Los nervios me invadían, no dejaba de pensar en mi hermana y en lo que estaría por suceder, después de todo yo era cómplice de la situación fui yo quien compro los preservativos, quien invento las escusas que les diríamos a mis padres para poder llegar mas tarde a casa.
Los minutos fueron eternos, termine mi café muy rápido y permanecí sentado revisando la hora ocasionalmente no conseguí dejar de pensar, por mas que a mi no me pareciera que fuera el hombre correcto para ella tenia que aceptarlo.
Después de una larga espera regresaron tomados de la mano.
-¿Como les fue?, pregunte
Solo se miraron y después de un tierno beso me respondieron juntos lo que era obvio, fue entonces cuando sonreí a mi hermana.
En pocos minutos salimos del lugar, tuve que esperar un poco a que se despidiera de su novio, una vez en el carro solo hubo silencio durante varios minutos, fue ella quien rompió el hielo
-¡Fue muy bonito!, dijo sonriendo
-Me da mucho gusto que todo salio como lo esperabas
-No me refiero a eso, me refiero a lo que hiciste por mi, me ayudaste con mi primera vez, eres el mejor hermano, después de decir eso me dio un tierno beso en la mejilla
-Es mejor que yo te ayude así puedo estar mas tranquilo
Concentrado en el camino, pero cada que podía la mira se veía hermosa mirando por la ventana, claro con la mas pura intención. Aunque debo admitir que me daba cierto morbo pues inconscientemente me la imaginaba haciéndolo por primera vez, pues lo había hecho minutos antes.
A partir de ese momento si puedo decir que nuestra relación cambio un poco estábamos mas apegados, por su parte seguía muy agradecida por todos los pequeños favores que le había hecho.
Desde ese momento comenzamos una pequeña costumbre de salir juntos algunos vienes, me gustaba salir con ella, siempre tuvo un buen gusto para la ropa pero me encantaba que usara faldas, era mi gusto prohibido que surgió de la nada cuando miraba sin querer sus hermosas piernas, se veían muy suaves.
Para mi suerte comenzaba a hacer frió las faldas eran menos frecuentes, pero un viernes mientras la esperaba en el carro la observe salir de casa con una falda luciendo sus piernas.
Cuando llegamos al restaurante me sentía orgulloso de ir con ella pues la sujetaba por la cintura, un conocido suyo creyó que eramos novios, ella no lo negó y me abrazo mas fuerte a ella, al parecer también le gustaba la idea de parecer novios, como era costumbre aprovechábamos la cena para platicar abiertamente, al salir del restaurante tuve que darle la mano para ayudarla a llegar al carro pues tenia unos zapatos un poco altos y el terreno estaba un poco mal, al subir al carro calenté con poco mis manos para manejar mas cómodo
-¡Toca mis piernas están muy frías!, me dijo casi de la nada
Sentí un ligero escalofrió y casi automáticamente y con delicadeza puse mi mano sobre su pierna un poco mas arriba de la rodilla sentí la suavidad y frescura de su piel, ella al sentir el calor de mi mano me pidió que la pusiera de nuevo, ya con el pretexto calenté de nuevo mis manos y la puse de nuevo esta vez un poco mas arriba subiéndole un poquito la falda, apretaba y movía firmemente la mano mientras la miraba, de nuevo retire la mano volví a calentarla y ponerla de nuevo solo un centímetro mas arriba.
-La tienes muy fría, le dije mirándola a los ojos.
Asintió moviendo la cabeza, yo continué y me di el gusto de observar todo su cuerpo hasta regresar a sus ojos que me miraban fijamente, cuando creí suficiente retire la mano y cuando estaba a punto de encender el coche
-¿No me vas a calentar la otra pierna?, me pregunto dulcemente
Mi erección volvió a tomar fuerza, y de nuevo puse mi mano ahora en su otra pierna, para esto tuve que inclinarme mas para llegar, solo nos mirábamos fijamente, me acerque a su cara buscando su mejilla pero ella me sorprendió con un beso no movimos ni los labios pero fue bastante tierno y me tomo totalmente desprevenido, de nuevo solo son miramos fijamente y ahora fui yo el que fui en busca de sus labios, nos besamos temerosos todavía durante varios minutos, sentí que ella quiso retirarse pero la sujete rápidamente con la otra mano, sentía la suavidad de sus labios y su lengua, posteriormente sentí su delicada mano sobre mi miembro que se encontraba aprisionado por el pantalón, me lance a su cuello bese durante minutos
-Creo que ya es suficiente, dijo bastante decidida pues se había hecho un poco tarde
Quería terminar algo que ella empezó, pero entendí que no quería perder el control, durante el camino acordamos que no debería volver a suceder, cuando llegamos a casa se paro frente a mi
-Solo hay algo que debe continuar entre nosotros
Y me dio otro beso frente a la puerta de la casa, de la emoción la cargue y la recargue contra la pared para un beso mas apasionado, ninguno de los dos quería separarse pero nuestros padres ya nos habían escuchado llegar.
Durante toda la semana buscábamos la oportunidad de besarnos dentro de la casa incluso, era algo mágico…..

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