Tutoria con mi Maestra

Esta historia me sucedió hace ya tiempo, llevaba 3 meses con la asignatura de Técnicas Innovadoras de la Ventas, mi profesora se llamaba Doña Irene, era lo que en el mundo estudiantil una HIJA DE PUTA, cincuenta años y acababa de divorciar, suspendía a todo el mundo, de un año a otro se había vuelto muy exigente y no había nadie que sacara más de un Bien ademas era muy desagradable, aunque para ser sinceros la tía para tener esa edad se conservaba muy bien, siempre lucía una escote generoso y la ropa muy ceñida, luciendo sus bonitas piernas bajo su corta falda y con unos tacones imposibles de ser más altos.
Un dia estaba en el pasillo de la facultad con mi compañero viendo la lista de notas del proyecto final que entregamos hacía dos semanas:

– Que hija de Puta, Doña Irene, me ha puesto un Bien en el trabajo sobre los mercados emergente asiáticos – dijo mi compañero.

– Cállate que a mí me ha puesto un Suficiente, en mi trabajo de la expansión China el siglo XXI me tiré un mes preparando y haciendo gráficas – le contesté.

– Que hija de Puta.

– Esa tía lo que necesita es un polvo.- le dije.

– Anda que no. – me respondió.

Al darme la vuelta para ir a clase me encontré a 10 metros a Doña Irene.

Doña Irene se acercó a mí y me dijo. “ Señor Expósito, venga a mi despacho cuando termine la clase que tiene ahora”. Estuve la siguiente hora comiendome las uñas, se habría enterado de lo que le había dicho, o no,

Cuando terminé la clase subía a su despacho, aunque todos los profesores compartían despacho en una sala común ella por ser jefa de departamento tenía uno propio, la verdad que muy grande con una mesa, una silla giratoria, dos con respaldo, un sofá y una mesa baja.

Llamé a la puerta miré por por el cristal y vi que en la sala común nadie había, pasé hasta el despacho de Doña Irene. La puerta estaba que estaba cerrada, abrió la puerta Doña Irene con su gafas de ver puestas y con dos botones de la camisa de seda desabrochados me dijo que entrara.

– Hola, pase Don Expósito.- pasé hasta la mitad de la habitación.
– ¿para qué quería verme?- dije algo nervioso, ella echó la llave y se dió la vuelta mirándome fijamente.
– Señor Espósito, dice usted que lo que necesito es un polvo, vamos a ver eso.

Empezó a quitarme la chaqueta, yo fui a besarla pero ella con su mano me paró. Siguió desnudando me, cayó mi maleta, mi chaqueta y mi camiseta. Con mi torso desnudo fui a desabrocharle la camisa, pero ella igualmente con su mano me paró, abrió el cinturón de mi pantalón y luego el botón y la cremallera, sacó mi polla erecta de mis calzoncillos.Dirigió mi cuerpo hacia el sofá e hizo que me sentara en él, Ella de pie se bajó las bragas y se subió la falda cogió mi polla y se la introdujo dentro poniéndose encima mía, se desprendió de sus zapatos con tacones y comenzó a abrirse la camisa de seda dejando me ver sus apretados pechos bajo el sujetador. Mientras que mi polla se metía en su coño yo le quité la camisa y le quité el broche del sujetador, sus pechos eran enormes, me quedé un rato mirándolos cuando ella me dijo “ Deje de mirarlas y comermelas de una vez “, me metí los pechos en la boca y comencé a chuparlos y a lamerlos, eran tan grandes que no me entraban en la boca, estaban impregnados de colonia la cual saboree en mi boca, posé mi manos en su culo, cosa que por su jadeos le gustó ya que empecé a darle más fuerte y mi polla se metía más y más adentro, la guarra de corrió encima mía y quedó desplomada entonces la puse a cuatro patas en el sofá y me puse detrás suya, le metí la polla hasta el fondo varias veces mientras que la guarra lo único que hacía era gritar de placer, seguro que hacía tiempo que no se la follaban, tenía yo razón. Finalmente me corrí dentro de ella, llenándola como un pavo, ella se sentó y mientras que se encendía un cigarro me miró, yo estaba desnudo con mi polla a media asta goteando semen, “Buen trabajo Señor Exposito, puede irse” me vestí, cogí mi chaqueta y mi mochila y salí de su despacho.

A los pocos días en el tablón de anuncios vi que mi nota había cambiado de un Suficiente a un Notable, no importaba aún podía ir a revisión para sacar Sobresaliente, el cual lo saqué pero eso es otra historia que os contaré en otro momento…

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