UNA LARGA NOCHE DE SEXO

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Era solo la primera jornada de sexo de una larga noche, los chicos se pusieron a tomar cervezas, a conversar entre ellos, nos decían cosas que tratábamos de entender, pero que no lográbamos, me fui hacia Janeth, nos comenzamos a besar apasionadamente y ella solo me dijo que me había portado bastante bien, pero que ahora se iba a bañar y que me metiera a bañar con ella, los chicos buscaron el teléfono y vi que estaban haciendo una llamada creo que para la recepción, seguramente para pedir algo de comer, ya eran como las 4 de la tarde, y habían pasado cerca de 2 horas desde que habíamos estado en el café con los sujetos, Janeth me dijo que tenía hambre.

Nos metimos a bañar ella primero ya que ya estaba desnuda y se veía ese brillo en su vagina producto de su sistema de lubricación vaginal que funcionaba a la perfección, me desnudé y me metí con ella en el baño, comencé a enjabonarla situado detrás de ella, ambos bajo la lluvia de la regadera, le besé el cuello, y le dije lo maravillosa, fabulosa y especial que era para mi, enseguida mi pene comenzó a ponerse rígido y ella sin cambiar de posición bajó su brazo y me tomó el miembro, con delicados sube y baja, seguí besando y mordiendo el lóbulo de su oreja, con una mano acariciaba sus senos, y con la otra su vagina, que perdía su humedad propia por el agua de la ducha, le pedí que se apoyara contra la pared que quería penetrarla, pero fue difícil, y opté por sentarme en el piso de la ducha, con mi pene erguido, duro, con ganas de vagina, ella se puso delante de mí y se agachó sobre mi cuerpo, tomó mi pene y lo guió a la entrada de su vagina.

Ella hizo todo, se movió como una diosa, veía su rostro de adicta sexual, sentía su estreches vaginal, sus labios, y calor interno de su cuerpo, sus senos voluptuosos vibrar al ritmo de su cuerpo, se los apretaba con una de sus manos, yo me dediqué a su clítoris y labios con una de mis manos, me cabalgaba como una diosa, se movía frenéticamente, y empezó a gemir, me clavaba fuerte las uñas en unos de mis brazos y se mordía los labios con fuerzas, estaba cerca del orgasmo y yo cerca del mío, se movía con más rapidez, veía mi pene entrado en su vagina, le decía que me gustaba, es divino Janeth, me gustas, quiero que se detenga el tiempo con mi pene dentro de ti, ella se retorció de placer y chorros de mi semen se estrellaron con las paredes de su vagina, habíamos acabado, y nos sentíamos divino, nos quedamos unos segundos en esa posición, hasta que lo flácido de mi pene permitió que con movimientos internos de los músculos vaginales Janeth lo expulsara, no sin antes reírse un poco por lo que estaba haciendo. Nos terminamos de bañar y Janeth me dijo que por favor saliera a comprar algo de comer, y que ella se quedaba porque quería seguir jugando un rato más con los chicos.

Salí del baño y comencé a vestirme, los chicos se habían semi vestido y esto a Janeth no le causó gracia y les dijo directamente, epale, así no se vale, vamos a desvestirse que yo sigo desnudita… me dio risa ya que ellos no entendieron, pero ella se hizo entender y se fue uno a uno a desabrochar sus pantalones y a desvestirlos, me dijo a mí que me vistiera y saliera a comprar pizza que tenía hambre. Al terminar de vestirme ya los había desvestidos a todos, y yo le dije a ella ya vengo, ella se quedó con ellos.

No se como se pusieron de acuerdo, pero en un santiamén, ya los chicos estaban los tres sentados en la cama, ella le hacía sexo oral al del medio y a cada mano tenía un pene, los masturba lentamente y seguía tratando de tragarse el pene de uno, alternadamente se sacaba un pene de la boca y se iba hacia el otro y así estaba, haciéndole sexo oral a los tres penes gringos, los penes inmediatamente se pusieron duros, ella se separó de ellos y se recostó sobre la cama, sin dejarse de estimular de jugar con sus manos en su vagina, se tocaba su clítoris, sus labios, se lo acariciaba de arriba para abajo y regresaba, los chicos se sentían en el cielo, uno de ellos se fue de boca contra su vagi

na, mientras otro lo ayudaba y entre dos le hacían la cuquita, uno con su lengua y otro con sus manos, separando sus labios vaginales, jalándolos y pellizcándolos, el tercero se fue a sus senos, los apretaba duros, mordía los pezones, que enseguida se endurecieron, y todo el área de los senos se tornó en rojo, del maltrato que les daba sus senos, besos, caricias, pellizcos, mordiscos, Janeth no sabía que hacer, solo gemía de placer.

En ocasiones como reflejo intentaba cerrar su piernas con fuerzas, pero los dos de abajo con más fuerzas que ella se las abrían con rudeza, esto la enloquecía aún más, uno de ellos procedió a colocarle el pene en el área de su vagina, presionaba primero con su cabeza, roja y dura, el clítoris, jugó unos segundos y procedió a meterla, a Janeth se le paralizó el mundo, le pareció una eternidad, sus movimientos pélvicos involuntarios, lanzaban su vagina hacia el pene, los otros lo animaban, uno le tapaba la boca con su boca, en un fuerte beso, y el otro separaba sus piernas para facilitar la penetración, en cuestión de segundo un pene entraba y salía rítmicamente de su vagina, uno presionaba contra su garganta y otro jugaba con una de las manos de ella, Janeth se sentía en el cielo, iba a ser cogida por tres tipos, nunca lo hubiera imaginado, quería ser golpeada azotada, cogida y violada, David que la estaba penetrando, llamó a uno de sus amigos, e iniciaron una penetración alternada, uno entraba y se salía y entraba el otro y se salía, así, y Janeth, solo convulsionaba, le estaba comenzando un orgasmo que duraría varios minutos seguidos, nunca había sentido tanto placer, en eso sintió como un chorro de semen le caía en su cara, en el pelo, buscó lamerse lo que le cayó cerca de la boca, pero la mayoría había quedado en el pelo, los otros dos seguían comiéndosela por la cuca, y ella no sabía como detener el orgasmo y sus gritos, quería más y eso pedía, Olan que ya había acabado sobre sus cabello, comenzó a bañarle en cerveza, la cama era un desastre, Janeth, era una mezcla de sudor, semen, fluido vaginal, cerveza…

Cambiaron de posiciones probando miles de posturas, Olan veía, y se lo dio a mamar a ella, para que se le pusiera duro, los otros dos aún no acababan, en eso la pusieron en cuatro sobre la cama, que tenía más cerveza que nada, Mike, que era el que tenía el pene de menor tamaño, quería cogerla por el culo, ella se dejó, estaba muy extasiada para oponer resistencia, nunca lo había hecho, pero quería probarlo, suavemente Mike presionó su pene contra su ano, con algo de resistencia, pero ayudado por la cantidad de líquidos que bañaban el cuerpo de la chica, Olan se sentó en el respaldar de la cama, con su pene ya erecto dentro de la boca de Janeth, y David, se masturbaba viendo toda esta imagen.

Mike, consiguió penetrarla por completo y empezó a moverse suavemente, Janeth sentía un dolor terrible, que la dejaba sin aliento, quería gritar, pero tenía el pene de Olan en su boca, si se rodaba para adelante se ahogaba con el pene de Olan, y cuando evitaba ahogarse con el pene de Olan sentía un dolor inmenso en sus entrañas, pero la lujuria la acompañaba y la desmayaban, ya casi no tenía vida propia, sentía los testículos de Mike chocar contra sus nalgas, las manos de David que tocaban sus senos, sus caderas, su pelo lleno de semen y cerveza, todo su cuerpo, y tenía el pene de Olan en su boca, sentía el olor de sus genitales, sus testículos golpeaban su labio inferior, no lo podía creer tenía 3 penes para ella y no sabía si algún día se repetiría, así que eso le daba ánimo a seguir…

El dolor cedió y ella misma se apretaba fuerte contra el cuerpo de Mike, aumentaron la cadencia de los movimientos, y sintió un chorro de semen proveniente de David, en ese mismo momentos se atragantó con un caudal de líquido caliente que golpeó contra su campana en la garganta, sintió este sabor básico del semen, sintió el calor del semen sobre su espalda, y sus contracciones vaginales, estimularon el pene que estaba en su ano, y empezó a sentir por primera vez en su vida un fluido caliente en sus intestinos, llena de semen por sus tres huecos, tuvo un orgasmo inimaginable los tres chicos vaciaron su penes por completo, sus testículos botaron inmensa cantidades de semen, sobre el culo, la boca y la espalda de Janeth.

Llego yo, tengo las llaves de la habitación, vengo con la pizza, abro la puerta y veo ese espectáculo, Janeth estaba en cuatro, volteó a verme con cara de desmayada medio muerta, aún Mike estaba dentro de su culo, con el pene de Olan en sus manos y David al lado de ella, por la juntura de sus labios faciales había rastros de semen, y también deslizaban por un costado de su torso, me dijo pasa, no te quedes ahí, no quiero que me vea todo el mundo solo tú, entro dejo la pizza en la mesa, Mike sale de su culo, Janeth se levanta, se queda unos segundos de pie, y su ano empieza a expulsar el semen invasor, que se comienza a deslizar por sus piernas, los chicos se limpian con toallas y sábanas, y Janeth hecha un asco se sienta conmigo en la mesa a comer pizza, yo con todo esto estoy súper excitado, veo a Janeth y no la reconozco, ella se ríe y sigue comiendo de su pizza…

Autor: Apocalipsis528

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Escrito por Marqueze

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