Creo que muchos de los relatos que he leido y con los que me he masturbado comienzan de la misma forma. Ahora les platicaré de mi fabulosa iniciacion en el mundo gay.
Tengo 20. Soy el unico hombre en la familia, bueno, ahora una linda nena aunque en el anonimato, vivo en Michoacan Mexico y tengo dos hermanas Fer y Alex, que estan muy buenas. No sé desde cuando me comenzó a atraer bastante Armando el novio de Fer, un hombre de 25 que es jugador de futbol americano. Mis amigos sabían y me lo decían en broma, que Armando se daba unos buenos fajes con mi hermana, cosa que a mí no me interesaba.
Un día que regresaba de la escuela por la noche entré por la puerta principal y cuando atravesaba el jardin frontal de la casa, vi una sombra y escuché gemidos, me acerqué un poco a los rosales y la escena que vi al principio me sacó mucho de onda y me calentó después. Ahí estaba mi hermana, de rodillas haciéndole tremenda mamada a su novio, y fue ahí que me enamoré de su verga que mide más de 20 cms. y tiene un color dorado bellísimo. En fin, pasé de largo sin hacer ruido y corrí al cuarto, en donde me dieron unas ganas enormes de masturbarme, cosa que hice hasta tener una gran eyaculada que cayó hasta mi rostro.
A partir de aquí todo fue confuso, compré varias películas gay, buscaba relatos y me introducia velas por el ano hasta correme muy sabroso, necesitaba ser estrenado por un macho. Armando frecuentaba mucho la casa, se quedaba a comer casi todos los días y algunas veces platicaba conmigo. En una de esas tardes, mi hermana Alex estaba en la escuela y Fer había salido con sus amigas de la universidad y regresaría hasta tarde así que sabía que ese era el día de probar una deliciosa verga por mi boca y culo.
Estabamos mirando la TV cuando sin más, me levanté y le reclamé lo de la otra noche, le conté lo que había visto y juré que los acusaría con mi mamá. Armando se puso rojo, no sabía que decir y se levantó muy preocupado del sillón, me prometió que haría lo que fuera para que yo no dijera nada. Lo tranquilicé y le dije que deseaba algo, a lo que él dijo qué, ¿algo en lo que te pueda ayudar? No me quise lanzar asi nada más, le inventé una historia, le dije que había chicas que me gustaban mucho, pero que ninguna me había hecho caso y que era virgen, cosa que era cierta, y que deseaba dejar de serlo. ¡Ah! entonces es algo que se arregla fácil me dijo, vamos el fin con unas putas al centro. Lo vi a los ojos y le dije que no, que lo que quería era una verga, ¡tu verga!
Y me arrodillé bajándole su pantalón, pero me rechazó y me dijo que esas cosas no le gustaban, pero le rogué y le dije que los dos lo disfrutaríamos. Cuando ya tenía su verga que cobraba vida en mis manos no supe como empezar a chuparla, así que lo masturbaba y le daba besitos, pero él ya caliente, me dijo que me iba hacer el mejor mama vergas del mundo. Chupaba y chupaba cada vez mejor saboreando ese rico palo en mi boca, las contracciones no se hicieron esperar y acabó en mi boca y me ordenó que me tragara su lechita y lo hice, fue maravilloso, que rico sabor. Yo preso de un deseo enorme me desnudé y le ofrecí mi culito, me puse a cuatro patas y le movía mi colita para que me enterrara esa verga babeante.
Putita caliente, no sabía que te encantara la verga, te voy a destrozar esa colita ricura, eres mi putita y te voy a llenar de leche, me decía mientras yo gemía, ya no me importaba nada, solo queria su verga muy dentro de mi culo. Me llenó de bastante saliva y comenzó a meter un dedo, lugo dos y así hasta llegar a tres, yo gemía y gemía, no podía creer tanta dicha. Si papi, soy tu putita, castígame, mete esa verga linda en mi colita y apaga el calor con tu lechita. Le decía mientras colocaba la entrada de su verga en mi cola. El primer empujón y entró la cabeza, despues otro empujón hacia delante de él y un empujón de mi culito hacia atrás y ya le tenía toda adentro, gritaba y gemía por el intenso placer que sentía,
no podía dejar de moverme las embestidas eran fuertes salvajes y ahí estaba yo, como la mejor de las putas haciendo gozar a su macho. Putita caliente, coges mejor que tu hermana, tienes un culito más saboso que el de esa puta, te voy a destrozar. Si papi, soy tu puta has de mí lo que quieras, le decía.
Me estuvo dando sabroso por 20 minutos más, unas veces lento, otras muy salvajes hasta que me dijo que se corría, el quería hacerlo de nuevo en mi boca, pero le supliqué que lo hiciera en mi colita y accedió. ¡Toma puta barata, toda mi leche!, ¡eso te mereces por ser tan puta!, me dijo mientrar sentí en mi ano esa fabulosa sensación de mi culito rebosante de leche fresca. Nos recostamos en el sillón por algunos minutos, platicamos un rato de lo sucedido y se la volvi a mamar hasta que nos calentamos nuevamente, pero esta vez me llevó al cuarto de Fer y me ordenó mamársela mientras estábamos en su cama, me desnudo y yo a él.
Me ordenó colocarme de nuevo en cuatro y me la volvio a enterrar, pero ahora frente al espejo, donde podía observarme en primer plano y después el tras de mí empujando con fuerza ese rico trozo de carne en mi colita. Esta vez ya no aguantó mucho y me volvió a llenar mi culito con su rica leche, la que disfruté mucho. Despues mientras nos vestíamos, me dijo que en verdad era más puta que mi hermana porque ella nunca le había dado el culo, que solo se lo chupaba y le daba por la puchita todas las noches, pero le dije que no había problema, que yo estaría ahí para cuando él quisiera, sólo sonrió.
Una hora después llegó mi hermana, los dos notamos que estaba ebria, yo no dije nada y les comenté que saldría por un par de horas y ahí se quedaron ellos dos, se que Armando se la cogió, pero que seguro Fer notó una baja sensible en la leche que su noviecito le daba cada noche, sin imaginarse siquiera que era a su hermano al que lo había culeado toda la tarde ese gran macho.
Despues de ahí, me ha dado verga en mi colita caliente varias veces más. Tres en el cuarto de Fer, una en la cocina y dos chupadas de verga en el baño. Se la mamé en el baño de un antro y la próxima me ha prometido que será en su coche o en un hotel, deseo sentirme como toda una putita, más que mis hermanas.
Un día, después de uno de sus partidos, me presentó a José, su mejor amigo, un macho como él, y dijo que sería próximamente su cumpleaños. Armando le dijo que ya tenía su regalo, un regalo muy especial mientras me tomaba del hombro, sabía a lo que se refería, y solo sonreí, ese será mi próximo relato.
Espero cualquier comentario
Autor: Caro caronenita19 (arroba) hotmail.com
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