PERDI, PERO GANE CON CRECES

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Todo empezó un día jugando al parchís con mi marido, y como siempre apostábamos algo que tenía que hacer el que perdiera la partida, José me pidió que si pedía tendría que provocar a un hombre en su presencia, bien dije sin pensar en más y como era normal cuando a él le interesa gana y sino me deja ganar, este día ganó y quedamos que un día pues provocaría a alguien.

Pero pasó el tiempo y la verdad él no me comentaba el tema y yo tampoco, hasta que un sábado salimos, como de costumbre me arreglé con mi faldita corta como me gusta y una blusa blanca salimos a cenar algo y no teníamos mucha hambre por lo que decidimos ir a un restaurante de tapas.

Estaba llenito, para coger mesa, tuvimos que ir al final de la barra, nos pudimos meter en la esquina tipo L, yo me senté en la misma esquina y José a mi lado y en lugar que quedaba había un muchacho de unos 30 años hablando por el móvil, parecía que buscaba a sus amigos que le habían dejado plantado.

Bueno fuimos comiendo tapas y bebiendo unos vinitos, al rato me di cuenta que el chico Me miraba las piernas, con lo que le digo a José, te voy a pagar la deuda que tengo contigo y me preguntaba que deuda, ya verás le dije, me fui abriendo las piernas hasta dejarle a la vista mi tanga que ya tenía muy mojado solo del rato que llevaba pensando lo hago o no lo hago.

Cada vez estaba más excitada viendo como me miraba y José se dio cuenta que cada vez estaba más excitada, con lo que me levanté me fui al baño, me quité el tanga y regresé, me senté otra vez con la falda más para arriba para que los dos tuvieran una buena vista de mi coño que estaba chorreando, me notaba las piernas mojadas.

Pensando como estaban ellos, que no perdían calada al asunto ya habíamos cenado y tomado un café con lo cual le digo a José nos vamos, pagó la cuenta me levanté, le miré con una pequeña sonrisa, él dio un resoplido, con el cual pensé que le había gustado lo que había visto y nos fuimos para la calle, teníamos el coche en la calle de atrás del restaurante, José me preguntó estás muy cachonda verdad, le contestéque ya lo vería.

Llegamos al coche y la sorpresa es que el chico estaba detrás de nosotros, José abre el coche me habré la puerta y el chico nos pidió si lo podíamos llevar a la plaza de España, José le dijo que si que no había problema pasó al asiento de atrás y cuando iba a sentarme delante José me indicó que me sentara atrás con él, no me lo pensé ni un segundo me senté a su lado.

José arrancó el coche nos presentamos me dijo que se llamaba Javier, yo Ana mi marido José nos dimos unos besos el primero en la mejilla y el segundo en los labios intercambiamos lenguas y noté su mano e detenerme iba a explotar estaba como una loca chillando de placer.

Al rato se paró el coche Xavier se había corrido y yo también, José se bajó del coche me abrió la puerta, me bajé vi que estábamos en el parking de Carrefour, José me levantó la falda me apoyé en el coche y me la metió toda, bombeando con una fuerza tremenda estaba notando su polla dura y enfurecida empecé de nuevo a chillar y correrme de nuevo, José tampoco tardó en llenarme de leche, mis piernas no podían más nunca antes había follado de esta manera.

Me repuse para colocarme la ropa bien, José se había sentado con las piernas fuera del coche y estaba hablando con Xavier, cuando veo en la parte de atrás un Ford Fiesta con dos chavales que había visto en un semáforo y nos habían seguido, estaban fuera del coche, haciéndose una paja, no se de donde saqué fuerzas, pero al ver aquello me excité de nuevo, busqué en la guantera unas gomas y me fui donde ellos, le pedí a uno que sentara en el capó del coche y me metí todo su rabo en la boca, mientras le di la goma al otro.

Noté de nuevo mi falda arriba y una polla dura que buscaba mi chocho otra vez, me la metió toda bombeando con ganas y yo tragando todo aquello, no tardó en llenarme la boca de leche y yo sin dejar caer ni una gota tenía un nuevo

orgasmo, con lo que noté que el otro chico también se estaba corriendo, se subieron al coche y se fueron sin dedicar ni palabra.

Me coloqué como pude la falda y la blusa me fui para el coche, José me preguntó: ¿cómo estás?,le dije muy bien, me subí, fuimos para la plaza España, dejamos a Xavier, y luego para casa, entré en la ducha, nos metimos en la cama nos reímos un rato recordando lo que había pasado, y terminamos follando otra vez.

P.D. Me gustaría perder otra vez al parchis

Autor: Bicheu bicheu ( arroba ) msn.com

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Escrito por Marqueze

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