MIS CUERNOS II

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Como ya relaté en la anterior entrega mi esposa Rosa tenía un amante con mi total complicidad, y porque no decirlo, placer.

Esta situación duró aproximadamente dos meses, con gran placer de mi esposa y cuernos por mí parte, hasta que ella decidió dejarlo porque Fernando se estaba realmente enamorando y ella tenia claro con quien realmente quería estar, o sea, conmigo.

Nuestras relaciones sexuales en ese momento pasaron a ser monótonas ya que nos dedicábamos a recordar las buena folladas que él (Fernando) había dedicado a mi mujer, hasta que decidimos (ella decidió) que deberíamos buscar un amante apropiado para su caliente sexo, así que comentó mientras me la cogía:

-Cariño, mi precioso cornudo, Quiero decirte que deseo tener de nuevo una buena polla cogiéndome toda la noche, pero… no la tuya.. tú ya me entiendes…

Es ese momento y sin poder remediarlo me corrí dentro de ella de una manera que hacia tiempo no conseguía, ella me miró y dijo:

-Ya veo que estás conforme… mi querido cornudo.

-Si, tú sabes que sí…

-Como yo no he terminado, quiero que me chupes el coño hasta dejarlo bien limpio de tu corrida y correrme yo también pensando en mi nuevo amante…ummm..

Pasaron los días y no encontrábamos quien saciar la calentura de mi esposa hasta que una semana más tarde me comentó que ya había encontrado al que ella quería que ocupase su tierno conejito..

-Cariño, cornudito mío, el otro día me encontré con un antiguo compañero de instituto, se llama Carlos, la verdad es que aún está como un tren, no se cortó un pelo, me estuvo cortejando toda la tarde mientras tú estabas en la oficina y he quedado con él la semana próxima aprovechando que tienes un viaje a Barcelona.

El corazón me dio un vuelco, por un lado me estaba excitando de una manera visible pero por otro una extraña sensación de celos fluía de mi interior.

Rosa me preparó la maleta el día anterior a mi partida y esa misma noche me confirmó que lo tenia todo previsto, y por supuesto, lo invitaría a nuestra casa. Me mostró un conjunto de lencería precioso que pensaba estrenas con él, además me comentó:

-Te enviaré un SMS al teléfono móvil cuando estemos en casa, justo antes de….. ¿Te parece? -Me parece realmente excitante…

-Te van a crecer un poquito más esos cuernos que llevas tan bien puestos!! (afirmó)

Esa noche no me dejó follarla, pues quería estar "receptiva" a todo lo que él deseara y a mi caliente y nervioso. El día siguiente fue como si nada estuviera a punto de suceder, desayuno, besos de despedida y un te quiero…..

El día de trabajo en Barcelona fue de lo más normal hasta que a media tarde (aún trabajando) sonó el pitido del mensaje a móvil, pasados unos minutos pude mirar mi teléfono y vi que tenia un mensaje de Rosa….Se me puso dura al momento, mi polla parecía querer romper el pantalón… Tuve que hacer esfuerzos para que no se notase mi tremenda excitación.

Luego, tras la reunión, pasada más de una hora, pude leer el mensaje con tranquilidad decía: "cornudo mío ya vamos a darle, besos.". Realmente no pude evitar la necesidad de ir a los servicios a hacerme una paja tremenda.

De regreso al hotel seguía dándole vueltas a lo que estarían haciendo y mi calentura a pesar de la paja, seguía a cien. Nada más entrar en la habitación sonó de nuevo el teléfono con un mensaje de Rosa: "Cari, ya los tienes más grandes". Esto provocó en mi la necesidad de una nueva paja con una corrida bestial. Dormí realmente relajado.

Como acordamos que no hablaríamos por teléfono salvo en caso de necesidad, para no comentar nada hasta estar en casa, esa noche (del día siguiente) al llegar a casa a eso de las 11 de la noche, mi esposa, como acordamos me esperaba en la cama…

– Hola Cornudín, me dijo – Hola mi Amor, respondí – Ven

que te tengo que contar lo mío con Carlos…

Solo con esa frase consiguió que mi polla se hinchara de un modo casi doloroso. Comenzó a contarme mientras me acariciaba la polla y los huevos con la mano…

– Pues llegamos hacia las cinco de la tarde ya un poco entonados por las copas él estaba muy lanzado y me decía cosas obscenas como "putita, te voy a follar por todas partes" a lo que yo respondía "si, házmelo, lo deseo tanto.."

Una vez en nuestro dormitorio él me desnudó hasta dejarme con el conjunto de ropa interior que tanto te gusta, deleitándose con el, hasta que decidió que en vez de quitármelo él lo haría yo muy despacio…casi en cámara lenta, mientras él se tomaba una nueva copa. Al terminar y ya desnuda fui yo la que le bajó el pantalón y el slip para descubrir una polla dura, gorda y, por supuesto, más grande que la tuya.

Se la chupé con ganas durante unos minutos arrodillada delante de él, mientras, él sentado en nuestro sillón, se terminaba la copa que aún tenia en la mano. Con mi mano libre acariciaba sus cojones y mi coño alternativamente. (me comentó Rosa)

Yo ya estaba a punto de caramelo, cuando, ella me apretó los huevos y mirándome a los ojos me comentó:

– Cornudo, No te corras aún, espera hasta el final….

Continuó con sus caricias mientras, a la vez, siguió con su relato:

– Pasamos a la cama, donde me dijo que "te vas a enterar, te pienso coger hasta que me supliques que pare". Me puso de espaldas a cuatro patas encima de la cama en esta postura y teniendo yo el coño a punto me la metió hasta dentro, primero despacio luego aumentó el ritmo de las emboladas para pasar a un mete-saca brutal mientras acariciaba una de mis tetas y me pellizcaba levemente los pezones.

Solo podía gemir mientras le suplicaba que no parase, él me decía "Puta, como te gusta la polla, te lo voy a dejar bien abierto, para que lo note tu maridito".

Yo le decía, "Si házmelo así, dale, dale…." terminamos en un orgasmo brutal casi a la vez, caí rendida y contenta, nos abrazamos.

Unos minutos después entre caricias y besos su vergón comenzó de nuevo a pedir guerra, él comentó "Ahora quiero tu culo, prepárate" Aquella verga en mi culo, me dio miedo, pero también excitación extra, pasé fluidos de mi coño a mi culo y esperé la embolada.

Al principio empujó con escaso resultado, pero unos momentos después ya tenia media de su tremenda polla en mi interior. Me dio varios cachetes en el culo al tiempo que decía "Muévete zorra, disfrútalo" al minuto y gracias (en parte) a que una de mis manos rozaba delicadamente mi clítoris, comencé a sentir un placer muy intenso hasta que en el momento en el que Carlos consiguió su orgasmo, me la metió entera en el ano, mientras me llamaba "Puta, Guarra" y otras cosas por el estilo mientras yo conseguía mi propio orgasmo…

(seguía su relato)

Luego nos duchamos y nos despedimos hasta una próxima vez

Yo ya no podía más y terminé dócilmente en su mano.

– ¿Ya está? (espetó) ¿Esto es todo lo que tienes que darme? Tendré que llamar a Carlos para tener algo de sexo en condiciones!!

– Espera un poco, necesito lamerte el coño… (le dije)

Así lo hice, con ganas y pensando de nuevo en todo lo que ella me había contado.

Se corrió enseguida, pues ella, según me dijo más tarde, se había excitado tanto o más que yo mientras me lo contaba.

– ¿Vas a querer que me vea más con Carlos o con otro amigo? – Por supuesto, pero, me gustaría que me lo contases todo como hoy – Sin problemas, así lo haré, pero no quiero esperar a otro viaje tuyo, ¿Lo entiendes cornudo mío, no? – Por supuesto, Cariño, tú decidirás como y cuando, pero por favor, infórmame antes para mi propio placer

Nos abrazamos y dormimos toda la noche.

Autor: manu_vitoria

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Escrito por Marqueze

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