El curandero (II)

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Como les contaba en mi relato anterior Miguel me invito a dormir en su habitación, el solo hecho de habérmelo propuesto hizo que mi verga se levantara, porque eso significaba que aun le quedaban ganas de sexo

Como les contaba en mi relato anterior Miguel me invito a dormir en su habitación, el solo hecho de habérmelo propuesto hizo que mi verga se levantara, porque eso significaba que aun le quedaban ganas de sexo. Fui por mi cepillo de dientes mientras Miguel con su padre se daban una ducha juntos para quitarse lo sudado y el olor a hierbas y humo que traíamos todos. No paso mucho rato y mientras esperaba fuera del baño la salida de padre e hijo, se abrió la puerta y salió Angel cubierto con una bata, me dio las buenas noches y se metió a su habitación. Miguel por su parte aun seguía en la ducha y desde dentro me llamo:

¡¡¡Ven y báñate conmigo, el agua esta muy rica!!!

No me hice de rogar, entre, cerré la puerta con seguro y me desnude, tirando la cortina de baño encontrándome con Miguel que me esperaba con su verga en completa erección. Entré en la ducha y nos besamos apasionadamente mientras nos acariciábamos, con el agua tibia cayendo por nuestros cuerpos hasta que lentamente él comenzó a bajar por mi cuerpo besando mi cuello para luego llegar a mis tetillas, las que mordió muy suavemente para bajar de una vez hasta mi verga, la cual succiono con gran avidez arrancándome una serie de gemidos de placer. Estuvimos un par de minutos así hasta que Miguel se saca mi falo de la boca y nuevamente se levanta para besarme. Quise bajar yo esta vez para proporcionarle el mismo placer que he me había brindado, pero este me detuvo diciendo:

¡¡¡No para, vamos a seguir en mi habitación!!!

¡¡¡Además te tengo una agradable sorpresa!!!

Terminamos de ducharnos rápidamente y nos fuimos a la habitación sin vestirnos, quise encender la luz, pero, Miguel no me dejo, diciendo que la sorpresa estaba dentro y que aun no debía verla.

Entramos, incluso choque con un mueble que estaba en la entrada y Miguel me toma la mano y me dirige hasta su cama, me siento en el borde a esperar. No fue mucho tiempo porque casi al instante siento una mano que me toma por la cintura y me tira sobre la cama, un poco asustado trato de liberarme de esas manos que eran muy fuertes, pero cedo cuando escucho una voz que me pareció conocida.

Miguel en ese instante encendió la luz y pude ver que se trataba de Lisandro, el hijo del curandero, que estaba tendido sobre la cama completamente desnudo con una erección que se estaba haciendo más evidente cada vez que le mirábamos.

¡¡¡Te gusta la sorpresa, ahora disfrutémosla!!!

Enseguida se lanzo sobre la cama atrapando la verga descomunal de Lisandro, este me atrajo hacia él con uno de sus brazos y mirándome con sus ojos negros me dijo:

¡¡¡Ayúdale a tu amigo con la tarea!!!

Pero, antes de soltarme para saborear su monstruo de carne me beso en la boca, sintiendo sus gruesos labios rozar los míos, metiendo su lengua casi hasta mis amígdalas haciéndome estremecer.

Luego baje por su pecho peludo, le succione sus tetillas sintiendo su fuerte pecho que se contraía por las caricias que le prodigaba y también por la tremenda mamada que le estaba dando Miguel. Llegue muy luego bajando por ese camino de pelos para pelearme la punta de ese pene, que a pesar de tener su piel morena tenia una cabeza rosada que estaba bien lubricada por la boca del dueño de casa. Ambos succionamos alternadamente ese falo exquisito con esos testículos que no eran tan grandes en proporción a su base. Después de un rato de chupar ese rico manjar, Lisandro se levanta y nos dice que nos pongamos, uno cada lado del y le peguemos en su pecho con nuestras vergas. Acto seguido comenzamos ambos a pasar nuestros penes rozando sus tetillas y le golpeábamos suavemente, mientras él con sus ojos cerrados suspiraba y decía palabras en su idioma natal. Miguel acerco su boca a la del nativo y este sin abrir los ojos le beso mientras yo le seguía sobando con mi verga sus pectorales hasta que de pronto Lisandro abre sus ojos retirando a Miguel hacia un lado, luego se levanta y me dice con voz enérgica que me tire en la cama. Me coloque de espaldas y Lisandro le dice a Miguel que me chupe la verga que quiere verle haciéndolo, este inmediatamente se coloca entre mis piernas y se traga mi pene succionando lentamente con su culo estirado hacia atrás, lo que el otro aprovecha para meter su cabeza en ese orificio q

ue hacia unas horas ya había sido mío.

Estuvimos un par de minutos en esa posición todos gimiendo de gusto hasta que Lisandro le dice a Miguel se siente sobre mi verga y este haciendo caso se coloco mirándome a la cara y se fue clavando mi estaca gimiendo del gusto (se notaba que ya le había tomado el gusto). Cuando choco con mis testículos comenzó a cabalgar mientras que el adonis de ébano se colocaba sobre mi pecho dándome la espalda, ofreciéndome su culo negro que olía a entre macho y bestia de la selva, pero me encantaba su aroma. Lamí ese culo entre gemidos que me provocaba sentir el esfínter de Miguel apretando mi pene.

Sorpresivamente el nativo retiro su culo de mi cara dejándome con las ganas de seguir disfrutando e hizo que Miguel se saliera de mi verga y poniéndolo en cuatro patas le obligo a mamarme la verga mientras él enfilaba su monstruo de carne por entre sus nalgas. Podía sentir los estremecimientos que esto provocaba en Miguel, incluso en cierto momento mordió mi pene sin llegar a hacerme daño, pero si sobresaltarme. Finalmente lisandro ala parecer se la clavo entera porque empece a sentir como bombeaba el culo muy abierto que debía tener el muchacho, que entre gemidos seguía chupando mi verga esta vez con mas ganas como ahogando el dolor y placer que le estaban prodigando por atrás.

No pasaron mas de 5 minutos, y Lisandro comenzó a gemir cada vez mas hasta que rápidamente saco su falo del interior de Miguel y le hace voltearse, tirándolo al lado mío sobre la cama y se comienza masturbar sobre nosotros, lanzando su semen caliente y abundante que brotaba como un volcán en erupción sobre nuestros cuerpos que se retorcían del gusto al sentir esa leche quemando la piel.

Luego de unos segundos se recupera y se coloca entre nosotros y agarra ambas vergas y las comienza a masturbar con esas inmensas manos llenas de venas hasta que nos hace acabar delirando del gusto. Primero acabe yo, con un goce tremendo para posteriormente hacerlo Miguel gimiendo como un loco, incluso tuve que taparle la boca para que no escucharan los demás.

Luego Lisandro se levanta de la cama y se viste con sus atuendos nativos y Miguel le ayuda a salir por la ventana, por donde seguro había llegado.

Luego Miguel se acerca mi y me dice:

¡¡¡Te gusto la sorpresa, que rico verdad!!!

¡¡¡Mira como me quedó el culo!!!

Y tomando mi mano la llevo hasta su culo que estaba completamente dilatado tras a haber recibido ambas vergas. Incluso jugué con su culo por un instante hasta que nos dio frío y nos tapamos para quedarnos dormidos abrazados. Por la mañana desperté en esa misma posición y retirando mi mano de la cabeza de Miguel fui al baño, mire la hora, las 9 enseguida me duche y me vestí para luego ir a la habitación de Angel para despertar a mi tío para que nos fuéramos. Quise tocar a la puerta pero, esta se abrió sola, entre descubriendo que mi tío estaba solo, tendido sobre la cama completamente desnudo, me acerque para despertarlo cuando escucho la voz de Angel detrás de mí. Hola me dijo como amaneciste, trate de voltear para verle, pero este me abrazo por la espalda y me dijo:

¡¡¡No imagines cosas que no son!!!!

Me zafe de su abrazo y le mire, también estaba desnudo y con tremenda erección, No le dije y como tiene la verga en ese estado. Angel sonríe y me dice:

¡¡¡Esta erección es normal, a todos nos pasa por las mañanas ¡¡¡

¿A ti no?

Le mire y le dije que despertara a mi tío para irnos luego, y salí de la habitación para dirigirme al jardín para respirara una vez más el aire puro. Estaría como media hora afuera cuando apareció mi tío ya duchado y vestido para decirme que el desayuno estaba listo.

Mi tío Carlos nos dijo a su amigo y a mí que llegando a la capital pediría hora para ir al urólogo. Luego de desayunar fui a despedirme de Miguel que aun estaba dormido, me abrazo y me dio un beso en la boca haciéndome prometer luego que vendría pronto a visitarle. Finalmente emprendimos el viaje a casa sin conversar demasiado, lo único que me comento fue, que no se percato mucho de lo que el curandero le había hecho, solamente se quejaba que el culo le dolía bastante, que lo sentía delicado, argumento enseguida que seguramente Samir, cuando le hizo tacto en la próstata, le dejo un poco de dolor (Al parecer algo se acordaba, aunque no le creí, porque cuando Lisandro le encajo su mástil le vi la cara de placer que sentía). Segur

amente le dije eso debe ser.

Llegamos a su casa y por la tarde me fui, prometiéndole que hablaría con algún medico donde yo trabajo. En efecto el urólogo del centro medico donde trabajo le atendió y le encontró un problema en la próstata, que por suerte tuvo solución prontamente.

Después de un tiempo visite a mis tíos contándome Carlos que todo se había solucionado y que su vida sexual con mi tía volvía a su normalidad. Me alegre por ellos ya que siempre se han llevado muy bien. En lo que respecta a Miguel fu un par de veces a visitarlo y por supuesto que culiamos mucho hasta que encontró un muchacho de los alrededores con el cual hizo pareja.

Si les gusto mi relato les invito a escribirme a mi e-mail

Autor: gustavofigueroaa

gustavofigueroaa ( arroba ) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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