UNA TARDE EN FAMILIA

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Esto que voy a contar supongo que ocurrió por casualidad, por estar en ese sitio y en ese momento.

Eran principios del mes de abril y mi familia se había reunido por el cumpleaños de nuestro abuelo. El hombre cumplía 90 años y para celebrarlo nos juntamos tíos y primos en la casa de una prima mía que se llama Marisa. Mi edad es 30 años, soy el menor de la familia y estoy soltero. Mis hermanos y mis primos (dos primas y tres primos) rondan ya los 40 y todos tienen hijos.

El día comenzó dando un paseo con el abuelo y tomando unos vinos por los bares cercanos a la casa de mi prima. Después todos fuimos a comer a la casa, donde de nuevo el vino corrió alegremente, después el cava y después los licores. Todo el mundo estaba bastante animado y el día estaba siendo perfecto. Sin embargo, a eso de las 5 el abuelo se retiró a echar una siesta, los niños bajaron al parque a jugar y todos los hombres, ya un poco borrachos, decidieron ir a jugar a las cartas y fumar puros a un bar cercano. Yo me disculpé diciendo que ni sé jugar a las cartas, ni me gusta el olor a tabaco. Además, dije bromeando que alguien se tendría que quedar cuidando de las mujeres de la familia. Ellas me regalaron un sonoro abucheo ante estas últimas palabras.

De todos modos allí me quedé yo entre tanta mujer, leyendo el periódico dominical mientras el resto huía despavorido al bar. Todo era muy normal hasta que me di cuenta de que mi prima Marisa, que estaba sentada justo frente a mi, tenía sus piernas colocadas de tal forma que desde donde yo estaba podía ver su entrepierna perfectamente. Realmente yo sentía una vergüenza terrible, pero no podía dejar de mirar su coño que se transparentaba perfectamente a través de su ropa interior clara. He de decir que Marisa tiene 36 años y está francamente buena. Es un poco caderona, pero tiene unas tetas impresionantes y unos labios carnosos muy sensuales.

Así estuve mirando perversamente durante un rato, mientras ellas hablaban como gallinas locas de cremas depilatorias, bronceadoras, moldeadoras, etc. Como la conversación se hacía acalorada por momentos, mi prima se movía una y otra vez dejando a la vista una panorámica cada vez más deliciosa para la mirada ávida de su primito. Ya no podía retirar la vista de su coño, lo tenía bien cuidado. Bueno, quiero decir que parecía que lo tenía semi afeitado y daban unas ganas terribles de meter la cabeza entre las piernas y hacerla una buena lamida. En esto estaba yo pensando, con la mira Había ido a quitarse las bragas para enseñarle el coño a su primito. Yo no lo podía creer y estaba tan caliente que creía que mi polla iba a estallar los botones del pantalón y salirse buscando un coño calentito donde meterse. Tras una buena dosis de panorámicas maravillosas, me levanté disculpándome para ir a la cocina a beber un buen vaso de agua fría que me calmara un poco. Cual fue mi sorpresa que detrás de mi se levantó Marisa diciendo que me mostraría donde guardaba los vasos, así que me acompañó a la cocina donde nos quedamos solos.

-Cómo te estás poniendo primito, cómo se entere mi marido de que le miras el coño a tu prima…- me dijo de sopetón.

-Bueno, mira, es que no puedo dejar de mirar, lo siento- dije bastante sonrojado.

-No te preocupes, me gusta ver como te calientas con tu prima- contestó ella.

Entonces sin pensarlo le agarré el culo por debajo de la falda palpando un glúteo carnoso que me puso aún más cachondo. Ella se retiró rápidamente diciendo que no era el lugar, que podía venir cualquiera y ver como le estaba metiendo mano, que era una mujer casada y le tuviera respeto. Yo me disculpé y le dije que no volvería a pasar, pero que me entendiera, que la situación me sobrepasaba, que en ese momento solo pensaba en follarla como una fiera. Creo que esto último la puso bastante caliente a ella porque se arrimó a mi y restregó su coño contra mi polla que estaba como una piedra.

Dio un gemido delicioso…mmmmm -Vayamos a algún sitio. Tú haz lo que te diga -me dijo.

Al volver al sal

ón dijo que no había hielo y que ella quería tomar algo, así que iría a una gasolinera cercana a comprar una bolsa de hielo. Entonces preguntó si yo podía llevarla en mi coche a lo que yo obviamente dije que sí un poco confundido.

Salimos de la casa y entramos en el ascensor. Yo estaba como fuera de mí, así que le agarré el coño y empecé a sobarlo. Ella volvió a deshacerse de mi, pero me enseñó una llave.

-Vamos al cuarto trastero. Allí me podrás follar como quieres, fiera.

La verdad es que casi me corro al oír esas palabras. Volví a sobarle el culo y ahora también las tetas, no podía parar. Forcejeábamos un poco y ella estaba también muy caliente porque tenía el coño chorreando, pidiendo guerra. Cuando llegamos a la puerta del trastero, le quité la falda y entramos casi a empujones. Entonces ella me echó mano a mi verga. Ahora que estábamos a salvo ya no ponía pegas a nada. Me tocaba la polla como si nunca hubiera visto una igual. Se la metió en la boca y empezó a chupármela como una loca. Yo apoyaba las manos contra la pared y follaba su boca con tal fuerza que algunas veces ella tenía que pararme, pero a mi ya no me paraba nada. La había sacado las tetas y mientras ella me la chupaba en cuclillas yo la sobaba las tetas hermosas que tenía. Me corrí dentro de su boca echando un enorme chorro que salpicó por todos lados.

Pero era tal el estado mío que la polla seguía empalmada e inmediatamente la puse a cuatro patas contra la pared y le metí toda la polla. Ella gritaba y gemía un montón diciendo métela más, primo, métela más. Yo le daba unos empujones de miedo mientras le cogía las tetas apretándolas. Me encantaba ver como se le movían las nalgas con los empujones que le daba. Ella me cogía el culo y me apretaba aún más hacia ella. Me estaba follando a mi prima y estaba siendo el polvo más salvaje de mi vida. Cogimos un ritmo delicioso q aquel polvo no se me olvida. Hubo otros más adelante, pero estos fueron ya en mi casa, en mi cama. Nada que ver con aquel tan salvaje y tan deseado por mi. A veces las cosas que surgen de repente son las que uno más disfruta.

Autor: Aquí_la_luna aqui_la_luna ( arroba ) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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