UNA EXPERIENCIA CON UNA MADURITA MUY BUENA

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Hoy voy a explicarles lo que me pasó el otro día. Estaba yo de guardia (trabajo en el servicio de ambulancias) y nos llamaron para un servicio, cuando llegamos era una señora mayor que se había caído, nada grave.

Comencé a hablar con su hija que tenía sobre unos 40 años, muy bien llevados para que me diera datos, vi que la hija me miraba raro, pero no hice caso, ella se agachó a darme la tarjeta de su madre y pude ver a través de su amplio escote unas preciosas tetas operadas, bastante grandes y sin sujetador, claramente. No podía apartar la vista, ella que se dio cuenta no se cortó y me dijo: ¿te gustan? Yo no pude decir nada me puse rojo y cogí la tarjeta y me fui.

Llegamos al hospital y le dijo a mi compañero que le diera el número mío, que ya que no se pudo despedir me llamaría para darme las gracias. Un día que yo tenía libre me sonó el móvil, era ella, me dijo de quedar para agradecérmelo, dijo que fuera a su casa que ya sabía donde vivía, que estaba sola porque su madre continuaba en el hospital y que su marido estaba cuidándola.

A las tres y media fui a su casa, llamé al timbre y me abrió con una blusa blanca ceñida que dejaba ver esas preciosas tetas, y con un pantaloncito estrecho que le marcaba esas preciosas nalgas… mmm que buena que estaba.

Me hizo entrar y me dijo de tomar algo, se fue a poner más cómoda, yo ya intuía lo que iba a pasar y me encantaba la idea, así que una rápida erección apareció en mi pantalón.

Cuando volvió tenía puesta una bata transparente, un corpiño blanco un tanga blanco, unas medias blancas y zapatos de tacón… mmm como estaba, no me pude contener, me fui hacia ella, la abracé y la comencé a besar con locura acariciando su pelo y su cuerpo.

Me comenzó a desabrochar la camisa, luego el pantalón, me sacó la polla y comenzó a masturbarme, se agachó y me la mamó con unas ganas, se notaba que tenía experiencia, que mamada dios mío, yo solo podía gemir.

Volvió a subir y nos besamos otra vez con locura, la cogí y la puse sobre la mesa, le retiré el tanga y empecé a besarle las piernas, las ingles hasta que llegué a su coñito, que estaba perfectamente rasurado… mmm que olor, que sabor.

Que rico estaba, se lo comía, jugaba con su clítoris, le introducía la lengua, ella gemía y me acariciaba la cabeza, me levanté, la cogí por las caderas y de una sentada se la clave, ella me pedía más, y yo bombeaba lo más que podía, le masajeaba las tetas, le mordía los pezones, se los chupaba, que hermosas tetas tenía.

Noté como ella se corría eso me llevó bombear más hasta que no pude más y me corrí dentro de ella, nos abrazamos y le dije de ir a la cama, fuimos e hicimos un 69 magnífico.

Se puso de espaldas a mí y me ofreció ese magnífico culo que tenía, comencé a comer y a acariciar su cochito a la vez, cuando ya tenía dilatado su culito, se lo introduje poco a poco… mmm que rico lo tenía.

Le acariciaba el clítoris y ella pedía más, yo bombeaba y bombeaba, la cogía por sus hermosas caderas y se la metía lo más que podía hasta que me corrí, le di la vuelta y se lo comí hasta que ella también se vino, chupé todos los jugos que pude y la besé, me vestí y le prometí volver.

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Autor: Iván vastreet25 (arroba) hotmail.com

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Escrito por Marqueze

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