Las tres maravillosas noches con mi prima

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Agarré mi pene y lo froté de arriba a abajo por su sexo. Estaba extremadamente empapada con sus jugos vaginales y yo empecé a moverme poco a poco, ella hizo lo mismo y así estuvimos practicando varias posiciones, tratando de no hacer ruido para no despertar a mis padres, eso nos excitaba más, hasta que al final ya a punto de venirme, sentí que se venía y entrelazó sus piernas con las mías.

Desde hace mucho tiempo atrás quería escribir esto, pero no lo había hecho por ciertas razones, pero ahorita me animé y pues les voy a contar una de las cosas más excitantes que me ha pasado. Para empezar, Les comento que a mi casa llegó a vivir una prima porque en mi ciudad es donde estaba su carrera, ella es un poco bajita de estatura, no muy bonita de cara, pero eso sí, cuando yo la volví a ver (pasaron muchos años para que nos volviéramos a ver), ella estaba muy buena y aunque no hubo mucho acercamiento esa vez, me quedé con la espinita de hacer varias cosas cachondas con ella, ya que en ese tiempo contaba con unas tetas que estaban de pelos, y tenía un trasero hermoso, pero como era mi prima, yo respeté eso.

Después de varios años de llevarnos y platicar un rato cada vez que nos veíamos, nos fuimos haciendo mejores amigos, pero no pasó a más. Y ahora que llegaba a mi casa, yo tenía que salir de la ciudad, ya que yo también estudiaría en una ciudad del Norte.

La primera vez que regresé de vacaciones, ella me recibió de una forma muy cachondona (llevaba unos tragos encima), yo disimulé ya que mi mamá estaba viéndonos, pero en la noche ya solos, yo estaba navegando, cuando ella llegó y me dijo que qué estaba haciendo, abrí un video porno y le dije que eso veía , ella en vez de irse se quedó y me dijo que quería ver más, yo le mostré otros más, después de un rato, se desinteresó y se fue a su cuarto, que en sí, era el mío pero ella se quedaba en él mientras yo estudiaba fuera, así que yo también fui para allá y nos acostamos. A ella no parecía importarle nada, se metió a la cama y se durmió yo hice lo mismo, pero ya en la cama la empecé a abrazar y ella no dijo nada, después la besé, ella no quiso, después de un rato accedió y empezamos a besarnos de una forma apasionada, a cada momento nuestra excitación seguía, yo podía notar que su respiración era cada vez más profunda y le empecé a tocar las piernas y cuando ya me dirigía a su vagina me detuvo y me dijo que no, después de un rato me dijo que ya no quería nada y me dejó con una gran excitación, de mal modo acepté.

Al otro día todo trascurrió normal hasta en la noche que otra vez dormimos casi juntos ya que ella había puesto un colchón en el mismo cuarto que el mío para que mi mamá no dijera nada, ella se puso un short y llevaba una blusa que resaltaba sus tetas, yo me percaté de eso, estuvimos viendo un rato la TV y ya para dormir cerramos con llave el cuarto y le dije que en vez de dormir en el colchón, que lo hiciera conmigo, ella aceptó y nos empezamos a besar y nuevamente la empecé a tocar, y ahora tocaba todo su cuerpo, ya un poco excitados le dije que se quitara el short, ella aceptó, me sorprendí un poco ya que pensé que iba a hacer lo mismo del día anterior (mandarme a la goma), pero no fue así quedó en una tanga blanca que traía y que se le veía bien, pude contemplar sus piernas que eran hermosas, después de calentarnos un rato el uno al otro le empecé a mamar las tetas y después me quité el pantalón.

Al quedar en calzoncillos, me subí sobre ella, le empecé a tocar su vagina y le metí un dedo, pero como las veces anteriores al principio no me dejaba hasta que por fin aceptó, ya con el dedo adentro me empezó a besar de una manera apasionada, y yo entendí que era el momento para penetrarla, pero cuando le estaba quitando la tanga me detuvo y me dijo que mejor nos durmiéramos y se desentendió de mí, ya se iba a ir a su colchón, pero yo seguí besándola y dejé que tuviera más confianza lo que sucedió como una media hora después, ella estaba muy lubricada, ya que para esto yo ya le había metido dos dedos y estaba muy mojada, me subí en ella nuevamente  besándola y metiéndole los dedos.

Empecé a bajarle poco a poco la tanga que llevaba puesta, ella esta vez no dijo nada y comprendí que estaba lista para ser penetrada, enseguida me quité el bóxer que llevaba y mi pene erecto buscó su vagina, y antes de metérsela, agarré mi pene y lo froté de arriba a abajo por su sexo, como vio que no me había puesto un condón, me dijo que cuando estuviera a punto de venirme me saliera, le dije que sí, pero yo ya quería penetrarla, le abrí las piernas y se la dejé ir de una sola vez, ella gimió un poco ya que el cuarto de enfrente era el de mis papás, como estaba al tanto que ya no era virgen, sabía que no le iba a doler.

Estaba extremadamente empapada con sus jugos vaginales (que me encantan), y yo empecé a moverme poco a poco, ella hizo lo mismo y así estuvimos practicando varias posiciones, tratando de no hacer ruido para no despertar a mis padres, eso nos excitaba más, hasta que al final ya a punto de venirme, sentí que se venía y entrelazó sus piernas con las mías y yo aceleré el ritmo y al venirme me salí de ella para que no hubiera algún problema, ese día terminamos exhaustos y ella se quedó conmigo en la cama hasta el amanecer.

Al otro día en la noche fue casi igual, pero esta vez no hubo tanto preámbulo, ella llevaba un pantalón que de prisa se lo quité, quedó desnuda y empezamos a besarnos, la penetré (esta vez con un condón puesto para no correr riesgos), la agarré de las piernas y las puse en mis hombros y se la metí hasta adentro, ella sólo gemía y yo al escuchar que gemía, la besé para que no se escuchara, nos empezamos a mover de una manera que mi pene se metía hasta lo más profundo mientras ella con sus movimientos me apretaba mi pene con sus músculos y esto me excitó mucho y me moví mucho más fuerte ella se vino en ese instante, después de un rato, cambiamos de posición, ella se metió mi pene y se empezó a mover locamente ya no aguanté mucho y me vine dentro, ella aceleró los movimientos e hizo lo propio. Nuevamente se durmió conmigo.

Al tercer día ya nada más la besé un poco y ella de volada se quitó la ropa y yo hice lo mismo, ese día disfrutamos mucho nuestro encuentro al final ella se quedó a dormir conmigo. Al cuarto día ella se tenía que ir a su pueblo, y ya no pudimos repetir lo que hacíamos todas las noches. Hasta la fecha sigo tirándomela, esta relación sólo la sabemos nosotros dos, pero cada vez que nos vemos y tenemos tiempo y aparte nos quedamos solos lo hacemos hasta quedar agotados.

Nos escribimos casi todos los días y las cartas son muy cachondas, y esto hace que cada vez que nos vemos las cogidas sean más excitantes.

Bueno eso es todo, tengo otras historias con mi prima, pero creo que otro día les contaré más sobre nuestras aventuras.

Autor: Gigolo

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Escrito por Marqueze

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