NASTIA MI NOVIA

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Hola, en este relato voy a contar como conocí a mi actual novia, ella se llama Nastia. Es una mujer increíble en la cama, físicamente tiene el cabello castaño y ondeado, tez blanca, ojos brillantes y saltones, unas piernas increíbles y un culito hermoso y delicioso. Una de las cosas que más me excita de ella es su tamaño, mide alrededor de 1.60, o sea pequeña y a la hora de tener sexo es fácil cargarla de un lugar a otro.

Mentiría al decir que la amo porque no es así, sin embargo somos felices juntos, y creo que eso se debe que sexualmente nos comprendemos bastante, además que utilizamos vibradores y otros aparatos a la hora de darnos placer.

Ella estudia conmigo en un instituto, llevamos todas las clases juntos pero nunca pasábamos de un simple saludo. Todo empezó porque teníamos que hacer un trabajo en grupos de 2, y como nuestros apellidos comienzan con la misma letra entonces el profesor nos juntó. Yo cada vez que la veía pasar tenía una erección al ver semejante culo, imaginen la erección que tuve al escuchar que ella y yo trabajaríamos juntos. Inmediatamente se me cruzo la idea de que esta podía ser mi oportunidad de fallármela. Al final de clase se me acerca para quedar cuando reunirnos. Llevaba puesto un pantalón de dril celeste increíblemente apretado, no se le notaba la ropa interior así que obviamente llevaba un hilo dental de infarto.

Quedé en ir a su casa en la noche. Así fue, empezamos a trabajar y empezamos a discutir por puntos de vista distintos. En ese momento quien iba a pensar que en el futuro a esa chica completamente extraña me la iba a mamar como un diosa. Luego de aclarar las cosas nos pusimos a trabajar, pero yo no podía pensar bien con la imagen del hilo dental que llevaba puesto.

Tomé valor y le pregunté: -Disculpa, llevas puesto un hilo dental verdad?- le dije.

Ella puso su cara de sorpresa e indignación.

-Oye imbécil! Como me preguntas eso… bla bla bla -Es solo una pregunta, no se porque te molestas tanto por algo que es tan obvio- le contesté.

-¿Que?!- Me dijo -Usas algo tan apretado que sería idiota al no darme cuenta que no llevas hilo dental- le repliqué- todo el mundo se da cuenta.

-Eso no importa! Que haces viéndome tú ahí! -Usas algo tan apretado que se te ven todas tus nalgas, es imposible no verte! Además tienes un buen culo, es bueno que lo muestres.

Ella se quedó perpleja y no supo que decirme.

Al otro día ella fue a mi casa a hacer el trabajo. Entramos a mi cuarto y empezamos a trabajar.

-¿De qué color es mi hilo dental?Yo me quedé estúpido.

-¿Qué?! -Ya que me miras tanto el culo tal vez te hayas imaginado el color- me dijo.

-No lo se, el color es lo de menos. Pero no se, tendría que verlo.

Entonces ella se paró y se sacó el pantalón. Tenía un hilo dental rosadito, era hermoso. Tenía un culo espectacular, era increíble ver como la tanga desaparecía entre esas dos carnosas nalgas. Sus nalgas se comían el hilo, era increíble. Nunca había visto un culo tan hermoso como ese, quería tenerlo encima de mi cara, quería que se sentara sobre mi.

-Que hermosas nalgas tienes-le dije.

-Gracias- me dijo-Ahora quiero ver las tuyas.

Yo no perdí tiempo y me bajé el pantalón en un segundo, y no solo el pantalón sino que me quité todo, quedé completamente desnudo. Estábamos frente a frente, yo desnudo y ella con su hilo dental, sus medias y un polito.

-me toca a mi- me dijo

Se sacó el polo y el sostén. Nos empezamos a besar desesperadamente y caímos en la cama. Le saqué la tanga como pude y en eso me la empezó a mamar.

-Oh Nasita!!!! Nasita!!!! Eres una diosa!

Pero ella no hacía ni caso y seguía mamando. No hay duda que era experta, bendita sea esa lengua que tenía. Entonces hizo algo que no me lo esperaba: Me metió un dedo en el culo.

¿Hey que haces?-le dije

Ella no me hizo caso y siguió mamando y metiéndome más el dedo. Yo empec&eac

ute; a sentir una sensación agradable, no se, me excitaba tener el dedo ahí adentro. Entonces empezó un mete y saca con el dedito y yo ya estaba en las nubes.

-Ay Dios! Que ricooooo! No pares!!! Si!

Entonces me vine en cantidad, ella intentó sacar la cara, pero yo le apreté la cabeza contra mi miembro en erupción. Cuando acabé ella estaba confundida pero yo no el di tiempo para nada y le di un beso en la boca y el semen chorreaba por nuestros labios. Sentía ese líquido viscoso friccionado entre nuestros labios y lenguas, tenía un sabor que no se como describirlo. No tenía mal sabor, no entiendo porque algunas mujeres se quejan de eso. Luego de eso caímos rendidos.

Echados en la cama empezamos a hablar cosas sucias, como que a ella le gustaba meterles el dedo a los tipos con quien folla, y que le gusta mamar, dice que cuando hace eso siente que tiene el control. Yo le dije que me gusta que se sienten en mi cara. Luego de esa conversación me excité otra vez y esta vez quería follarla. La puse en la pose del perrito y se la metí de golpe. Empezamos brutalmente, ella gemía como una loca.

-Ah si! Si1 Si! Rico papi!

Yo también gritaba como poseído.

-Ah! Aaaaaaaaaaah!!! Me matas! Mataaaas! -Ay papi! Sigue así! Me vuelves loca!

Luego de eso ella entre jadeos y lamentos me pidió que parase.

-Papi papi, para por favor-me dijo.

Entonces me hizo echar boca arriba y ella me montó. Empezamos una cabalgata increíble.

-Ay papi! Me vuelves loca!Yo veía como mi pene se enterraba en su vagina, era fabuloso.

-Zorra, que buen culo! Puta! -Ay papi! Papi! Más rico! Ay si! Ay, ay, ay!

Ella brincaba como loca! Era increíble. Parecía una película de vaqueros. Yo le agarraba las nalgas, se las estrujaba, apretaba y pellizcaba, estaba gozando algo indescriptible. Luego ella dejó de saltar y empezó a hacer movimientos circulares con la cadera, sentía que el pene me iba a reventar de placer.

-Nastia Nasita Nastiaaaaaa!!!! -Cállate pendejo! -Me matas! Me matas mi amor! -Calla cabrón y sigue! -Oh Nasti! -Calla maricón!

Entonces me metió una bofetada, pero yo que estaba perdido en el placer seguí follándomela y gritando de placer.

-Ooooooh que rico! Nasita eres una amazona! Eres una diosa! -Cállate cabrón!

Entonces ella agarró su tanga que estaba ahí en la cama al lado de mi cabeza y me la metió en la boca, yo me quedé estupefacto, pero igual seguía follándomela.

-Haber si así te callas cabrón!Esto me excitó más! Como no podía hablar por la mordaza-tanga que me había puesto ella empecé a gemir como loco. Empecé a saborear la tanga con mi lengua, estaba súper excitado.

-Eres una marica! Métemela como un hombre!

Yo ya no podía más! Estaba extasiado! Ya estaba por venirme. Mi mente se perdió, no sabía donde estaba. Mis ojos se pusieron en blanco de placer, parecía un zombi por el placer.

-Hay que venirnos juntos!-me dijo ella.

Tuve un orgasmo espectacular, en cuanto a ella, empezó a convulsionar, parecía que le había dado un ataque de epilepsia, parecía que se estaba electrocutando!

-Oh siiiiiiiiiiii!

Entonces en cuanto acabaron sus convulsiones se echó sobre mi, mis ojos se pusieron en blanco nuevamente y ahí perdí el conocimiento.

Desperté luego de unas horas, estaba desnudo en la cama, mi pene estaba flácido y emanando esperma en mi muslo derecho, pero ella no estaba. Me paré y la encontré tomando un vaso de agua en la cocina. Estaba solo con su tanga puesta, ahí fue cuando me percate que ya no tenía la tanga en la boca.

-Follas muy bien- me dijo.

-Ohhh Nasita, eres una diosa.

-Gracias, nunca me habían dicho eso.

-Es que es verdad, eres increíble en la cama.

-Gracias- y me miró con ternura.

Entonces nos abrazamos y empezamos a besarnos. Yo le apreté las nalgas que tanto me gustan, le di un manazo: Plap! Sonó.

-Tienes unas nalgas deliciosas-le dije.

-Gracias-me dijo.

Yo le apretaba las nalgas con más fuerza y ella soltaba pequeños gemidos que me excitaban cada vez más. Entonces le di otra palmada.

-Au!- gritó y luego sonrió.

-Eres una diosa Nastia!

Fuimos a la habitación y le saqué la tanga y la colgué en un clavo que hay en mi cuarto.

-Este va a ser tu tanguero.

Puse una silla que teng

o frente a un espejo de cuerpo entero que hay en mi cuarto.

-Quiero vernos haciendo el amor!Me senté en la silla y ella me sonrió con ternura y se sentó suavemente en mi.

-Ahhhh que rico mi amor……-le dijeEmpezó a moverse en círculos pequeños y suaves.

-Me encanta tu culo, me lo quiero comer a besos y lengüetazos mi amor.

Ella seguía imperturbable con sus movimientos circulares.

-Que rico culo tienes! Tus nalgas me vuelven loco!Dejó de hacer los movimientos circulares y empezó a saltar sobre mi. Fue delicioso.

-Ay si! Nasti!

Ella empezó a jadear y hacer ruiditos de niñita que se ha lastimado y eso me excitó más.

-Ay me matas!-empecé a gritar.

-Ay mi amor! Tú también me matas! -Me matas! -Nos matamos ay!Yo podía ver todo lo que pasaba por el espejo, veía como la penetraba y la cara de placer.

-Espera! Para! Para mi amor!-le dije.

Ella se detuvo.

-¿Qué pasa? -Quiero metértela por el culo.

-¿Qué? No, no! Estás loco! Que asco! -Vamos te va a gustar! Si aceptas yo hago toda la tarea.

Ella lo pensó unos segundos y aceptó.

-Pero por favor despacio, no quiero que me duela.

Le dije que ya. Se sentó suavemente en mi pene, la boca de anito estaba en la puntita de mi verga.

-Así, despacio amor.

Entró un poco más mientras ella se quejaba un poco.

-Despacito por favor.

Entró hasta la mitad y entonces la agarré de la cintura y la hundí hasta que todo mi pene se incrustó en ella.

-Ahhhh!! Bruto! Bestia!-me empezó a gritar! -Cálmate! -Imbécil! Bestia!Se quería zafar, pero yo la tomé fuertemente de la cintura y no la dejé pararse. No iba a dejar que se escapara este culito tan delicioso.

-Quédate y relájate que ahorita vas a empezar a gozar. Relájate amor.

Era increíble tener mi pene adentro del culo de Nastia. Se sentía como un guante de goma que me apretaba la verga placenteramente. Su culo estaba hirviendo, estaba súper caliente, parecía que tenía lava adentro. Me quedé un rato inmóvil porque si hacía algún movimiento estoy seguro que me iba a venir.

-Ay mi amor que rico. Tu culito está caliente.

Ella solo suspiraba y jadeaba. Empezó a moverse despacito, estuvimos unos minutos haciendo todo en cámara lenta hasta que poco a poco apuro el paso y ya estábamos en una cabalgata alucinante…… y todo frente al espejo. Era increíble ver como tenía enculada a Nasita.

-Ay Nastia! Me partes el pene!!!

Ella no atinaba a decir nada, solo soltaba gritos desesperados. Parecía que la estaba matando. Lo que me excitaba era vernos en el espejo, ella tenía una cara de placer y dolor increíble. Soltábamos toda clases de sonidos, lamentos, gemidos, jadeos y hasta gritos, pero no decíamos nada, el placer se había apoderado de nosotros. Yo con mis manos libres le masajeaba los senos y con mi boca le besaba la espalda. Si el espejo hablara nos habría condecorado o nos habría metido presos por haber tenido el mejor sexo del mundo. Luego de un rato ella empezó a convulsionarse otra vez y puso los ojos en blanco. Yo ya no aguanté más y me vine en su culo. Voté 3 chorros de leche dentro de ella.

-Oh mi amor! Que culo! Que culo!!!!!

Nos quedamos un rato ahí sentados, ella seguía enculada. Éramos incapaces de movernos, estábamos cansados y maravillados, ella seguía soltando pequeños gemidos.

-Que nalgas tan ricas, las amo, amo a tus nalgas.

Mi erección desapareció y mi pene se salió de su ano. Luego de eso nos tiramos a la cama y nos quedamos desnudos hasta el día siguiente. Ella se levantó temprano y se fue a su casa. Luego de eso seguimos teniendo sesiones de sexo hasta que se convirtió en mi novia.

Autor: Roberto

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Escrito por Marqueze

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