Mi amiga Maite

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Hicimos un rico 69 que me volvió loca, y me corrí en su boca, al igual que ella en la mía, apoyando mi culo en sus tetazas, clavándome los pezones en las nalgas. Entonces se levantó, y trajo con ella 2 vibradores, uno se lo puse yo en el coño, y el otro me lo metí yo, entre gemidos de las dos, nos corrimos como dos veces, jadeando como perras.

Hola de nuevo amigos, éste es mi segundo relato y espero que les guste, ya que es un hecho totalmente verídico. Espero no sorprenderos, ya que como dije en mi anterior relato, soy bisexual. Soy una chica de Bilbao, tengo 18 años, soy rubia, alta, delgadita, tengo una 95 de pecho, buen culito y el coñito rasurado.

Esto me ocurrió con mi mejor amiga, que la conocía desde hace dos años, ella es muy guapa, rubia, delgadita, tiene una 105 de pecho y un culo de vicio. Jugando, cuando nos veíamos nos dábamos una palmada en el culo, como hacen muchas amigas. Un día que salimos de fiesta por ahí, las dos estábamos bebidas, con varias amigas, y en esto que ella se fue al baño.

Yo como las ganas me apretaban después del alcohol de ir al baño, al momento de ir ella, fui yo, y al abrir la puerta mi sorpresa fue que se estaba ¡masturbando! Yo me quedé de hielo, y me dijo que no dijese nada. Yo le puse una condición, que al día siguiente fuéramos a su casa para “hablar”, aunque con lo cachonda que me había puesto su imagen espatarrada en la taza del water con los dedos dentro, no era esa mi intención.

El resto de la noche transcurrió con normalidad. Al fin llegó el ansiado día siguiente, para el que yo me puse un pantalón blanco con un tanga de leopardo, con la intención de que se me notase, ya que me excita mucho provocar, y un top azul oscuro, que me gusta mucho.

Llegué a su casa, que no esta lejos de la mía, y llamé al timbre, cuando la oí su voz parecía nerviosa, y no era para menos… subí a su puerta, y cuando la abrió me encantó, ya que estaba con un pantalón cortito que dejaba ver parte de sus nalgas, y una camiseta sin sujetador, que delataba sus pezones duros, y mostraban la excitación del momento.

Entré en su casa, y nos sentamos en el sofá. Me dijo que se avergonzaba de que la hubiese visto, pero es que el alcohol y las ganas de sexo le hicieron perder la cabeza.

Me pidió que no se lo dijese a nadie, pero le respondí que no se lo diría a nadie a cambio de que me dejase verla masturbarse de nuevo, ya que ella sabía que yo era bisexual, y yo tenía indicios, ya que se escuchó por que le vieron liarse con una chica.

Ella no tuvo más remedio que acceder, ya que tenía miedo a que yo lo contase (aunque nunca lo hubiese hecho porque era mi amiga), y se quitó la camiseta. Yo no cabía en mi al ver semejantes tetas al desnudo, ya que me había fijado siempre en ellas, pero con ropa lógicamente.

Sus pezones se veían erguidos y una mancha de humedad se notaba en su entrepierna. Cuando se quitó el pantalón y observé su tesoro rasuradito y brillante por los flujos ya que no llevaba nada debajo del pantalón, no me pude resistir a tocarle las tetas, cosa que ante mi asombro, no hizo ningún gesto de desacuerdo. Pero me encanta ver a una chica masturbarse, así que la dejé para que siguiese, cosa que pareció disgustarle.

Me quité el top dejando mis tetas al aire, quedándose embelesada mirándome, y procedí a quitarme el pantalón, ya que no aguantaba más semejante imagen, y más con el calentón que tenía desde la noche anterior. Eché mi tanguita a un lado, hasta que mi amiga Maite se corrió, con fuertes movimientos de sus caderas que me impresionaron.

Fue cuando ya con el tanga quitado, me acerqué a ella dispuesta a recoger sus flujos con mi lengua, cuando empezó a gemir como una zorra. Me despegué de ella y con mi cara llena de restos de sus flujos la besé jugando con nuestras lenguas y pasándole mi saliva y su flujo.

Hicimos un rico 69 que me volvió loca, y me corrí en su boca, al igual que ella en la mía, apoyando mi culo en sus tetazas, clavándome los pezones en las nalgas. Entonces se levantó, y trajo con ella 2 vibradores, uno se lo puse yo en el coño, y el otro me lo metí yo, entre gemidos de las dos, nos corrimos como dos veces, jadeando como perras.

Ya no podía más, pero necesitaba abrirme el culo que me encanta, así que me saqué el vibrador de mi coñito y me lo metí por el culito, gozándola como una puta, lo que me encanta ser.

Entonces ella se acercó a mi culo y me empezó a lamer el coño, lo que me hizo ver las estrellas, y más cuando me ensartó su vibrador en el coño a la vez, viéndome como una fulana ninfómana, y me corrí varias veces, quedando exhausta y sin fuerzas tirada en la cama, morreándonos si cesar. Después de esto seguimos follando, e incluso hicimos un trío tres chicas, pero eso entra dentro de otro relato.

Espero que les haya gustado y espero sus comentarios, también de chicas por favor.

¡Gracias y besos a todos!

Autora: maria_rubia2003

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Escrito por Marqueze

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Un comentario

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  1. Me ha gustado mucho tu relato rubia, como quisiera vivir algo de eso…. precisamente con mi mejor amiga, siempre le he tenido muchas ganas… bueno tengo 2 mejores amigas y me fascina tener fantasias con cada una de ellas,…. como llegar a hacerlo con mi mejor amiga????

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