Las ganas de perder mi virginidad

¡Comparte!

Lamía mi polla como un helado, entonces llegó mi turno, le bajé el pantalón y le lamí la zorra, era salada, pero me gustaba, y a ella también, ya estaba gimiendo la pendeja, entonces le di vuelta y le metí los dedos en la concha, ella me masturbaba, en eso sin avisarle se la metí, era la primera vez que lo hacía, me gustaba la sensación de lo prohibido y lujurioso.

Me llamo Raúl y le voy a contar mi historia, soy un tipo de 1.80m, contextura gruesa, un poco falto de ejercicio, pero no gordo.

Estaba solo hace más o menos un año, había terminado con mi novia con la cual a lo mucho habíamos llegado a metidas de mano alucinantes. Recuerdo una vez que le manoseé su trasero y le metí el dedo en el año, que rico fue esa vez, y ella me agarró del pene, estábamos calientes, pero solo me masturbó, nunca pasó nada más porque ella tenía miedo del dolor de hacerlo, ella me dijo que mi pene parecía un juguete, como esos chisguetes de hule, jaja, bueno no me desvío.

La cosa es que ya estaba solo buen tiempo y con muchas ganas de tener sexo y conocí a una chica no muy atractiva, pero lo suficiente como para calmar mis apetitos sexuales, se llamaba Tracy, tenía un cuerpo delgado, que luego descubrí cuando la monté, tenía unos senos pequeños, pero de unos pezones negros que se ponían duros como piedra y una zorra muy jugosa, la cual me ponía a mil por hora, su culo era blanco y redondo, como para romperlo.

Nos conocimos por medio un amigo, el cual me dio su MSN, chateamos y quedamos en conocernos, así fue un día saliendo de la U le llamé y quedé en ir a su casa, vivía cerca, nos encontramos, fuimos a la casa de su abuela, ahí conversé un rato con su abuela y luego me mostró unos cuartos que ella alquilaba, les juro que ahí quería levantármela, me miraba pícaramente, pero era la primera vez, me despedí de ella y quedamos en vernos otro día.

Ese día llegó y fue en la noche, fui a su casa y nos fuimos a un parque cercano, conversamos y salió el tema del sexo el cual hizo que mi polla se ponga dura. Ella era una experta, así que me le acerqué y le dije que yo era un chico tranquilo (no había tenido sexo) y ella me miró con deseo,  nos besamos, y que besos, nos metimos la lengua hasta decir basta, luego le dije si podía tocar sus tetas, y me dijo que sí, yo ya estaba super duro, así que lo hice, pero decidí tocarlas bajo el sujetador.

Estaba recontra excitado sin tener en cuenta que estábamos en un parque, se los toqué y me dio libre albedrío,  luego le dije que si podía tocarle su zorra y me dijo que no,  que había mucha gente, pero yo insistí, y aceptó,  así que bajé mi mano  y le traté de abrir el jeans,  no pude al inicio pero después ella me ayudó,  se lo abrió,  se notaba que estaba a mil,  entonces yo metí mi inocente mano en su hueco y lo primero que sentí fueron sus vellos,  me excitaban,  era la primera vez que tocaba unos, bueno luego vino lo mejor,  ella me guió en la exploración y le hice tener un orgasmo con solo tocarla,  al final nos despedimos y quedamos en salir.

La siguiente fue una salida al cine, comenzamos a besarnos, la arrinconé contra la pared mientras la comía a besos, y le tocaba la concha, y me dijo  si quería hacerlo, y yo si, entonces me bajó el pantalón y me la chupó, que rica chupada, mejor que la primera, lamía mi polla como un helado, entonces llegó mi turno, le bajé el pantalón y le lamí la zorra, era salada, pero me gustaba, y a ella también, ya estaba gimiendo la pendeja, entonces le di vuelta y le metí los dedos en la concha, ella me masturbaba, en eso sin avisarle se la metí, era la primera vez que lo hacía, me gustaba la sensación de lo prohibido y lujurioso.

Lo hicimos como locos, ella me decía, no parece que seas virgen, yo le dije que había visto varias pelis porno, entonces seguimos, que rico, hasta que eyaculé en su sexo, y ella se tiró al suelo, con su culo a mi merced, como aún no terminada de botar todo mi semen, le embarré el culo con el,  y ella, me dijo, luego me lo vas a lamer ¿Eh?, y yo, eso espero, cuando se arrodilló para levantarse, ahí la cogí de las caderas y ella me dijo, no seas pendejo mi niño, por el culo no, y traté de convencerla, a lo que aceptó.

Entonces comencé a metérselo suavemente, vaya que jode hacerlo por el culo, ella chillaba, tenía miedo que nos encuentren en la salida del cine, en una de esas presioné y vaya que entró,  ella me dijo, hijo de p, me rompes el culo,  pero sigue que está rico, es lo último que me queda de virgen, así lo hice y me moví como un perro en celo,  y ella fue mi perra, y desde esa vez, cuando tenemos ganas nos vamos al cine, y la pasamos bien.

Espero que les haya gustado mi primer relato personal.

Autor: Raúl

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

Escrito por Marqueze

¿Te gustan nuestros relatos? No olvides compartir y seguir disfrutando :P

Un comentario

Dejar un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.