Como homenaje a todas esas madres Milf que tienen una sensualidad que las distingue día a día. Contare mi historia verídica y comprobable. Todo esto paso en mi despertar sexual a mis 17 y 37 de ella. Una dama de 1.67 con mediadas más perfectas, unos senos grandes, cabello quebrado rubio una cinturita de avispa y una cadera torneada con ricas nalgas muy paraditas y unas piernas de campeonato. Era de descendencia americana muy adelantada para su tiempo con dos carreras e ideas muy liberales, venia de una familia acomodada de 4 hermanos y ella, empresaria y emprendedora. Todo esto enmarcado en una sensualidad, buen gusto para vestirse muy sexy y femenina.
Todo empezó el 24 de diciembre a medio día, sabía que se arreglaría muy femenina y sensual para cena, así que idee la forma de poder espiar ese pequeño vestidor. Fue muy fácil dado que una de las paredes colindaba con mi closet y solo me costó hacer un pequeño agujero donde podía observarla perfectamente. Fue la primera vez que la espié, después de probarse muchos vestidos se decidió sin duda por uno muy sensual. Un brassier café transparente al 100% con juego de bikini del mismo material, ese conjunto no dejaba nada a la imaginación, liguero junto con unas medias negras transparentes, vaya que escena, aunque faltaba la cereza del pastel, un vestido muy ceñido animal print entre café y negro que a mi gusto le quedaba más corto de lo normal, a medio muslo por lo que al sentarse podía verse que estaba usando liguero, y el escote dejaba ver mucho de sus senos, en una frase te la comías con la mirada. La forma de ponerse las medias y sus tocones de animal print también, se maquillo muy bien. Así salimos rumbo a la cena.
En el auto me senté atrás del asiento del chofer y así veía que mi padre no perdía el tiempo y paso todo el camino acariciándole sus piernas. Y aunque estaban enojados, esa noche aprendí que uno nunca sabe para quién trabaja. Seguramente desde ahí se fue prendiendo Momx. Llegamos a la cena. Ya en casa de mis tíos, todos estábamos ayudando con algo, hasta que me toco acomodar los autos por si llegaban más personas, pero en el patio estaba un enorme ventanal donde podías ver hacia la sala donde se encontraba el bar. Debo de reconocer que tomaba poco Momx y esa noche iba a la par de los demás.
Me quede unos momentos dentro del auto oyendo música, cuando prendieron la luz y Momx entro enseguida de mi primo y empezaron a preparar la famosa jarra de Bacardí, la segunda o tercera en cuestión, Momx se agacho a una hielera por hielos pero se veía perfectamente donde terminaban sus medias y por poco su bikini transparente, mi primo dio dos pasos para atrás y pudo ver a su antojo todo aquello, y cuando iba a hacer sonar la bocina como para advertir de mi presencia, ya era demasiado para mí, Momx se cambió a la parte de afuera de la cantina, y mi primo llego con dos coca-colas grandes una en cada mano como si fueran pesas, y ella le acaricio los brazos y rieron, mi cara cambio de enojo asombro cuando mientras ella preparaba la jarra, él la tomo por la cintura y después empezó a acariciar esas nalgas tan ricas que se veían con ese vestido, sin inmutarse ella y él se le veía una cara de lujuria, ella le pidió más hielo y cuando se agacho uso una mano como para no caerse pero agarrada a su pierna, se quedó un rato en cuclillas pero aprovecho para acariciar gran parte de su pierna y ella para mi sorpresa se dejaba hacer, se levantó y la abrazo por detrás dejándole sentir todo su pene hasta se empino un poquito más, sin darme cuenta mi pene ya estaba fuera del pantalón y me estaba masturbando.
Después del arrimón subió una mano para acariciar unos de sus pechos, pero ella solo tomo la mano de él siguiendo el camino que esta daba, la mano de abajo se fue derechito a acariciar su pubis por encima del vestido, una escena que cambio la forma de verla y porque no algún día disfrutar ese cuerpazo. En fin, ese escarceo solo duro un par de minutos. Y se fueron a la mesa con todos los demás. Ya en la cena solo éramos 6, yo me senté junto a mi padre y mi primo junto a Momx. Y en las cabeceras mis tíos.
En la cena, me pare para ir por hielo y me fije que la mano de mi primo estaba en la pierna de Momx, tuve que llevar unos platos sucios y se me cayó un tenedor, cuando regrese de la cocina vi que el tenedor estaba cerca del zapato de mi tía y me agache desde la cocina y llegue a gatas a la mesa me metí abajo del mantel y ooohhh vi a Momx con las piernas abiertas podía ver perfecto su sexo, junto con la mano de mi primo dedeandola riquísimo. Recogí el tenedor, me pare buscando sus ojos para ver su cara de placer, pero nada se le notaba, solo se le reflejaba en sus pezones erectos muy visibles a través de su vestido, mi padre y mi tío se la comían con la mirada.
Me metí de nuevo dentro del auto y mi primo fue al bar a hacer llamadas de felicitación, pasaron unos 20 min cuando volvió a aparecer en escena Momx con ese vestido de escándalo y fue directo abrazar al primo y a agarrarle por encima de su pantalón su pene. Y le dio un beso en la boca, me costaba reconocer lo puta que actuaba, por lo que mi primo colgó el teléfono y se dieron un faje de miedo, algún ruido los hizo separarse. Regresaron a la mesa y por increíble que parezca todo transcurría como si nada, entre copa y copa se paraba al baño a maquillarse, y acomodarse su vestido y medias. Llego la hora de los regalos y se sentó en la sala con las piernas cruzadas y medio agachada acariciándose ella misma sus piernas y enseñando su rico escote.
Recibió un regalo de mi tío con un muy efusivo abrazo, y después de ver que le regalaron un set de pantimedias de paloma Picasso se emocionó tanto que le dio un beso en la mejilla y le pego todas sus tetas, mi tío la abrazo de la cintura pegándola aún más a su cuerpo. Al poco tiempo y todos ya con copas pidieron que se probaran los regalos, así que me pidió acompañarla a una recamara o ponerse sus pantimedias.
Abrió la caja y me pidió que le escogiera un color, así que por su vestido le escogí unas pantimedias naturales tirándole a café acorde con el color de su vestido, salí para que se las pusiera y me instale en un balconcito para ver sin ser visto, ella se sentó en la cama y se fue quitando las medias, se paró para quitarse el liguero y en ese momento entro mi primo, creí que lo correría pero se quedó viendo cómo se cambiaba mi primo, él estaba probando un pantalón y ella se lo comía con la mirada, ella se acercó, lo beso y acto seguido termino de hacer lo que empezó en la mesa, ambos se masturbaban mutuamente, después de ella termino y antes de que él acabara lo saco del cuarto, se regresó a ponerse las pantimedias y salió a enseñarles a todos como le quedaban, Se veía súper cachonda y ahora más que no le importaba si se le veía el liguero, ahora mi tío aprovecho su regalo bailando con ella y entre baile y baile mi padre le metía una sabroseadas de miedo sin importar que los vieran, y borrachos los dos menos, así al cabo de un par de horas nos fuimos a la casa.
continuará
