Nerea y nuestro secreto

Esta historia comienza con mi amigo Alejandro y yo caminando hacía la discoteca Boss, cuando se paró a nuestro lado una coche. Se bajó la ventanilla y apareció una chica con una polla en la cabeza y de piloto iba otra chica con la misma corona en la cabeza, iban de despedida de solteras.
– Oye sabeis donde hay un sitio para desfasar a tope.- le preguntaron a Alejandro.
– ¿ Nerea?
– ¿Simón?

Resulta que la chica que estaba de copiloto era Nerea la novia de mi primo Jose Carlos.

– ¿Cómo tu por aqui? –

– Pues ya ves de despedida con mis amigas y compañeras de escuela..

Me agaché y dentro había 3 chicas con coronas de pollas,

– Montaos, que os llevamos.

Salieron de la parte de atrás las chicas y se metió dentro Alejandro, de poca vergüenza, y desde dentro me llamó “ Venga cariño, ponte encima mía”, yo estaba un poco dudando cuando Nerea dijo
– Marisa ponte delante, Julia ponte encima de él – señalando a Alejandro – Elisa tu te pones enmedio y yo me pongo encima de Simon.
así lo hicimos, una vez dentro y con Nera encima mía con su falda mirando hacía Elisa y mi rostro a la altura de sus pechos, sentada de lado yo rodé con el brazo su cintura.
– ¿Donde vamos? – preguntó la conductora.

– Pues vamos a Boss que está aquí cerca – dijo Alejandro.

– Dile a Nuria donde está Boss – Dijo Nerea.

Mientras que Nuria, la conductora nos llevaba a Boss estuve mirando a las amigas todas estaban muy buenas requisito indispensable para ser azafata de exposiciones.

Pasamos por delante de Boss y vimos que había mucha gente en la cola, por lo que sería muy difícil entrar así que sin bajarnos decidimos irnos al “ Mao Room ”. El “ Mao Room ” es un local que hay en la alameda estilo moro donde te puedes tomar un té mientras que si quieres puedes fumar de la pipa.

Llegamos al local y nos presentamos formalmente. Rápidamente estábamos sentados en el suelo junto a una mesita en una esquina del local, el cual estaba lleno y pidiendo cada uno un té. Marisa era la que se casaba, así que a ella le pidieron un té con mucha canela ya que era muy afrodisíaco, de hecho se pidió 7 tés de canela. estuvimos hablando de todo un poco resulta que excepto Nerea y Marisa ninguna de las otras tenía novio, Alejandro y yo nos miramos y mientras Marisa contaba no sé qué cosa hicimos una visión al grupo de chica, al cual mejor, todas morenas o castañas excepto Nerea que era rubia, y con lo cachondo que me ponen las rubias.

Cayeron cerca de dos jarras de té antes que se nos ocurriera pedir una pipa con una pastilla de fresa con canela. El camarero que nos encendió la pipa tenía aire musulmanes con ojos claros Marisa la futura novia y Nuria empezaron a bordear lo, el se reía mientras Alejandro estaba teniendo una conversación muy íntima con Julia a mi izquierda, una chica morena con un par de pechos descomunales pero sin duda su trasero bien puesto era lo que más llamaba la atención de esa mujer. Nerea y Elisa, ambas en ese orden sentadas a mi derecha conversaban, yo me estaba fijando en el cuerpo de Nerea, me lo conocía de memoria y de las veces que la había visto en la piscina y en la playa luciendo palmito con sus bikinis, Elisa quizás fuera la menos atractiva de las 5 aunque la chica era muy guapa, pero entre tanto pivon no resaltaba tanto.

Cuando quedó la pipa encendida se marchó el muchacho pese a que Marisa y Nuria le habían dicho que se quedara pero estaba trabajando. Estuvimos fumando y echando el humo hasta que a Nuria, la más picante de ese ramo de mujeres, se le ocurrió pasarnos el humo de boca en boca, todas no pusieron objeción, así que Nuria cogió una bocanada y se la pasó a Elisa, ella a Nerea, esta a mí, yo se lo pasé a Julia, ella a Alejandro, él a Marisa y ella a Nuria. Pocas veces conseguimos hacer el círculo completo pero pasamos un buen rato los 7, cada vez que me tocaba recoger el humo de la boca de Nerea no dudaba en cogerla por los brazos, Alejandro y Julia tampoco se cortaban ni un pelo y parecía que se enrollaban .

Marisa y Nuria se fueron a la barra a seguir dando caña al camarero, Nerea y Elisa se fueron al aseo, yo viendo como Alejandro y Julia estaba hablando en su conversación privada y sus risas cómplices decidí irme al baño. A cruzar la esquina dirección al aseo me encontré con Nerea y Elisa y con una imagen que no se me olvidará en la vida, la imagen de la espalda y el culo de Nerea con su melena rubia recogida en una cola sobre su espalda descubierta.
Sonó el pestillo del baño del aseo de la chicas, entraron ambas al baño de chicas y yo en el de chicos, salí yo antes y las esperé, al momento salieron ellas y nos fuimos a la mesa. Marisa y Nuria seguían dale que te pego al camarero. Antes de llegar a la mesa vimos como Alejandro y Julia seguían hablando, llegamos a la mesa. Nerea y Elisa miraron a Julia y luego entre ellas y dijeron que se iban a casa que estaban algo cansadas, Julia se levantó y también dijo que se iba eran más de las 5 de la mañana, Julia se fue a decírselo a Marisa y Nuria que seguían en la barra mientras Nerea me tomó del brazo y me dijo “ Nos acompañais a coger un taxi, ¿no?” Miré a Alejandro que estaba de pie, el cual asintió con la cabeza miré a Nerea y acepté. Marisa y Nuria se quedaron en el Mao Room, el resto salimos del local dirección de coger un taxi. Caminábamos Nerea, Elisa y Yo delante y detrás cogidos por los brazos Julia y Alejandro, en una de las callejuelas perdí de vista a Alejandro, dije de esperarlo y Nerea y Elisa dijeron de seguir que ya nos alcanzarían. Llegamos a la parada de Taxi, había varios, se metieron Nerea y Elisa en uno, yo les dije que esperaba a Alejandro, ellas se rieron y dijeron que me metiera en el taxi que Alejandro estaba muy “liado” , entonces caí había aumentado el ritmo para dejar a Julia y Alejandro solos. Entré en el taxi fuimos primero a casa de Elisa, la norma era que el último pagaba el taxi los demás iban dando el dinero para pagar el taxi, Se bajó Elisa y nos despedimos de ella con dos besos, la siguiente parada fue la casa de Nerea, nada más llegar Nerea se bajó y me dijo si quería tomar la última que estaba sola ya que sus compañeras de piso se habían ido al pueblo y que mi primo estaba en un encuentro de Paintball, yo acepté, era muy temprano para mí y aún no tenía sueño. Pague el taxi con el dinero de Elisa y el mio.

Nos montamos en el ascensor y Nerea se quitó los zapatos, se había quedado a 10 centímetros más cerca del suelo, la diferencia de altura entre ella y yo no era mucha en ese momento. Llegamos a la puerta de su casa. La llave no estaba echada, ella suspiró, la puerta se abrió y nos encontramos frente por frente a Elena una de las compañeras de piso que se suponía que estaba en el pueblo. Ella no estaba sola estaba con más gente en el salón. Saludé a Elena dándole dos besos y a la gente del salón la saludé con la mano, Nerea se puso detrás mía y me dijo al oído “ Ven que te voy a enseñar algo” me despedí de la gente y seguí a Nerea hacía fuera del piso. Subimos dos tramos de escaleras y nos encontramos en la azotea de su bloque. En la azotea no había tendederos solo maquinas de aire acondicionado una jungla de máquinas de aire acondicionado cada una con su piso marcado a rotulador negro, Nos pusimos cerca de la cornisa teniendo una vista espectacular de la ciudad, Nerea sacó dos vasos y una botella de capitan caribe, mi favorita, de su bolso. Llenó los vasos y bebimos. Yo admiraba las vistas cuando sentí que Nerea se había puesto detrás mío apoyando su cuerpo en el mio, alegando que tenía frío yo le dije que mejor bajábamos pero ella se negó, estuve un rato disfrutando de mi vaso de capitan caribe y las vistas de la ciudad, cuando sentí que Nerea había rodeado mi cuerpo con sus brazos, luego una de sus manos acariciaba mi barriga mientras que la otra se posaba el la hebilla de mi cinturón, pocoa a poco esa manos fue bajando y mi polla que estaba creciendo sintiendo sus pechos en mi espalda. Dejé el vaso en la cornisa y le tomé de las manos parandola y me dí la vuelta mirándole a la cara le pregunté

– ¿ Qué haces Nerea?
– Llevo toda la noche excitada desde que me cogiste de la cintura en el coche, luego al pasarlos el humo y luego en el pasillo del aseo.
– Pero si eres la novia de mi primo.
– No puedo evitarlo, pero tienes razón – se separó de mí pero yo la cogí de la mano luego coloqué mi mano en su cintura, yo sentía lo mismo que ella, y la besé. Al principio ella no hizo ningún gesto pero rápidamente reaccionó y nuestras lenguas empezaron a bailar humedeciendo la una a la otra. Mi manos bajaron por su cintura hasta su trasero, mi manos subieron la falda negra dejando al aire su tanga rojo sus manos no perdieron el tiempo y abrieron mi pantalón y sacaron de mis calzoncillos mi polla dejando caer el pantalón a la espinilla mientras que masajeaban mi falo. Mi mano no aguantó más y con mi dedo índice apartó su tanga mi dedo corazón entraba dentro de su húmedo coño. Estuvimos un largo rato así yo rascandome dentro de su coño y ella masajeando mi polla de arriba a abajo, hasta que ya no pude aguantar más y la cogí de las nalgas ella dio un pequeño salto y estando suspendida en el aire ella rodeo con sus manos mi cara y nos comimos la boca otra vez de forma más salvaje que antes, la coloqué encima de la cornisa a más de 100 metros del suelo, le aparté el tanga y le metí mi polla dentro de su coño, su excitación fue increíble al sentir todo ese trozo de carne dentro de ella, no solo eso que mientras que se la metía y se la sacaba le abrí la blusa y subiendole el sujetador con la mano libre empecé a comerle los pechos de forma salvaje. A las 4 de la mañana en la azotea de un edificio de 5 plantas donde abajo se podía ver el tráfico y a los peatones le estaba metiendo la polla y le estaba lamiendo los pechos a la novia de mi primo y en vez sentir remordimiento me estaba gustando y a ella también solo por los sonidos que producía su boca, yo la cogía de la piernas empujándola más hacía mí mientras que ella colocaba las manos en el borde de la cornisa para no caerse. Ella se corrió y luego yo llenándole todo el coño de semen blanquecino, la bajé de la cornisa y nos sentamos en el suelo de la azotea a abrazarnos y a besarnos, ese fue nuestro secreto que Nerea nunca le contó a su novio mi primo.

No hubo más veces pero siempre que recuerda esa me pongo súper cachondo. tu no?

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