Después de que me dejaron en el hotel, mi hermano y mi cuñada, me di un baño y me tendí en la cama, recordando la tremenda cogida que le di a Leticia mi cuñada, razone porque se dieron las cosas, al principio pensé que era por los efectos del alcohol que había tomado mi cuñada, pero no, no fue por eso, recordaba que ya tenia rato que mi cuñada se me insinuaba y me daba entrada, pero por respeto y lealtad a mi hermano no hacia nada.
Al otro día, cerca del mediodía desayune con la familia, al terminar el desayuno, le dije a mi hija que empacara, porque teníamos que regresar a la Ciudad de México, ya que, el día de mañana lunes, tenia una cita muy importante con una persona, que no podía evitar, no, sin fruncir su boquita de enojo, subió a su recamara y preparo su maleta, yo ya llevaba la mía en el carro, me despedí de todos y en especial de mi cuñada, la cual, al despedirse, sin que se dieran cuenta nadie, me dio un beso sabroso, beso, que me hizo pensar, que lo que paso en esa noche, se iba a repetir varias veces, no me gusta ilusionarme, por eso, deje que se dieran las cosas.
Partimos hacia nuestra casa, llegamos como a las siete de la noche, estacione el carro y baje las maletas, mientras mi hija se dirigió a nuestro casa, tarde un poco en hacerlo, cuando entre a la casa, mi hija estaba sentada en el sofá, se había cambiado y se había puesto un shorcito entallado de color gris, una camiseta blanca que le llegaba al ombligo, que me dejaba ver sus tetitas, ya que no traía puesto un sostén, las tenía paraditas y sus pezoncitos estaban erectos, producido, tal vez por el roce de la camiseta y un sweater rosa, porque hacia algo de frió.
Pedimos una pizza para cenar y nos pusimos a ver una película en la sala, ella, tal como lo hacia antes, cuando era pequeña, se acorruco junto a mí, yo la tome de los hombros y así juntitos vimos la película, cuando termino la película, ya era muy noche y mi nena, estaba bien dormida, no la quise despertar, la cargue y la lleve a su recamara, la acomode y la tape, ella, se reacomodo en su cama y siguió durmiendo. Me dirigí a mi recamara, me desnude y solo me quede en calzoncillos cortos y bastante holgados y tal como lo hacia todas las noches, me puse a leer un libro.
Pasaron unas dos horas, cuando en el dintel de la puerta apareció mi hija, le dije “nena que haces despierta” ella toda compungida y haciendo muecas, me dijo “papito, no puedo dormir, tengo miedo, me puedo dormir contigo” como me vio no muy convencido de eso, se subió a la cama y se acostó junto a mí, colocando su cabeza en mi pecho, tal como lo hacia cuando era pequeña, le dije, ok, “pero no te muevas mucho”, se acomodo en mi regazo y se abrazó a mí, reanude la lectura, no sin mucho trabajo, ya que, el aroma embriagante que despedía mi nena, no me dejaba hacerlo, después sentí como bajaba el brazo que me abrazaba poco a poco a mi estómago, no le tome importancia, mientras tanto, por la cercanía de ella, se me empezó a parar la verga, yo trate de que no se me notara, pero ella al tratar de recoger su brazo, claramente sentí como rozo por un momento mi verga con él, después, volvió a colocar su brazo en mi pecho, y lo empezó a bajar despacito, hasta colocar su mano, sobre el bulto que ya tenia y que cubría la cobija que me tapaba.
