Culeando con tres

¡Comparte!

Comencé a menearme con todo mi cuerpo, me sentía poseída por un placer único, inenarrable, concebía que se me abría todo, que acababa por la concha, por el culo por la boca, mientras escuchaba a mi esposo: decile a tus machos lo que sos reventada, decile lo perra que sos mientras me chupas la pija y lo hice con su verga en la boca.

Son las seis de la tarde y aún falta bastante para que llegue la hora de mi cita con José Luis, y su amigo a quien no conozco, y claro está mi amado y cornudito maridito, ¿si estoy excitada? Claro que lo estoy, pero aún más que eso ansiosa, por primera vez (y aunque no lo crean) voy a estar con tres hombres a la vez y si a eso le suman que mi esposo no a hecho otra cosa que estar tocándome, manoseándome y dedeándome estoy que ardo, y algo curiosa por saber como será este amiguito de José será como él, de su edad, quizás menor, quizás mayor, para quien no sepa a José le conocí en la calle en una de mis salidas y no tuvo problema alguno en estar él, y mi marido, pasé una noche hermosa luego vino a casa y vuelta a gozar.

Hoy le espero ansiosa, intrigada, deseosa, excitada, recaliente, estoy con unas ganas de verga espeluznantes, ya casi es la hora, me encuentro bañadita, perfumadita y vestidita, bien putita, elegí la ropa junto a mi marido, sandalias de tacón rojas, minifalda a tono y una tanguita negrita, chiquita, cavadita, como dice mi esposo, come concha y come culo, y es verdad porque se me mete en la conchita y se la chupa el culito, y a la vez hace juego con una blusa sin mangas color negra y transparente que se notan mis pezones los cuales ya hace rato que están re duritos.

Escucho ruidos de un auto afuera, abro la puerta, pero no, no es el auto de José es una camioneta con cúpula de esas tipo Fiat Fiorino (no soy buena en marcas ni modelos así que la descripción quizás no sea buena) lo raro es que se detiene frente a casa y ¡Oh! es José Luis, se bajan él y su amigo ¡caramba! es mayor que José Luis y muy mayor, veterano, canoso, algo rellenito, pero eso si coqueto, su edad 54 años (esto lo supe después).

Les hago pasar José Luis me besa, le beso, me presenta a su amigo Rubén, me pone la mejilla busco su boca le doy un piquito, saluda a mi esposo y nos vamos, la camioneta es incómoda viajamos con José que conduce mi esposo y yo en su falda, Rubén viaja en la caja la cual es cerrada lo que es yo voy incómoda y se los hago saber, escucho una sugerencia de Rubén: Acá hay lugar para otro.- ¿Y por qué no? Me digo de esa manera nos vamos conociendo mejor le digo a José que pare y me bajo no sin antes sentir dos manos en mi cola, la mini ya esta a media cola tengo la mitad de mis nalgas afuera y así me dirijo a la parte trasera de la camioneta (se que más de uno me vio en la calle y poco me importó) entro atrás con Rubén me siento al lado de él, se escucha, así hacé gozar a la nena, a la nena putita dame dedo, dame, haceme una buena paja así ¡ahhhh!

¡Ahhhh! ¡Mmmmmmm! Rubén quita su boca de uno de mis tetas me besa y me dice: que buena que estás, que hermosura, le miro a los ojos y le digo: hermosura de puta, dale decílo, decí que soy puta, incrusta aún más sus dedos con mayor potencia y precipitación, lo gozo lo disfruto, cierro los ojos y percibo:¡Puta, más que puta, re puta se ve que sos!

Hemos llegado al hotel bueno en realidad acá se les dice mueble al lugar en que se va a… bueno… a si… a… coger (no se el porque), nos enteramos que habíamos llegado porque abrieron la puerta de atrás de la camioneta, me bajo y me arreglo la mini, vaya tontería quizás fue un reflejo, esperamos un tiempo a que abran el cual es aprovechado por Rubén quien me lleva hacia él y nos damos pavorosos besos de lengua, José viene por atrás, advierto su bulto en mi cola, su lengua en mis hombros, sus manos en mis muslos, una mano pícara juega en mi conchita por encima de la tanguita, vaya uno a saber de quien es (poco importa) y mi marido pues bien gracias. Entramos en la pieza, una cama, tres espejos, uno a la cabeza los otros dos a los lados, debajo de estos unos salientes en material tipo bancos cubiertos con tela y acolchonados.

José Luis me toma por la cintura me besa, sube la blusa y comienza a comer mis tetas, su boca va de una a la otra por detrás, las manos de Rubén manosean mis nalgas las separa y aprecio una lengua a los costados del tanga y cerca del agujerito de mi colita lo disfruto estoy súper re contra ardiente quiero pija deseo pija, mi esposo se arrima me chupa la otra teta, es divino hermoso, registro tres bocas en mi cuerpo siento manos en todo mi cuerpo siento placer en todo mi cuerpo siento deseo en mi cuerpo siento lujuria en mi cuerpo.

Estoy manando jugos lo sé, yo misma percibo como se me humedece la concha como mojo la tanga, como baja un hilo por mis muslos, y como es esparcido por mis piernas por las manos de Rubén, quien ha corrido la tanga y sus dedos ya se encajan dentro de mi concha, los revuelve dentro mío y yo meneo mis caderas al unísono mientras me besuqueo con José Luis quien ya se a quitado sus jeans, acaricio su verga por arriba de su slip, mi marido continúa consumiéndome las tetas, Rubén me pajea mientras me chupa el culo ¡me siento tan libre, tan mujer, tan puta, tan baja y me gusta!

Si me gusta ser puta, no hay otra palabra, y entre tanto placer acabo, mis gemidos son ahogados por los besos de José quien se traba a mi boca como una sopapa (y es cierto no largaba mi boca con nada) rescato su verga del slip, le masturbo fuerte rápido, con deseo, se aleja, se pone en cuclillas en la cama, pero con el torso derecho, Rubén se para me toma por atrás me babosea el cuello sus manos juegan con mis pezones les estruja oprime y pellizca mientras su bulto lo refriega en mi culo yo respondo sacando mi cola hacia atrás y moviéndola, mientras miro la pija de José, dura firme, es una hermosura de verga lo que veo y la ambiciono, la quiero en mi boca, en mi concha, en mi culo, entre mis tetas, donde me la quiera dar pero la quiero, él adivina mis deseos (como si fuera muy difícil darse cuenta).

Vení bebe, extrañaste este palo putita, mira como está por vos bebe, vení préndete, vení chupa la pija, dale putona si es lo que sos un terrible putona. Mientras me decía esto, yo la tomo por la base y la meneaba, no fui hacia él, me abalancé sobre él abrí la boca y zac! Me aferré de ese palo estaba re duro re caliente, la tragué hasta el fondo de una, agarré sus nalgas y empujaba hacia mí queriendo aún más adentro esa verga, en lo más hondo, en eso Rubén salió debajo de mí y se puso a un costado de la cama diciendo: vení puta porque te gusta que te digan puta ¿no? Vení chúpame a mí también.-

Ni que decirlo, saqué mi boca de una verga para meterla en otra, la que no era tan larga, pero si cabezoncita, y ahí estaba yo absorbiéndome una verga mientras masturbaba otra, mi maridito debajo chupándome las tetas, con una mano me masturbaba y con la otra se pajeaba, me salí de la cama quiero las tres vergas delante mío, arrodillándome en el piso ellos se aproximaron con sus palos rígidos firmes hacia mí y comencé a chupar primero una luego otra y otra más, abría mi boca dejando caer toda la saliva de mi boca la que caía sobre mis pechos, lamía una tragaba otra, mamaba una, consumía otra, y así iba mi boca de pija en pija, mi esposo se puso detrás de mí, apreciando su pito en mi espalda mientras con sus manos esparcía por todo mis pechos la babita que caía de mi boca, junté las dos pijas y las metí en mi boca las dos a la vez, y si bien no entraron hasta el fondo lo que es sus cabezas y gran parte de sus troncos si entraron, y es placentero tener dos vergas a la vez en la boca (hace tiempo no lo hacía)

Rubén se salió no se si fue al baño o a donde, lo que si me tragué hasta el fondo la verga de José y chupé y mamé, dejando escapar de mi boca cuanta saliva tenía para que el cornudo la diseminara por mi cuerpo que ya la llevaba hacia mi concha y mi culo, empezando a pajearme el culo con un dedo y luego dos lo que hacia que chupara ese tronco duro, movía mi cabeza hacia los lados hacia atrás y adelante pretendiendo no se, quitarle hasta la vida por la pija de ese macho, y le quité no se si la vida, pero lo que su leche se la saqué toda.

Sentí como se templaba ese palo escuché un ¡aaaaagggghhhhhhh! y ahí la apresé bien con mi boca absorbiendo tres buenos chorros de leche calentita, agria, espesa, la que tragué con todo como lo disfruté, seguí comiendo hasta dejarla limpia, limpita, hasta que empezó a perder su dureza, y aún así seguí otro poco, porque yo también estaba acabando, al sentir esos chorros de leche, los dedos de mi marido en mi culo y en mi concha, acabé como una perra.

José Luis me levantó, me besó, y luego lamió mis pechos mientras me metió un dedo en la concha, yo no daba más, estaba como que me caía pero me gustaba, me gustan los machos así, bien degenerados, bien cochinitos, cuanto más degenerados más chanchitos y cochinitos sean más me gustan, de ahí a la cama fue solo un empujón, caí sobre ella con mis piernas abiertas esperando a ver cual de mis machos me ensartaba y los honores los hizo mi machito nuevo, me montó y de una me empotró su verga hasta el fondo.

Nos cogimos con ganas, él se movía y yo me zarandeaba como loca debajo de él mientras me besaba y me besaba (y que bien besa el desgraciado), estuvimos así un ratito, luego se salió diciéndome que a su edad es hombre de un solo polvo y quería seguir deleitándose, así que le tocó el turno a mi otro macho, pero en cuatro patitas (le encanta cogerme en cuatro ya sea la concha o el culo), me penetró pausadamente, poco a poco, primero la cabeza y se movía despacio, luego otro poquito y otro poquito no aguante más y le grité, dame toda esa verga cogeme bien cogida, ensartame, ensarta esta putaaa!

Y me hizo caso, me clavó de una y empezó fuerte y rápido, y va pija y pija nomás, mientras me cacheteaba las nalgas lo que a decir verdad no sentía, solo escuchaba vení putona, sentate acá un ratito, cabalga esta verga putita, salí de José Luis y me senté sobre Rubén hincándome esa verga hasta el fondo, le cabalgué, me la metí hasta el fondo, hamaqué mis caderas hacia delante y atrás y hacia los costados, sentí los dedos de José buscar mi culito y se lo paré, metió un dedo luego dos y luego la punta de pija en la entrada de mi culito, metió la cabeza, luego un trozo de su tronco, pero esta vez no me jode empujé mi culo hacia atrás y aprecié como su verga se incrustaba dentro mío y largué un ¡aaaaaaaaaaaaaaaah! de placer, es divino, divino, sentir dos vergas dentro de mi, estaba bien ensartada por la concha y el culo.

Me encontraba extasiada, estaba sumida en un placer único, es indescriptible me encanta sentir dos vergas a la vez, esos palos duros calientes que te taladran, te atraviesan, te cogen, y re contra follan, si mis machos si así cójanme todita, proporciónenme sus palos, sigan cogiendo a esta puta delante del cornudo de su marido, aprovechen, revienten semejante putona, denme verga rómpanme bien la concha y el culo, soy una puta, soy la puta de ustedes tres, quiero ser la puta de ustedes por siempre y para siempre, así más, más, más, maaaaaaaassss, ¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhgggggggg!

Si, si, si, me gusta, me gusta, que rico, es rico, que divino como me gusta coger, en un momento dado levanté la vista hacia el espejo que se encontraba delante de mí, y lo que vi fue un cuadro tan bajo, tan sucio, tan degenerado y pervertido, atrás y en el piso el cornudo, pajeándose, ese perro pajero mientras miraba a su mujer ahí siendo deleitada por dos machos, dándole de manera bestial, y esa mujer con su cara desencajada por el placer, por la lujuria, toda desgreñada, con el rímel todo corrido por su rostro, con su boca abierta gritando, aullando, berreando, con locura totalmente emputecida, ese cuadro era todo puterío, todo degeneramiento, todo perversión, y esa puta soy yo.

Yo soy esa puta que está siendo follada, fornicada, cogida por dos machos mientras el marido la mira, la mujer de sus hijos, su esposa puta porque él así lo ha querido, porque él me dejó ser así, porque yo siempre fui así, porque me gusta ser una reventada puta, una mujer fácil busca machos, una cualquiera totalmente baja tan sucia, tan libre, si libre de coger con quien quiero, cuando quiero y donde quiero, ¡soy ramera si!

Soy prostituta, si! ¡Soy una putona, si, si! ¡Una y mil veces síiiiiii! Miré a mi esposo y le llamé, ven guampudo, ven cornudo, me falta una verga en mi boca, Vení perrito dame la tuya, él se acercó y tragué su verga dura, por primera vez en mi vida tenia mis agujeros llenos, una verga un la concha otra en el culo y otra en la boca es el simún del placer, ahí si que enloquecí.

Comencé a menearme con todo mi cuerpo, me sentía poseída por un placer único, inenarrable, concebía que se me abría todo, que acababa por la concha, por el culo por la boca, mientras escuchaba a mi esposo: decile a tus machos lo que sos reventada, dale, decile lo perra que sos mientras me chupas la pija (es algo que hemos hecho con mi marido, mientras le chupo la pija le hablo) y lo hice con su verga en la boca, mientras la abría para hablar apreciaba como otra vez caía saliva de mi boca hacia el pecho de Rubén mientras de mi garganta salían,

Uuttaaggg, ssoyunaguttaaaggggheeemeegggddaaaaauuutaaggg, es lo que sale cuando hablas con la boca llena, pero se ve que eso les excitó a todos.

Rubén empezó a acabar entre gruñidos y jadeos, José algo igual y mi guampudo marido. En ningún momento se tocó el tema ese de ¿Por qué son así? ¿Desde cuando? ¿A tu marido le gusta?, ese tipo de preguntas que la verdad no es que me incomoden pero no interesan. Poco a poco sus toqueteos fueron acelerándose a tal punto que me sentía con ganas de más nuevamente, mientras disfrutaba de una mano en cada una de mis tetas, y dos manos tocando mi conchita más otras en mis muslos, es un deleite sentir seis manos en tu cuerpo, entre Rubén y José me metían los dedos en la concha y sus lenguas jugaban en mi cuello y mis hombros y la lengua de mi marido lamía mis muslos subiendo poco a poco hacia mi chochita y se largó a consumir todo ese concha puta saboreando mis jugos, ese conchón que hace momentos atrás había sido penetrado por una pija ahora era comido por una lengua y era la de mi amado cornudo y guampudo esposo (y es que le encanta mamarme después que me cogen)

José y Rubén se dedicaban a chuparme los pezones, lamerme, morderme, disfrutarme, lo que es yo busqué sus troncos duros y (si bien el de Rubén estaba semi casi nada parado igual ) comencé a pajearles lentamente, y lentamente empecé a gemir primero suave despacio para terminar gritando como una perra o mejor dicho como una gata, escuchaba a cada lado de mis oídos como me decían suavemente: Perrita, Putita, puta chupa pijas, te gusta tener machos para vos solita, Perrita, Putita, sos tan puta, perrita putita esas palabras se repetían una y otra vez en mis oídos, mientras sus manos transitaban todo mi cuerpo.

Escuché a José Luis decir: la gatita quiere leche yo tengo más leche, toma gatita, y se trepó sobre mi dándome su verga en la boca la que tragué y aprecié como se mandaba un buen chorro de leche dentro de mi boca, mientras yo le daba un buen chorro de leche por la concha a mi marido, y luego de eso fue el acabose, al rato nos vestimos y nos fuimos, le pedí a mi marido que manejara él y nosotros viajamos en la caja, fue una de manoseos terribles, al final no se ni para que mierda nos vestimos porqué lo que es yo terminé con la mini allá arriba sin blusa, y ellos con la pija de afuera, a Rubén no había forma de pararla, pero aún así la chupé porqué simple ¡me gusta chupar pijas!

A José se la chupé y lo re contra pajeé mientras relamía y roía sus tetillas, mientras Rubén me metía mano y dedos por todas partes y entre los dos decían cualquier tipo de obscenidades y yo las repetía a sabiendas de que el cornudo escuchaba y eso es algo que adoro, que escuche que sepa y que vea la putona de mujer que tiene, llegamos a casa y la clásica despedida, besitos manoseo, no sin antes prometerme que volverían y lo han hecho, una vez al mes Rubén viaja a nuestra ciudad si es de otro Departamento o Estado como quieran llamarle y nos damos cada encamada.

La segunda vez fui con mi esposo, pero después por decisión mía salí con los dos yo solita, quería ver como eran si se soltaban más aún, y vaya que se soltaron, poco a poco me han ido demostrando que son unos degenerados bárbaros, y como será que la última vez que salimos estábamos en el garaje del hotel, yo ya llego sin nada de arriba ya al salir de casa me meten mano por donde quieren…

Estábamos en el garaje yo tenía un short, y mientras esperábamos que acomodaran la pieza me desnudaron, me pusieron sobre el capot de la camioneta y mientras Rubén me empotraba, le chupaba la pija a José, cuando fuimos a entrar quise levantar mi ropa y ni ahí, me metieron así como estaba toda desnudita solo con unas sandalias de taco negras…

Una vez al mes tengo una buena encamada con esos dos machos, solo me importa coger, porque soy bien puta…

Autora: Viki

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

Escrito por Marqueze

¿Te gustan nuestros relatos? No olvides compartir y seguir disfrutando :P

Un comentario

Dejar un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.