UNA PUTA MUY SABROSA

Como seguramente lo notaron he estado ausente por bastante tiempo, esto debido a problemas laborales en el empleo que me desempeñaba, lo cual me ha traído hecho un pendejo a la vuelta y vuelta y no había tenido tiempo de escribir, sin embargo no he dejado de "remojar la brocha" y aquí tienen a detalle esos acontecimientos; cabe señalar que todas las "donnas" involucradas en estas vivencias son putas callejeras verdaderas y los nombres son los que ellas mismas me dieron como propios.

La primer revolcada de esta serie se remonta al día lunes,por el cual me encontraba de visita en la Cd. De México y al no tener nada en especial que hacer decidí irme a dar una vuelta por el centro, sin embargo recordé que por la merced existen cantidad de putas ofreciendo su cuerpo por una miserable suma de dinero, (la situación del país nos ha llevado a eso… bueno ha llevado a las putas), así que no lo pensé dos veces, me coloqué el atuendo para no llamar la atención y dejando el auto, el oro, el reloj y demás complementos resguardados en la casa donde me hospedo cuando viajo por allá.

Me subí al democrático metro y como cualquier hijo de vecina llegué a la famosa merced….

Ya ahí primero hice un recorrido por el lado de la avenida principal (lado derecho en el sentido de la circulación de los autos) sobre la banqueta y como era de esperarse había cantidad de "ladies" dispuestas a pecar por $$$ así que fui viendo detenidamente a cada una, vi un total de 30 o 35 viejas, y había de todo, desde putas gordas prófugas del metate, hasta una que otra rubita (naturales y pintadas), de más o menos buen ver, quienes han ido al famoso mercado sabrán muy bien de que les hablo.

Posteriormente fui a la privada (creo que se llama Aldama, ahí mismo en la merced) y en esa privada las putas están dando de vueltas de una acera a la otra y los hombres nos paramos alrededor para ver la exhibición y contoneo de estas putonas… las cuales al pasar cerca de alguien descaradamente le "castañuelean" las llaves (de su cuarto privado) diciendo: vas… vas… (a coger por su puesto).

Ahí vi una putita nalgona media flacona que me gustó, así que esperé que diera otra vuelta para ver de a como… y en eso casi a punto de llegar a donde yo me encontraba parado se le acerca un chico, llegan a un acuerdo y se van a clavar… maldita suerte la mía (pensé), por no dejar le pregunté a otra de las que andaban "desfilando" a lo cual me respondió que $120 pesos (unos 10 usd), incluyendo cuarto, una "mamadita"para que se pare rápido y una posición además del misionero (toda una oferta verdad?) y comenzó a jalonearme la pendejita… vamos, vamos, decía…yo decidí no ir con ella y me regresé otra vez a las de la avenida principal.

En esta segunda vuelta vi una putita media madurona, pelirroja, que me gustó, así que al regresar para contratar sus servicios nuevamente se me anticipó un cabrón y que se la lleva… me lleva la put… (dije entre dientes) así que nuevamente continué la búsqueda y de momento vi parada en una esquina una puta gordita blanquísima, muy pintarrajeada, con una blusa hasta el cuello, y una minifalda conjunto de la blusa, el cual marcaba unas enormes tetas y un "señor culo", no llevaba medias y sus tobillos se observaban peluditos (¿como estará aquello? al momento lo imaginé) y finalmente llevaba unos zapatos de plataforma altísima (como buena puta)… en fin esta putita estaba como me la recetó el dr. Ja, ja, ja.

Así que sin dudarlo un momento más la abordé con el clásico: ¿cuanto?… ¿mi reyna?… ella como buena puta me vio de arriba abajo y dijo $145 pesos (unos 12 usd). Yo dije ahora si me como esta cosota, por lo que sentí con la cabeza y ella solo dijo: sígueme… caminamos como media cuadra y se metió en un hotelucho piojoson, me pidió el pago por anticipado, pago el cuarto y ya cuando íbamos subiendo la escalera (yo iba detrás de ella) pude ver ese gran culazo de cerca (casi lo llevaba en mis narices) adem&aacu

te;s de cómo se bamboleaba.

Yo ya iba como se dice, a media asta, por la calentura de solo ver, entramos al cuarto, se acostó, se quitó su pantaletita negra de encaje abrió las patotas y dijo: apúrate… yo que estaba que ardía quería algo más que metérsela, por lo que le pregunté si no hacia "cositas", a lo que dije después: quiero que me la mames que te encueres por completo, hagas las posiciones que se me antojen, te pueda manosear a placer y hasta darte por el culo… que dices? ¿Cuanto me cuesta ese servicio especial?.

La muy pendeja solo me pidió $250 pesos (unos 22 usd) así que al momento le tiré el dinero en la cama y después de recogerlo con hambre, empezó a encuerarse dejando ver unas enormes chichototas blancas, con el pezón chiquito, una lonjota no menos grande que le llegaba hasta la entrepierna, una rajadota llena de pelos negros y unas nalgotototas muy pero muy grandes… así encuerada se sentó en la cama quedando su cara a la altura de mi verga a la que le puso un condón y después de limpiar el aceite lubricante con un kleenex se la metió a la boca para chupármela tal como habíamos acordado.

Lo hacia lentamente así que yo inicie un rítmico de mete y saca moviendo la cadera como cogiéndomela por la boca, así estuvimos hasta casi hasta venirme, ella dijo: ¿ya cambiamos…? nuevamente asentí con la cabeza pues quería probar ese culazo, por lo que inmediatamente después de una orden mía se puso en cuatro patas y yo la ensarté en el acto, sin piedad ni miramientos, ahí podía ver el culazo que empinado triplicaba su tamaño, y aunque cerca de la división de los cachetes de sus nalgas tenia algunos granos de acne (que le daban más morbo al asunto)me dediqué a darle metidas y sacadas separando en ocasiones los ya mencionados cachetotes y ver ese prieto botoncito que era su culo.

En dos ocasiones le pasé el dedo descaradamente metiendo la puntita y después lo olí, le daba de nalgadas, la jalaba de la cintura, le agarraba las tetotas que se columpiaban ante mis empellones, en fin me estaba dando el gran banquete y recuerdo muy bien que de las metidotas, pues le sacaba toda mi verga y se la volvía a enterrar bruscamente, hacia un ruido como si se estuviera pedorreando, pero era el aire que escapaba por los bombazos.

Así estuve cono doce minutos hasta que otra vez casi a punto de venirme cambiamos, ahora yo acostado y ella cabalgándome, otra vez dio inicio la copulación ahora con sus melones sobre mi cara, y yo a chuparlos, le mordía los pezones mientras le llenaba la concha de mi caliente leche.

Ya durante el periodo de relajación ella se desensartó, me sonrió, se vistió apresuradamente (yo hice lo mismo), le di un besote, una nalgada, y le pregunté su nombre: Viene y… dijo murmurando… "Valery"

Así que ya saben cuando vayan a la merced se las recomiendo.

En el próximo les contaré que hice con otra puta de la calle…

Saludos cordiales.

Autor: El Gato Volante

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Escrito por Marqueze

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