Tamara, Ursula, Almita II

Bueno, después de algunas semanas vuelvo a estar, por suerte, en comunicación con las personas que gustan de leer mis relatos. Muchas de ellas me preguntan si todo lo que detallo en ellos es verdad o son puras fantasías. Reconozco que soy muy fantasiosa pero también les digo que me gusta convertir mis fantasías en realidades, dentro de lo posible, y son precisamente mis fantasías convertidas en deliciosas experiencias las que me gusta rememorar, cosa que hago cuando escribo mis relatos. Lo hago porque me gusta escribir aunque no me considero muy buena escritora. Cuando leo mis relatos en Marqueze, me doy cuenta que cometí errores de redacción cuando ya es tarde para corregirlos. Bueno, pero ahora vuelvo a la linda casa de Tamara para seguir contándoles lo que pasó en esa noche maravillosa con mis papis adoptivos (Alberto y Mariana), con Tamara y su esposo Gonzalo, con mi novia y amante Úrsula ,con nuestra flamante amiga Almita, con los formidables amigos de Úrsula, Alfredo, un negro atlético, muy bien dotado y excelente como compañero de cama, lo mismo que Marcos, el otro amigo de Úrsula uno de los tipos con la verga más larga y gruesa que he disfrutado hasta ahora. También ya en plena orgía llegaron como regalo del cielo dos “amigos” del matrimonio Tamara-Gonzalo que cumplieron a la perfección con la tarea para la cual los había convocado Tamara: llenar algunos lugares vacíos y ¡tenían con qué!Voy a los hechos….

Cuando los nombrados anteriormente entraron al dormitorio pasaron delante de Úrsula, Marcos y yo. Eran blancos, uno rubio y el otro de cabello negro con canas en las sienes aparentemente algo mayor que el rubio, pero ambos hombres grandes, de rostros agradables que no perdieron la oportunidad de mirar muy bien el tipo de hembras que éramos. ¡Sabíamos que no los íbamos a defraudar!Pero Tamara ni siquiera nos lo presentó, se dirigió con ellos hacia el sofá cama en donde estaba mi mami sentada, en ese momento, en la falda de Alfredo, ambos completamente desnudos. Miré a Alfredo y se dio cuenta, por suerte, que lo estaba llamando con la mirada.

Luego de ver coger a Almita con mi papi y con Gonzalo, ambas, Úrsula y yo, estábamos desesperadas por coger y en ese momento Marcos, que me tenía en la falda, sobándome toda y haciéndome sentir su trinquete entre los muslos y Alfredo eran los más indicados. En el fondo de mi mente me acicateaba el deseo de que los amigos de Tamara nos vieran a mí y a Úrsula bien degeneraditas las dos revolcándonos y cogiendo a lo bestia con ellos dos. Deseaba dejarlos bien calientes para que más tarde después que se hubieran cogido a mi mami y a Tamara, la emprendieran con nosotras.

Almita se levantó de la atrás! ¡Mi Dios! En realidad fue una linda sorpresa.-Me acosté boca arriba al lado de Alfredo, muy cerca del sofá cama en donde los amigos de Tamara se estaban desnudando mientras mi mami y Tamara los esperaban acostadas en la cama, acariciándose las conchas totalmente depiladas , mirándolos provocativamente.- Úrsula se acostó del otro lado de Alfredo y Marcos a su vez al lado de ella.-Estábamos así.- Marcos, Ursula, Alfredo y yo.- Al lado de Marcos, apoyado en la alfombra un espejo inmenso, a mi lado el sofá cama en donde se iba a desarrollar otra festichola de antología, pero eso se los cuento después. Ahora les voy a relatar el relajo que hicimos nosotras con Alfredo y Marcos.-Acostada al lado de Alfredo, procedí a sacarme la diminuta tanguita roja pero sádicamente lo hice en forma lenta, mirando a los dos tipos que a esta altura estaban ya, desnudos, prontos a lanzarse sobre los cuerpos fabuloso de mi mami y Tamara.- También fabulosas eran sus pijas, por algo eran amigos de Tamara. Al ver la forma descarada de mi provocación, se tomaron ambos de las pijas, sacudiéndolas.-¡Para vos también va a haber de esto, mirá!!!dijo el más veterano.-Me sonreí y me di vuelta sonriendo con cara de puta y buscando con mis labios los gruesos labios de Alfredo.

-¡Qué puta que estás hoy, Gabrielita!- me dijo el negro.

-Bueno, aprovechate , chupame y cogeme toda-le respondí.- La lujuria se había apoderado de mi mente, de mi culito, de mi cajetita, de mi alma!!! Estaba dispuesta a emputecerme y a degenerarme al máxi

mo, incluso delante de mis papis.- ¡Se que a ellos les gusta verme así y hacerlo delante de ellos lo vuelve más excitante aún!El negro comenzó a pasarme los labios y la lengua, por el cuello, los hombros, a meterse mis tetitas enteramente en la boca y a succionármelas como para tragárselas, mientras rozaba frenéticamente mis pezones con su lengua. Estos son extremadamente sensibles y más cuando estoy caliente, parece que envían impulsos eléctricos y ondas de calor a mi clítoris y a mi vulva toda.

-¡Chupame la concha!-le supliqué ansiosa.-Sus labios se deslizaron lentamente por mi vientre en dirección a mis zonas genitales que los reclamaban imperiosamente.

Cuando retrocedió apoyándose en sus rodillas pude sentir su aliento cálido bañando totalmente mi cajetita. Abrí mis piernas de par en par.-¡Alfredo, dale, chupame, no puedo mas, dale…dale!!!Cuando la punta de su lengua veloz como las aspas de un ventilador, como las alas de un colibrí, rozó apenas la brasa ardiente que era mi clítoris, del fondo de mis pulmones, surgió un ¡aaaaaa……aaaaaa……ahhhhhhh! largo….largo como demostración del intensísimo placer que sentí en ese momento.-Para mejor, Úrsula, testigo de mi placer, comenzó a besarme en la boca, a succionarme los pezones.

-Vamos a chuparle la pija a Marcos entre las dos, ¿querés?-me dijo.-No tuve tiempo de contestarle.- Estaba a mi derecha, pasó sobre mi cuerpo y se arrodilló del otro lado para chuparme las tetas y dicho sea de paso, mostrar impúdicamente su cajetita y su ano a los que estaban en el sofá cama.-Almita estaba sentada en el sofá entre mi papi y Gonzalo, con una pija en cada mano mirando hacia delante a nosotras y a la derecha a mi mami y a Tamara revolcándose con los otros dos tipos.

Marcos se arrodilló a mi derecha y su enorme verga comenzó a balancearse rígida, gruesa y larga como ninguna. Úrsula comenzó a mamársela a pocos centímetros de mi cara, tanto es así que parte de su saliva caía sobre mi cara.-Yo me retorcía y me quejaba gozando como loca con la mamada que me estaba propinando Alfre variadas pero dentro del sexo normal, sin cosas raras.-Gocé como una condenada siendo mi cuerpo chupado totalmente por Úrsula y por Alfredo y disfrutando del vergón de Marcos en mi boca. No pude evitar un orgasmo que me hizo estremecer, apretando con mis manos la cabeza de Alfredo entre mis muslos, mientras Úrsula succionaba con desesperación mis tetitas mientras Marcos golpeaba con su verga totalment6e empapada en mi empapada cara.-¡Cojéeme!- era Úrsula que reclamaba su ración.- Marcos se arrodilló entre sus piernas, de un solo envión clavó su estaca de casi 30 cms,(no exagero) en su sabrosa cajetita.-Ella levantó sus piernas por los aires y enganchó sus talones en las caderas de su padrillo y comenzó a responder a los empellones a que era sometida. Sus labios distorsionados en una mueca de placer, sus dientes apretados mirando a su macho a los ojos con gesto desafiante era la representación de la lujuria, del placer sexual llevado al extremo. Era fascinante ver a una chica tan linda gozar de esa manera,.

Mi conchita reclamaba su ración.- Miré al hermoso negro aferrando su pija y mirándome impaciente.

-¡Dale, cogeme!-le pedí de la misma manera que lo había hecho Úrsula.-Me la enterró de dos enviones violentos. Sentía su cabezona enorme golpear mi útero.- Me tenía con mis rodillas casi a la altura de mi cara enganchando sus brazos por detrás de mis rodillas. Me tenía ensartada al máximo y sabiendo que yo lo podía aguantar bien, ya lo habíamos hecho antes como Uds. saben, me sacudía sin lástima, gozando como un caballo y haciéndome gozar a mí en cada uno de sus cimbronazos. Para aumentar más mi placer, comencé a masturbarme.-Fue una acabada mutua, simultánea, brutal, como animales.-Fue una acabada fruto de la brutal calentura previa de ambos.-Sentí una tibieza deliciosa cuando su semen golpeó contra mi útero e inundó mi vagina.-La de Úrsula no le fue en zaga, pero ella acabó primero que él, gritando , suspirando, ondulando su cuerpo como una víbora al principio para luego en el momento de su orgasmo, quedar con su cuerpo quieto, como endurecido, efectuando sus músculos como contracciones involuntarias. Sus senos se alzaban sensualmente debido a su respiración agitada. Pero Marcos no había acabado, aparentemente había retenido ex profeso su orgasmo para gozar al máximo de las deliciosas carnes de mi amiga, luego de unos minutas de acompasados ¡aaaaaah! ¡aaaaaah! extrajo su enorme verga de las entrañas de mi amiga, totalmente empapada de jugos vaginales y la acercó a su hermosa carita.

-¡Gabrielita, vení!-exclamó Úrsula.-Acerqué mi carita a la de ella, uniendo nuestras mejillas y Marcos nos inundó con abundantes chorros de tibio , espeso y excitante semen.- Nos lamimos mutuamente el rostro, sonriendo satisfechas del feliz comienzo de una noche de intenso sexo.-Sigo a la brevedad

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Escrito por Marqueze

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