Aquel primo de mi mamá I- Otro Pueblo

primo mama

La familia constantemente se reunía cada fin de semana para platicar y compartir, y entre tragos soltar uno que otro cuento; como es costumbres en las familias Venezolanas, los niños nunca están presentes en las conversaciones de los adultos, pero Raul ya era considerado uno, pues recién había cumplido 17 y ya estaba bastante grandesito, era todo un hombresito.

Cuando los chismes quedaron a un lado, el Erotismo se apoderó de los hermanos de avanzada edad, y lo que más sobresalió fueron los temas sobre el tamaño de los miembros, quedándo casi todos los hombres en evidencia.Un lúcido preguntó <<¿Pero ustedes no han visto de qué tamaño lo tiene Pedro? (Primo de la familia, quién no se encontraba en esa reunión)>>.Allí se destapó toda una sátira de preguntas y respuestas sobre el inmenso miembro de aquel primo.<<Ese si tiene una verga como un burro, una vez lo ví orinar y hasta miedo me dió>>.<<Una vez se cogió a una tipa que de vaina y no la reventó>>.<<Era una verga descomunal, yo nunca había visto uno igual>>.Los oyentes sólo reían y se imaginaban, por su parte Raul, recordaba y reía, (Si supieran).

Muchos años había pasado desde la primera vez que le rompieron el culito a Raulito, y no había sido otro qué el mismo semental del que entre risas alagaban.

Para ese entonces con pocos añitos y terminando el cuarto grado de primaria, el pequeño ya se sentía bastante atraído por los hombres, sobretodo los mayores que se veían tan buenos como los galanes de las telenovelas.Cierto día Raúl y su madre deciden salir de su pueblo para pasar una temporada donde una de sus tías, quien también vivía en otro pueblo pero aún más retirado de la ciudad.

En esa casa su tía Jacinta vivía con su esposo y sus hijos, 3 hijas y el mayor “Pedro” quién contaba con 25, un joven de lindas fracciones y buen cuerpo, digamos contextura normal, buenas piernas y nalgas, tes clara, aunque bronceada su piel por el sol parecía tostada, ojos y cabello oscuro, y de 1,70mts de altura.El chico perfecto que cualquier mujer de su edad desearía tener en su cama, sin olvidar su otro gran atributo hasta ahora bien oculto.Y por obvias razones Raulito en seguida clavó los ojos sobre el primo de su madre.

El puverto niño, que contaba con un buen culito para su edad y un cuerpito formadito aunque delgado que hacía mención a sus lindas fracciones y tes clara, ya se sentía con los días más entusiasmado con aquel muchacho, y no dudaba en admirarlo cada que podía.

<<¿Qué?, ¿Te gusto??>> soltó sin mayor fribolidad el varonil hombre al nervioso y sonrojado Raúl, quién no se percató que sus abusivas miradas habían despertado el interés del primo de más de 15 años de diferencia.

<<No, para nada >> contestó en entrecortada voz.

El primo malisioso y abusivo parecía disfrutar de la debilidad que generaba en el pequeñín, y sin pensarlo le dice:

<<Vamos a singar, ¿no quieres que te coja?>>

<<No vale, ¿Estás loco???>> Respondió sin saber que ya su primo lo había sentenciado con aquellas palabras.

Por muchas ocasiones Pedro le hacía bulling a Raúl y siempre tildándolo de Marico, cada que podía le tocaba las nalgas y el culo.Raúl se molestaba pero no le dió mayor importancia.

Raúl acostumbraba a siempre ver sus caricturas favoritas en el cuarto de Pedro, y un día por la noche lo haría sin sospechar lo que estaba apunto de ocurrirle.

Raulito se quedó dormido en la cama de su primo, mientras su madre, su tía y el mismo Pedro estaba frente a la calle compartiendo y tomando con unos vecinos.Dando las 3am, todos se fueron a descanzar, y Raúl seguía sin despertar en el cuarto del abusivo hombre, quién de inmediato se incorporó para dar rienda suelta a sus necesidades.

Estaba casado desde hace un tiempo, su esposa esperaba su primer hijo, razón por la que se encontraba en casa de su madre en otra ciudad del oriente por recomendaciones médicas.

A continuación el chico entredormido siente una mano que le tocaba las nalguitas por dentro de su ropa interior; recordó rápido donde estaba exactamente y confundido dejó que Pedro lo manoseara.Raulito no entendía aún mucho sobre sexo, pero el gusto y los nervios lo ganaban mientras intentaba hacerse el dormido para hacer creer que no tenía interés, que al parecer no resultó, pues el hombre ya empezaba a lubricar su rajita con sus dedos ensalivados, o por lo menos eso sentía el niño en su ano muy mojadito y baboso.Un dedo empezó a taladrar el aún cerradito culito del pequeño, quién de una se contrajo para expresar dolor.

Le Ardía cada vez que ese grueso dedo entraba y salía pero estaba tan asustado y confundido que no decía nada, sólo aguantaba callado.

Siente cuándo éste le desprende de su interior para dejarle de ladito con su culito expuesto, que aprovecha para empezar a perforar.Raúl fué invadido por un inmenso escalofrío cuando sintió aquél pedazo de verga en la entrada de su cueva, que no se comparaba con la sensación que sintió cuando sin compasión alguna Pedro le enterraba el glande.Hizo presión.

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Escrito por MarianoKing

El rey del incesto y la pedofilia

3 Comentarios

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  1. Gracias por estar pendiente, y ya está publicada la entrega completa, esperen por ella, saludos!!!

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