Mio a voluntad II

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Hetero, Confesiones. Él le confesó que lo traía loco, que quería estar otra vez con ella, que estaba deseando estar entre sus piernas y entrar en ella.

Después del primer encuentro con Miguel que nos llevo a aquel Motel donde fuimos protagonistas de un maravilloso y explosivo acto sexual, pasaron unos 15 días mas, durante los cuales él me manifestó que nunca antes había tenido una experiencia tan sorpresiva, intensa y apasionada como esa, que quería nuevamente estar conmigo, que yo le parecía estupenda y muy experta haciendo el amor, que lo tenia loco, que envidiaba a mi pareja y así muchas cosas mas. Con frecuencia en la oficina y aprovechando cuando quedábamos solos o la oportunidad lo permitía se acercaba y acariciaba mis firmes y pronunciadas nalgas, o pasaba sus manos por mi entrepierna, evitando fuéramos vistos, y esto me excitaba mucho. O a veces era yo la que le prodigaba algunas caricias atrevidas…. estábamos jugando con fuego.

Yo seguía con mi plan de llevar la iniciativa de nuestra relación y él muy paciente aceptaba mis indicaciones. Un día le sorprendí solo en su departamento de trabajo y acercándome a él pegue mi cuerpo al suyo y de inmediato sentí su potente erección. Le indique que asegurara la puerta y al regresar le pedí que sacara su maravilloso instrumento, lo que hizo rápido y con gesto de sorpresa por mi osada solicitud y de seguidas me baje, lo tome entre mis pequeñas manos y le di una prolongada mamada, pasando mi lengua desde su cabeza hasta sus bolas repetidas veces; él calladamente gemía de pasión, su cara expresaba con gestos su fuerte excitación y me tomaba de la cabeza buscando que su pene entrara totalmente en mi boca. No duramos mucho haciéndolo. Rápidamente, su cuerpo se tenso y echando su cadera hacia delante, inicio sucesivas descargas de su calido y abundante semen que trague totalmente mientra ahogados gemidos emitía. Me levante y limpie el semen que en mi cara echo y salí sin decir palabra para acrecentar en él su incertidumbre y sorpresa por mi actitud.

Pasaban los días, hasta que una tarde nos quedamos un grupo y celebramos en la empresa el cumpleaños del subgerente con un pastel, vino y whisky, los suficientes como para animarnos todos, un equipo de CD con rítmicas canciones animaba la reunión; llego el momento en que todos nos agolpamos en torno a la mesa donde se encontraba el pastel para cantar el cumpleaños y Miguel aprovecho para colocarse detrás mío, rozando mi cuerpo, lo que aprovechaba pasando disimuladamente mi mano hacia atrás y agarrarle su casi erecta arma o rozárselo con mis nalgas. La alegría del momento se hacia mas manifiesta y prolongada y sin que nadie lo notara, siendo ya algo oscuro le pedí a Miguel que partiéramos de allí, lo hicimos dirigiéndonos a un bar aun no concurrido, nos ubicamos en una mesa apartada y seguimos tomando unos whiskys mas, muy pronto nos besábamos con pasión, sus manos acariciaban mis muslos y en ocasiones las metía bajo mi camisa para agarrar y acariciar mis senos directamente. Esta situación aumento nuestra excitación, veía en sus ojos el deseo que tenia de estar conmigo, igual me pasaba y entonces le dije que fuéramos nuevamente al motel al que habíamos ido 15 días antes.
Llegamos y esta vez si deje que encendiera la luz de la habitación. Nos tendimos en la ancha cama y con desespero nos besábamos y pasábamos nuestras manos por nuestros cuerpos, abrazados rodábamos sobre la cama, al tiempo que procedíamos a desvestirnos el uno al otro; nuestras respiraciones eran fuertes y aceleradas. Yo tenía igual o más ganas de hacerlo que la vez anterior. Miguel lucia más seguro y más activo, una vez desnudos nos unimos en prolongados y profundos besos donde nuestras lenguas recorrían nuestras bocas y nuestras manos acariciaban con placer nuestros cuerpos que con avidez esperaban la íntima unión. Miguel, colocado sobre mi besaba con ternura mis ojos, la cara y me prodigaba excitantes besos y susurros en mis oídos y cuello que erizaban todo mi cuerpo y humedecía mas y mas mi vagina y entrepierna. Lentamente fue bajando y se detuvo para contemplar gozoso mis voluminosos senos que suavemente tomaba entre sus manos uno a uno y besaba con calidez primero para luego chuparlos y acariciar los pezones con su lengua, después los besaba y lamia. Mientra yo excitada me retorcía de placer a la vez que acariciaba su cabeza sudorosa y negra cabellera.

Sus manos siguieron acariciando mis senos, mientra el seguía bajando a la vez que besaba y lamia la piel de mi abdomen, su lengua acariciaba mi ombligo, seguía lentamente bajando hasta llegar a mi vulva que recrecida y húmeda y antes de que se detuviera en ella definitivamente empezó a darle suaves y tiernos besos por todas partes. Y siguió bajando para besar, abrazar y acariciar a cada una de mis bien contornadas piernas y gruesos muslos. En ellos se detuvo contemplándolos, y coloco su cara entre ellos y los besaba y lamia, mi excitación era total y empecé a masturbarme mientras Miguel acariciaba mis piernas y pies.

Y de abajo hacia arriba empezó a transitar para llegar a mi vagina que era lo que mas deseaba en ese momento; lo hacia lentamente, sus caricias y besos en mis piernas eran seguidos e intensos, con sus manos las agarraba con firmeza hasta causarme dolor, su cara y agitada respiración ya sobre mi vulva hizo que en incontrolado impulso abriera un poco mis gruesos muslos y arqueando mi cintura le ofrecí mi vulva abierta a su ávida mirada y de seguidas colocando su cara en ella y con su lengua por mi rajita la pasaba y mi clítoris tomaba y presionaba entre sus labios y chupaba haciéndome gemir de pasión intensa; sentía la proximidad del orgasmo, solo atinaba a decirle: sigue asi, asi asi… papi… no te detengas…mmmmm…. Lo hacia frenéticamente, metía su lengua en mi vagina y mis sentidos se nublaban, empecé a dar gritos de pasión y entones fue cuando le pedí que se subiera sobre mi, no aguantaba mas, era demasiado ya, tome su firme y caliente pene lo acariciaba, quería sentirlo todo y lo pasaba divinamente por mi rajita y lo coloque finalmente en la entrada a mi vagina y de seguidas le dije: “papi métemelo rico que es lo que mas deseo”… dale por favor siiii… Sentí la penetración firme y profunda dentro de mi y abrace a Miguel con mis muslos y brazos y empezamos a besarnos largamente mientras con rítmicos y acoplados movimientos de ambos nos complacíamos con tan excitante y placentera follada.

No había prisa, lo hacíamos a veces lentamente o mas rápidamente, le pedía diferentes movimientos de tal manera que lo sintiera y me tocara todo dentro de mi, y así sucedía, su arma parecía que se recrecían mas o la fuerte dilatación y contracciones de mi vagina hacían sentirlo así. Mi excitación crecía. Le pedía que no me lo sacara, le indicaba que se detuviera cuando sintiera que ya se venia para así prolongar el sexo lo mas que pudiéramos y así lo hacia, todo era ternura y erotismo, nuestros quejidos de placer eran ahogados por la unión de nuestras bocas unidas por interminables y profundos besos; con sucesivos espasmos que hacían convulsionar mi cuerpo que buscaba estar mas y mas pegado al de Miguel se me venían uno tras otro placenteros orgasmos, y cada vez que se sucedían con fuerza me agarraba a los brazos o espalda de Miguel, mordía mis labios, mientras mi cabeza incontrolada giraba de un lado a otro sobre la mullida almohada. Sentía mas y mas liquido vaginal saliendo en cantidad de mi vagina que mojaba mis nalgas y sabana de la cama. Miguel sudoroso seguía ahora lentamente taladrando mis entrañas con su rígido instrumento.

Miguel me aviso de la proximidad de su orgasmo y le pedí que terminara pero que lo hiciera teniéndome sobre él e hice se colocara de espaldas sobre la cama y así lo hizo, su pene lucia rojo y brillante y su cabeza erguida apuntaba al techo de la habitación, sus testículos caían pesadamente por entre sus piernas entreabiertas. Me miraba con ojos de deseo y pasión intensa. Y mientras contemplaba mi cuerpo, pues me había puesto de pie sobre la cama pasando cada una de mis piernas a ambos lados de su cuerpo, agarro y acariciaba su pene moviéndolo retadoramente de un lado al otro. Me agache sobre él y agarre su pene y le abrí paso entre mis labios mayores y menores para colocarlo en la entrada de mi vagina y fui bajando lentamente mientra sentía como aquel trozo de carne caliente se abría paso entre mi vagina hasta tocar lo mas profundo de ella que incluso sentí dolor. Miguel agarro en cada mano fuertemente mis senos que apretaba y acariciaba mientras yo iniciaba un subí y baje a voluntad, después agarraba con fuerza mis nalgas y me las abría para que su pene llegara cada vez mas profundo, yo experimente nuevamente húmedos orgasmos que me hacían presionar mi vagina contra su miembro y arquear mi cuerpo hacia atrás. Gemía y pedía: papi dame tu lechita yaaaa… termina ya…. Mmmm…, pero quizá la posición no facilitaba que Miguel descargara su semen dentro de mi. Ya yo había terminado en muchas ocasiones en mas de una hora que teníamos haciendo el amor.

Me incline agotada a su oído y suavemente le dije: papi quiero que me lo hagas como perrito. A lo que me respondió con la virilidad propia de su edad: como quieras mi reina… y acto seguido me baje y colocándome en cuatro, levante mis voluminosas nalgas, abri mis muslos, arquee mi delgada cintura, mis redondos senos tocaban la cama y voltee mi cara para ver la ansiedad reflejada en su cara al ver ante él tan apetecido y blanco trasero de pronunciadas nalgas a las que tomo con sus manos con firmeza y con decidida y dolorosa embestida inicio su ataque; lo metía y sacaba mientras que abría mis nalgas y las atraía fuertemente contra su cadera para hacer mas profunda sus embestidas. Metí mi cara entre la mullida almohada para ahogar los fuerte gritos de pasión que de mi pecho salían, Miguel me decía que era suya, que así me quería coger y me daba cada vez mas fuerte… le respondí diciéndole: “papi sigue así dame fuerte, fuerte, mas fuerte, asi riiico… mmmm.. dame seguido no lo vayas a sacar… dale riiico papi….” Busque moverme acopladamente con el y lo logre, el momento era de locura y pasión desenfrenada, le dábamos fuerte y seguido hasta que Miguel en alta voz me dijo: “me vengo ya mi reina, me vengo , me vengo”, yo acelere mis movimientos y mi vagina en fuerte espasmo se contrajo, y metí mi cara en la almohada y con fuertes gritos de satisfacción se producía mi orgasmo sintiendo como mi vagina una y otra vez recibía fuertes embestidas de su vigoroso miembro que descargaban su abundante semen que junto a mi liquido vaginal se unió y colmo la habitación de su penetrante olor..

Nuestros cuerpos cayeron juntos a la cama, con ternura y delicadeza nos acariciábamos y prodigábamos pequeños y suaves besos. Sudábamos a pesar de aire acondicionado de la habitación, Miguel había logrado depararme una sesión de amor y sexo maravillosa haciéndolo mío a voluntad y él se veía pleno de satisfacción teniendo a su lado y habiendo poseído a la mujer que siempre había deseado.
(Agradezco Comentario)

Apasionada.

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2 Comentarios

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  1. BUENO PARESE QUE UBIERAS LEIDO MI PENSAMIENTO CON RESPECTO AL DIALOGO TE TENDRIA QUE DESIR QUE EXITANTE PERO SERIA LO MISMO QUE ANTES ESTAVES ME DEJASTE RE CALIENTE TE ASEGURO QUE SI SIEGO LEYENDO TUS ISTORIAS CUENDO LLEGE A CASA DE MI MUJER LE UN HIJO EN TU HONOR UN BESOTE CASANOVA

  2. dios que historia mas buena, la leia y estaba a mil, de lo mejor tus relatos y los especificos que eran me hacian imaginarme que esta alli. te felicito, espero leer mas de tus relatos, saludos

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