DULCE ES LA VENGANZA

Era un día como cualquiera, volvía del trabajo, caminando tranquilo, bah más que tranquilo, resignado.

Pensaba en la relación que tenia con mi pareja, que ya no funcionaba muy bien. Desde hacia uno o dos meses que ella no quería que cogiéramos nunca, a duras penas lograba tener sexo ,mas que común, monótono, yo la quería lubricar como a ella le gustaba pero no me dejaba, así que decidí ir a su casa, ella vive sola, es más grande que yo, tiene 25 años y yo tengo 21.

Pongo la llave en la cerradura para entrar pero me quedó seco escuchando los gemidos que venían de adentroComo lo sospechaba ya tenia otro, pero por lo menos hubiera cortado la relación conmigo y listo, no tenía porque decirme que me amaba si no era así. En fin, abrí la puerta rezando que no estuvieran en el living, sino en la habitación, por suerte para mi así fue.

Me dirigí hasta allá, en puntas de pie, mientras escuchaba como aumentaban sus gemidos y escuchaba con más claridad como él le decía, necesitabas que te cogieran así, ¿no? y el estúpido de tu novio, no lo hace. Ella contestaba: Si, si, Luis rompeme el culo así, no pares, no pares.

Me quedé duro, mirando escondido la escena, el pibe con la verga en el culo de mi novia y ella en cuatro, estaban de mi, y por el comentario del chico, debía pagar, y empecé a pensar que hacer. ¿Buscar un cuchillo y matarlos a los dos?, ¿solo demostrarles que estoy ahí? ¿Que podía hacer? Entonces se me ocurrió un plan. Me empecé a pajear despacito y cuando quedé en bolas, abrí la puerta suavemente, sin hacer ruido, ninguno notó mi presencia, y me puse mirando las espaldas del chico, salté sobre la cama, ahí se dieron cuenta que estaba presente, y tiré todo el cuerpo sobre la espalda del chico dejándolo inmovilizado y con mi verga de 18, 19 cm en la entrada del culo.

Mi novia me miró como pudo, estando en 4 patas y con una verga respetable en el culo decía,¿que pasa? ¿Que esta pasando?, sácala Luis, sácamela del culo que me duele. El pibe me empezó a putear por que sabia que le esperaba, y yo le dije, mira vos decís que me la cojo mal, así que en vez de suponer, vas a saber de verdad si cojo bien o mal, él se quedo mudo y empezó a moverse tratando de zafarse, pero lo tenía bien agarrado, separé bien sus piernas con las mías y le dije a Marcela, mi novia, estoy por convertir a tu amante en mi puta, por que se que le va a gustar.

Ella reconoció mi voz y no sabía que hacer, solo atinó a pedirme perdón y a rogarme que no lo hiciera con una voz entrecortada. Yo no la escuchaba, estaba demasiado enojado con ella y con el tipo. Así que apoyé mi verga y empecé a meter la cabeza, pero el culo estaba muy apretado, así que como pude escupí su culo, le metí un dedo, mientras él me puteaba y intentaba escapar, pero no lo dejé y sin darle tiempo a nada, le clavé la verga de un solo golpe, dejando la mitad afuera. Empezamos a gritar él, mi novia y yo, el chico solo gritaba y se quedó inmóvil, como sin aire. Mi novia también gritó un poco, y como pude le dije al oído, ¿que te pensabas, que te ibas a coger a mi novia gratis? No, no, no, esta es una forma de pagar.

El chico me seguía insultando más pausado, ya que con mi pija en el culo no podía hablar casi. Así que le dije: mira Luis relajate o te voy a desgarrar el culo, porque no te vas a ir hasta que te guste como te hago el culo, entendiste?. Él se quedó mudo, bah, mudo no ahora solo gritaba pero empecé a notar que su agujerito se relajaba y con eso me dejaba entrar un poco más.

Mi novia sin decir palabra, también se relajó y tiró su culo un poco más para abajo para poder, ya que no le quedaba otra, disfrutar de la rotura de culo que le hacia su amante mientras yo lo sodomizaba a él. Después de unos minutos, en los cuales mi novia le decía a Luis relajate sino va a ser peor, y yo le decía, te gusta no? te fuiste a meter con la mina equivocada.

Él empezó a mover las ca

deras, dejándose llevar, y sus gritos se iban transformando en gemidos, tanto que acabó en el culo de mi novia, a lo que ella me dijo, tenías razón, le esta gustando, tanto como me gusta a mi, entonces, hice una prueba y saqueé la verga de su culo, para ver como reaccionaba, se tiraba para atrás buscando mi pija.

Lo tomé del pelo y lo tiré un poco para atrás, para que Marcela saliera de abajo de él, cosa que hizo de inmediato y se quedó de rodillas mirando como mi verga volvía a entrar y salir del culo de Luis. La miré y le dije, acaríciale la verga mientras lo culeo, y ella con un poco de picardía en sus ojos verdes, hizo caso omiso de mis palabras, y con una mano le tocaba la verga, que ya volvía a estar dura y con la otra le acariciaba el culo diciéndole al oído, Ahora entendés porque no puedo dejarlo?, mírame y decime si coge mal? A lo que Luis respondió, nooo, me encanta que me rompa el culo así, decile que no pare.

Yo no podía más pero quería darle mucho tiempo, así que me aguantaba como podía, ya que imagínense, por más que yo no sea bisexual y no me atraigan los hombres, ver a Marcela, una hembra de cuerpo flaquito, tetas medianas y un culo hermoso y encima ver a su amarte bajo mi control, es el sueño de más de un heterosexual. Seguía bombeando y él culeando como un loco, mientras Marcela chupaba su verga.

Hasta que no pude más y la saqué, tomé el pelo de mi novia y la traje hasta mi verga, a lo que ella, no tuvo mejor idea que traer a Luis como pudo para que trague mi leche. Entre los dos me la chuparon hasta no poder más y acabé en sus bocas. Él quedó tendido con el culo todo rojo, haciendo pequeñas convulsiones, Marcela solo se masturbaba con loca hasta que por fin dejó de pajearme la verga que estaba toda roja por la actividad de recién, cuando acabé.

Me levanté como pude y me senté al lado de Luis y le dije, al final no me dijiste, cojo bien o cojo mal?. A lo que el repuso, con una voz cansada, la verdad es que me cogiste bien, muy bien, nunca me lo había hecho así y tengo que reconocer que me gusto mucho.

Sin decir nada más me levanté, busqué mi ropa que estaba en el pasillo y me fui, sin antes mirar a Marcela y decirle, si no me querías más lo hubieras dicho, la verdad es que nunca pensé que me podías hacer algo así, porque por más que sea más chico que vos, creo que no merecía que me trataras como lo hiciste, sin decir más empecé a salir de la habitación y ella sorprendida por lo que le había dicho corrió tras de mi, pero ya era tarde.

Autor: El Vengador

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Escrito por Marqueze

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