Me encantó papá

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Él empezó a empujar lentamente, y luego lo retiraba una y otra vez hasta que mi ano se fue abriendo y dejó pasar la cabeza de esa enorme verga, cuando la cabeza entró sentí que me partía, grité de dolor, él se detuvo unos momentos y luego siguió bombeando, cada vez yo sentía más placer y me corrí, la sacó y empezó a masturbarse frente, derramó todo su blanco ardiente semen sobre mi pecho.

Hola amigos, me llamo Marco y tengo 19 años, estatura media, y bueno, soy un chico promedio. Hoy les contaré mi historia que sucedió cuando vivía con mi padrastro, mi madre y mis dos hermanos Dan de 10 y Charly de 9. Todo empezó una tarde cuando mi padre llegó a casa como siempre a eso de las 7 PM, yo jugaba con mis hermanos un videojuego, al llegar tenía la costumbre de hacer algo para cenar, siempre algo ligero, pues bien, esa tarde se preparó algo y luego se metió a duchar para después ir a su recámara y yo no sabía más de él hasta el siguiente día, y así todos los días, mi madre le preparaba la cena cuando estaba en casa pues ella tenía compromiso con unas amigas de un club de canasta tres veces a la semana, y llegaba como a las 11 PM.

Una de esas tardes mis hermanos se fueron a la cama temprano unos minutos antes de que papá llegara, y yo me quedé en la sala de estar haciendo tarea, después comí un pedazo de pastel de chocolate y leche con mi padre y como es su costumbre él se metió a la ducha y después de unos 15 minutos salió y lo vi pasar en toalla hacia su recámara, vaya si es guapo mi padre, no es un atleta, pero está bien formado, después de unos 5 minutos terminé mi tarea y como no tenía sueño decidí ir al cuarto de mi padre para ver que hacía y estar con él hasta que me diera sueño, me levanté, fui a su recámara y abrí la puerta.

Él estaba al pie de la cama todavía con su toalla puesta y untándose una crema en los brazos, le pregunté si estaba ocupado y contestó que no y que pasara, así lo hice y cerré la puerta, le dije que estaba haciendo y respondió que solo se untaba esa crema como todas las noches, solo que mi madre le ayudaba a untarle la espalda y piernas, pues era una crema para masaje con olor a frutas.

Sin pensar en nada más le dije que si quería yo podría untarle la espalda y las piernas, que eso seria divertido para mi, él me contestó que si no era muy tarde para estar despierto y dije que si, pero que no podía dormir por el pastel de chocolate que cené y que traía mucha energía, sin más, él me pasó la crema y se recostó boca abajo, yo subí a la cama unté un poco de crema en mis manos y empecé a untársela. Primero lo hacía rápido y bruscamente a lo que mi padre me dijo, suavemente y despacio, y así lo hice, en un momento no se como sucedió, empecé a sentir un extraño calor en mi cuerpo, y realmente disfrutaba al acariciar la espalda de papá, le pregunté si podía subir un poco la toalla porque me estorbaba para masajear hasta la cintura, él dijo, has lo que quieras, y se puso una almohada en la cara.

Sin más ni más subí un poco la toalla y pude dejar al descubierto sus testículos, eso me hizo sentir un escalofrío en todo mi cuerpo y a la vez me dieron ganas de tocarlos y untándome crema empecé a sobar, era algo extraño, los testículos de papá eran enormes y suaves y me producían un raro placer, después pude notar como la toalla se elevaba un poco, y era el pene de él que se estaba poniendo duro, no pude contener la curiosidad levanté la toalla para verlo, era enorme, con venas por todos lados y me quedé hipnotizado, no se como pero empecé a acariciar ese enorme palo, no lo podía creer, tenía entre mis manos el enorme pene de mi padre acariciándolo por no se cuánto tiempo desde la punta hasta los testículos subiendo y bajando una y otra vez.

Volví la cabeza y vi que mi padre me observaba, después él tomó la crema, puso un poco en sus manos y me dijo que me acercara, él empezó a untarme crema en el pecho y los brazos después me abrazó y untó en mi espalda, y suavemente apenas ya me había bajado los bóxer dejando mis nalgas al descubierto, después terminé de quitarlos y él paso sus manos por mis nalgas y a masajear mi ano con un dedo, era delicioso estar entre esas manos, cada vez que pasaba sus manos por mi ano sentía que explotaba y jadeaba dejando escapar pequeños suspiros de placer.

Después de un rato sentí como él empezaba a meter un dedo en mi ano y yo me dejaba hacer, mi padre me preguntó si quería que siguiera y contesté que si, él introdujo su dedo poco a poco y a sacarlo y meterlo con delicadeza yo lo vi a la cara y me abalancé para besarlo, fue un impulso que salió desbocado, besé a mi padre ferozmente y entonces sentí un segundo dedo que se habría paso por mi ano y solté un grito de dolor y placer, era increíble, algo que nunca me pude haber imaginado, después sentí como él sacaba sus dos dedos de mi ano y deslizándome un poco hacia abajo abrió mis nalgas y apuntaló su enorme verga en mi ano.

Yo no lo podía creer, estaba a punto de ser estocado con el enorme pene de mi padre, ya apuntalado empezó a hacer presión para meterlo pero no se pudo, se resbalaba hacia arriba o no entraba, no supe que hacer, solo me quedé inmóvil, después él se levantó y me recostó sobre la cama de frente a él, vi como se agachaba directo a mi verga y empezó a mamarme, era el cielo.

Después eso fue superado cuando sentí su caliente lengua en mi ano una y otra vez hasta que volvió a meterme un dedo y luego otro y ya bien humedecido mi ano metió un tercer dedo con el que sentía mi ano totalmente lleno así por unos minutos alternando con los tres dedos y su lengua, después él se levantó y con mis pies en sus hombros me dijo que abriera mis nalgas con mis manos y así lo hice, pude ver su enorme verga que apuntaba hacia mi ano con ganas de partirlo en dos pero antes de meterlo se puso algo de crema la cual nunca olvidaré su olor a frutas, y al poner la punta de su verga en mi ano me preguntó, ¿quieres que siga? y dije inmediatamente que si, si, esta bien, dijo , lo haré despacio para no lastimarte.

Él empezó a empujar lentamente, muy lentamente y luego lo retiraba después una y otra y otra vez hasta que mi ano se fue abriendo poco a poco y dejó pasar la cabeza de esa enorme verga, cuando la cabeza entró sentí que me partía, grité de dolor, él se detuvo unos momentos y luego siguió bombeando, cada vez yo sentía más placer y me corrí, la sacó y empezó a masturbarse frente a mi y derramó todo su blanco ardiente semen sobre mi pecho, era demasiado semen, después él me tomó entre sus brazos y me levantó diciendo a las ducha campeón, él me llevó hasta la ducha y yo empecé por quitarme todo ese semen de los dos, luego abracé a mi padre y me dieron ganas de llorar, sentía que lo amaba y no quería separarme de él ni un minuto, él preguntó ¿qué te pasa?, contesté te amo, yo también te amo hijo.

Después tomó jabón y esponja y me enjabonó todo mi cuerpo y de nuevo estaba yo con una erección total después de enjuagarme él se hincó y empezó a mamarme mi verga por un buen rato, era delicioso pero yo tenía ganas de sentir ese enorme pene adentro de mi otra vez, después él se levantó y vi. su pene a la mitad del tamaño lo tomé entre mis manos y empecé a zamarrear ese hermoso palo, era delicioso yo nunca había tenido una verga en mi boca ni en mi ano, de repente me vino una idea que le dije a mi padre, si tenías tu pene todo parado y solo metiste la mitad que tal si ahora que está a la mitad de su tamaño me la metes toda, él sonrió y dijo te gustó ¿verdad hijo?, me encantó papá.

Él se inclinó y dijo que me hincara y empezó a lengüetearme mi ya dilatado ano por un momento y empezó a meterme poco a poco su verga media parada, sentí de nuevo esa verga en mi trasero delicioso y casi un minuto más tarde cuando empezó a meter y sacar un poco más rápido sentía como entraba toda y salía toda sin ningún dolor solo placer, después mi padre se quedó inmóvil y me dijo que yo empujara, entonces pude sentir como entraba y salía toda esa enorme verga que no pudo entrar unos minutos antes en la recámara, la tenía toda adentro y la podía sacar y meter sin problema desde la punta hasta los testículos y así estuvimos por unos 10 ó 15 minutos hasta que mi padre dijo no aguantar más y empezó a meter y sacar más y más rápido y más y más fuerte.

Era algo inimaginable, totalmente atravesado y no podía escapar ni quería hacerlo, de pronto él soltó un grito y sentí como mis entrañas se inundaban por chorros y chorros de caliente semen, él se detuvo un momento y sacó su pene de mi ano y pude sentir el enorme hueco en mi trasero y como escurría el semen de mi padre entre mis piernas.

Él me dijo que si quería hacérselo y dije que si, él se hincó y abrió sus hermosas y redondas nalgas y dejó ver su rosadito y delicioso ano, sin más ni más le mamé su ano y le metí mi verga rápido y duro en no más de dos minutos solté mi semen en su ano, después terminamos de bañarnos y él me acompañó a mi recámara.

Esa noche dormí como nunca pero al día siguiente sentía como me temblaban las piernas, pero no podía dejar de pensar en el momento de regresar a casa para ver a mi padre y besarlo y de ser de él una y otra vez más.

Autor: Danmarco66

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Escrito por Marqueze

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