DESCUBRIENDO LA SUMISA QUE HAY EN MI II

Un saludo a todos. Aquí estoy para seguir contando mi historia como sumisa. Os estoy muy agradecida por la buena acogida que ha tenido el primer relato, por las felicitaciones que me habéis dado y los amigos que estoy haciendo gracias al relato, así que he pensado volver a seguir compartiendo con todos vosotros mi experiencia como sumisa y lo que estamos viviendo mi Amo y yo. Pero antes de nada volver a decir que muchas gracias por leer el primero; gracias a vosotros he decidido escribir el segundo y gracias a esta Web por dejarme poner mi relato. Bueno aquí viene ya el relato.

Hace cosa de unos 15 días vino mi Amo para una sesión. Por la noche me dio órdenes de como tenía que bajar abrirle la puerta. Me ordenó que me pusiera un tanga negro con una abertura que tiene delante y no me pusiera nada más. Yo esa mañana me levanté muy temprano y estaba muy nerviosa, apenas dormí esa noche. Me levanté, me duché y maquillé y me puse el tanguita. Mientras que esperaba a mi Amo me puse una bata encima e iba de un lado hacia otro de la casa. Estaba súper excitada y al mismo tiempo muy nerviosa.

Sonó el timbre de la puerta y me dio un vuelco todo mi cuerpo. No fui capaz de quitarme la bata, así que bajé con ella y le abrí la puerta. Nos fundimos en un abrazo. Él traía una bolsa en la que yo no sabia que traía. Entonces me preguntó: ¿por qué has bajado con la bata? Yo le dije: perdoname, no me atreví a bajar sin ella, a lo que me ordenó: Quítatela ahora mismo, ponte de rodillas y cierra los ojos. Yo estaba muy nerviosa y no sabia que me iba a hacer. Yo estaba con los ojos cerrados y entonces él me puso un pañuelo negro y con el me vendó los ojos. Yo estaba toda temblorosa, pero al mismo tiempo muy excitada. Me dijo: cógete el pelo hacia arriba (yo tengo una melena larga). Me cojí el pelo hacia arriba y noté que me estaba poniendo algo en el cuello.

Le pregunté: ¿qué me estás poniendo? Y él me contestó: tócalo. Yo con mucho miedo imaginándome lo que era lo toqué.

Entonces me di cuenta que era un collar de cuero. Me dijo: estate quieta, no te muevas. Entonces noté que me estaba poniendo algo: era una cadena. Me dijo que la tocara. Yo le había dicho muchas veces que no me veía capaz de ponerme un collar, para mi era algo muy humillante, pero en esos momentos todo fue muy distinto. Aquello me excitó como nunca. Fue alucinante. Yo estaba de rodillas ante él y se bajó el pantalón y el slip, y allí mismo junto a la puerta de la calle me metió su polla en mi boca para que se la chupara hasta que me dijo que parara. Después me dijo que me pusiera a 4 patas y así subiría las escaleras. Él iba tirando de la cadenita y dirigiéndome, porque yo tenía los ojos vendados.

Así subimos la escalera, a 4 patas y el tirando de la cadena y con los ojos vendados. Cuando llegamos a la puerta del piso me fue dirigiendo hasta el cuarto de baño. Allí me volvió a meter su polla en la boca y entonces me levantó un poco el pañuelo para que me mirara al espejo y me viera con el collar puesto y chupándole la polla y él tirándome de la cadena y apretándome la cabeza hacia su polla para que me la metiera más adentro. Prácticamente me llegaba a la garganta, casi me ahogaba y él estaba ya apunto de correrse, así que la saco.

Me puso otra vez el pañuelo en los ojos y me llevó por todo el pasillo hasta el dormitorio tirando de la cadena a 4 patas. Me subió al borde de la cama y me dijo que siguiera a 4 patas y abriera bien las piernas y en esa postura me estuvo mirando un rato. Yo estaba que no podía más, estaba apunto de correrme sin tocarme. Entonces así como estaba, cuando vio que yo ya no podía aguantar más me folló el coñito desde atrás. Viéndome bien abierta por detrás, expuesta para él, le encanta verme el coñito así, estuvo follandome así hasta qu

e me corrí.

Luego me hizo bajar de la cama y ponerme con las manos sujetándome al borde de la cama, arqueando la espalda y, como analmente nunca había tenido nada, cojió un bote de gel lubricante y me empezó a echar dentro del culito. Cojió su dedo y me lo empezó a meter muy despacito. Primero me molestaba un poco, luego siguió cada vez más adentro y a moverlo en circulito y cada vez me daba más gusto, empecé a sentir placer al mismo tiempo me iba tocando el clítoris. Paró de tocarme el clítoris y metió el dedo dentro del culito hasta el fondo. Oí el ruido de una bolsa; estaba sacando algo y de pronto empezó a azotarme despacito: era una fusta. Me preguntó si me gustaba.

Yo estaba súper excitada al mismo tiempo que cuando me daba con ella picaba un poco, pero me daba mucho placer. Después le dije que sacara ya el dedo, que estaba empezando a sentir molestias. Le dije que en la próxima sesión seguiríamos intentándolo, hasta que consiga meterme la polla.

Luego me dijo que me tumbara en la cama boca arriba y empezó a mordisquearme los pezones. Al principio despacito y luego cada vez más fuerte. Me dolía algo, pero me gustaba, mientras que al mismo tiempo me iba dando en los muslos con la fusta. Yo estaba súper excitada, sobre todo del mordisqueo de los pezones. Soltó la fusta y empezó a tocarme el clítoris, mientras que los pezones cada vez los mordisqueaba más fuerte.

Como temblaba, me tenía que sujetar las manos porque yo quería correrme ya y él no me dejaba. Cada vez que notaba que me iba a correr paraba y por eso yo intentaba tocarme pero no me dejaba. Estaba apunto de volverme loca. Cuando él vio que ya no podía más, hizo que me corriera. Jamás en mi vida había tenido un orgasmo así. Nunca lo olvidaré.

Luego me estiro de la cadenita y me dijo que me pusiera otra vez a 4 patas encima de la cama. Empezó a darme otra vez con la fusta y al mismo tiempo a meterme su polla y cuando yo estaba muy excitada paró y la sacó de dentro de mi coñito. Me quitó el pañuelo de los ojos y se empezó a vestir. Yo le dije: ¿qué haces?, estoy otra vez muy excitada y me contestó: ¿y? Se terminó de vestir y se fue. Yo me quedé toda alucinada. Tuvieron que pasar días para que yo lo entendiera. Es más, me dijo: ?no te volverás a correr hasta que de nuevo tengas mi polla dentro de tu boca.

Amigos esto ha sido, todo desde ese día no nos hemos vuelto a ver en real, aunque si casi todas las noches nos vemos por el msn. Casi todas las noches me excita, pero luego no me deja correrme, tan solo un día de la semana pasada me dio permiso para que me corriera una sola vez o bien sola o con quien yo quisiera del chat.

Yo conozco por el chat a un amigo de hace mucho, antes de conocerlo a él. Siempre que nos veíamos hacíamos relatos eróticos y dio la casualidad que ese día lo vi. Hicimos un relato de los nuestros y me corrí con él solo una vez. A mi me apetecía más, pero sabía que no tenia permiso para hacerlo, así que no lo hice.

Bueno amigos espero que os haya gustado el segundo relato. Conforme vaya pasando todo os iré contando, y ya sabéis mi dirección de mail, en la que espero vuestros comentarios, que me gusta mucho recibir.

Autor: Sumisa Curiosa curiosa_sumisa (arroba) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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