Esta es mi historia, de cuando descubrí una veta de esclava sexual en una ex novia que tuve, me saltaré todas las mamonerías, y les explicaré solo los detalles interesantes, no diré nombres ni edad, solo que soy del sur de Chile, de una ciudad hermosa, y que ambos éramos jóvenes
Llevábamos algo así como un año de noviazgo, cuando decidí llevar algo más allá el sexo, lo digo en el sentido marrano, porque no me gusta el simple mete y saca, me gustan más detalles donde la chica es humillada psicológicamente, como el sexo oral, el cual, quise introducir en la relación preguntándoselo directamente. La reacción de ella fue de asombro al principio y algo de tristeza y disgusto, entendí lo segundo, pero quedé pensando en lo primero, fue entonces cuando me di cuenta, que ella había tenido una mala experiencia antes, con el sexo oral, diciéndome que no le había gustado, eso me calentó aún más, porque la imaginé chupándomelo con ganas, solo por hacerme feliz, pero asqueada en el fondo, forzándose a si misma a lamer y tragar líquidos por mi felicidad, y la imaginé disfrutando de ello, y deseando satisfacerme aún más, entonces percibí un grado de "víctima que le gusta" en ella, pero debía estar seguro. De cualquier forma, fui un caballero y quedamos en espera.
Un par de días más tarde, en un momento a solas, mientras nos tocábamos, yo decidí aplicar lo aprendido en todos los libros y revistas de sexo que he leído, y hacerla pasar unos buenos orgasmos múltiples, decidido, bajé mi mano a su vagina, que ya estaba bastante húmeda, por los besos y todo lo que había manoseado sus ricas tetas, entonces relajadamente, puse mi mano encima de su vulva cerrada, cubriéndola con mi mano, y presionando, ella respondió con un cuerpo de mujer excitada, sudaba, agitada, su cara estaba roja y tibia, sus labios hinchados y se veía hermosísima, su pelo algo corto combinaba muy bien con su cuerpo, haciéndola ver como una chica caliente y fácil, pero siendo en el fondo una joven que piensa mucho. teniéndola totalmente en mi poder, y estando ella completamente desnuda y excitada, comencé a bordear el surco de su vulva, el cual estaba muy mojado, ella no podía más de la excitación, la había tocado mucho, y muy lentamente.
Cualquier cambio en el ritmo la excitaba tanto que sentía un placer enorme, entonces mientras con mi otra mano la tenia fuertemente sujeta de la cintura y la besaba profundamente, introduje un dedo entre sus labios vaginales, moviéndolo lentamente por la entrada de su vagina, me mantuve así asta estar satisfecho, obviamente yo estaba hilvanando mi plan para hacerla mi esclava, entonces tenía que mostrarme como un hombre seguro que desea cosas, y no un mono caliente que solo quiere penetrar, entonces, cuando la vi bastante embriagada con mi masaje en su vagina y labios, comencé lentamente a meter mi dedo en su orificio, ella gemía muchísimo, siendo que solo era un dedo, y entonces me concentre solo en la entrada de su vagina, presionando la entrada hacia la dirección de su ano, presionando más bien el perineo, llevándola a un orgasmo bestial, el cual fue seguido por otros más.
Yo no me detenía, y cuando finalmente lo hice, nos tendimos, ella cansada y húmeda en su totalidad, y yo fresco pero muy caliente, entonces, ella misma bajó a mi miembro y lo sacó, lo miró fijamente, y me miró después, entonces, hizo exactamente lo que toda mujer debe hacer, metió el pene de su hombre en su boca, y comenzó a chuparlo, no sabia usar la lengua ni nada, pero yo estaba conforme, a medida que fuera haciendo más chupadas iría aprendiendo hasta ser una experta en sexo oral, entonces, mientras la veía con los ojos cerrados y mi pija hundida en su boca, concentrada, haciendo el trabajo, pensaba en lo que debía estar sintiendo, la imaginaba intentando hacerme sentir el mayor placer posible, pero humillada en el fondo, pensando en que dirían los demás, avergonzada de lo que estaba haciendo, sintiénd
ose una puta.
Pasado un buen y placentero tiempo, comenzó a pajearme, hasta que me fui, ella después me limpió el semen con unas toallitas desechables, fue un orgasmo grandioso, pero no era lo que yo esperaba, yo quería que ella tragara el semen, consolidándola como mi puta personal, imaginaba su boca llena de mi semen, confundida, no sabiendo que hacer.
Algún tiempo después, pasadas varias juntas y semanas, donde el sexo oral no faltó, llego el día en el que comenzaría ella a tragar mi semen, ese día yo estaba decidido a entrenarla aún más, así como a una perra, dándole orgasmos bestiales, pero pidiendo algo a cambio, y de la manera que les gusta a la mujeres, no preguntándoles nada, sino solo haciéndolo, entonces, ya en la cama, la toqué asta que la extenué, y me tendí cómodamente, y ella fue a posicionarse entre mis piernas, arqueada, puse un cojín debajo de mi cadera, entonces, ella tomó mis glúteos, y metió en su boca mi verga, que estaba durísima, como una piedra, tomé su cabeza desde el pelo, y follé su boca de una manera muy exquisita, como ya estaba bien entrenada para chupar penes, ella mantenía la boca bien apretada aplicando una fuerza en los labios, y pasaba su lengua por la parte delantera del glande, sintiendo yo un placer demasiado grande.
Entonces, me convencí aún más de lo que siempre creí, ella no se quejaba del trato humillante, yo nunca le chupé su vagina, ni me humillé más que para lograr humillarla a ella aún más, pero ella estaba ahí tragando mi pija con maestría, entonces, embriagado por todos esos sentimientos y todo el placer que sentía gracias a su boca, comencé a culear sus labios con más fuerza y más rápido, moviéndole su cabeza y mi cintura con más y más rapidez, entonces, junto con un grito de placer, comencé a soltar mi semen, bombeándose éste en su boca, y ella, comenzó a tragarlo sin dejar que éste se acumule en su boca, directamente lo tragó, como una puta, y cuando se acabó mi grandioso orgasmo, y ella terminó de tragar mi semen, nos abrazamos, después me dijo que no le había gustado el sabor, a lo que le respondí diciendo que el semen debía quedar en su cuerpo, que era lo correcto, entonces me miró, quizás sabiendo que las próximas veces tendría que tragar mi semen, y que esas veces serían muchas.
Tiempo después, comencé a disminuir sus orgasmos en las sesiones, diciéndole que siempre debía estar excitada para mí y que siempre debía desear beber mi semen y arrodillarse para chupar mi pene, ella, solo escuchaba y acataba, con una vagina muy mojada. Entonces, le propuse que solo tendría orgasmos cuando yo estime conveniente, ella me asintió la dedición y después de imponerle algunos cuidados que debía tener sobre su cuerpo, decidí humillarla un poco más, obviamente, sin decirle nada. A esas alturas, yo ya le había dicho que no me gustaba el simple sexo vaginal, por peligroso y fome, ya que significaba que ambos disfrutábamos, careciendo de humillación para ella, y que entonces yo usaría o su boca o su ano para mi satisfacción.
Y la vez que comenzaron los juegos por la parte trasera, al nombrárselo, ella asombrada, me pidió que no hiciera nada en su ano, e indiferente, la llevé cerca de la cama, y como siempre, excitada y sumisa, me dejó posicionarla, agachada con las piernas rectas, desnuda, con las manos juntas, y estas sobre la cama, le dije que se quedara quieta, yo sabia que creía que la tocaría desde atrás como siempre y que quizás la dejaría tener un orgasmo, pero fui por el enema que había comprado, y le ordené mirar la cama y no moverse, entonces, toqué su ano y lo comencé a masajear untándole bastante lubricante y muchos jugos propios de su mojada vagina, ella estaba nerviosa porque sabia que le metería algo, pero no se esperaba un tubito pequeño entrando lentamente en su ano, siendo este el primer objeto adentro, y molestándole un poco, me pidió por favor que no lo hiciera más, y que lo sacara, pero le toqué la vagina y le dije que estaba caliente y excitada, y que debía dejar que yo hiciera lo que quisiera, entonces comencé a introducir el liquido dentro de su ano, sus piernas temblaban, como cuando sentía mucho placer, pero estaba en silencio.
Mientras lentamente vaciaba yo el enema en su
recto, una vez finalizado, le dije que tenia que mantener el liquido un rato y que mientras hacia efecto podría limpiar un poco la casa, con cuidado de que no se salga nada, entonces, ella me miró asombrada, y muy excitada, se le notaba en la cara, pero su estomago le molestaba pues necesitaba ir al baño rápido por el efecto del enema, así me lo dijo, pero le respondí con las tareas que debía realizar, las cuales ella comenzó a realizar rápidamente, y mirándome siempre que recogía una prenda, como pidiéndome con la mirada que la dejase ir al baño.
Después de que terminó de limpiar, la ordené posicionarse como antes, y desconcertada y temblando, lo hizo, entonces, busqué otro enema, y procedí a aplicárselo, ella al sentir el tubito se paró y fue al baño, estuvo ahí un rato y salió después, diciéndome que no podía resistir más y que no podría haber aguantado dos a la vez, entonces, la tomé y la posicioné yo mismo, le puse la boquilla y le apliqué el segundo enema, no quería exigirle tanto en su primera vez con su ano, pero quería humillarla, pensé entonces en una forma exquisita de hacerlo, y cuando estuvo listo el enema, le dije que se vistiera, y que me la chupara, me dijo que por favor no espere tanto tiempo como la vez anterior, la ignoré y la agaché yo mismo, le metí mi pija en su boca, ella, imaginaba yo, seguramente estaba concentrada en aguantar el líquido, porque solo se limitó a poner su boca en posición y en dejar sus labios en forma de orificio, penetrándola yo como siempre, y disfrutando hasta correrme.
Entonces, le dije que no tragara el semen, que lo mantuviese en su boca, ella lo hizo, como muchas veces antes, y me vestí rápidamente, mientras, veía como ella movía sus piernas, como si tuviese ganas de orinar, entendí que deseaba mucho ir al baño, y encima tenia la boca con semen, quise entonces llevar a cabo la humillación más grande que jamás he hecho a una chica, me vestí y la tomé del brazo, como ella no me podía responder porque tenia la boca llena de mi semen, se limitó a resistirse un poco, salimos de la casa, yo tomándola del brazo, y le dije, mientras me miraba asustada y desesperada, que teníamos que ir al negocio que quedaba a unas cuantas cuadras, comprar dulces, y ella debía comerlos manteniendo la mayor cantidad del semen en su boca, se quedó quieta y me indicó su estomago, y la puerta de la casa, le dije que si no íbamos luego se iba a hacer encima de su ropa, se vio en una situación muy comprometedora, y muy disgustada y humillada, pero sin tragarse el semen, comenzó a caminar rápidamente hacia la tienda del barrio.
Yo la alcance y comencé a caminar junto a ella, la tomé de la mano, y ella caminaba con la cabeza gacha y me miraba de vez en cuando, tomándose el estomago, que imagino, le molestaba muchísimo. Antes de llegar al negocio, metí mi mano por su pantalón y toqué su vagina, ya casi chorreaba liquido, le mostré mis dedos mojados y me tomó la mano indicándome casi histérica con señas que estábamos en la calle, entonces cuando llegamos al negocio, compré chocolatitos, y se los metí uno a uno en la boca, que ella cuidaba no abrir mucho para que no se notara el semen que tenía adentro.
Regresando a la casa, me comencé a calentar muchísimo por la situación que había creado, llegamos, abrí la puerta, pero cuando quiso ir al baño, la tomé fuertemente por el brazo y la agaché, ella quiso resistirse pero la forcé a agacharse, no quiso abrir su boca para meter mi pene en un principio, indicándome su dolor de estomago por el enema, pero, cuando vio que yo hablaba en serio, ella sola abrió su boca dejándome ver el semen que todo el tiempo tuvo en ella, entonces, la paré y la llevé al baño, le di el gusto y fue a evacuar, cuando salió le pregunté si el liquido había salido limpio, me dijo que si con señas, a lo que le respondí que lo que se venía era mucho mejor, que hoy la penetraría por el ano, se tragó el semen de la sorpresa.
Me dijo que estaba excitadísima, pero que no quería que le metiera cosas por atrás, yo le respondí recordándole todo el placer que siempre le hago sentir, y los orgasmos gigantes que había tenido gracias a mi, y que le recompensaría con un orgasmo la próxima semana, si
me obedecía ahora, y le dije entonces, que pensara en ello y que mientras tenía que bajar inmediatamente a mi pene y que tenia que chuparlo como nunca, que se concentrara pensando que su boca es su vagina, ella entonces se agachó y lo metió en su boca, lo lamió bastante, y me saco bastantes gemidos, pero cuando estuve a punto, no quise desperdiciar su ano limpio, y la detuve, ella desconcertada se levantó y yo la giré y comencé a manosear su cuerpo, su vientre, sus tetas, desde atrás.
Metí mis dedos en su boca, tocando su lengua y dientes, después esos mismos dedos los lleve a su ano, la sujeté con fuerza, y le metí un dedo, ella gimió, entonces llevé mis otros dedos a su boca, y después a su vagina, desde adelante, tocaba su vagina con suavidad, concentrándome más en su ano, dejé caer saliva por su espalda, esta se deslizó hasta lubricar su zona trasera, entraba mi dedo cada vez más fácil, pero ella se quejaba, siendo el placer que sentía en su vagina un catalizador para lo que le hacia en el ano, y cuando estuvo a punto de llegar a su orgasmo, la solté completamente, y busqué las esposas, se las puse y la posicioné en la cama de la manera usual, de esta forma su ano quedaba a la vista.
Me puse un condón, y lubriqué bien mi pija, el cual estaba durísima y muy sensible, ella estaba nerviosa viendo como me acercaba, entonces, le pedí que se pusiera en puntillas para que mi pene entrase más fácil, y comencé a introducir muy lentamente el miembro en su ano, escupiendo de vez en cuando para lubricar bien la zona, y tocando su vagina para no enfriarla, ella sentía dolor, pero yo le dije que metería completamente mi verga en su ano y que en el futuro seria el único lugar junto con su boca por los cuales sentiría mi polla, y que tenia que acostumbrarse, o entrenarse metiéndose dedos, entonces, continué hasta que al fin la punta se metió entera en su ano, siendo fácil meter el resto.
Ella gritó un poco sorprendida por el bulto que tenia metido adentro, entonces, con mi mano, comencé a masturbarla, manteniendo mi pene adentro, sin moverlo, y ella también inmóvil, su placer era tan grande con la molestia que sentía en el ano, que comenzó a agitarse más a más, sudaba muchísimo y su espalda estaba mojadísima, casi se arqueaba a veces mientras tocaba su vagina, metiendo dedos y ella respirando y gimiendo muchísimo, hasta que sucedió, gritó fuertísimo mientras yo separaba y abría su entrada vaginal, llegando a un orgasmo grandioso, la dejé descansar en la posición, y comencé a sacar lentamente el pene de su ano, ella gemía de dolor mientras eso ocurría, estaba empapada, y con una pija en su culo.
Cuando al fin saqué mi glande, gimió de dolor por última vez, pero rápidamente se giró y me sacó el condón, lo tiró al suelo, y metió mi rabo durísimo en si boca, me sorprendió, y comenzó a chupar muy fuerte, lamiendo desesperadamente, yo me sentía ya en el cielo, cuando de pronto ella sacó mi pene de su boca, solo para decirme que ella siempre se comería mi semen, y me dio gracias por dejarla chupar mi pija, con eso llegué al orgasmo inmediatamente, estaba tan excitado que me arqueé, le ensarté muy fuerte mi pija en su boca, mientras ella endurecía sus labios, entonces la tomé fuertemente de la cabeza para que no la moviera, mientras descargaba gran cantidad de semen adentro, ella todavía respiraba agitada, me tomó de la mano y me tendió en la cama, ella se tendió a mis pies abrazando mis piernas quedando a la altura de mi verga, tomó la cobertura y se tapó, yo quedé con mis manos en su cabeza, muy satisfecho, ella también, sentía su corazón sobre mis piernas, muy agitado, estaba exhausta, a acaricie en la cara, y noté que tenia todavía el semen adentro, le pedí que lo tragara lentamente, y así lo fue haciendo, cuando terminó, siguió lamiendo mi glande y mi pija, cariñosamente.
Lamentablemente todas las cosas buenas no duran para siempre, esa era la parte sexual de la relación, la cual era excelente, pero en la parte emocional las cosas no siempre estaban bien debido a inseguridades de ambos, la relación terminó y yo atesoro esos recuerdos, lamentándome quizás el no haber sacado fotos o grabado algo, para disfrutar después las cochinadas que hacíamos, pero la pasé
muy bien en esa época.
Autor: Latigo Mental latigomental (arroba) gmail.com
