Viviendo experiencias

¡Comparte!

Hola a todos soy Dennisse, los que leen mis relatos les envió un beso enorme y bien rico, saben como siempre se ir al departamento de mi amiga Golla, ella es una linda trans, como yo es muy guapa y ardiente, saben, ella las veces que la visito me gusta porque se ir cuando recién sale un muy lindo macho de su departamento, me gusta porque le pregunto que es lo que ha pasado en su cuarto, y ella me lo cuenta con lujos de detalles, me fascina cuando describe un rico pene, diciendo es el trozo de carne dura rica y sabrosa que a una le hace llegar a las estrellas, y tiene razón eso y más nos hace un rico pene, siempre que ella me cuenta algo le pido permiso para escribirlo, y bueno de la ultima vez que la vi esto fue lo que paso

Me dijo:

Aunque a lo largo de los años he tenido la oportunidad de disfrutar variadas pollas, no por ello, cada ocasión, en la boca o en el chochito, no deja de ser una experiencia, la más de las veces sumamente agradables. Todavía estoy en el closet,
Pero me encanta lucir muy femenina, especialmente para algunas amistades que saben como me agrada que rellenen todos los espacios con su leche.

Esto que les relato, ocurrió no hace muchos días, fue un sábado que es el día de mi más esplendoroso lucir. Hacia el medio día llegó a mi apartamento un buen amigo, ansioso por cogerme. Ya le daba los últimos toques a mi presentación, y su fascinación se reflejó en un: ¡Que linda estás!

Me había puesto una peluca lacia que me caía hasta los hombros, maquillada y con un vestido ceñido al cuerpo. Un brasier de copa dura hacía notar mi pecho elevado, una pequeña y sugestiva tanga apenas cubría mi pequeña polla, un liguero sostenía las medias, y unos tacones negros completaban mi atractivo lucir.

La función iba a empezar, me atrajo hacia él y me dio un sonoro beso en la boca a la vez que sus manos recorrían todo mi cuerpo. Las mías no se quedaron quietas, y sobando su paquete muy pronto lo fuí desnudando. El solo me quitó el vestido, y me dejó en un negro lucir, su polla invitaba a besarla y no vacilé para llevarla a mi boca, mientras él a la vez iba acariciando mi huequito.

Me volteó y quedé de espaldas en la cama, alzó mis piernas y gracias a la lubricación que me había hecho fue deslizando su hermosa barra de carne entre mis carnes. Era delicioso ese sentir, un especial mete y saca que me llevaba al paroxismo. Sentí un estremecimiento y su liquido caliente llenó mi huequito a la vez que mi entrepierna se inundó sin tocarme, también me había derretido a mares.

De pronto alzo mi cuerpo de muñeca, desmadejada de la emoción, y sin sacar esa dureza de mi chochito, siguió bombeando hasta sentir una vez más ese movimiento de ir y venir, sintiendo como la leche seguía corriendo por mis piernas. Después de sacarlo, le pedí que me lo diera para limpiarlo con mi boca, lo que me permitió que acabe de escurrirlo con mis labios.

Esa de verdad, como cada vez que siento la presencia de un macho conmigo, en ese gozar y derramar de leche, es una nueva y grata experiencia.

Bueno así es ella, pero es linda, si quieren saber de ella me avisan a lo que me escriban y les daré su correo

Besos

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

Escrito por Marqueze

¿Te gustan nuestros relatos? No olvides compartir y seguir disfrutando :P

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.