VACACIONES DE FANTASIA II

vacaciones 2

Después de tomar un buen desayuno, con el que mi exquisita esposa se repuso de la agotadora noche, nos dirigimos a la playa, para tomar el sol y bañarnos.

Cuando pasamos por la piscina, camino a la playa, pudimos observar una mujer estupenda que tomaba el sol desnuda, cosa común en este resort para adultos. La verdad es que tenía un cuerpo muy bien formado, con unos pezones que parecían querer elevarse hacia el cielo. Lo que más me llamó la atención es que lucía un corte de pelo en su conejito muy bonito, igual al que usa mi mujercita, es decir un corte no muy grande, pero bien cortado en forma de rectángulo, que comienza en el pubis y se alarga hasta perderse entre los muslos. Una delicia a la vista y al paladar, cuando le hago sexo oral y paso mi lengua por toda esa zona exquisita.

Cuando llegamos a la playa, ubicamos un lugar para recostarnos y como a esa hora no había mucha gente quedamos en un sector desocupado.

Una vez tendidos en las reposaderos, mi mujercita se sacó la parte de arriba del bikini y me pidió que le echara bronceador. Mientras ella se recostaba boca arriba y cerraba sus ojos, me dedique a esparcir crema en todo su cuerpo. Primero en la cara y cuello, posteriormente en los hombros y finalmente en todo su pecho y estomago. La verdad es que en esa zona me demoré bastante, pasé varias veces crema en sus senos y sobre todo en sus pezones, porque sé que le encanta que le masajeen esa zona. Rápidamente se le endurecieron y agrandaron como dos botones a punto de reventar. No tardó mucho en empezar a emitir pequeños quejidos y su respiración se puso entrecortada, producto de la excitación que le inundó.

Para aprovechar el estado calientito en que estaba, aproveché de continuar con la crema hacia sus muslos, rozando con mis dedos su conejito, cada vez que pasaba por el interior de sus muslos.

Al poco rato, cuando terminé de echarle crema en sus piernas y tobillos, me dijo. Mi amor, mejor no siga, porque estoy completamente mojada y capaz que me tire encima de ti acá mismo.

Le dije que si quería que volviéramos a la pieza, pero me dijo que prefería descansar y mantenerse caliente lo máximo, con el fin de que en la noche pudiésemos disfrutar mucho más para el panorama que tenía pensado. Le pregunté a qué se refería, pero sólo me dijo que no me preocupara y que lo único que me podía adelantar es que me encantaría. Se dio vuelta y me dediqué a esparcir crema por toda su parte trasera del cuerpo, teniendo especial cuidado de masajear el interior de sus muslos y su conejito, cada vez que podía, acción que la hacía dar pequeños brincos y susurros cuando la tocaba y que dejó mis dedos totalmente mojados con el jugo de su conejito.

Como sabía que necesitaba descansar, la dejé tranquila y yo también aproveché de tomar un poco de sol y me tendí con los ojos cerrados.

Al poco rato me debo haber dormido, porque sólo desperté cuando mi mujercita me tomó del brazo y me dijo que despertara para que no me fuera dar insolación. Nos sentamos y pedimos una bebida a un mozo que pasaba por ahí con una bandeja ofreciendo tragos a los huéspedes del hotel. Nos pusimos a observar la playa, que a esa hora ya estaba con bastante gente. Cerca nuestro, se había colocado una morena que tomaba el sol desnuda y no pude dejar de reconocer que era estupenda, con un cuerpo bien formado y con todas sus cosas bien colocada.

Parece que me distraje bastante con el estupendo panorama que de repente sentí a mi mujercita que me decía: Mi amor ¿cómo se vería ahí?, frase típica nuestra cuando nos referimos a alguna escena de sexo en alguna película o foto de alguna delicia como la que observaba.

Le contesté ¡estupendo!Ella me dijo: le encuentro toda la razón, porque la mujer es estupenda y se nota que es una delicia a la vista de cualquiera. Mi amor, continuó, no se preocupe que puede mirar y disfrutar tranquilo, ya que ahora le toca a Ud. disfrutar, tal como yo tuve la oportunidad de gozar anoche con el regalo que me hizo.

“Ya le dije esta mañana, agregó, que ahora me tocaba a mí darle un regalo, así es que de a poco vamos a ir preparando s

u sorpresa”.

Luego mi mujercita siguió provocándome, pues me dijo: ¿…….Le gustaría besar esos pezones que está viendo……..? o ¿………………preferiría estar enterrado en el conejito……? ¡Me imagino, amor como se pondría si estuviera en un jacuzzi con ella!, agregó mi mujercita, con esa sonrisa picarona que le caracteriza cuando está calientita o pensando en una buena sesión de sexo. La situación era media incómoda para mí, ya que no quería que ella se sintiera mal, así es que le dije que no se preocupara, que no quería ponerla en una situación inconfortable ante otra mujer. Me respondió que no me preocupara tanto y que aprovechara de disfrutar la vista todo lo que quisiera, ya que si decidíamos pasar más allá, ella se encargaría de dirigir todo y que ella me diría cómo y en que condiciones sería mi regalo.

¡Lo único que le puedo asegurar mi amor, es que no se va a arrepentir y la ocasión será inolvidable, tal como lo fue para mí anoche!

Como ya era la hora del aperitivo le dije que mejor fuéramos al bar y así yo también aprovechaba de calmarme, puesto que me estaba poniendo a mil. Nos levantamos y nos dirigimos al bar. Cuando íbamos pasando nuevamente por la piscina, esperaba encontrar la preciosura que estaba en la mañana tomando el sol desnuda, pero no la vi. De todas maneras, no quedé decepcionado, ya que había otra morena recostada en una silla tomando el sol desnuda y la verdad es que estaba para comérsela. Tenía un cuerpo estupendo y estaba recostada en una reposera, sobre una bata amarilla que llevaba abierta. También tenía puesto unos zapatos amarillos taco alto que para mi gusto, hace que la mujer se vea muy sexy. Era muy bien formada y tanto los senos como sus pezones eran para comérselos, lucía un frondoso conejito con un corte de pelo tal como mencioné anteriormente, es decir, rectangular y muy bien cortado. Mi mujercita se dio cuenta de inmediato de adonde dirigía, mi vista y muerta de la risa me dijo: Mi amor, parece que hoy es su día, porque la verdad es que le ha tocado ver varios bocados de mujer, cual de todos más delicioso.

La verdad es que habíamos visto mujeres estupendas, así es que a esa altura ya estaba muy calientito. Le dije a mi mujercita: ¿te imaginas los tres en un jacuzzi? ¿Te atreverías? A lo que mi adorable y caliente mujercita me respondió. ¡Mi amor, debo reconocer que esta mujer está estupenda y me imagino que si se diera la ocasión y con una buena botella de champagne, sería fácil disfrutar los tres! ¡Me imagino que te encantaría ver como ella me come el conejito! ¿No es cierto? Rápidamente me imaginé la escena, ya que mi esposa sabe que una de las cosas que me excitan es ver a dos mujeres jugueteando y comiéndose por todos lados. Le dije: ¿te gustaría estar besándole los pezones o pasando tu lengua por el conejito ese? Mi linda esposa con su sonrisa pícara me respondió con otra pregunta ¿Cuánto aguantarías al vernos en esa escena, antes de tirarte encima? Los dos nos miramos y nos largamos a reír.

Tomados de la mano seguimos hacia el bar, ya que si continuábamos así reventaríamos de calientes. Cuando llegamos al bar, ubicamos una mesa y esperamos que nos atendieran. Seguimos haciendo bromas sobre la escena anterior y noté que mi esposa tenía esa mirada especial cuando está calientita, mientras se pasaba la mano por el pelo, echándolo hacia atrás. Signo de que está inquieta, sobre todo cuando está excitada. Al poco rato se acercó una garzona, a tomarnos el pedido. Era una pelirroja bastante atractiva, y muy risueña. Luego de pedir nuestros tragos se alejó. Entonces mi mujercita mirándome con picardía me dijo: ¿Cómo encontraste a la garzona?, parece que está bastante bien, ¿no es cierto?¿Te imaginas haciendo el amor con nosotras dos?Medio avergonzado le dije: ¡cualquier situación con Ud. mi amor, sería fenomenal y estoy seguro disfrutaría a mil!

Nos trajeron los tragos y durante todo el aperitivo, y posteriormente durante la hora de almuerzo, nuestra conversación la dedicamos a fantasear con escenas de sexo e imaginando diversas alternativas con las mujeres que habíamos visto durante la mañana en la piscina y la playa. Como estábamos a mil, mi esposa, me dijo que la esperara porque tenía que ir al baño. Seguí disfrutando mi trago, mientras recorría con la vista la piscina, para disfrutar de las mujeres que

habíamos visto tomando el sol, desnudas.

Al rato pude ver que mi linda esposa estaba en la barra del bar conversando con la barwoman y las dos se reían bastante. Daba la impresión que se trataba de dos grandes amigas. Poco después mi mujercita volvió a la mesa y al preguntarle que conversaba con la barwoman, me contestó: “mi amor, estaba preguntándole algunas cosas para poder preparar la fantasía que le prometí” Curioso le pregunté que era lo que conversaban, pero ella muy misteriosamente, me dijo: “amor, Ud. No pregunte tanto y confíe en mí que no lo voy a defraudar”. Después de un rato mi esposa propuso ir a la habitación para descansar, relajarnos y prepararnos para la noche.

Cuando llegamos a la habitación y como hacía calor, nos desnudamos para meternos en la cama, pero mi linda esposa, dijo que quería darse una ducha antes, puesto que estaba muy sofocante el clima. El baño de la habitación, tenía un shower doors con cristal transparente y se podía apreciar a mi linda mujer mientras se bañaba. Pam se jabonaba con una crema líquida especial de baño, de esas que dan abundante espuma y me pude dar cuenta que recorría con especial cuidado su cuerpo mientras aprovechaba de acariciarse entera. No tardó en cerrar sus ojos y tocarse con sus dedos jabonosos los pechos y especialmente sus pezones. Luego, siguió con su clítoris y nalgas, dando especial cuidado a todo el contorno y entre piernas. Desde la cama, donde me encontraba acostado, podía apreciar el excelente cuadro que ofrecía mi mujercita, sobre todo porque al parecer las conversaciones de la mañana y almuerzo le habían subido la temperatura y necesitaba satisfacer el volcán que seguramente bullía en su interior.

Lo bueno de nosotros como matrimonio, es que tenemos las mismas características sexuales y con poco nos ponemos de inmediato a mil, estado en que regularmente anda mi mujercita en los lugares más increíbles. Muchas veces en la calle, en la casa, en el auto, en un restaurante, etc. ella dice frases como:

“mi amor, estoy caliente”…….. Oh……”tengo ganas de chuparte”,…… o…… “me gustaría que me chuparas entera”… Oh…”…el conejito me palpita de caliente….”, etc. También ella algunas veces (que no son pocas) se coloca delante de mí y aprieta su lindo trasero contra mi verga y se refriega ardientemente. Obviamente, eso me pone a mil y sabe que me encanta, ya que mi pene se agranda y se pone duro de inmediato, que ella aprovecha para sentirlo en su trasero o tocarme.

Me encanta lo ardiente que es mi linda esposa, sabe todo lo que me gusta, como por ejemplo, a veces cuando llego del trabajo, junto con saludarme con un beso, se arrodilla delante de mí y sin más, me baja el cierre del pantalón, saca mi pene que se pone duro de inmediato y me da una buena mamada. Por mi parte, me fascina despertarla en la mañana con una buena sesión de sexo oral, besando y chupando su rico conejito, método que la deja contenta y a mil todo el resto del día.

Bueno, al mirarla como se duchaba, me di cuenta que era una de esas ocasiones en que estaba calientita y toda la escena en la ducha y forma de tocarse sensualmente, era porque ansiaba un buen pene o una mamada a su conchita jugosa. Dirigiéndome a ella le pregunté… ¿amor, como se encuentra?… a lo cual respondió con una pícara sonrisa, para seguir tocándose muy entusiasmadamente. La verdad es que Pam estaba muy concentrada en darse placer y como a mi me gusta cuando se masturba delante de mí, me dediqué a disfrutar de la escena.

Ella, estuvo tocándose un buen rato y se notaba que su ardor iba creciendo, ya que tenía la cara característica de cuando está excitadísima. Luego de un rato, salió de la ducha y se recostó en el borde del jacuzzi, para seguir muy concentrada y con los ojos cerrados tocándose, mientras daba pequeños quejidos de placer y levantaba sus caderas como queriendo ser penetrada hasta el fondo. Como me encanta que ella disfrute su sensualidad, no la interrumpí, aun cuando mi pene estaba por explotar y lo único que sentía, eran ganas de acercarme a ella y enterrar mi reluciente espada en su conchita. Mi glande estaba rojo, brillante y gotas de líquido seminal resbalaban por todo su contorno lubricándolo y disponiéndolo para entrar sin demora en un conejito caliente como el de mi esposa.

Aproveché de tomar mi dura verga con la mano y masturbarme lentamente, disfrutando de la calentura que me invadía. Esta

ba en eso, cuando mi esposa me dijo desde el baño: “mi amor, cuídese de no acabar, ya que quiero que junte el máximo de lechecita caliente para el regalo que le tengo preparado”.

Dejé de tocarme, ya que estaba a punto y seguí disfrutando la escena, pero debo decir que mi pene palpitaba a full y seguía ardiendo de excitación, completamente mojado por los líquidos que salían de la punta de mi glande. Mientras tanto, mi mujercita seguía en su auto terapia. Tenía el baño tan caliente, que parecía que de su interior salían bolas de fuego. Con los ojos cerrados y la boca entre abierta, daba angustiosos quejidos y frases entrecortadas de pura satisfacción y sensualidad, mientras recorría los labios de su vagina de arriba abajo con sus dedos, lo que provocaba que su clítoris estuviera grande y a punto de explotar:

Del baño salían exclamaciones “¡Ooooh…, mmmmmmhhhhh…, que rico…, me encanta…, ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh………! Yo no pude aguantar más y me dirigí al baño para darle una buena sesión de caricias con mi boca a su linda almejita. Cuando me disponía a mi tarea, ella me susurró:Mi amor, hagamos un 69, porque estoy ansiosa de sentir su verga en mi boca.

Rápidamente, nos dimos a la tarea de saborearnos mutuamente. Su conejito estaba empapado de jugos, que sabían de maravilla. Entre tanto, ella saboreaba el líquido seminal que inundaba mi palpitante glande, recorriendo con su lengua de arriba abajo mi endurecido pene, limpiando cada gota que salía de la punta.

Durante largos minutos nos dimos placer mutuo sabiendo lo que le gusta a cada uno. Por mi parte, acariciando con mis labios suavemente su clítoris y ella masajeando con la lengua todo el contorno de mi glande. Mi calentura estaba a mil, así es que le dije: “mi amor, estoy a punto, prepárese a recibir una buena ración de leche caliente….”Ella respondió: “cielo, espere un poco, porque debe estar a mil, para la sorpresa que le tengo preparada”. Luego agregó: “esto es un tente en pie, así es que paremos un rato para calmarnos…” ¿qué le parece que tomemos un poco de champagne? Sin embargo siguió pasando su lengua por mi cabeza que esta muy roja, brillante y que palpitaba a mil. Luego tomó con su boca mis testículos y succionó suavemente cada uno de ellos, haciendo que me sintiera en la gloria.

La verdad es que yo no podía más así es que reclamé pidiendo seguir para acabar, pero ella insistió dulcemente que paráramos un poco, para después gozar más intensamente. Se levantó y mientras seguía acariciando mi duro pene con sus manos, ayudó a levantarme y nos dirigimos al balcón de la habitación. Trajo una botella de champagne del refrigerador con dos copas. Ella se colocó la bata del hotel y me alcanzó la mía. Nos pusimos a disfrutar el champagne, que mi esposa había preparado, mirando el mar. Los dos sólo teníamos puesta las batas del hotel que eran cortas y muy refrescantes para ese clima. Pam llevaba su bata abierta dejando a mi vista su lindo cuerpo, lo cual me permitía apreciar en todo su esplendor los lindos senos y su conejito que tenía el pelo brillante con lo mojado que estaba.

En eso tocaron la puerta de la habitación. Miré a mi mujercita, pero ella sin ningún tipo de extrañeza, se dirigió a abrir la puerta, mientras risueñamente me cerró un ojo y dijo:”cielo, no pregunte nada y apróntese a disfrutar la velada que preparé”No alcancé a decir nada, ya que ella abrió la puerta. En el umbral, estaba parada la barwoman que nos había atendido durante el aperitivo. Llevaba un vestido delgado y corto, tipo mini, que dejaba ver sus lindas piernas y todo el contorno de su cuerpo, que era bastante escultural, según habíamos comentado con mi esposa en el bar. Lucía un escote pronunciado, que dejaba a la vista todo el contorno de sus senos y también resaltaban sus pezones, puesto que no llevaba sostén.

Las dos se besaron en la mejilla a modo de saludo y me di cuenta que Pam susurró algo al oído de Aline (así se llamaba la barwoman), después de lo cual las dos lanzaron una cómplice sonrisa, mientras me miraban. Aline, luego se dirigió a mí y me saludó con un leve beso en los labios, mientras sonreía. Ante esto, empecé a imaginar lo que habría preparado mi esposa y di por hecho que tendríamos una velada sensual de dos mujeres atendiendo a un hombre, fantas&

iacute;a que en varias oportunidades hemos conversado con mi mujercita. Sólo de pensarlo, mi pene empezó a ponerse inquieto, ya que como habíamos comentado con mi mujer, ella era un bocado exquisito. Sin lugar a dudas, mi linda esposa, había elegido muy bien el supuesto regalo que traía a nuestra habitación. Pam, le propuso a Aline si quería ponerse más cómoda y ésta contestó con una sonrisa mientras se desprendía del vestido, que dejó caer al piso. Quedó de pie frente a nosotros, sólo son una tanga de encajes color azul piedra, cuyos tirantes de los lados nacían de las caderas, resaltando sus piernas que terminaban en zapatos de taco alto, haciéndola ver muy sexy. Pude apreciar con todo detalle, que tenía un cuerpo estupendo. Sus pezones eran grandes y su tanga, dejaba entrever un lindo conejito, aunque con menos pelo que Pam. Con mi esposa, debimos haber puesto una cara de impresión muy marcada, ya que nos quedamos en silencio y Aline nos dijo sonriendo, ¿…no van a ofrecerme una copa de champagne por lo menos…? Pam reaccionó rápidamente y le acercó una copa que llenó con champagne de la botella que estaba en la cubeta de hielo. Luego dijo sonriendo: “perdona amiga, pero es que nos dejaste impresionados, porque te ves muy bien y estás estupenda”.

Ni corta ni perezosa, Aline respondió: “…nena, tú no estás nada de mal. Por lo que se aprecia a través de la bata que llevas, tu marido debe estar muy feliz de tener un bocado como este a su lado…”

Pam se sonrojó con el cumplido y sólo atinó a sonreír. Para cortar un poco el hielo de la situación, dije: “la verdad es que las dos se ven estupendas y no tienen nada que envidiarle a nadie. Les aseguro que este paisaje que tengo frente a mí, lo envidiaría cualquier hombre”.

Aline respondió: “…amor,… y cualquier mujer también,…te lo aseguro…”. Luego dio una mirada a mi mujercita y ambas sonrieron. Pam, dijo: esperen un segundo, que voy a ponerme cómoda y se fue a la sala de la habitación.

Aline, con soltura me dijo: “…yo también creo que haré lo mismo… ” y rápidamente se desprendió de su tanga, quedando sólo vestida con sus zapatos taco alto. En eso entró a la habitación mi linda esposa, quien venía desnuda y también se había puesto unos zapatos taco alto, luciendo muy sexy. Me miró y dijo, ahora amor, ¿estoy bien?Ud. cielo, contesté, siempre está estupenda y con esos zapatos y en esa “tenida de eva” sabe que dan ganas de comérmela”. Su conejito, lucía muy hermoso y el corte de pelo era de un color negro intenso brillante, que contrataba muy bien con esa parte del cuerpo que no estaba tostada, lo que hacía maravillosa la vista. Pam tenía la respiración acelerada, ya que sus pechos se agitaban permanentemente haciendo resaltar sus pezones que se encontraban erectos y grandes.

Aline que no perdía detalle se acercó a Pam y tomándola de las manos se colocó frente a ella y exclamó: ¡…. nena, estas estupenda…..de verdad que lo que dejaba traslucir tu bata era tal como lo supuse…! Mi mujercita sólo sonreía y dijo: ¿de verdad lo piensas?Sin darle tregua, pasó su mano por el conejito de Pam, que provocó que mi mujercita diera un respingo y un escalofrío recorriera su cuerpo desnudo. Luego Aline agregó:”tienes un conejito muy lindo, me gusta el corte de pelo que llevas, y además dijo, debe estar delicioso ya que estas empapada” “se nota que estás muy ansiosa o estuviste jugando con tu marido antes que yo llegara”. Pude notar que mientras retiraba la mano desde el conejito de Pam, sus dedos tenían entrelazados dos cristalinos hilos, con los jugos que manaban de la conchita de mi esposa, que recordaba esos aceites espesos, para masajes. Los jugos de mi calentita esposa se alargaban maravillosamente desde su conejito hasta la mano de Aline, quien puso una cara muy sensual cuando se los llevó a la boca y chupó cada uno de ellos lentamente, hasta tragarse todo el néctar de mi ardiente mujercita que había empapado su mano. Mi esposa, media turbada, sólo atinó a decir: “Eres realmente ardiente, no se puede decir que seas tímida”.

Aline, sin ningún pudor respondió: …”¿no te gustó?, si quieres me detengo porque no quiero que te sientas mal”, …..luego agregó:…….”aunque sería un derroche imperdonable, sabiendo lo exquisita que estas…”.

Pam, se sonrió medio cohibida

, pero no se amilanó y le dijo: “puedes seguir, sólo que como no estoy acostumbrada, me cuesta soltarme”. Acto seguido le acercó la copa de champagne, y le dijo: “brindemos por nosotros”Aline muy risueña, dijo: “salud por los tres y porque esta velada sea maravillosa, ya que por ser tu primera vez con una mujer debe ser especial…….. Y muy, pero muy… caliente”.

Mientras pasaba todo eso frente a mí, mi pene estaba grande y duro, que hacía que se formara un bulto muy notorio en la bata. Traté de disimular mi erección, pero no era posible, así es que no pude evitar que ellas se dieran cuenta de mi estado excitadísimo. Pam, se dirigió a mí y metió su mano entre mi bata para tomar mi verga. Sonriendo exclamó: “mi amor, esta dura y caliente, además está totalmente mojado, tengo la mano llena de sus líquidos” Dicho esto, empezó a masajear mi verga de arriba a bajo, masturbándome lentamente. Mi pene estaba totalmente mojado, ya que pude notar que la mano de mi esposa recorría mi verga como si estuviera embetunada con una crema muy lubricante y además caliente, logrando una sensación exquisita y muy placentera. Aline se acercó a Pam por atrás y pegando su cuerpo a ella, se puso a acariciar los senos y pezones de mi esposa, mientras con la otra mano, masajeaba su conchita que seguía cada vez más mojada, dejando totalmente empapados los dedos de nuestra amiga.

Como Aline tenía muy mojados sus dedos, producto de las caricias que prodigaba a la almejita de mi esposa, aprovechó ese lubricante natural y se dio a la tarea de acariciar los pezones de mi linda esposa, pasando sus dedos en forma circular por cada uno, como también por las areolas logrando que mi caliente esposa se pusiera a dar pequeños quejidos de placer y satisfacción, mientras cerraba los ojos y se abandonaba a las sensaciones que su cuerpo estaba experimentando.

¡…ohhhhhhhhhhhhhh …Hummmmmm…,ahhaaaaaaaaa…!, exclamaba y al mismo tiempo pasaba su lengua por los labios, dando agitados resoplidos con sonido roncos, por la excitación.

Mi querida mujercita estaba a mil y sus pezones y areolas se encontraban hinchados y grandes, como a punto de explotar debido a la excitación creciente que Aline estaba provocando en ella. Eran tal las sensaciones que estaba sintiendo que dejó de masturbarme y se dio vuelta para quedar frente a Aline.

Aline tomó a Pam por la cintura y empezó a besar los pechos de mi mujer, aprovechando de pasar su lengua por cada uno de ellos, mientras recogía cada gota de los jugos que en abundancia había vertido en los pezones y areolas de mi agitada esposa. Con la lengua lamió y degustó cada gota, hasta dejarlos totalmente limpios. Mi mujercita se agitaba a cada segundo con las lamidas que Aline le proporcionaba. Como ya no podía más de caliente, me acerqué por atrás a Aline, con la intención de participar en el juego. Coloqué mi pene tieso entre las nalgas de Aline, mientras la tomaba de las caderas para apretarla contra mi cuerpo. Ella al sentir mi verga dura, se apretó contra mí diciendo: “pobrecito, parece que está a punto de reventar”.

Luego, tomó de la mano a Pam y la hizo arrodillarse frente a mí, empujando su cabeza contra mi pene. Pam con una mano acarició mis testículos y empezó a pasar su lengua por mi glande bebiendo el líquido seminal que lo inundaban. Debido estas caricias que recibía, empecé a dar quejidos de placer y dije: “…….!ahhhhhh!, ¡…umhhhhhhh!, ¡estoy a punto, creo que voy a acabar…!

Pam, se detuvo y parándose nuevamente me dio un beso en la boca diciéndome: “amor, no todavía, quiero que aguante hasta el final, para que disfrute al máximo su orgasmo”. Mientras, Trate de calmarse y disfrute de la velada que tenemos con Aline. Me tomó de la mano y me fue a dejar en un sillón para que me sentara, sin antes acariciar suavemente con su mano mis testículos que se encontraban duros con la excitación que me embargaba. La verdad es que me costó mucho tranquilizarme, ya que mi pene no aguantaba más y mi semen bullía por salir disparado hacia una rica conchita, pero tomé la champagne helada y se fue calmando de a poco el orgasmo que amenazaba con salir. A estas alturas la habitación estaba muy ardiente. Pam, después de dejarme semi-calmado, se dirigió hacia Aline que estaba recostada de espaldas en un sofá. Esta última estaba muy ensimismada acariciándose todo el cuerpo y dando profundos quejido

s de placer.

Pam se acostó frente a ella mientras entrelazaban sus piernas, dejando los conejitos de ambas en estrecho contacto. La verdad es que esa maravillosa escena, me permitió apreciar en toda plenitud a dos hembras tremendamente excitadas. Al parecer, el solo contacto físico entre dos ardientes y mojadas almejitas las hizo abandonarse de forma desenfrenada a los placeres que sentían sus cuerpos. Pam, se olvidó de sus aprehensiones y prejuicios y se dispuso a disfrutar de los placeres que tenía a su disposición. Pocas veces la había visto tan excitada y concentrada en sentir con todo su cuerpo. Al parecer la experiencia con una mujer, la estaba disfrutando a mil. Las dos se veían maravillosamente sensuales, tenían sus cuerpos inclinados hacia atrás y con sus manos aprovechaban de acariciar sus quemantes conejitos. Ambas emitían quejidos de placer cada vez más intensos y restregaban apasionadamente sus entrepiernas.

No pasó mucho rato, cuando entre frases entrecortadas, comenzaron a demostrar la excitación que las quemaba: ¡ohhhhhhh! ¡ahhhhhhhhh! ¡uhmmmmmm! ¡…no aguanto másssssss…! exclamaban al unísono y con la respiración entre cortada.

De pronto Aline, empezó a temblar mientras gritaba apasionadamente: ¡…me voyyyyy…! ¡…no puedo mássss………! ¡…siiiiiiiiiiiiiiiiii…….! ¡….ohhhhhhhhh……! ¡…que delicia….! ¡….quiero másssssss…uhmmmmmm….!Se notaba que estaba teniendo un fuerte orgasmo que la hacía temblar de pies a cabeza. Varias veces levantaba sus caderas como queriendo que su almejita se fundiera con la vagina de mi esposa. Sus espasmos no pararon por un buen rato, hasta que quedó recostada en el sofá con la respiración acelerada y con su frente llena de sudor, producto de las fuertes sensaciones que había vivido. Estaba totalmente exhausta, pero en su cara había una sonrisa de oreja a oreja que delataba la satisfacción que sentía. Mientras tanto, mi mujercita estaba que reventaba de pasión y se podía notar que su cuerpo no podía más de caliente.

Una vez que Aline se calmó un poco, se levantó del sofá y se colocó encima de Pam, para acariciar y besar sus senos, mientras mi mujercita no dejaba de estimular su clítoris, llevándose los dedos húmedos con sus jugos a los labios, los que mojaba y saboreaba con su lengua repetidamente. Esta pose las entretuvo sólo unos pocos segundos, ya que Pam rápidamente dio señas que la invadía un fuerte orgasmo, haciéndola temblar entera y dar exclamaciones de placer: ¡…uhmmmmmm…! ¡..Me gusta muuuuuuchoooo! ¡….quiero másssssssss……! ¡Sigue asíiiiiiiiii…….! ¡……por favor no te detengassssssssss……………….! Finalmente, quedó exhausta también sobre el sillón, mientras recuperaba el aliento que en su caso, tardo bastante más tiempo en llegar. Aline, tomó una copa de champagne y se sentó a su lado para acariciarla y beber pausadamente, hasta que mi agotada esposa se recuperó del intenso orgasmo. Sin duda, las dos habían gozado al máximo y sus rostros así lo reflejaban. Mi mujercita tenía ese pícaro resplandor que le aparece cuando esta excitada. En este caso, mostraba una sonrisa inmensa producto de lo satisfecho que estaba todo su cuerpo por los placeres intensos que había disfrutado.

Esa pausa de la velada, sirvió para calmarnos y aprovechar de beber pausadamente un poco de champagne bien helado. Nos pusimos a conversar de cosas triviales mientras ellas se recuperaban y yo trataba de controlar mi calentura que todavía me tenía muy excitado. Esto último sirvió para que ellas me hicieran bromas como: “……pobrecito, debe estar a punto de reventar…..” o “……. debe estar repleto de lechecita caliente…….” También hablaban entre ellas diciendo: “…….¿te imaginas como será cuando acabe, decía Aline…? Pam contestó muy risueña:…”seguro que va a inundar todo el resort……”. Luego Aline le dijo a Pam: “…nena, aprovecha de hacerle una buena mamada para que te de toda su lechecita porque son puras proteínas que hacen muy bien para la piel…” A lo cual mi linda esposa respondió con una sonora carcajada mientras exclamaba: “…….tienes razón, el semen es muy sano y las mujeres de tontas, no sabemos aprovechar todo su potencial……”.

Las dos siguieron riendo y bebiendo champagne muy relajadas y contentas.

Como mi pene estaba tieso y a punto de estallar, Pam se acercó y tomándolo con sus manos lo empezó a acariciar lentamente como me encanta que lo haga. Sus dedos recorrian

todo su contorno y especialmente el orificio del glande de donde salían grandes gotas de líquido seminal. Luego tomó mi duro instrumento y se lo introdujo en la boca. Durante un buen rato se dedicó a pasar su lengua por todo el largo, deteniéndose a veces para echar dentro de su boca cada uno de mis testículos que estaban muy sensibles por la calentura. Como todo mi cuerpo estaba a mil de caliente, no pasó mucho rato en sentir que se acercaba un intenso orgasmo, por lo que le dije a mi mujercita que estaba a punto de reventar. Pam me miró pícaramente, y esperó expectante que saliera el primer chorro de semen, que dio en su rostro y parte del pelo. Luego tomó con una mano mis testículos y con la otra la base de mi pene y se lo introdujo nuevamente en su boca.

Sentía oleadas de intenso placer, mientras mi verga descargaba fuertes chorros de semen que le llenaban la boca hasta desbordarse por la comisura de sus labios. Ella muy diestramente, no dejó que escapara ni una gota de ese néctar que la trastorna y tragó toda la leche que pudo. Luego, se dedicó a lamer cariñosamente mi pene, limpiándola completamente hasta la última gota y dejar mi glande reluciente. Cuando acabó su maravillosa tarea me miró sonriendo y dijo:”…amor, estaba exquisito…, no puedo negar que el semen es algo que encuentro maravilloso…”, además dijo: “…tiene un sabor muy especial que me llena de energía y excita cada vez que lo pruebo…”Riendo, continuó: “……mi amor, fue tanta la leche que me dio, que estoy desbordando “Byle” por todos lados”. En eso nos dimos cuenta que Aline estaba recostada en el sillón con los ojos cerrados, mientras se acariciaba. Su respiración era muy fuerte y agitada. Al parecer la pobre al vernos tan entusiasmados no había podido evitar que su cuerpo se excitara nuevamente y pidiera instintivamente satisfacer su ardiente necesidad.

Pam propuso que nos fuéramos al jacuzzi y dijo que para reponernos prepararía algo para picar. Dejó su copa de champagne en la mesa y fue a la cocina a buscar la comida. Mientras tanto, Aline me pidió que la ayudara a preparar el jacuzzi y nos dedicamos a colocar velas encendidas en todo su contorno. Además, ella se preocupó de echar sales de baño y espuma al agua, para que todo estuviera perfecto. Mientras ella colocaba las velas, pude disfrutar de su espectacular cuerpo ya que como estaba desnuda, se podían apreciar todos sus encantos. Yo estaba fascinado con la vista, ya que Aline tenía un cuerpo estupendo y para cualquier hombre era una delicia el contemplarlo. Cuando ella se agachaba para encender las velas, dejaba a mi vista su lindo trasero. Seguramente lo hacía a propósito, ya que mientras se paseaba desnuda frente a mí, me daba unas miradas sonriendo, como incitándome a que yo fuera más allá. Como a esa altura, ya mi cuerpo estaba experimentando un alto grado de calentura, ella pudo notar que mi pene estaba nuevamente poniéndose tieso como pidiendo de nuevo acción. Mirándome muy burlonamente, me dijo: “…veo que estas nuevamente listo…”, “…eso quiere decir que tienes ganas de seguir con la acción”… ¿no es cierto?

Después de todo lo que había pasado ya no sentía pudor, así es que le respondí: “……..la verdad es que al ver tu trasero, me dieron ganas de mascarlo……”Ella muy risueña me contestó: ¿…te gusta…?Como ya mi calentura estaba a un grado lo suficientemente alto, me acerqué por su espalda y empecé a acariciarla por todas partes. Noté que su conejito estaba muy húmedo, seguramente producto de todos los orgasmos anteriores y de las últimas caricias que se había provocado mientras nos observaba a Pam y a mí cuando cogíamos apasionadamente. Ella se dejó acariciar e introduje mis dedos en su vagina, que estaba muy caliente y llena de jugos. Saqué mis dedos de esa maravillosa cavidad y me dedique a pasar mis dedos por todo su trasero, acariciando especialmente sus nalgas y su entrada trasera.

Como mis dedos estaban empapados con sus flujos vaginales, no me costó nada entrar lentamente en su ano. Cuando mis dedos entraban en su estrecho orificio, ella dio un respingo y exhaló un profundo “…ahhaaaaaaa…”Luego con la voz entrecortada, dijo: “…amor, está delicioso…” Aproveché su estado calentito y puse mi pene que estaba duro y grande, en la entrada que recién había explorado y mi glande entró lentamente. Ella rápidamente empezó a respirar agitadamente como si algo nue

vo o demasiado excitante la embargara. Su cuerpo se arqueó hacia atrás y mientras empujaba sus nalgas hacia mí, empezó a dar exclamaciones de placer:”…ohhhhhhh,…siiiiiiiiiiiiiiii, sigue mi amor…, esta muy rico…………”Tomé sus caderas y me dispuse a meter mi ardiente verga de un golpe hasta el fondo, cuando en eso apareció Pam desde la cocina con dos bandejas con comida. Al vernos en esa escena ella sonriendo nos dijo:”…epa, epa, epa…… no vale que me dejen a mí de lado y ustedes se pongan a jugar solos……….”Luego dirigiéndose a mí me reprochó pícaramente: “…amor, le advertí que podía hacer todo lo que yo aprobara, por lo tanto, sepárense los dos que las reglas del juego son otras…….”

Dicho eso, se abalanzó hacia mí y me separó de Aline. Yo rápidamente reclamé que no era justo puesto que estaba a punto de entrar hasta el fondo de Aline y mi pene iba a quedar ardiendo. Pam seguía sonriendo y sin inmutarse me dijo que ya llegaría otra oportunidad. Luego se dirigió a Aline que había quedado tendida boca abajo sobre el piso del jacuzzi con los ojos cerrados, seguramente tratando de calmar el fuego que le invadía todo su cuerpo y especialmente su lindo trasero.

Sin embargo Aline no reclamó y dijo a modo de disculpa: “Pam, debes comprender que la carne a veces nos traiciona……….”Pam le contestó que no se preocupara, pero que debían respetar las reglas y que esta no sería la única vez que estuviéramos juntos, ya que todavía nos quedaban varios días en el resort. La verdad es que no entendía lo que hablaban ellas, pero como estaba más preocupado de mi calentura, me dediqué a tratar de tranquilizarme de esa cogida en que estaba a punto de llegar al fondo de un rico trasero, que por lo que pude sentir en mi verga, estaba ansioso de que lo llenaran completamente y hasta el fondo.

Pam repartió las bandejas que había traído y nos pusimos a degustar la comida, con el rico champagne que teníamos y que bebimos abundantemente. Eso sirvió para calmarnos de la calentura, especialmente mía y de Aline que me daba miradas muy ardientes, demostrando que había quedado a punto. Luego de un rato, Pam propuso que nos metiéramos al agua y así lo hicimos. Aline de inmediato empezó a echarse espuma en el cuerpo y Pam aprovechó de que yo estaba sentado en el borde para echar espuma sobre mi pene que estaba muy tieso y grande, producto de la calentura que mi linda esposa había dejado inconclusa. Ella muy risueña se entretuvo en masajear mi pene con el jabón de la espuma y dejar mi glande totalmente reluciente con sus caricias. Mientras estábamos en el jacuzzi, Aline se acercó a mi mujercita y sin decirle nada, le arrebató la copa de champagne que ella bebía y tomó un sorbo, luego sonriendo dirigió su boca a los pezones de Pam. Al chuparlos suavemente, resbaló de su boca el champagne, cubriendo los pezones de mi mujercita que en segundos se pusieron duros y grandes.

Luego tomó otro sorbo de champagne y sin miramientos besó a mi mujercita en la boca, convidándole el delicioso licor. Mi mujercita respondió muy entusiasmada, bebiendo y saboreando la bebida helada. Aline acercó su cuerpo desnudo sobre ella, mientras sus manos acariciaban cada centímetro del cuerpo de Pam. Los pechos de ambas quedaron unidos y Aline si n darle tregua a Pam, empezó a besar todo el contorno de los senos intercalando con largos lengüetazos en los pezones. No pasó mucho rato para darme cuenta que si bien es cierto su cabeza estaba echada hacia atrás, desde aproximadamente sus senos hacia abajo, seguía pegada al cuerpo de Aline. Es más, tenía abrazada la cintura de Aline y con las manos sobre las nalgas de Aline y apretaba su cuerpo contra el de ella, restregando su pubis y conejito entre ambas. La cosa estaba muy interesante y puedo decir que el cuadro era de todo mi gusto, ya que es una de mis fantasías preferidas y sobre todo si Pam se pone calentita y responde el juego apasionadamente. Mi mujercita no tardó en estar a punto, tal como siempre ha sido, ya que en cosas de sexo es muy ardiente y cuesta muy poco para que se ponga a mil. Debo decir que esta característica de mi adorable esposa es la que más me fascina, ya que de solo verla calentita, me transmite a mi esa calentura.

Bueno, como decía, Pam rápidamente se puso a tono y se sentó en el borde del jacuzzi dejando sus piernas dentro del agua, pero también teniendo el cuidado de separar los muslos y dejar a la vista

y totalmente accesible su lindo conejito, que chorreaba de agua, pero que también estaba empapado con los juguitos que salían ardientes desde su vagina. Sin perder tiempo Pam tomó la botella de champagne que tenía a su lado y empezó a verter el líquido en sus senos, lo que obviamente resbalaba por su cintura, para seguir por su pubis y terminar enredándose en el peinado de su conejito. Aline, al ver esto lanzó varios ronquidos y exclamó:”querida me has dado una excelente idea para tomar champagne”, y acto seguido tomó una copa y echo el dorado líquido sobre el conejito de mi esposa, al cual se abalanzó de inmediato con sus labios y lengua que empezaron desesperadamente a beber el licor que se mezclaba con los ardientes jugos de mi Pam, que salían profusamente de su caliente almejita. Aline muy entusiasmada y seguramente caliente por el episodio inconcluso conmigo, exclamó”…… linda, tu almejita está exquisita y muy ardiente, creo que es de las mejores que me ha tocado saborear…….. Y por lo que veo, tu también lo estás disfrutando, ya que estás completamente empapada… ¿No es cierto…?”.

Mi mujercita con su especial cara de hembra ardiente, sonrió y con la boca entre abierta, emitió una exclamación ronca que reflejaba que se estaba quemando por dentro. “……Hummmmmm… aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhh…”Luego tomó con una mano la cabeza de Aline y la hundió hacia su conejito.

Pam, rápidamente empezó a pasar la lengua por sus labios, signo inequívoco que estaba excitadísima con las atenciones que recibía. Obviamente, como cualquier mujer, al sentir en su clítoris y labios vaginales una buen masaje como el que le estaban dando, no tardó en encenderse entera, dando quejidos de satisfacción y placer. Durante un buen rato, Aline saboreó el conejito de mi mujer, provocando que ella cada ciertos segundos, empujara sus caderas hacia delante, como queriendo que la lengua de Aline entrara en lo más profundo de su conchita que a esa altura le quemaba por dentro. Después de un rato, mi ardiente esposa, que ya no podía más de caliente, se recostó de espalda, mientras Aline seguía en la sesión de masajes orales sobre la ardiente vagina. Desde mi lugar, pude recibir gratis un excelente curso de cunilingus, puesto que Aline era una experta profesora. En efecto, con estudiadas pausas, pasaba su lengua por el contorno de cada labio de la vagina de Pam, desde muy abajo hasta llegar al borde del clítoris, primero un labio y después el otro y cada vez que llegaba a la cima del conejito ardiente, se dedicaba por varios segundos a besar suavemente el botoncito de mi mujer, intercalando sus caricias con suaves mordiscos.

Pam tenía esa cara de estar a mil con los ojos semi-cerrados y la boca abierta, como cuando está gozando a medida que siente como un duro pene va entrando en su linda vagina. Con sus manos se tocaba los senos y especialmente acariciaba sus pezones que estaban grandes y duros a punto de estallar. Aline, que al parecer era una experta en estos menesteres, se encargó de dar una muy buena y experta mamada a la conchita de mi esposa, quien resoplaba de puro gusto y daba grititos de placer, mientras exclamaba:”ohhhh,……más,…….me encanta,…sigue por favor,…ya no puedo másssss”.

Estaba en eso cuando dio un pequeño grito mientras exclamaba con vos ronca “me voy… Ya no aguanto… , ohhhhh… ayyyyy, ah, ah…, aaaaaaaaaaahhh.”Pude notar que su cuerpo se estremecía con el fuerte orgasmo que sentía y sus caderas se elevaban pegándose a la cara de Aline que no paraba de lamer y saborear esa jugosa conchita. Mi adorable mujercita estaba teniendo un orgasmo de esos que no terminan nunca y se notaba por su cara que estaba en el séptimo cielo. Con una de sus manos se tocaba los pezones y con la otra se tomaba el pelo restregándolo en su cara, mientras decía “uhmmmm, que rico…….como me gusta……, no dejes de chuparme………….quiero mássssssssssssssssssss”

Después de largos segundos, mi exquisita esposa dejó de temblar y se quedó inmóvil sobre su espalda mientras tomaba la cabeza de Aline, sin dejar que esta se alejara de su ardiente almejita.

Cuando Pam quedó quieta y profundamente satisfecha, Aline separó su boca del conejo de mi mujercita y pude notar que de sus labios y alrededor de su boca, había gran cantidad de jugos de Pam, que resbalaban por su barbilla y que ella ni corta ni perezosa se preocupó de recoger minuciosamente con sus dedos y echárselos a la boca, mientras exclamaba “ohhh linda, estas comp

letamente exquisita, tus juguitos son tal como lo supuse,……deliciosos……y……muy calientes……”.

Cuando Aline terminó de saborear los abundantes jugos de mi adorable esposa, se acercó a ella y le dio un largo beso en la boca, que Pam respondió con mucho entusiasmo y sin ningún reparo. Luego del ardiente beso, Pam exclamó: “…tienes un sabor muy especial en la boca…”

Aline respondió: “cielo, es tu sabor el que estás sintiendo”.

Pam replicó: “no puedo dejar de reconocer que es un sabor muy rico y ahora entiendo a mi marido cuando dice que mis jugos son un verdadero néctar”Al decir esto, parece que por fin se dieron cuenta que yo estaba observando y las dos me dirigieron sus miradas mientras sonreían maliciosamente. Pam cerrándome un ojo, preguntó:”¿Mi amor, le gustó la escena?”

Yo sólo atiné a responder: “…amorcito, nunca había disfrutado tanto la vista y no podía haber sido mejor”.

“¿Tu lo disfrutaste también?” repliqué, a lo que ella respondió: “mi amor, esto estuvo fantástico, creo que tan bueno como cuando me como tu verga grande y palpitante”. “Lo malo es que me gustó más de lo que yo pensé en mis fantasías.”¿Qué tiene de malo? Le pregunté. ¿Acaso la idea no era disfrutar a full nuestra sexualidad y pasarlo intensamente? “Acuérdese mi amor, agregué, que en la medida que lo hagamos de común acuerdo, no hay nada que lamentar, todo lo contrario, disfrutar y lograr el máximo de placer”.

Finalmente añadí: “por lo demás mi amorcito, le puedo asegurar que Ud. se comportó a las alturas y me ha regalado una fantasía maravillosa”. “durante toda esta sesión en el jacuzzi, tenía la cara que siempre me ha gustado verle, es decir, estaba caliente a más no poder y sus orgasmos así lo demuestran” …”quédese tranquila, no se preocupe tanto y goce intensamente”Mi adorable esposa, sonriendo me dijo: …”mi amor, no me malinterprete, pues no estoy arrepentida, pero no quiero que piense cosas rara de mí por haber estado con una mujer”Por lo demás, agregó: “este bombón es un bocado que cualquiera tenía que aprovechar, fuera hombre o mujer…”, ¿…no le parece…? Luego lanzo una pícara sonrisa.

En eso estábamos, cuando sentimos que Aline estaba dando quejidos, mientras se acariciaba entera. Pam, se fue hacia ella y dijo, “perdona tesoro, soy muy egoísta y me había olvidado de ti, que fuiste la protagonista de todo”. Pam le pidió a Aline que tomara su lugar en el borde del jacuzzi. Se colocó entre sus piernas y dijo: …”nena, ahora te toca a ti, vas a ver lo agradecida que estoy”,… “no te sentirás defraudada de mis atenciones”. …”mientras le tocaba el conejito, agregó, se nota que estás muy ansiosa…”.

Dicho eso mi adorable mujercita, la tomó de las caderas atrayéndola hacia su cara. Sin esperar más, se dio a la tarea de pasar su lengua por esa rosada almejita que era un mar de jugos que llenaban la boca de Pam. Aline, acostada sobre su espalda daba fuertes ronquidos de placer y tocaba sus pechos mientras exclamaba “ohhhh, hayyyyyy, sigue mássssss….., ohhhhhh nena……, no puedo mássss……, méteme toda tu lengua……, cómeme toda………, ohhhhhhh, ahhhhhh, ahhhhhh, massssssss.

No pasó mucho tiempo, quizás unos segundos, cuando Aline empezó a dar espasmos, productos de un fuerte orgasmo que le llegaba. La verdad, es que no podía ser de otro modo, ya que nuestra amiga estaba a punto, después de tanto rato de sexo, sólo necesitaba un leve roce final para que su calentura se transformara en un mar de placeres y estertores que la hacían quejarse y suspirar de contenta. Sólo después que Aline quedó quieta y satisfecha, mi mujercita retiró su boca de ese ardiente conejito. Cuando se separó, su cara estaba también llena de jugos que resbalaban por sus labios y barbilla. Luego, Pam con cara de pícara se acercó a mí y me dedicó un largo y apasionado beso que permitió que yo también saboreara los ricos jugos de nuestra amiga. La boca de mi esposa tenía el típico sabor y aroma a “néctar de mujer” que ella sabe me fascina y tanto me excita.

Nos besamos largo rato y me preocupé de coger cada gota de líquido vaginal que Pam tenía en la boca. Por su parte, Pam, me dijo: “mi amor, aproveche este rico néctar, p

orque también es pura vitamina igual que su lechecita”. Luego, metió su lengua en mi boca y se entretuvo saboreando aquel estupendo “néctar” que ambos teníamos. Junto con besarme, Pam aprovechó de tomar mi verga que estaba a punto de explotar y con la mano la dirigió a su conchita, que a pesar de estar dentro del agua, igual se sentía resbaladiza y lubricada por todo lo que había vivido. Mi pene entró rápidamente a su almejita y sentí como la tenía ardiendo, característica muy particular de mi adorable esposa y que me excita mucho.

Sin dejar de besarme, Pam me abrazó y literalmente se sentó arriba de mi verga, entrelazó sus piernas a mis caderas. Yo la tomé de su exquisito trasero, mientras Pam se pegaba a mi cuerpo, con la intención de llenar su vagina por completo y que mi duro pene llegara hasta el fondo de su conejito. Como estaba tan caliente por la escena que había presenciado durante rato, no tardé en sentir los síntomas del orgasmo, así es que apretando las caderas de mi mujercita, la atraje hacia mí, mientras sentía que descargaba con inusitada fuerza, grandes chorros de semen en su interior. En ese momento Pam se separó de mis labios y al oído me dijo:”…amorcito, siento tus chorros en mi interior con mucha fuerza, creo que el semen me saldrá por todos lados,…me encantas y me calientas mucho agregó……”Luego con voz suave dijo “…me siento totalmente satisfecha y feliz de ser tu mujer, para aprovechar esa energía y vitaminas que me das…”Todo ese rato mientras hablaba en mi oído, yo sentía que efectivamente me estaba vaciando en ella y mi pene palpitaba a full en su caliente conchita.

Luego, Pam dijo pícaramente: “…mi amor, se nota que la sesión con nuestra amiga fue de todo su gusto, pues Ud. no podía estar más caliente”, después con su boca en mi oído siguió: “…se nota que, esta fantasía, es la que te pone más caliente y al mismo tiempo, apretaba mi pene con los músculos de su caliente vagina…”

Luego muy sonriente, con esa cara de excitada que le conozco agregó;…”de haber sabido que un cuadro entre dos mujeres te pone así, te aseguro habría tenido sexo con una mujer delante de tuyo, mucho antes” ¿está de acuerdo conmigo cielo?Le respondí: “…mi amor, lo importante es que Ud. lo disfrute…”Pam dijo muy sonriente: …”amor,…¿Ud. cree que yo no disfruté…? “Ud. me conoce muy bien y sabe cuando estoy caliente” ¿…o no…? dijo muy sonriente.

En eso se acercó nuestra amiga y sonriendo dijo: “…veo que todo terminó de mil maravillas, ya que me pude dar cuenta que la cogida que tuvieron, fue fantástica…”.

Con mi mujercita al unísono le respondimos; ¡…todo fue gracias ti…!Nos largamos a reír los tres. Aline salió del jacuzzi y se vistió, pues dijo que tenía que volver a su trabajo, pues ya era muy tarde,…pero aclaró:”…amigos, debo decir que fue una velada maravillosa, y lo pasé muy, pero muy bien”, luego dirigiéndose a mí, dijo:…”tienes una ricura de mujer y te puedo asegurar que tiene un conejito de los más exquisitos que he comido en mi vida, tu linda nena es muy sabrosa…, así es que aprovecha su néctar al máximo”. Luego que Aline salió de la habitación, nos quedamos abrazados con mi esposa en el jacuzzi.

Entonces le pregunté como era que había organizado esta fantasía y sin haber tenido otros contacto con Aline fuera del momento que tuvimos esa mañana en el bar. Mi pícara mujercita riendo, me contó que en realidad estaba tan decidida a complacerme, que hubiera dejado de lado cualquier grado de prudencia y en segundos había elaborado su plan esta mañana al ver lo atractiva que era y darse cuenta que los ojos se me iban al mirarla en el bar. Me dijo también que cuando se levantó al baño, y al pasar frente a la barra del bar, Aline le había hecho bromas sobre nuestras conversaciones eróticas. Pam sin pensarlo le respondió a Aline que estaba organizando una velada muy especial para mí, incluso se atrevió a decir, que buscaba a una mujer tan atractiva como ella para esa ocasión. Pam confesó que nunca imaginó la respuesta de Aline, que directamente le preguntó ¿estás organizando un trío con tu esposo?Pam medio cohibida le dijo que sí e hizo ademán de seguir a la mesa en donde estaba yo, cuando escuchó desde atrás que Aline le dec&iacu

te;a: “…nena, si quieres te puedo ayudar, pero con una condición…”Pam asombrada volvió sobre sus pasos y preguntó que cual era dicha exigencia, a lo que Aline contestó: “…podemos estar y disfrutar los tres, pero yo quiero hacer el amor sólo contigo y tú te encargas de tu marido…”

Rápidamente Pam sopesó lo que había escuchado y sin pensarlo dos veces le dijo muy decidida: “…sería mi primera vez, pero estoy decidida a brindarle a mi esposo un regalo muy especial como el que me propones…”Aline preguntó: ¿…estás segura que no le desagradará a tu esposo vernos a las dos acariciándonos…? Pam muy sonriente exclamó: “es precisamente una de las fantasías de él, así es que no te preocupes”Las dos sonrieron maliciosamente y acordaron que cuando Aline terminara su turno, iría a nuestra habitación. Después de escuchar la historia de parte de mi esposa, pude entender cada detalle de lo que había pasado en la habitación y me expliqué porque Aline sólo había estado con Pam. De todas maneras había sido una velada maravillosa y estaba muy agradecido con mi mujercita. Le dije dándole un apasionado beso, que estaba muy feliz de tenerla a mi lado y que se habían cumplido todas mis expectativas con ella.

Nos quedamos una buena parte de la tarde en el jacuzzi, mientras aprovechábamos de acariciarnos y descansar de las emociones vividas.

Autor: Obran

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Escrito por Marqueze

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