UN VIEJO AMIGO DE LA INFANCIA

Quiero contarles algo que me sucedió hace poco, vivo en una ciudad del interior de Venezuela en uno de mis viajes frecuentes, ya que trabajo en el campo de las ventas, visité por casualidad a un viejo amigo de la infancia que hacía tiempo que no veía lo ubiqué primero vía telefónica y me dio la dirección de su empresa. Estaba algo nervioso al llegar ya que en el pasado de jóvenes habíamos tenido varios encuentros sexuales. El es básicamente activo, pero me daba unas mamadas espectaculares mide más o menos 1.80, es rubio, de contextura atlética y tiene un pene algo grande y grueso curvado ligeramente hacia arriba y un buen par de bolas.

Cuando llegué nos saludamos con una sonrisa algo cómplice, me hizo pasar a su oficina y charlamos sobre varios asuntos, entre ellos le comenté que buscaba un equipo para un cliente, a lo que me contestó que él conocía un par de establecimientos de ese tipo en su ciudad y con gusto me llevaba. Dio instrucciones a su secretaria y nos fuimos en su vehículo, por el camino hablamos de los encuentros del pasado, eso nos puso a mil. Observé que su paquete ya no cabía en sus jeans, no aguanté y se lo comencé a frotar, él sonreía y se puso más a gusto, me comentó que su departamento quedaba cerca, ya no había más que hablar, le dije que me lo enseñara, ya que no tenía más que enseñarme, lo conocía todo de arriba hacia abajo, sobre todo abajo.

Cuando llegamos nos habíamos calmado al entrar al edificio, el ascensor, la gente y todo lo demás, pero al llegar a su departamento inmediatamente le bajé los jeans y liberé su verga que comenzaba a despertar rápidamente, pero no dejé que esto pasara del todo, me la metí toda en la boca en el acto y dejé que fuera creciendo poco a poco dentro de mí. El se apoyaba en la pared y me agarraba la cabeza firmemente hacia él como para no dejar escapar ni un milímetro de verga. Sentí como me llenaba ese palo grueso y rico, como la cabeza se abría paso en mi garganta y llegó hasta el tope, él gemía y tenía los ojos cerrados decía lo rico que se sentía y que tenía tiempo que nadie le daba una mamada de ese tipo y yo me las arreglaba para respirar con semejante pedazo de carne alojado en mi garganta, ya que lo tenía completamente parado.

Comencé a masajearle la cabeza con mi garganta eso sin sacar nada de verga y sin mover la boca y con mi lengua le repasaba el palo y sacaba la lengua para masajearle un poco las bolas, eso duró como unos tres o cuatro minutos comenzó a gemir más fuerte y me avisó que no aguantaría mucho por si yo me quería retirar, lo miré a los ojos y él comprendió, todo eso parece que lo encendió mucho más. Aumenté mis movimientos en la garganta y la lengua y sentí como explotó su rico palo, no en mi boca sino directo a mi garganta, sentir la leche caliente disparada me hacía tragar instintivamente todo lo que salía de ese vástago caliente. Soltó mucha leche, me la saqué poco a poco, limpiando su cabeza delicadamente y saboreando el semen que quedaba ya que la mayoría fue directo a la garganta, sin poder saborearlo del todo, se la dejé limpia y brillante, pasamos a su habitación, allí me desnudé tenía una erección que me reventaba por acabar, él comenzó a tocarme y me la estuvo mamando por un rato.

Deslizó un dedo por mi culo y constató que la dilatación era muy obvia, mi culo pedía a gritos algo para calmarlo introdujo uno, dos, tres y cuatro dedos sin mucha resistencia, me la seguía mamando, le dije que parara que no quería terminar de ese modo, lo acosté en su cama y su miembro estaba medio dormido, le salían unas gotitas de leche producto de la anterior corrida pese a que se la dejé sequita, él se abrió de piernas con las manos hacia atrás, le comencé a besar su garrote semi flácido, pero sin tocarlo con mis manos, primero con la lengua limpié las gotas de líquido que asomaban y chupé

su cabeza para comenzar un sube y baja lento, muy lento, de inmediato fue creciendo y en segundos parecía que iba a reventar. El hacía movimientos de cadera como si estuviera follando un culo, me la metía toda de un solo empujón y la dejaba un rato bien adentro, me decía que le hiciera lo anterior, que le había gustado mucho, así que le masajeé de nuevo la cabeza a lo que me respondió – ¡dale, dale duro chúpala! Sabes que este huevo es todo tuyo, cuando quieras y donde quieras mmmmmmm, ¡chúpala, hay que rico sigue, sigue que bien lo mamas, así, así!

Me agarraba con fuerza la cabeza, después me la saqué y le lamía el tronco y los testículos me los metí en la boca, bajé con mi lengua hacia el perineo mientras lo masturbaba y él comenzó a jugar con mi culo ya muy dilatado y deseoso de verga. Cuando me lo tocó sintió mis convulsiones y me colocó en cuatro patas, al estilo perrito, tomó un preservativo, se lo quité para colocárselo con mi boca, le gustó mucho, en realidad no le pudo cubrir completo la verga, la tenía en todo su esplendor unos 20 ó 22 centímetros y gruesa, pero muy dura me volteo y dispongo mi culo todo para él, me abrí lo más que pude y bajé mi pecho en la cama de modo que mi culo quedara en el aire, ofreciéndoselo para que hiciera con el lo que se le antojara. Me colocó lubricante en la entrada de mi culo y en su vergota, luego colocó su cabeza en la entrada, al tocarme, mi culo ya tenía vida propia, se abrió para recibir esa inmensa estaca hirviendo, metió la cabeza y comencé a contraer el ano propinándole placer a su cabeza le dije: -¡Cuando te avise me dilato todo lo que puedo y me la entierras toda de un solo golpe hasta el fina! Con mucho gusto, me dijo- Pero quiero que me la claves duro muy duro y rico, sabes que este culo es solo tuyo, siempre lo fue, ¡rómpeme el culo por favor!, ¡Párteme el culo, ábreme en dos, por favor!

No terminé de decirle eso cuando él sintió que ya no contraía el ano y de un solo golpe y con mucha fuerza me clavó su vergota y la dejó bien adentro por un rato para que sintiera todo mi culo bien lleno de verga, casi me desmayo del placer cuando sentí que se abría paso dentro de mí, fue como una corriente que penetró mi cuerpo, después la retiró casi por completo para volver a clavármela con fuerza, lo hizo como tres veces y luego un vaivén acompasado, sentía sus bolas pegar con las mías, me agarraba de la cintura y me azotaba las nalgas, en ese punto ya no sabía de mí, solo quería seguir sintiendo ese palo rico atravesando por completo mis nalgas, después de un rato que me pareció una eternidad me la sacó y me dijo que no quería acabar aún. Se recostó en la cama boca arriba después de calmarse un poco aunque su erección no bajaba ni un ápice, me subí a la cama y quedé encima de él levantado, después bajé poco a poco y coloqué los brazos hacia atrás, como en cuatro patas, pero al revés quería ensartarme yo mismo la rica vergota, él se dio cuenta de mis intenciones y se acomodó para ayudarme quedando su verga justo debajo de mi culo que a este punto estaba más listo para recibirlo.

Acomodé la cabeza en mi hueco y le dije: -¿quieres ver como entra rico todo esto que tienes papi, quieres ver como me clavo tu huevote sabroso? ¡Si, si es todo tuyo! Me fui clavando lentamente y él observaba como desaparecía en mi interior, cuando la tuve toda adentro le hacía círculos en la pelvis con mi culo para sentir al máximo el grosor de su palo, él cerraba los ojos y decía: así, así, así dale rico que bien dale así, que rico culo tienes, MMMM ¡que bien! Me la sacaba y me la clavaba duro varias veces después me levanté un poco y él comenzó a cogerme muy duro desde abajo, con mucha fuerza y hasta el fondo, me agarraba los pezones y me los pellizcaba, después agarró mi cintura y acentuó las embestidas, eso fue demasiado, con las embestidas mi huevo se movía, sentí una rara sensación estaba a punto de acabar: -Dale más duro, dale duro que voy a acabar, dale papi. Rómpeme el culo así, así que acabo por el culo, huuuuyyyyyyyyy me vengo por el culo, ¡dale, dale, dale por favor, mátame, no pares, sigue duro, dduuuuuuro, aaahhhhh!

Sentí como se contraía mi cul

o y el semen explotó de mi verga sin tocarla ni con un pétalo, solté mucha leche y mi culo palpitaba, en eso sentí una última clavada y él se quedó quieto sentí como palpitaba su verga soltando la leche caliente, regando mi interior.

Nos quedamos varios minutos descansando sin poder hablar al rato nos bañamos y me percaté que tenía una colección de dildos y vibradores, había uno especialmente grande como una mano con los dedos apuntando hacía afuera, él se sonrió, nos bañamos sin mojarnos el cabello ya que era algo tarde y tenía que emprender viaje a casa, antes de llegar se disculpó por no haberme llevado a comprar el equipo a lo que le respondí que le diría al cliente que ya la ubiqué, pero que tendría que venir nuevamente para cerrar el negocio y así él tenía el compromiso de llevarme de nuevo a ver el equipo, me dijo sonriendo ¿Cual? Pues los que tienes en tu casa en el baño son como 6 o siete ¿no? Pues con mucho gusto cuando quieras, llegamos, abordé mi vehículo y me fui con mi culo bien cogido, pero contento, a la semana siguiente volví a pasar… se imaginaran lo que viene… ya les contaré…

Autor: Rafael couple115 (arroba) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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