VIAJE ESPECIAL

En algún viaje de tantos que he hecho por autobús iba yo dormitando pues era un viaje regular de largo, pues era un total de una hora cuarenta minutos, iban como treinta minutos y en una parada intermedia del viaje, subieron como tres personas, sin poner mucha atención en las personas, solamente vi que dos personas se sentaron en le parte de adelante y una mujer se fue para la parte de atrás, cosa rara, pues iba un hombre solo sentado casi hasta atrás y por lo regular las mujeres rehuyen a esas situaciones, por cierto yo iba sentado en la parte media del camión y delante de mi iba otro hombre solo y atrás de mi iba otro hombre también solo, yo seguí dormitando.

Como a los veinte minutos noté que la mujer se sentaba en los asientos contiguos a la derecha de los que yo estaba sentado, ella era llenita pero no llegaba a gorda, bonita no pero tampoco fea se puede decir atractiva con el pelo largo hasta abajo del hombro ondulado iba vestida con una playera azul y un pantalón casual negro.

Al voltearla a ver de reojo no podía creer lo que estaba viendo, pues discretamente se acariciaba el pezón derecho, como no creyendo me fijé mejor si no había yo visto mal, por un momentito no hizo movimiento alguno pero después de un rato pequeño ella volvió a tocarse el mismo pezón pero ahora de una forma más descarada por lo que yo me recorrí hacia la ventanilla y volteé mi cuerpo hacia ella para ver todo de frente. Me recargué en la ventanilla ella observó que yo la veía y lo hizo una ves más por lo que yo me llevé la mano a la entrepierna, para sobarme la verga, cosa que ella se percató enseguida y mientras se acariciaba nuevamente su pezón me miró a los ojos y yo le sonreí y ella me respondió de igual manera.

Estábamos en ese intercambio de miradas y de caricias de lejos cuando ni nos habíamos percatado que el camión se había detenido y subió una señora y una niña las cuales se sentaron los asientos de delante de esta mujer por lo que me iban a cohibir en lo que hiciera por la que con señas le pregunté a la mujer que, si me iba a sentar junto con ella pero ella no me entendía solo se me quedaba viendo, por lo que hice como que me iba a parar para ver si ella así lo quería a lo que ella recogió una pequeña bolsa de plástico que puso sobre sus piernas dejando el lugar libre para mí.

Tomé mi rompevientos que yo traía y me senté a su lado, y sin más ni más una de mis manos fue directo a recorrer su pierna, sin hablarnos solo nos sonreímos y le guié su mano hacia mi entre pierna cosa que ella como una sedienta a un vaso de agua me comenzó a sobar mi pene y ni tarda ni perezosa me bajó el cierre del pantalón y yo le puse mi chamarra encima de su mano pues los hombres que llevábamos a un lado iban supuestamente dormidos pero aún así iba yo muy alerta de ellos, pues la señora y la niña al estar a sus espaldas era poco probable que vieran algo.

Ella me comenzó a hacer una masturbada deliciosa mientras yo le acariciaba los pezones por encima de la blusa para mi sorpresa ella traía los pechos fuera del sostén por lo que me facilitó sentir sus pequeños pezones y sus tetas eran de muy buen tamaño, ella estaba empeñada en chaquetearme (masturbarme) con gran velocidad cosa que no me desagradaba pero estaba precipitando mucho el desenlace por lo que le detuve la mano varias veces, también noté que volteaba persistentemente hacia atrás donde iba el otro tipo sentado donde ella estaba poco antes, cosa que inquietaba un poco, pensando que si no quisiera robarme junto con la persona que se encontraba atrás, pues la verdad se me hacia como un sueño lo que estaba pasando.

Para tranquilizarme de que ella no estuviera volteando hacia atrás pasé mi mano por su cuello como para abrazarla cosa que ella no rechazó, enseguida se me ocurrió bajarle la cabeza hacia mi miembro cosa que se resistió un poquito pero al cerciorarse que los hombres iban dormidos y no la veía nadie comenzó a darme una tremenda mamada de verga que por poco me hacia g

ritar de placer, continuó mamando hasta que le comencé a sobar la espalda para luego pasarme a sus nalgas por encima del pantalón pues por la posición que ella tenia no podía meter mi mano hasta sus nalgas además su pantalón era lo suficiente apretado para no permitirme meterla por dentro. Por cierto no muy abultadas más bien planas pero al fin nalgas, con desesperación como pude le susurré que ya me venia y ella aceleró sus movimientos de cabeza para hacerme vaciar toda mi leche en su boca, tragándose toda ella.

Ella se levantó con una gran sonrisa de satisfacción y yo para corresponder me puse a sobarle los pezones y a apretárselos cosa que ella respondió con unos apenas audibles gemidos y cerrando los ojos por lo que yo intensifiqué mis caricias hacia sus pezoncitos aunque también mis manos recorrían sus piernas intentando algunas veces llegar hasta su entrepierna solo que ella se negaba, alegándome que nos iba a ver la persona que se encontraba a un costado

En eso paro el camión para que bajaran el fulano de hasta atrás y la señora de adelante con su niña, al reanudar el viaje el camión ella me volvió a mamar la verga, pero lógicamente sin mucha respuesta de mi verga, ya que no hacia ni diez minutos que me había venido, ella se levantó y yo metí mi mano bajo su blusa y a ella le agradó tanto que se la levantó y yo ni tardo ni perezoso le empecé a mamar las tetas, en un momento ella me dijo que se las mordiera un poco, cosa que hice, solo que no lo hacia con fuerza, pero ella me pidió que más fuerte lo hiciera, por lo que le obedecí, y comencé a sostener su pezón entre mis dientes mordiendo firmemente y con mi lengua le acariciaba el mismo pezón prensado a lo que ella me aprobó la forma en que se lo hacia con unos besos en la oreja.

Me comentó que casi se tenia que bajar, y me separé de ella y me dio un apasionado beso cosa que por supuesto correspondí de igual manera, sabia riquísimo, pues sabia a mi semen que ella se había tragado, cosa que le hice saber y ella solo sonrío; fue hasta entonces que cruzamos unas breves palabras como por ejemplo, que si viajaba seguido, y que donde se bajaba exactamente ella, también ella me preguntó que si no tenia teléfono donde comunicarse conmigo a lo que respondí titubeando que no, que mejor dejáramos a la suerte nuestro siguiente encuentro, que para poder encontrarme no iba ser muy complicado, pues yo viajaba diario a esa hora en esa misma ruta de camiones, y que haber si acaso.

Enseguida ella se bajó del camión continuando el viaje yo unos cuantos minutos más hacia mi destino pues tenia que ir a trabajar. Por cierto nunca más la he vuelto a encontrar en el viaje.

Autor: Fiera en celo jaliscocaliente (arroba) mexxxico.com

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Escrito por Marqueze

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