Inicio a exhibirme en un solárium

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Cada vez que pasaba cerca de ella, ella se extendía la crema por sus tetas pero sin mirarme para que yo pudiera verla tranquilamente, una de las veces que pasé se tumbó boca arriba y subía una pierna para darse crema y abría las piernas bastante  y el tanga lo tenía metido por toda la raja del coño y se podía ver sus labios.

Hola soy un chaval de 20 años y me gusta exhibirme en un solárium de una piscina de mi ciudad,  la piscina es cubierta pero arriba hay un solárium donde subimos poca gente y casi todos con ganas de que nos puedan ver parte del cuerpo que no se suele enseñar.

En mi caso suelo ponerme boca abajo y me bajo el traje de baño dejando el culo a la vista de todas las tías que suben allí, las hay que miran y pasan pero también las hay que parece ser que les gusta imaginar que  mi polla está fuera del traje de baño y se ponen a una distancia prudente pero que si me levanto un poco pueden verme todo el rabo.

Yo las veo por debajo de mi brazo, que lo dejo un poco ahuecado y puedo ver si miran hacia mí y si es así pues empieza mi imaginación  y mi polla se empieza a poner un poco morcillona.

En  un caso una tía de unos 40 años se paseaba por el solárium y cada vez que pasaba junto a mí miraba a ver si se me veía algo…

Al percatarme de ello pues levantaba un poquito el culo como si me molestara el traje de baño y mi polla quedaba a su vista, esto unos cuantos días,  ella solía llevar las dos parte de su bikini pero solía meterse la parte de abajo por la raja de culo como un tanga…

Tenía buenas nalgas, hasta que un día que estábamos solos decidió quitarse la parte de arriba para enseñarme sus tetas (que ricas) pero eso no fue todo, miró hacia la puerta por donde entramos los bañistas y al ver que no venía nadie sacó de su bolsa un tanga  y se quitó la braga enseñándome todo el coñito…

Tenía pocos pelos muy bien afeitados  ella se recreó en guardarla en la bolsa pero siempre mirándome a ver si yo la miraba, ella sabía que yo la veía por debajo del brazo,  mi polla se puso como una piedra, se puso el tanga y se empezó a dar crema…

Yo decidí ponerme de pie pero tranquilamente con mi polla al aire, ella miraba disimuladamente pero creo que le gustó, me coloqué el traje de baño lo justo para tapar la polla, se me veían  todos  los  pelos y me puse a pasear por el solárium…

Cada vez que pasaba cerca de ella, ella se extendía la crema por sus tetas pero sin mirarme para que yo pudiera verla tranquilamente, una de las veces que pasé se tumbó boca arriba y subía una pierna para darse crema y abría las piernas bastante  y el tanga lo tenía metido por toda la raja del coño y se podía ver sus labios.

Así estuve un rato pasando junto a ella, cuando acabó de darse crema se puso a tomar el sol esperando que yo le  enseñara algo y así fue, me senté a una distancia prudente para que ella se sintiera cómoda, mi espalda apoyada en la pared y las piernas estiradas decidí bajarme el traje de baño casi hasta las rodillas.

Mi polla estaba bastante gorda y me ponía saber que ella estaba mirando  disimuladamente, me puse bronceador para que no se me queme pero a la vez me estaba haciendo una paja, como vi que a ella no la importaba decidí acabarme dicha paja y que ella viera como me corría allí mismo.

Fue una paja riquísima ella se tocaba de vez en cuando pero creo que se corto de masturbarse allí por si llegaba alguien esto fue el inicio de un verano redondo ya os contaré muchas más experiencias vividas en ese solárium

Autor: César

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Escrito por Marqueze

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