mientras nos besamos apasionadamente, ella no perdía tiempo y me empezó a masajear la verga por encima del pantalón, el cual ya tenía un bulto considerable, y me dice al oído, amor tienes un pico bastante grande y duro. Yo me senté de nuevo en la silla, ella con un movimiento audaz libera sus dos enormes tetas las cuales son descomunales duras y grandes, se bamboleaban de un lugar a otro. Mientras se acercaba toma sus tetas con las manos las cuales apenas la abarca.

Carmen tiene verdaderos melones naturales, coronados con 2 pezones enormes como frutillas de color café oscuro, se coloca frente a mí y me dice con una cara desencajada de calentura: ¿Alguna vez has chupado tetas de una mujer madura?, yo dije, si, solo con mi cabeza, ya que el habla no me salía, después de salir de mi trance le dije: Carmen no es la primera vez que chupo un par de tetas, pero debo ser franco nunca he chupado tetas tan grandes bellas y duras como las tuyas, si me dice ella son tan grandes y estoy muy orgullosa de ellas por que así las podemos compartir.

No salía de mi asombro cuando ella se levanta la falda y se monta encima de mí, sobre mis piernas, a continuación no podía creer Carmen toma su teta derecha y se la mete en la boca succionando con sus carnosos labios su gran pezón, ella toma mi cabeza y la lleva a su tetaza izquierda la cual succioné como si fuese un ternero.

Después de estar chupando entre ambos sus tetotas por unos 20 minutos se levanta y me dice acompáñame bebé, te enseñaré cosas que jamás has visto y sentido. Mientras caminábamos a la cama yo iba metiendo mano por debajo de su falda, y pude comprobar que estaba sin calzones. Solo podía acariciar sus cachetes ya que el culo lo tiene muy duro y grande.

Al llegar a la cama me dice, ya calentón goloso, deja mi culo, después podrás jugar con el, se sentó en el borde de la cama con la tetas al aire, las piernas abiertas, con sus manos me atrae, se levanta la falda a la altura de sus muslos gruesos, y deja ver una concha bastante peluda y grande la cual brillaba con sus jugos vaginales.

Ella se da cuenta que le veo la entrepierna y me dice: mi amor mi conchita ya está lista para que me meta su verga gruesa y me haga gozar como una puta, pero antes le hará una chupada para probar ese pene cabezón y largo que tiene, me baja el pantalón y el bóxer y aparece en todo su esplendor mi verga dura tiesa y gruesa, con las venas bien marcadas, nunca la había vista así, me tenía como un burro, de caliente, después lo único que escuché fue el sonido de la boca de Carmen al meterse de un solo golpe mi verga en su boca hasta mis testículos, los cuales chocaban en cada embestida, en su barbilla, es una diosa chupándomelo, me succionaba la punta.

Cada vez que hacía eso me daba la sensación de despomarme, me tiritaban las piernas, sólo chupaba la cabeza y volvía a meter mi verga hasta el fondo de su garganta, con su manos masajeaba mis huevos, apretaba mis nalgas, me empujaba hacia ella, mi verga mide 20 cm. por 5 cm. de grueso lo cual no es tan grande, pero tampoco tan chica y Carmen se la devoraba como si la vida le fuera en ello, después de hacer una mamada fenomenal la mejor de mi vida para ser sincero, se echó para atrás dejando su concha al aire, me dice con una voz entrecortada, méteme el pico amor.

Como buen caballero, claro amor, te lo meteré hasta el fondo, pero primero te devolveré la mamada, y me dice: no amor nunca me han chupado la conchita, no me gusta mucho, mi marido nunca me la ha chupado, aunque comprendí que con la forma de chupar las vergas, nadie tendría tiempo de chuparla bien, ya que dan solo ganas de metérselo y cabalgarla, y pensé en forma casi automática, también te puedo hacer sentir cosas que nunca has tenido, y después de volver a chupar sus tetas encima de ella, me suplicaba que se la metiera, le dije que esperara un poco que no se arrepentiría.

Rápidamente bajé a su concha la cual tiene un olor fuerte a hembra en celo, con un líquido más viscoso que los que había probado en mi vida, me tenía loco de calentura tantas cosas en Carmen, al abrir su concha con los dedos descubrí un gran clítoris rosado con una gran pelotita en la punta la cual palpitaba, sin dudarlo, lo tomé con mis labios y lo succioné fuerte.

Carmen se quejaba como una yegua, entre gemidos me decía chúpame la zorrita mi ternero, chúpame la concha, yo solo tragaba y tragaba jugos de su concha. Chupé sus labios, metí mi lengua lo que más pude dentro de su concha, ella levantaba las pernas con lo cual pude ver su agujero del culo, se notaba bien apretado. Pasé mi lengua por la entrada de su culo, con lo cual exclamó: mira amor, mi perrito, me tienes hecha sopa la concha, con tu boquita. Mi amor déjame el ojo del culo, que me voy a acabar, ese era mi objetivo, ver como acababa esa concha que me desafiaba.

Metí mi lengua en su culo el cual contrajo y parecía que me chupaba la lengua con el culo, en un momento Carmen ya no decía nada, ya que se estaba chupando las dos tetas al mismo tiempo, era una visión muy caliente de como esta mujer se chupa los dos pezones al mismo tiempo, mientras de mi verga brotaban gotas de leche, por la calentura que tenía, seguí chupando afanado su concha, una y otra vez hasta que empezó a gritar:

-Amor estoy acabando, sientes como mi concha bota lechecita por ti.

Sin más pues mi boca en su concha y comencé a beber de su zorrita, era como si estuviera bebiendo de una llave, mi cara y labios quedaron embadurnados con su jugo. Ella, muy agradecida, me lamió la cara y boca para probar sus propios jugos, luego de saborearlos me dijo me dio hambre quiero comerte de nuevo la verga mi perrito. Pero esta vez quiero que la pongas entre mis tetas.

Dicho eso solo pude ver como mi gruesa y dura verga desaparecía entre esos 2 melones. Después de 10 minutos se echó para atrás y de un solo golpe se la enterré en la concha hasta los huevos. Carmen me abrazaba con brazos y piernas mientras le taladraba la concha, mientras empecé un mete y saca con fuerza, chupaba sus tetas y pezones, nuestras lenguas se peleaban por lamer los pezones, con mis manos le apretaba el culo, el cual estaba duro, ella solo me decía cada vez que sacaba una teta de su boca, párteme la concha con tu verga, es delicioso, como me culeas mi perrito caliente. Sácale leche a mi zorrita, sientes como te mojo el pico con mi concha.

Después de decir eso se volteó quedando yo de espalda en la cama y ella arriba de mí. Freno el mete y saca y me miró mientras amasaba sus tetas, y me dice amor, ahora verás como culeamos las maduras cuando nos calientan y tú lo has hecho más que nadie, metiéndose una teta en la boca me dice: ahora verás como te chupo con esta gran concha tu grueso pico, y comienza un sube y baja lento, pero después muy rápido, parecía que me quería cortar la verga, cada vez que subía apretaba la concha y cuando bajaba, la relajaba con lo cual se lo metía bien profundo.

Después de un rato me dijo: amor me voy a acabar de nuevo, yo le dije entre cortado que también. Me dijo amor quiero tu leche en mi boca, yo la miré y le dije ven por ella, se para rápidamente y de puso encima de mí, puso su concha corriente en mi boca y empezó a succionar sin sacar mi verga de su boca. Yo veía y sentía como acababa en mi boca, tragué todo su néctar, ella me dejó limpiecita toda la verga, caímos rendidos uno al lado del otro.

Mientras nos fumamos un cigarrillo me confesó: Amor jamás un hombre menor, me había seguido también el ritmo, nadie había aguantado más de 10 minutos culeándome, y menos de esa forma. Amor me culeaste como si fueras un actor porno.

Yo por mi parte le confesé que nunca pensé que las mujeres maduras como tú fueran tan calientes y tan golosas. Ella me sonrió y me dijo: perrito, por haberme chupado tan rico el sapito (concha), te haré un regalo, nadie me ha podido culear por el culo. Es tu trofeo.

Diciendo esto me mamó la verga por 10 minutos con lo cual quedó como piedra. La puse en 4 patas, le ensalivé el culo y sin miramientos se la clavé por el ojo del culo, hasta los huevos. Al principio pensé que me había partido la verga con un apretón que me dio, pero después de unos minutos se relajó y empezó un mete y saca descomunal, era como si estuviera luchando por romperme el pico.

Yo apretaba sus tetas lo cual la calentaba, pero cuando toqué su concha y su clítoris, empezó a decir cosas como: amor párteme el culo es tuyo, quiero que me des tu leche en el ojo del culo, llénamelo. Quiero beberlo con mi culo amor. Dicho esto no pude aguantar más y exploté entre gritos en su culazo, caí rendido, nos besamos, y nos duchamos juntos.

Luego me tuve que ir…

Nota: quien dijo que la mujer con la edad se pone frígida… quien lo haya dicho no tiene idea, otro día les cuento otro relato.

Autor: Víctor

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Escrito por Marqueze

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