Lee aquí la primera parte de «Mi Madre y yo…»
Hasta que llego el tercer domingo de Junio, día del Padre en mi país, empezaron los problemas. Ese día me di cuenta de lo afortunado que era y lo complicado que seria nuestra relación, yo no era el único Lobo cerca dispuesto a comerse a mi mamá, en el baile todos los varones a excepción de mi hermano le comían el culo con la mirada, hiciera lo que fuera.
Yo la miraba bailar delante de todos y en mis adentros, apretando los dientes sentía una discreta sensación de felicidad, me sentía un ganador, tantos hombres deseando a mi progenitora y ella decidió elegirme a mi como su hombre. Todos le miraban el culo pero era yo el único que me lo podía comer,mis primos deseando verla tan siquiera en prendas menores y era yo el afortunado que la podía tener como Dios la trajo al mundo, mi tío fallo en su intento de seducirla aprovechando su ebriedad y Yo que podía tenerla como mujer pero con su completo consentimiento, tías y primas envidiando su precioso escote y era yo al que con sumisión ella se dejaba quitar el brasier, mi padre celoso parecía ignorar todo esto, también ignoraba como su mujer le estaba siendo infiel con la persona mas inesperada SU HIJO MAYOR.
Ese domingo muy ebrios todos, no supe darme cuenta que una tercera persona le había echado el ojo a mi platillo favorito decidido a comérselo, mi primo emborracho adrede a mi padre, mi madre, mi hermano, seguramente imagino que a mi también pero no, la situación se salio de control y casi cumple con su objetivo, dejo rendido a mi padre en el mueble, con astucia logro quedarse solo con mi madre, mientras yo me llevaba a mi hermano a descansar a su habitación, con el tiempo suficiente para lograrlo.
Confiado baje a la sala y encontré solo a mi padre roncando sobre el mueble, no había nadie mas. Con desesperación intente oír si había gemidos cerca, fui a la cocina, al baño del primer piso y nada, con lagrimas en los ojos me acerque a la habitación de mis padres, la luz estaba prendida y se oían voces, iba a entrar y matar a ese animal, empuje la puerta esperando encontrar a mi primo cogiendo piernas al hombro a mi madre pero sobre la cama solo encontré el abrigo de mamá, salí raudo al baño de al lado, allí estaban los dos forcejeando con la puerta a punto de cerrarse. Abrí con fuerza y vi como el atrevido ya la tenia agarrada por la espalda a punto de ceder con la falda levantada.
Lo cogí del cogote, me lo lleve a la calle y el muy cobarde huyo.Loco de celos entre a la casa y eche seguro a la puerta. Subí al segundo piso Volví a entrar al baño y mamá seguía dentro: «TU PRIMO PABLO ME QUERÍA COGER Y NO ME HE DEJADO- tocando su cuerpo añadio -TODO ESTO YA TIENE DUEÑO»-
Sentía como si fuegos artificiales explotaran en mi cabeza,ya mas calmados tomamos una frazada, cubrimos a mi padre que continuaba roncando en el mueble y apretando mi mano me llevo a su habitación deslizando el picaporte, estaba en shock, se quito el aro de matrimonio, se quito el vestido y empezó a besarme, yo le correspondí mientras ella me ayudaba a sacarme la ropa.
Con poco equilibrio se saco su calzón y me empujo a la cama, «HIJO TE GUSTAN MIS TETAS SON TUYAS, QUIERO QUE ME LAS CHUPES COMO CUANDO ERAS BEBE» obedecí pasmado, a solos unos metros del dormitorio mi padre y hermano dormían ebrios, no me pude resistir mas, me coloque en medio de sus piernas abiertas, ella tomo mi pene y lo fue empujando dentro de su vagina Los gemidos aumentaban, le tape la boca con mis manos, ella las quito -«DEJAME CHILLAR SEBASTIAN, QUIERO QUE TU PAPÁ OIGA COMO ME HACES GEMIR» – me dijo, era una locura.
En cualquier momento alguien podría golpear la puerta con furia. No estaba concentrado en el acto sexual, mi madre se daba cuenta y me daba besos en la cara – PORQUE NO ME BESAS, YA NO TE GUSTO- estaba perdido en la ansiedad hasta que ella me dijo: -CACHAME SEBASTIAN CACHAME FUERTE, METELE LA VERGA A TU MAMÁ- el sabor del licor aun no se iba de nuestras bocas y empece mi labor de devorarme a esa hembra sedienta de deseo – PORQUE TAN CALLADO?- me dijo, acariciando mi cara. Me reí y ella correspondió con una sonrisa, repase con la mirada su cuerpo de arriba a abajo hasta donde podía ver, ¿Como es que paso esto, como es que JULIA mi madre le permitió a su hijo, hacerle estas cosas? – NO ES UN SUEÑO HIJITO, NO ESTAMOS SOÑANDO, TE ESTAS COGIENDO A TU MAMITA, PORQUE TARDASTE TANTO, PORQUE?- Sus palabras me hacían perder la cordura, Metía y sacaba mi verga de su rica vagina, ella apretaba dentro mi pene -estas riquísima Julia- le dije:
-NO ME DIGAS JULIA, DIME MAMÁ-, el olor a sexo en la habitación era brutal, la única ventana totalmente empañada, la luz encendida, nuestras ropas en el piso, en la cama yacía esta mujer de 44 años, disimulando sus gritos, aguantando sus gemidos con la boca abierta, ojos cerrados y bañada en el sudor de sus cabellos, encima de ella estaba SU HIJO de 23 , desnudo también, separándole las piernas para así poder enterrarle ese pedazo de carne. PLAF PLAF PLAF PLAF cada vez mas rápido, la cabeza de mi pene sentía como el fondo de esa gruta maternal, detenía mis embestidas.
Ni punto de comparación con otras mujeres, esto es el paraíso y una lucha salvaje de supervivencia, otras hembras te ponen limites, ya sea por inexperiencia o vergüenza. En nuestra particular cadena alimenticia, YO me estoy comiendo a mi mamá, no era un acto nada común, nada compatible con la moral y las buenas costumbres, pero que puedo hacer? si ella aparte de madre también es hembra, sus senos no solo fueron hechos para lactar, su vagina no solo fue hecha para ser conducto por donde una nueva vida sale al mundo, su culo no solo fue hecho para llamar la atención del sexo opuesto, su cuerpo entero no esta hecho para desaprovecharse, tiene que ser atendido, mimado, producirle el máximo placer que se pueda.
Encuentro a encuentro puedo decir que conozco cuando mi madre esta apunto de venirse, EMPIEZA A CRUZAR SUS PIERNAS EN MI ESPALDA su vagina se pone mas apretada, la fricción de nuestros sexos produce ruidos como si fuese chapoteos de agua. – CACHAME, ASI ASI QUE TU PAPA SEPA QUE SOY TU PUTA,NO PARES HIJO MIO- …estábamos gozando al máximo enloquecidos de lujuria carnal- ME VOY ORINAR HIJITO, ME VOY A ORINAR- me decía casi sin aliento, yo también iba a terminar, sintiendo sus jugos caliente bañar mis testículos me vacié dentro de ella, descargue mi semen espeso llenando su vagina, nos quedamos así abrazados, sin sacarle mi pene le dije te amo mamita. – YO TAMBIEN TE AMO MI AMOR- acabado el éxtasis ella me dio besitos en la cara. No sabia que estaba en sus días fértiles, un gran problema…(Continua)

5 Comentarios
Dejar un comentario