UNA MILITAR EFICIENTE

Estoy apunto de ascender a Sargento segundo, gracias a mi "esposo" el Mayor Hernández, que si no fuera por él, me hubieran hecho exámenes médicos y hubieran descubierto que soy hombre, y no una mujer, pero este no era el único problema, los mayores problemas surgieron cuando tenia que hacer los exámenes para ascender.

Viviendo con el mayor Hernández obtuve muy buenas referencia y recomendaciones por lo que me dejaba hacer los exámenes rápidamente, el único problema era el evaluador, que por coincidencia era el "esposo" de sophie, el Coronel García, obviamente Sophie pasaba sus exámenes y ascendía al siguiente día, pero en mi caso era diferente…

Aún cuando mis porcentajes de examen eran mayores al 90 % aún tenia que pasar al hacer el examen "oral" con el coronel, siempre me citaba en el salón del examen, me decía que me pusiera la ropa más sexy que pudiera.

La primera vez me indigné y le comenté al Mayor Hernández, pero él me dijo que si esa era la forma para ascender y que no me descubriera debía hacerlo, ya que los exámenes estaban fuera de la jurisdicción de él.

Para obtener mis objetivos tenia que hacer lo que sea, lo que sea, así que mi respuesta para agradarle al coronel era mi amiga sophie, sabría cual era su lencería favorita, que le gusta que le hicieran y que le gustaba hacer, así que sin dudarlo fui a preguntarle.

Cuando estuvimos en nuestro cuarto me enseñó la lencería que le gustaba al mayor, era lencería roja -mi color favorito- una tanga un tanto pequeña, un liguero con medias rojas también y un brasier de media copa, ella me regaló un juego, ella me lo puso, me dijo que me veía muy sexy.

Mis pequeños pechos como de colegiala se amoldaban al brasier, el liguero me quedaba justo, y la tanga ocultaba muy bien mi paquete, sophie no paraba de decirme lo sexy que me veía, hasta que llegó a un punto en que se había excitado y tenia una erección, se me acercó me besó y me dijo: ahora te enseñaré lo que le gusta hacer a mi "esposo"…

Primero empezó a besarme en la boca, luego se fue por el cuello, bajó a mi pecho, lo movió un poco para dejar a la vista mi pezón que empezó a besar, succionaba y besaba mientras que con su otra mano me apretaba mi otro pecho, eso me gustaba, y soltaba gemidos de placer, y jadeos.

Luego, me abrazó, me besó y me llevó a la cama, me acostó y me dijo: que sabrosa te ves en esas medias, me empezó a acariciar las piernas con una mano y con la otra seguía estrujando mi pezón, comenzó lentamente a subir su mano hasta mi entrepierna, acariciaba mi pene y me dijo: – veo que tienes una enorme erección pero a mi esposo no le gusta eso, al él le gusta ser el hombre, ¡así!

Me volteó y me puso en cuatro patas, agarró mis manos, así que mi cuerpo hacía un triangulo, con su otra mano obvió un poco la tanga y empezó a meter sus dedos, de uno por uno hasta que metió 4.

Ella me dijo: bien creo que le vas a gustar a mi esposo, pero ahora va lo verdaderamente bueno, me escupió en el culo y empezó a meter su verga en mi culo, hacia ya casi un mes que no sentía su verga en mi, como cuando llegamos al ejercito, empezó a meterla suave, pero rápido, el dolor y el placer eran inmensos, seguía y seguía empujando hasta que sentí sus muslos en mis nalgas, ya tenia a mi amiga dentro de mi…

Empezó a meterla y sacarla rítmicamente, me decía que me quería, que extrañaba masturbarme y que yo la masturbara, que se sentía muy bien mi culo, seguía metiendo y sacando su verga, me volteaba, me agarraba una pierna, me tiraba al piso y hacia todas las posiciones que ya nos habían enseñado en la mansión donde éramos sirvientas, todas y cada una de ellas.

Seguía metiendo y sacándomela cuando sentí un líquido tibio corres dentro de mí, a la par de que sentía como me corría yo.

Me abraz&

oacute;, y me dijo que deberíamos bañarnos, y que lavara la ropa que me acaba de regalar, a si que dejamos la lencería en la lavadora y nos metimos a bañar, ella me enjabonó a mi y yo a ella, empezó a enjabonarme mi culo y cuando voltee a verla, estaba otra vez excitada, así que empezó a meterla de nuevo, era delicioso, metía y sacaba, metía y sacaba, hasta que volvió a venirse dentro de mi.

Salimos de bañarnos, nos vestimos y sacamos de la lavadora la ropa, me dijo que a su esposo le gustaban las cosas un tanto locas, así que me advirtió que me preparara, y que me pusiera un traje sastre de minifalda arriba de la lencería, eso le gustaba aun más.

Al día siguiente y después de despedirme de mi esposo me dirigía al salón para hacer el examen oral, pero no sabia lo que me esperaba…

¿Como ven? ¿Ya perdí mi toque? ¿O les siguen gustando?

Espero que les sigan gustando mis relatos, y como podrán darse cuenta esta es ya la cuarta de mis entregas, iniciando con la secretaria, después la sirvienta Edén, la última fue la Nueva Recluta y esta que es Una Militar Eficiente, y esperen mas relatos a futuro. Espero sus comentarios en mi correo solo comentarios nada de agregarme ¿de acuerdo?

Siempre suya kAEdE.

Autor: kAEdE ivory_and_evony_kaede (arroba) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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