En las últimas vacaciones me fui a Ibiza con toda mi familia. Nos hospedamos en casa de mi hermana Carmela con el resto de su familia, su marido Henry y su hijo Henry también . El primer día estuvimos en una playa que era muy turística y no se podía estar tranquilo siempre había alguien gritando o molestando además no se podía bucear tranquilo como me gusta con tanto chapoteo. El segundo día nos fuimos a otra cala donde podíamos bucear, mi hija y yo tomamos nuestros avíos junto con mi cuñado y su hijo, nos montamos en el coche y nos fuimos a la cala.
Al llegar vimos una playa desierta arenas blancas, el mar en un lado y pinos y alcornoques al otro lado todo muy paradisiaco. Nos explicó mi cuñado que esa cala era muy buena para bucear porque era una zona militar con difícil acceso. Nosotros tuvimos que bajar varias piedras lisas con una pendiente de 45º, para nosotros fue fácil pero mi hija tuvo problemas pero le ayudé. En esa cala no estaba permitido acampar además era nudista, para que no nos asustamos si veíamos a gente desnuda por la playa ya que muchos paseaban desnudos por la cala.
Estuvimos toda la mañana buceando los 4 a pesar de que el agua estaba fría, A la hora de comer nos fuimos a casa de mi hermana y pasamos la tarde en familia jugando a juegos de mesa y esas cosas. Conversando con mi hija lo bien que lo habíamos pasado en esa cala pensamos ir al día siguiente para bucear y además comer allí para disfrutar de esas aguas y de esa tranquilidad , a mi cuñado y a mi sobrino se apuntaron pero al final se echaron atrás .
A la mañana siguiente nos preparamos para bucear para ver ese magnífico paisaje marino, como el día anterior mi cuñado me dejó su coche y me indicó como llegar. Cuando aparqué ayudé a mi hija para no caerse. Llegamos a la cala que estaba vacía como el día anterior y montamos el campamento. Eran las doce y dejamos las cosas poniéndonos los bártulos para bucear . Estuvimos toda la mañana buceando a lo largo de la jornada no pude evitar en fijarme en el cuerpo de mi hija y sobre todo en sus pechos y en su trasero luego el frío de las aguas nos hizo salirnos, ante de sentarme sobre mi toalla en la arena me agaché para mojarme la cabeza y ella de una patada me salpicó con el agua, yo también la salpique y así estuvimos jugando a salpicarnos. Luego ella tomó arena y me la echó al cuerpo y yo le eché también la perseguí por el agua dándole caza y aplicándola suavemente luego bajo mi cuerpo la empecé a llenar de arena y se la restregué suavemente …. Tras la batalla ambos llenos de arena nos dimos un chapuzón en el mar. tenía arena en todas partes y mirando alrededor vi que estábamos solos así que me quité el bañador y salí del agua con él en la mano. Mi hija se quedó mirándome asombrada.
-Papi – dijo ella.
-Estamos solos y tu eres mi hija no hay necesidad de pudor, no crees? – le dije y ella se quedó pensativa.
Volví a la toalla y me sequé la cara y puse mi bañador encima de la sombrilla para que se secara. Al instante mi hija puso la parte de arriba de su bikini encima de la sombrilla junto a su tanga del bikini. Quedándonos los dos desnudos, Parecíamos Adán y Eva en el paraíso, desnudos. Yo seguí tumbado sobre la toalla y mi hija dando volteretas aliviada por la incomodidad del bañador. A la hora de comer nos tomamos nuestros sándwiches y nuestro refresco fríos, terminamos nuestro bocadillo y con la morriña empecé a tener sueño, mi hija también estaba cansada y se echó a la sombra de la sombrilla junto a mí. No sé cuánto tiempo dormí el caso es que el roce con el cuerpo de mi hija hizo que mi miembro se elevara y al abrir los ojos vi que mi hija estaba despierta mirando fijamente algo en mí, cuando me dí cuenta era mi polla se había empalmado y eso a ella le llamaba la atención.
-¿ que ocurre baby? – le dije medio dormido.
-Tu pene se ha puesto duro mientras dormías – dijo ella.
-Si suele pasar que se llena y se vacía de sangre a lo largo del día – le dije.
Ella seguía impresionada con mi miembro, pero supongo que ella no había visto muchos.
-¿ quieres tocarlo baby? – le dije con toda confianza.
-En serio puedo – dijo ella entusiasmada.
-Claro eras mi hijita, hay confianza, ven dame- tomando su mano la puse sobre mi polla. Ella la comenzó a acariciar suavemente con algo de miedo.
-Cogela que no muerde – le dije.
Ella tomó la polla y comenzó a moverla de arriba a abajo.
-Papi, te gusta esto?
-Si baby, me encanta como la mueves – no era una experta pero se esforzaba y eso lo tenía que premiar
Mi hijita siguió acariciando mi polla, y me estaba poniendo cachondo y mirándola así desnuda a mi vera me ponía más caliente así que levanté una mano y la puse en uno de sus pechos.
-baby, vaya como te han crecido los pechos en nada de tiempo – dije mientras lo acariciaba.
-Si supongo Papi – dijo ella parando de mover mi polla pero luego volvió poco a poco a retomar el ritmo.
-Y qué esponjosas – le dije acariciando con mi otra mano el otro pecho.
-si – ella volvió a parar de mover mi polla y se puso de rodillas mientras que mis manos acariciaban sus pechos.
-No te importa que los toque, no? – le dije por si estaba incómoda.
-No, Papi, me gusta como me las tocas.
-además veo que has echado un buen culo, te ves francamente hermosa – le dije pasando una mano de su pechos a su culo, ella estaba quieta recibiendo mis caricias, disfrutándolas.
-No sé Papi.
-Seguro que tienes muchos novios, ¿verdad? – le dije sentándome sobre mis rodillas colocando enfrente de ella.
-Pues no, no he tenido ningún novio Papi.- dijo ella mirando como mi mano acariciaba y pellizcaba su pecho, y sintiendo como mi otra mano acariciaba su trasera..
-No me puedo creer que estos labios no hayan besado a ningún chico – dije dejando la mano del trasero en este pero la del pecho subió a acariciar sus labios y abrirlos dejando ver su lengua dentro de su boca.
-Me han dado muchos besos – dijo mi hija mirándome a los ojos y a los labios.
-Cuantos? -. dije dándole un pico en los labios.
-Muchos – dijo ella susurrando y con la voz entrecortada.
-Más de cinco? – le dije mientras le daba otro pico.
-Sí – respondió ella sin inmutarse a mi beso.
-Más de diez? – le dije mientras le daba otro pico.
-No – dijo ella deseosa de que hubiera otro beso de los labios de su padre
-Pues eso habrá que arreglarlo, habrá que subir ese número.
-Sí – dijo ella abrazada a mí mientras que una de mis manos estaba en su trasero y la otra en su barbilla.
Empezamos a besarnos, tímidamente ella, pero luego se fue animando y también fui tumbándola junto a mí sobre mi toalla y bajo la sombrilla, cuando estaba tumbada, tras un rato besándola comencé a besarle el cuello y su pechos. Ella estaba entregada dejándose hacer. Yo le besaba los pechos y lamía el contorno de su areola, algo que le causaba placer ya que se mordía los labios con cada vuelta de mi lengua en ella. Besaba uno de sus pezones mientras que el otro lo pellizcaba, esto también le daba placer y se notaba con la forma de retorcerse que tenía. Bajé por su cuerpo besando y acariciando hasta llegar a su conchita, ella cruzó la piernas, yo levanté la cabeza y la vi colorada
-No pasa nada baby, todo está bien.
Ella empezó a descruzar sus piernas ….
CONTINUARÁ……………………………….

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