CON UNA MUJER COMO ELLA Y POR UN HOMBRE COMO EL

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Procuro venir todos los días, bueno en realidad sólo de lunes a viernes, por lo general en la noche para que el ambiente sea menos caluroso. Sólo hay mujeres, algunas mayores que yo, otras menores, pero la mayoría aproximadamente de mi edad, es decir alrededor de los treinta años.

No siempre encuentro a las mismas personas, aunque algunas veces coincido con dos o tres, me es indiferente, voy a lo que voy y no pongo atención en las demás, de hecho casi todo el tiempo tengo la vista fija en mi misma, en mi reflejo en los espejos; me gusta observar mi cuerpo en movimiento, observar mis músculos tensos y apretados, sobre todo mis nalgas… me fascina observar como a cada instante mi rostro se enrojece y comienzo a sudar…cada vez más… Antes, al descubrir mis pezones erectos me sentía apenada, no quería que las demás lo notaran, ahora ya no me importa, incluso me parece una "fortuna" que mis pezoncitos sean tan sensibles, que se paren con tal facilidad…

Así que esta es mi imagen cuando estoy en el gimnasio: mido 1.68 mts., soy delgada, de complexión mediana, mis piernas son torneadas, mis brazos delgados y largos; tengo el cabello ondulado, castaño y largo hasta el sublime punto en que nacen mis tetitas, redonditas, cada una coronada con una cerecita, con un pezoncito apretadito, paradito, una cerecita imposible de ocultar, sobre todo cuando mi playera se adhiere a mi piel por el sudor, cuando está húmeda…

Mi rostro enrojecido, mi boca entreabierta, exhalando… a pesar de la música puedo escuchar mis jadeos que se deben al esfuerzo, un esfuerzo que aumenta por la excitación que me produce el sentir toda mi piel húmeda, cálida… Yo, rodeada por otras mujeres, pero a la vez sola; yo observándome en el espejo, excitada con mi propia imagen que me recuerda…

Pero la semana pasada descubrí que no sólo yo me observaba, encontré otra mirada fija en mi cuerpo, especialmente en mis tetitas… La descubrí mirándome e inmediatamente desvío sus ojos hacia otro lugar, no le di importancia; la segunda vez, otro día, no dejó de mirarme, antes bien fui yo quien desvió la mirada, pero esta tercera vez, ayer, al sentir su mirada y verle a los ojos esperando con ello ahuyentarla, no funcionó, por el contrario me miró a los ojos dos instantes para después bajar la mirada hacia mi playera húmeda, más que húmeda, mojada y pegada a mis pezones erectos…. ¿Mi reacción? Le di la espalda, porque sentí que me desnudaba y tocaba con su mirada tan penetrante… aún tengo pudor…

Nunca me he sentido atraída por una mujer, nunca he estado con una mujer, ni siquiera un beso… alguna vez jugué con mi hermana, cuando éramos niñas, a rozar nuestras lenguas, pero sin que nuestros labios se tocasen, y lo hacíamos para desconcertar a mis primos y reírnos por su gesto de asco al vernos… Pero eso no cuenta, era algo muy ingenuo y sin intención sexual alguna…

Esta experiencia en el gimnasio no parece ingenua y sí tener alguna intención sexual, lo cual ha llevado mi mente hacia "él", porque algunas veces me ha preguntado si lo haría por él, si dejaría que otra mujer me follara, recuerdo que tajantemente le respondí que no, aunque ahora no lo sé… tal vez con una mujer como ella… ¿Cómo es?

Aproximadamente de mi edad y estatura, delgada, aunque en cierto sentido es mi antítesis, tiene el cabello lacio, rubio y corto, sus tetas son más grandes que las mías aunque no logra descubrirse en ellas los pezones… En ocasiones me pregunto que se sentirá tocar los senos de una mujer, es decir, ¿qué se siente tocar dos tetas que no son las mías?, ¿qué se siente sujetarlas con las manos, acercar la boca, besarlas a la vez que se les estruja suavemente con la punta de los dedos?, ¿qué se siente lamer dos tetitas, mojarlas con la lengua y succionar sus pezones?

Tal vez lo haría… me acercaría a ella, besaría sus mejillas, acercándome cada vez más a su boca; primero, pequeños besos con los labios juntos y apretados,

después besos húmedos con los labios entreabiertos, hasta introducir mi lengua en su boca y frotarla contra la suya; entre tanto mis manos se ocuparían en levantar su playera para encontrar esas tetitas redondas, blancas y oprimidas por el sostén, yo habría de liberarlas de esa prisión para reconfortarlas con caricias y besos que succionan sus pezones rosas hasta endurecerlos, hasta ver como se sonroja la piel de su pecho.

En ese momento ella habría olvidado todo lo que nos separa y para corresponderme de manera justa y exacta, con placer, me quitaría la playera y comenzaría a frotar mis pezoncitos con sus manos, mientras besa mi cuello (una breve sesión de besos en el cuello dispone mi vagina para un jugosa penetración) poco a poco, lentamente, para quitarme el bra, llegar a mis tetitas y besármelas, mordérmelas… sin que yo dejara de acariciar sus senos, pero esto ya no sería suficiente así que tendríamos que avanzar, descender, sin prisa, deteniéndonos a cada paso.

Yo tomaría la iniciativa, llevada por la excitación y la curiosidad, le quitaría el pantalón para llevarme una grata sorpresa: una pequeña braguita que retiraría… ella me pediría lo mismo, quitarme el pantalón y dejarle ver mi tanguita mojada. Nunca antes habríamos explorado el cuerpo de "otra" mujer, conocemos perfectamente el cuerpo de una mujer, nuestro cuerpo, pero no el de otra…

¿Quién sería la primera en desvirginar a su compañera? Seguramente ella, no creo que se resistiera al ver como que me quito mi tanga y le invito con la mirada para que me coja, para que me toque y meta sus dedos… lo haría, metería dos dedos de su mano derecha en mi vagina, escuchándome jadear y jadeando ella misma al sentir mi humedad, al sentir las contracciones de mi vagina lubricada y cálida, al sentir mi mano derecha en su teta izquierda apretándola, al sentir dos dedos de mi mano izquierda metiéndose, penetrándola, cogiéndola, frotando su vulva, mojándola, follándola…

¡Qué imagen en el espejo! Entregadas la una a la otra, desnudas, abrazadas con nuestras tetas encontradas, los pezones erguidos, nuestros labios confundidos en un beso caliente y húmedo, muy húmedo, nuestras manos derechas en la entrepierna de la otra, dándonos placer, cogiéndonos, penetrándonos… y nuestras manos izquierdas en las nalgas de la otra, frotándonos, frotando nuestras tetas hasta venirnos juntas, gimiendo, jadeando…

En ese momento, justo en el clímax, se acercaría "él", que durante todo este tiempo nos habría estado observando a escasa distancia para sentir todo, para sentir el calor de nuestros cuerpos excitados, el halo de nuestros jadeos, pero sobre todo para dejarnos ver su pene erecto, duro, firme y lubricado… su falo que ahora rompe nuestro abrazo para concentrar nuestros besos en él, para que se lo chupemos, para que ambas lo besemos a la vez, encontrándose nuestras lenguas una y otra vez, unidas y separadas por su pene, ya tan erecto, tan duro y grande que comienza a dolerle y necesita aliviarse en ella o en mí, en las dos.

Primero en ella, se introduce en su vagina haciéndole gritar de placer, mientras yo les miro y froto mi vulva para recibirle bien calientita y lubricada, para que envaine su espada en mi vagina; quiero que me lo meta y termine en mí, lo haría, cuando estuviese a punto de descargar, lo sacaría de ella para encajármelo, metérmelo duro y rápido, apretándome las nalgas…

Con ella todo sería suave y lento, esta vez, con él, quiero que sea duro y rápido, que se encaje en mí, que me lo entierre, que llene mi vagina de su fuerza, que mis gemidos sean tan fuertes que se venga al escucharme y no sepa distinguir que fue lo que le llevó a la cumbre, si fue la excitación reflejada en mi rostro al estallar en un orgasmo múltiple o el sentir mi vagina que le rodea y estrecha para extraer su leche, su abundante lechita que al retirar la precaución aún escurre de su miembro y yo la recibo con mi lengua; su leche no espesa, no floja, sino perfecta, su leche no dulce, no salada, sino con un sabor exacto, delicioso, su leche exquisita que quisiera en este momento llenara mi boca… me gusta tener la boca llena… llena… ocupada por su…

Tal vez lo haría, con una mujer como ella y por un hombre como "él".

Autor: Karla Rabiela krabiela (arroba) yahoo.com.mx

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Escrito por Marqueze

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