El despertar al sexo de una virgen

Jóvenes y Cachondas, Primera vez, Infidelidad. Tenía 19 años cuando me entregue a un hombre  casado  siendo señorita .

Soy de tez blanca lo que comúnmente llaman “rubia” desde niña practique gimnasia  y  ballet eso me ayudo a moldear mi cuerpo.  Mis amigas me llaman  güera.

Mi novio era un tipo que yo consideraba casi perfecto en todos los sentidos… de buena familia  joven ( 20 años), estudiaba arquitectura, no tenía ningún vicio, iba a nuestra misma iglesia y lo mejor  de todo… le agradaba a mamá, el venia a casa a estudiar, nos veíamos en el cine  me llevaba a comer, me  compraba regalos lindos. Yo me sentía en la gloria.

Me encantaba  mi novio  y hacía casi de todo por quedarnos solos hasta altas horas de la noche en casa, cuando mamá se tomaba su pastilla que la hacía dormir toda la noche…pero él no tomaba la iniciativa… Así que nuestra relación era casi  como la de unos chiquillos solo besos  y raramente caricias.   Siempre me decía que debíamos esperar a estar casados. Y terminaba  por sentirme  insatisfecha.

Gustavo se llama el  hombre que me hizo  mujer. Es   moreno claro –  rudo, feo,  alto.  Mide cerca de 1.85 y pesa como 80 kilos. Es un bruto cogiendo. Mi relación con él fue muy distinta a con mi novio.
Tenía fama en el hotel de ser un mujeriego. Pero lo más impresionante  era el grosor y el tamaño de su verga, jamás pensé que un hombre  tuviera una  verga  tan gruesa y grande, creí que solo eran fantasías ya que los hombres por lo general se ufanan  de tener un miembro enorme. Me lastimo bastante cuando me hizo el amor por primera vez. Pero creo que esa primera vez jamás la voy a olvidar.

Durante 2 meses trabajamos juntos  lo conocí en el hotel donde hacia mis practicas –él es fotógrafo  — la primera vez que salí  con él sabia que estaba jugando con fuego que él no se  conformaría  solo con besos.
Me invito a bailar era un buen bailarín se movía con ritmo y poco a poco me sentí mas en confianza con él. Él me nunca me llamo por mi nombre me decía muñeca o güera

Comenzó  a pedirme que estuviéramos a  solas – pero yo lo ignoraba o quería pensar que lo podía ignorar – pero su atrevimiento –y su acoso fueron constantes.

Llego el día en que nos besamos  – quise oponerme – no lo logre pues en el fondo lo deseaba – sentir sus labios me hizo estremecerme –   comenzamos a besarnos con pasión – tome su lengua y la enrolle con la mía. Le permití que tocara mis  piernas y mis senos hasta que un día no logre detenerme y  sus manos acariciaron mi entrepierna me sentí mojada, excitada cuando sus dedos acariciaron la entrada de mi intimidad.

Sin mas preámbulo me dijo – quiero cogerte – quiero que seas mía – entrégate muñeca. Me asuste , mi corazón latía a  mil por hora,  solo atine a decirle: – por favor detente – soy señorita. Nunca lo he hecho.

A diferencia de mi novio era vulgar con sus palabras – cuando lo escuche decirme te quiero romper – quiero desquintarte.  En ese momento presentí el peligro – mi virginidad  estaba  en peligro.  Comenzó acariciar mi sexo – no pude contenerme comencé  a gemir al sentir su dedo rozar los labios de mi sexo, cuando su dedo comenzó a dedearme mi cuerpo era un volcán pero saque fuerzas y me libera de  sus brazos.

Camino a mi casa me sentí temblar, en el fondo me había excitado.

Al otro día no lo quería ver a los ojos por vergüenza, comenzó una lucha interna entre mis principios morales y la inquietud que Gustavo provocaba en mi persona era muy diferente a mi novio. Me molestaba que fuera tan vulgar, cuando lo escuchaba decirme: -quiero  romperte te deseo y tu sientes lo mismo.

Muchas veces imagine mi primera vez como en un cuento  de hadas  con un príncipe azul pero cuando nos miramos a los ojos  no  logre evitar que nos besáramos. Me colgué de su cuello en un  arranque de excitación, sentí sus labios besarme, hurgar dentro de mi boca,su lengua se enlazo con la mía y sus manos comenzaron acariciarme . Me olvide de todo y me entregue plena. Nos fuimos caminando a su departamento. Me  tomo de la cintura  y  cruce la calle como autónoma. Él vivía a una cuadra del hotel – nunca supe como llegamos iba excitada hasta la locura.

Me desvistió de prisa con brusquedad, hasta dejarme desnuda completamente, con mis manos cubrí mi desnudez pero él comenzó a besarme y a besar mi cuello a enloquecerme de placer . Beso mis senos y comenzó a chuparlos con ansiedad, tomo mi mano y la llevo a su verga. A esas alturas me moría de ganas por tocar su verga por palparla, por saber y probar su sabor.

Su pene – ya endurecido – era grande , grueso. Me acorde de mi novio y de cómo en una ocasión en el cine le palpe su verga pero no había comparación – entre el miembro de él y el de mi novio. Escuche su voz -¡Abre tu boca mámalo!

Abrí mi boca y  comencé a mamar su verga, cerré mi ojos, se que le di placer, lo note a pesar de mi novatez y de que no sabia como mamarle su verga. Lo escuche gemir cada vez que mis labios formaban una o en el tronco de su verga. En ese momento sentía en mi cuerpo una excitación grande, tenia un insoportable cosquilleo en mi vagina y también sentía algo de miedo por ser mi primera vez. Gustavo me  llevo entre sus brazos, me coloco en la cama y se dio cuenta de mis nerviosismo, vio mi miedo, noto mi inseguridad de abrir mis  piernas para que me desvirgara, tenia miedo que me lastimara.

Comenzamos a besarnos. Le escuche decirme  – te voy  a meter mi verga por todos lados te voy a estrenar  y dar el placer que tu cuerpo pide a gritos

Sentí su lengua  lamer mis muslos, mis pantorrillas, una corriente eléctrica paso por mi cuerpo cuando sentí su lengua en los labios de mi sexo  y comencé a gemir, era algo delicioso sentir su lengua hurgar en mi intimidad en lo mas intimo de mi cuerpo, quería que parara y él no se detenía

Me sentí elevar al cielo, sentí una oleada de placer  no sabia si reír o llorar, pero comencé a mover mis caderas a rotar mi sexo contra su lengua áspera y así me llego creo yo mi primer orgasmo entre gritos y jadeos  me sentí estallar, fue para mi una locura.
Detuvo los embates de su lengua para colocarse cerca de mi cara y nuevamente puso su verga en mi boca, no espere más la tome con mis dos manos y como una bebe que toma su mamila comencé a mamar, cerrando mis ojos, mientras  él me decía: “así muñeca, humedécelo bien cariño”. Se lo mame durante unos minutos y después se situó entre mis piernas,comenzó a frotarlo contra mis labios vaginales,de arriba a bajo, esa forma de acariciarme con su pene me pareció electrizante, me encontraba al borde de la locura comencé  a rotar mis caderas, a moverlas buscando su verga.

Algo paso en mi que me hizo cambiar mi  conducta de niña por el de una mujer salvaje, me olvide de todos mis miedos , me alce de la cama y me  abrase con fuerza a su  cuello, lo bese, y le dije al oído: – hazlo despacio no me lastimes. Tomo uno de sus dedos y lo metió en mi boca, ensalívalo, me dijo y después  sentí su dedo hurgar en mi  culo. -¿Que haces? le dije – me vas a lastimar.

La vulgaridad de sus palabras me molestaban  cuando me dijo:  “te voy a romper la panocha, te la voy  a llenar de leche, vas a sufrir al principio pero lo vas a gozar . Esta noche te vas a convertir en mi mujer en una mujer de verdad”.
Me abrió las piernas al máximo, me agarre de su cabeza de sus cabellos para  no caer de la cama. Su lengua recorrió todo mi sexo de arriba abajo, me coloco boca abajo, con sus manos separo mis nalgas y me dio lengua en el culo en ese lugar que jamás imagine que fuera tan sensible, comencé a mover mis caderas con fuerza cada vez que su lengua me mamaba era una sensación única.

Se levanto de la cama un segundo solo para mirarme y decirme estas preciosa muñeca. Tomo su cámara  y me tomo una fotografía – que haces le dije eso no lo hagas –

Se tomo su pene con sus manos y comenzó a pasar la punta  de su verga por mi sexo virgen – mientras mamaba y mordisqueaba mis pezones.
Sentí claramente como coloco su verga en la entrada de mi sexo y comenzó a empujar a  penetrarme suavemente pero con firmeza.
Decir que no estaba nerviosa es mentirles, sentí una punzada de dolor al sentir mis labios íntimos abrirse, comenzó a presionar y yo comencé a quejarme: – ay me duele, me lastimas, siento como si me abrieras  por dentro, siento que me partes.

Me lastimas Gustavo, me duele,  sentí como la cabeza de su verga entro  en mi sexo, intente  moverme,  quise cerrar mis piernas pero no lo logre,  sentí como su verga  topo con mi himen con mi  más apreciado  tesoro lo que mi madre siempre me pidió guardar hasta casarme  mi sello de garantía, hizo presión por empujar, por  romperlo, comenzó a empujar y yo a quejarme, hasta que no me dio tiempo de pensar ni de reaccionar, sentí como su verga entro en mí me penetro  con fuerza,sentí su verga rasgar lo más intimo que una mujer tiene, su virginidad.

Grite al  sentirme penetrada, al sentir como su verga rompía mi virgo.
-Ay me duele – él no se movió se mantuvo firme dentro de mi vagina.  Extendí una de mis manos como buscando apoyo a mi dolor de sentirme penetrada, a un recuerdo sus palabras: “tranquila muñeca, ya estas rota mi amor, ya te desquinte , ya eres una mujer, ya eres mi mujer,  mi putita. Estas bien estrecha, eres un sueño, jamás imagine tenerte ensartada y ser el primero  pero ya paso ahora vas a gozar, déjate llevar –
Se quedo quieto dentro de mi hasta que yo misma comencé a mover mis caderas a mover mi vientre buscando nuevas sensaciones.
Comencé a gozar a disfrutar de mi primera vez. Comenzó a sacar y a meter su verga un par de ocasiones más hasta que no hubo siquiera una muestra de molestia en mi cara y en un movimiento rápido me ensarto toda su verga hasta el fondo de mi matriz.
Me dio una cogida fenomenal, comencé a jadear, a gemir, mi cuerpo era un volcán sentía mi vagina con ardor pero me gustaba el martilleo de sus huevos me gustaba sentirlo dentro de mi vagina. Me estuvo cogiendo sin descanso hasta que sus  gritos  y sus gemidos me indicaron que estaba a punto de darme su leche .

Fue en ese momento que me aterre, mejor  dicho me horrorice, pero el martilleo de su verga dentro de mi vagina me ponía loca, comencé a decirle: “salte, salte, no usaste condón. Salte, no te vengas dentro, no lo hagas ag. Por favor Gustavo  no te vengas dentro de mi”. Lo golpee con mis manos, lo arañe, no lo detuve. Me enterró su verga hasta el fondo y  sentí lo caliente de su semen en el interior de mi cuerpo.
Termine desfallecida agotada,  las piernas me dolían, mi sexo me punzaba sentía mi  intimidad desgarrada,  pegajosa.

Nos quedamos acostados en la cama, yo no quería moverme , pero tenia la sensación de ir al baño, al orinar me ardió, me vi mi sexo abierto, desflorado, en mis piernas tenia visible un hilo de sangre que escurrió de mi sexo.

En la cama sobre la sabana  estaba  una  gota de sangre como testigo de mi desvirgue.
Al acostarme en la cama me tomo una fotografía más, comencé  a llorar. Él me tomo entre sus brazos, me beso y entre sollozos le dije:

– y si  salgo embarazada que voy a decir en mi casa a mi novio.

-Tranquila me dijo te vas a tomar unas pastillas que te voy a dar y con eso vas a evitar quedar preñada. Ya no llores ven vamos a bañarnos.

Nos metimos a  una tina como jacuzzi y me bañe con él, comenzó a lavar mi sexo, me tomo una fotografía de espaldas  esta vez le dije no lo hagas me vas a perjudicar. Tranquila-  me dijo – solo son para mi, eres muy linda de verdad.

Nos estuvimos bañando juntos, beso cada parte de mi cuerpo lentamente. Que culo tienes muñeca – sabes nunca me cansaría de estarte cogiendo – pero te seré sincero un día me tengo que ir así que hoy gocemos.

Esa primera vez aún la tengo en mi mente como si fuera ayer, fui en sus manos una muñeca, me hizo lo que quiso Cuando me dio su verga a mamar, se la chupe de nuevo, casi vomite cuando sentí su leche caliente en mi boca. Vamos abre tu boca, cométela,  así suave, despacio, chupa, chupa, abre tu boca . Sentí asco no lo niego pero me trague  su semen.

Agotada, nos acostamos en la cama  nos quedamos semi dormidos, yo completamente desnuda. Cerca  de la media hora sentí sus  dedos  hurgar en mi sexo. Esa noche me hizo el amor en cuatro ocasiones. Quede desfallecida, tendida sobre la cama con la vista perdida, jadeando. Llena de  semen.

A la semana de haberme desvirgado  busco hacerme el sexo anal  y la verdad tenia miedo.  En varias ocasiones me decía:

– Déjame intentarlo. Tienes un culo que me fascina .

Siempre le contestaba que no,  que me lastimaria.

Estaba con él  en su  departamento cuando intento hacerme sexo anal y no me deje. Lo escuche decirme  hoy en la noche te doy por el culo. Si no ya no me busques.  Gustavo por favor tengo miedo. Me puedes lastimar.
Se salió del cuarto y me fui al trabajo.

Todo el día anduve distraída pensando en él  y al llegar  la noche  una de mis compañeras me  pregunto si me  pasaba  algo. Y le conteste que nada que solo era sueño. Salí de mi trabajo y me fui a mi casa a bañarme.

Me acosté en mi cama tratando de dormirme pero sin lograrlo.
Me levante dos veces  y  por fin tome la decisión de darle el culo estaba como hipnotizada, por dentro la calentura me ganaba era más grande que mi miedo al dolor. Mire el reloj eran las 8.45 de la noche  sabia que a esa hora el estaría saliendo del hotel.  A mi mama le dije que cubriría una compañera del trabajo que llegaría un poco tarde. Recibí un mensaje de mi novio a mi celular que pasaría por mí  pero no le conteste.

Me fui a buscarlo cuando me vio me abrazo y comenzamos a besarnos.

– No tengas miedo -No soy un bruto.–Pero tienes que cooperar estar floja.

Alce mi vista y  mire a mi novio del otro lado de la calle  quise negarme pero era demasiado tarde Gustavo me  tomo de la cintura  y cruce la calle junto a él- pase frente a mi novio – al llegar a su  departamento hicimos el amor como locos
Al sentirme  ensartada  le dije: despacio me duele,despacio por favor. Separando mis piernas me comenzó a penetrar  sentía que  su verga me   llegaba al fondo de mi matriz, lo rodee con mis piernas por su espalda evitando que se saliera  de mi sexo, y comenzó a penetrarme lentamente. Como disfrutando el momento.

– Que ricas estas, como me aprietas, estas demasiado estrecha.
Comencé a mover mi cabeza con fuerza, le enterré las uñas en la espalda.
Y comencé gemir a pedirle que me ensartara hasta el fondo, comenzó a mover sus caderas más rápido, hundiendo cada vez más fuerte su verga en mi concha.
No pude más y estalle gritando como loca  sentir  el roce de  su verga me producía tanto placer.
Me lastimas y me matas pero me gusta me llenas toda ah.
Me saco toda su verga y me puso bocabajo y me ensarto por detrás hasta los huevos, que grite al sentir como mis carnes se abrían para dar paso a su verga

Sentí como su verga le crecía y comenzó a explotar llenándome de  semen todo el interior de mi vagina.
Nos quedamos acostados  mire el reloj eran las 10.45 de la noche
Me quede semi dormida me despertó mi celular era mi mama preguntándome a que hora llegaría – solo le conteste no te preocupes llego más tarde tengo trabajo y colgué por que tenia miedo que mis gemidos me delataran cuando mi madre me llamo  él me comenzó a mamar de mi sexo,  me puse salvaje su lengua áspera y rasposa me volvía loca, sabia como mamar y donde chupar  tome su cabeza con fuerza y grite ahogando un gemido de placer cuando me sentí estallar.

Sentí como sus  manos separaron mis nalgas y su lengua comenzó recorrer la separación  de ellas provocándome un gemido, su lengua continuo con su recorrido y llego a mi  hueco prohibido  y sus  dedos trabajaban mi concha que a   duras penas lograba controlar mis gemidos.

Era una sensación única, muchas veces escuche los piropos de los hombres en  la calle cuando salía en short o en pantalón, nunca supe si mis caderas eran una bendición o un mal con el que debía cargar.
Me levante para ir al baño y me acerque a la ventana mire a mi  novio  recargado en un poste – en ese momento Gustavo me  tomo de la cintura y me llevo a la cama.

Su lengua  comenzó a recorrer mi ano dándole piquetes con la punta de su lengua. Sentí que me ponía crema en la entrada de mi  agujero y sentí un dedo hurgar  dentro de mi culo fue una sensación extraña sentir sus dedos me dolía pero a la vez me gustaba.

Comenzó apoyar  la  cabeza de su verga en  mi culo. Por ratos hacia presión y luego me soltaba.
Me levanto de la cama y me coloco una almohada debajo de mi vientre y me pidió que cooperara.

– Déjame intentarlo si te duele me salgo. Y comenzó a penetrarme.

Sentí como la  cabeza de su verga hacia  presión y trate de cooperar aflojando el cuerpo  pero me fue imposible di un grito enorme, y me levante de la cama.
Me tomo de la cintura  y me acostó  nuevamente,   lo volvió a intentar   di un grito al sentir la presión  en la entrada de mi culo.  Ayayay nooo por favor ya no.
Se quito y nuevamente sentí como me puso crema  en mi agujero y me pidió que me aflojara.

Me coloque sobre la cama en cuatro patas con la almohada debajo.
Me tome  del colchón con fuerza,  volvió la presión cerré los ojos y apreté los labios. Lo sentí entrar y  grite no me pude contener.
Comencé a mover la cabeza con desesperación, sentía mis ojos desorbitados por el esfuerzo de sentir como su verga me abría del culo.
Era  un dolor terrible me quise mover y no podía me tenia tomada con todo su peso.
Lo regrese a ver suplicándole que me la sacara. Por favor me estas lastimando. -Ah me duele por favor– Sácala me estas desgarrando.
No le importaron mis suplicas ni mi llanto.

Se quedo quieto por unos segundos. Después me tomo  de las caderas  con fuerza y dio un empujón que la metió  completa, sentí que me faltaba el aire, patalee sentí que me mataba.
La vista se me nublo.  Se me quebraron algunas  uñas por la  fuerza con que apreté la almohada.  Comencé a llorar para que mentir, fue un dolor enorme
Grite  al sentirme completamente rota del culo.

Alcance a balbucear: “me  duele por favor salte”  antes de caer como muerta,   sentí que la vista se me nublo.
Me lastimas, no aguanto estas muy grande.
Ya no pude pararlo, me dejaba reponer por ratos y luego volvía a ensartarme hasta el fondo.
Le pedí que por favor ya no lo intentara pero no logre hacer que  dejara  mi culo.

–  Tranquila, me dijo, solo coopera. Ya estas abierta ahora entrará más fácil. Tu culo es una obsesión para mi tengo q metértela  o voy a reventar.

Perdí la noción del tiempo no se  cuanto tiempo tardo dentro de mi culo pero sentía que su verga  me saldría  por  la boca cuando me ensartaba.

Pasaron unos minutos en los  que no me moví  pero después  sentía como mi culo se adaptaba  al  tronco de su verga  y muy despacio me empecé a mover. Cada vez que su verga entraba en mi culo  me  dolía y a la vez me gustaba.
Hubo momentos que sus arremetidas me levantaban de la cama.  Hasta que estallo  bañando mis intestinos con su leche.

Cuando todo termino  apenas podía pararme el culo me dolía, las piernas me temblaban. Tranquila ya paso, me dijo.
Veras que dentro de poco  te  vas a acostumbrar   a mi verga.
Cuando la última gota de su semen se vació en mi culo – solo entonces me la saco
Me levante con dificultad y me fui al  baño, cerré la puerta  y comencé a  llorar me dolía el culo. Me ardía,  sentía enorme mi hoyo, desflorado, lacerado.

Me levante de la taza con dificultad. Me limpie con unas toallas, observe rastros de sangre en la toalla, y salí del baño.
De esa forma fue como fui estrenada del culo. Llegue a mi casa  a las 6.30 de la mañana apenas y podía caminar. Me cogió dos veces del culo. Al salir mire a mi novio seguía ahí esperando a que  yo saliera.

Pase de largo apenas podía caminar me alcanzo en su Volkswagen , vete fueron mis palabras – me siguió y abrió la puerta del bocho y me subí.
Le pedí que parara en una farmacia  compre unas toallas intimas y una crema vaginal  por que sentía los labios de mi sexo hinchados inflamados y el culo me dolía horrible.

Durante el trayecto no me dijo nada – al llegar a casa solo me pregunto que por que lo hice – vio en mi cara un rictus de dolor al bajarme de su auto – me sorprendieron sus palabras por que él no era mal hablado.
¿Te cogió – te cogió el culo? –Le diste el culo verdad –  Lo regrese a ver y le dije que no -yo escuche tu grito – lo vi por  la ventana –eres una puta me has decepcionado.

Al otro día que me hizo el sexo anal no fui a trabajar me dolían mis piernas y me dolía la cadera a mi madre le dije que llamara al trabajo y me reportara enferma tenia pena de salir no baje ni a comer.
Mi madre como que intuyo algo pero tampoco me dijo nada

Una vez que la calentura sexual termina  entra la cruda  moral.

Esta es mi historia buena o mala esa fue mi primera vez. No  puedo explicar con palabras lo que siento. Gustavo fue  el primer  hombre que me desfloro: vagina, culo y boca.
Y eso no es fácil de olvidar, marcaste mi inicio sexual.

Seguí con Gustavo a pesar que se que es algo prohibido, mi  novio me busco platicamos  y le confesé la verdad  no le oculte nada.
Solo le pedí una disculpa y termine con él ya no quise lastimarlo mas.
Me comento que él  vio cuando  me acosté en la cama en cuatro patas y  escucho mi grito que  pensó que me estaban lastimando  y por eso se asomo por la ventana.

Esta es mi historia

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Escrito por Marqueze

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3 Comentarios

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  1. Bueno linda tu historia es muy linda y trajica a al vez ademas eres una mujer muy bella y lo sabes y la proxima vez cuando tengas sexo tu ten el control de la situacion

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