Salimos un día de fiesta. Lo normal, primero un botellón y luego a la zona de pubs. Lo distinto en esta ocasión fue el lugar del botellón, así que cambiamos de ruta para llegar más rápido. Esta ruta nos hacía pasar por la calle donde están las putas, pero a ninguno nos supuso ningún inconveniente. Las "chicas de la calle" nos iban haciendo proposiciones a medida que pasábamos, tanto individuales como por grupitos y aquello nos hacía mucha gracia. Todo parecía normal hasta que una me resultó conocida. Ella estaba hablando con un posible cliente, así que ni me vio; pero yo pude apreciar tranquilamente que se trataba de mi prima Silvia. Me fui rápido de allí para que no me viese y seguimos la fiesta como un día normal.
Al día siguiente no dejaba de pensar en lo de mi prima. Era puta y en casa parecía hasta recatadita. Tenemos bastante relación como primos, así que nunca me había fijado en ella como mujer, pero a partir de ese momento mis miradas cambiaron. Aunque en casa vistiese justo opuesto de lo que lo hacía "trabajando", sus curvas delataban un cuerpo perfecto. Unas tetas redondas de alrededor de una 90; una cinturita que hacía que sus caderas fueran perfectas, con un culo respingón que se merecía un 10.
Un día fui a su casa a configurarle una tarjeta en el ordenador cuando se este se colgó. Le pedí que le diese al botón de reset y cuando se inclinó para hacerlo se quedó al descubierto gran parte de su pecho izquierdo. Yo me quedé embobado mirando su teta mientras aquello me causaba una semierección. Se colocó bien la camiseta y dijo enfadada: -¡Oye! ¡Que somos primos! Deja de mirarme, además mira como se te está poniendo.
-Pero es que entre la visión de tu teta y el pensamiento de que cualquiera puede disfrutar de ellas por un poco de dinero… ¡Ah, que no lo sabes! pero te vi el otro día trabajando en la calle.
-Ah! No se lo digas a nadie, por favor-digo medio sollozando-. Haré lo que quieras, pero que no se enteren mis padres, por favor.
-Tranquila, no te preocupes. No se lo diré a nadie, pero también tengo mis condiciones, ¿vale? -Si vale, de verdad.
-Está bien, de momento hazme una mamada para que se me pase la calentura que tengo.
-¿De momento? ¿Piensas mandarme muchas cosas más? -No, pero por una mamada no ganas mi silencio. Pero empieza, que me muero de ganas.
Se puso de rodillas y me tocó el paquete a través de los vaqueros. Me los desabrochó y yo me levanté para poder quitármelos. Cuando los tenía a la altura de los tobillos, levantó su mirada hacia mi polla, que se marcaba claramente en los bóxer. Me la lamía a través de la tela, muy despacio y haciendo movimientos con la punta de la lengua. Aquello era mucho para mí, y necesitaba que me la chupase ya, así que me bajé yo mismo el bóxer y mi rabo le apuntó directamente a la cara. Ella me miró sonriente, orgullosa de haberme hecho perder el control. Agarró mi polla y se la metió en la boca. La chupaba mientras con una mano me hacía una paja y con la otra me sobaba los huevos. Solo se la sacó de la boca para decirme que le avisase antes de correrme. Siguió intensamente con su tarea hasta que le avisé de mi orgasmo. Se separó de mi, cogió un vaso y lo colocó de modo en que mi esperma cayese dentro. Me masturbó unos segundos más y me corrí. Vio cuanto me había corrido y sonrió como felicitándome. Y me dijo: -Es la primera mamada que hago sin condón, espero que la disfrutases.
-Si, la verdad es que estuvo muy bien, aunque ya veo que te da asco que me corriese en tu boca.
-Si, eso no me gusta nada. Pero bueno, vamos a lo que importa. ¿Cuánto tardarás en recuperarte? -¿Recuperarme para que? -Para echar un polvo y así quedamos en paz.
-No te ofendas, pero no quiero follar contigo. Seguro que ese coño de puta está muy abierto y ya no es lo que debió de ser en su día. Pero si podemos solucionar esto de una manera.
-¿De cual?-me dijo muy enfadada. Era como si el hecho de que no quisie
se follar con ella no lo pudiese aceptar.
-Quiero que me ayudes a follarme a tu amiga Sonia.
-Dalo por hecho. Voy a hacer que te la tires antes de 3 días, ya verás. Pero a partir de ese momento estaremos en paz, y se acabaron los chantajes.
-Si, por supuesto.
Terminé con el ordenador y me fui a mi casa. No dejé de pensar en lo que había pasado y me sentía mal con lo que había hecho, pero ahora ya no había vuelta atrás. Quedé con ella y con Sonia al día siguiente y no dejaba de notar algo raro, y como mi prima incitaba a que nos liásemos Sonia y yo, y yo lo aprovechaba para tirarle los tejos a Sonia, cosa que no parecía sentarle mal. Al final de la tarde me despedí de ella con dos besos muy cerquita de la comisura de sus labios.
A la mañana siguiente sonó mi móvil. Pensé en no contestar, pero como era Sonia no pude resistirme.
-Hola guapa.
-Hola, que tal? -Bien, bueno estaba aún medio dormido, así que intenta utilizar frases cortas.
-Está bien, – dijo riendo- pero necesito tu ayuda. Ayer me di cuenta de que sabías de ordenadores, y yo tengo algunos problemas con el mío. Era por si podías venir, yo te invito a comer y tú me arreglas el cacharro este.
-De acuerdo, me parece justo. ¿A que hora me paso? -A partir de ahora cuando quieras.
-OK. Hasta ahora. Un beso.
-Un beso, chao.
Tardé una media hora en estar en su puerta y cuando me abrió casi se me cae la baba. Aún estaba en algo que simulaba ser un pijama, pero que tenía tantas aperturas que le podía ver gran parte de su anatomía. Menudos pechos tenía. Se movían con cada movimiento de ella, y su "ropita" dejaba verlas hasta muy cerca de los pezones, los cuales no me costaba nada imaginar. El pantaloncito corto le dejaba en final del culo al descubierto y aquello era maravilloso.
-Hola, no te esperaba tan rápido, como me dijiste que estabas medio dormido.
-Ya, pero me espabilo rápido y no todos los días me invita a comer una chica tan guapa.
-No me digas eso que me sonrojo.
-Bueno, pues vas a sonrojarte, porque no me voy a cansar de lanzarte piropos.
-Jajaja. Está bien.
-Bueno, llévame hasta el ordenador a ver si averiguamos que pasa.
Fuimos hasta allí y nos pusimos a hablar. Al cabo de un rato se fue a darse una ducha, así que me puse a curiosear en su ordenador. Encontré visitas a páginas con relatos eróticos (así que espero que lea este) y una conversación por msn con mi prima en la que hablaban de mi. Mi prima le pedía que me follase por lo que había pasado, y Sonia decía que si, que le ponía cachonda y que no se preocupase. En la charla no concretaban nada, pero me di cuenta para que estaba en ese piso. Oí como dejaba de sonar el agua de la ducha y me apresuré a cerrar todo lo que tenía abierto para curiosear. Entonces me gritó desde la ducha: -¡Pablo! ¿Puedes alcanzarme una toalla? -Voy.
Fui hasta el baño y me indicó donde estaban. Estaba detrás de la cortina de la ducha, así que yo no veía nada. Me acerqué para darle la toalla y cuando la fue a coger, se la alejé un poco para vacilarla un poco. Al fin y al cabo ya sabía para que había ido. Ella se hizo la enfadada y remarcó que estaba desnuda.
-Cierra los ojos mientras cojo la toalla.
-Está bien, aunque saber que estás desnuda delante de mí, me da un morbo… – le dije mientras cerraba los ojos.
Cuando noté que estaba agarrándola, tiré un poco hacia mí y abrí los ojos. Allí estaba totalmente desnuda. No tuve mucho tiempo de verla, pues en seguida se tapó con la toalla mientras me gritaba e insultaba. Le pedí perdón y me fui otra vez al ordenador. Llegó al rato con una mirada muy seria.
-Eso no se hace.
-Ya bueno, lo siento, pero no pude evitar la tentación.
-Está bien, pero como tú me viste a mi, yo también quiero verte a ti.
-¿Si? ¿Y eso? -Si te desnudas para mi, yo me desnudaré para ti, y un hombre y una mujer desnudos en la misma habitación…
Me desnudé lentamente bajo su mirada de deseo y cuando acabé me dijo: -Ahora voy a vendarte los ojos, porque parece que no puedo fiarme de ti.
-Pero yo quiero verte desnuda.
-Lo siento pero agotaste tu oportunidad en la ducha, así que túmbate, deja que te vende los ojos, y goza.
Yo lo hice sin quejarme ni los más mínimo. Me iba pasando por encim
a de mi polla cada una de las prendas que se iba sacando y a mi se me estaba poniendo durísima. Cuando ya estaba desnuda por completo se tumbó encima de mí para que sintiese su cuerpo pegado al mío. Lógicamente mis manos no se detuvieron ni un instante y me dediqué a tocarle y acariciarle su delicado cuerpo mientras nuestros sexos se juntaban uno con el otro. Todo ese tiempo estuvimos fundiéndonos en un apasionado beso. El pañuelo con el que me había vendado los ojos hacía que no pudiese ver nada y eso agudizaba mis otros sentidos para gozar más de la situación. Cuando ya llevábamos un rato así se giró de modo que nos quedásemos en un perfecto 69. No era la mejor mamadora del mundo, pero se estaba esforzando y yo a mi me estaba llevando al éxtasis. Por otra parte, mi lengua y mis dedos se dedicaban sin parar a su coño, el cual ya chorreaba flujos y el sabor era una mezcla entre estos y el jabón que había usado en la ducha hacía 5 minutos. Cuando le estaba succionando el clítoris sentí unos espasmos y como una gran cantidad de flujos llenaban mi cara. Su orgasmo ya había llegado y se giró otra vez para ponerse en la posición inicial y besarme y lamerme hasta dejarme la cara limpia. Con la mano derecha me agarró la polla y me dijo: -Vamos a tener que hacer algo con esto, porque está durísimo.
-Pues si, y además estoy deseando penetrar ese coñito que antes me comí.
-Espérame aquí tumbado y no te quites el pañuelo de los ojos. Voy a por condones.
Se fue y volvió a los pocos segundos. Me pajeó un poco para que recuperara todo su esplendor y me puso un condón. Sin dudarlo un instante se colocó encima y se la metió poco a poco. Sentí al milímetro las paredes de su estrecha vagina. Como no podía ver, estaba mucho mas concentrado en lo que sentía. Me empezó a cabalgar muy despacio, aquello era demasiado. Necesitaba un poco más de ritmo. Le dije entre gemidos mientras le sobaba las tetas: -Eres preciosa. Tienes las tetas muy duras y muy bonitas.
-¿Y mi coño? ¿Te gusta? -SIIIIIIIIIIII. Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhh.
-Pues mira lo que se hacer.
Bajó para meterse entera mi polla y empezó a contraer la vagina para follarme sin moverse. Aquello era estupendo. Estaba en el cielo y le dije: -Aaaaaahhhhh. Que bien. Eres increíble.
-¿Te lo estás pasando bien?Me sorprendió que ella apenas gimiese y cuando lo hacía sonara como ahogados.
-Sssssiiiiiiiiiii. Y entonces me quedé helado. La voz de mi prima sonó desde el mismo sitio de la que procedía la de Sonia, pero esta vez si sonaba una voz excitada.
-Pues el otro día decías que no querías follar conmigo.
Rápidamente me quité el pañuelo de los ojos y pude ver a mi prima cabalgándome con una increíble mirada de loba. ¡Me estaba tirando a mi prima! Bueno, en realidad estaba siendo al revés, pero para mí en aquel momento era lo mismo. No sabía muy bien que hacer, pues era mi prima. Al final me quise olvidar de ese detalle y lo pude hacer en cuando le miré las tetas. Que delicia de cuerpo. Justo detrás de ella estaba Sonia. Ahora sobándole las tetas y asomando la cabeza al lado de la de mi prima. Me habían engañado para que me tirase a mi prima. Se suponía que debería de estar enfadado o algo así, pero por el contrario me sentía muy feliz. Ellas vieron mi cara de felicidad y se rieron al unísono. En ese instante se miraron a los ojos y se dieron un morreo de primera. Mi prima le metió un par de dedos y cuando se separaron de su largo beso le dijo: -Estás muy húmeda cariño.
-Es que estuve tocándome mientras hablaba por ti y os veía follar. Y ahora estoy tremendamente excitada, muy cerquita de correrme. Haz que me corra, por favor.
Mi prima se salió de encima de mí y le dijo: -Fóllatelo y córrete con su polla, que lo disfrutarás más.
Sonia no dudó y se metió mi polla bajando de golpe, lo que casi hizo que me corriese. Mientras mi prima se acercó a mí y me dijo: -¿Ahora me lo comes vale? por la mamada del otro día.
-Si, lo estoy deseando. Ponte encima de mi boca.
Menuda situación. Comiéndole el coño a mi prima y follándome a una de sus amigas mientras ellas se besaban y se tocaban el clítoris una a la otra. Mi prima se agachó como para hacer un 69 pero para chuparle el clítoris a Sonia. Son
ia no pudo más y se deshizo en un eterno orgasmo que le llevó al cielo. Mi prima ocupó su lugar en mi polla y agarró la cabeza de la otra chica para que le devolviese el favor.
Sonia no se hizo de rogar y se puso a comerle el clítoris. Lo succionaba, jugaba con 2 dedos…Sentí como mi polla creció hasta unos límites insospechados y llegué a un tremendo orgasmo que creó una revolución en mi cuerpo. Mis músculos se tensaron y le metí la polla muy fuerte y hasta muy adentro un par de veces. Eso hizo que ella también llegara al ansiado orgasmo. Nos quedamos rendidos los 3 en la cama. Saqué mi polla de dentro de ella, me quité el condón y Sonia se tiró hacia mi polla la cual limpió a lametazos mientras mi prima y yo nos dábamos besos muy tiernamente hasta quedarnos dormidos. A partir de ahí la relación con mi prima cambió. También me contó que no era puta, que solo había ido ese día para ver que tal, pero que no lo había hecho con nadie nunca por dinero. Que al final se acojonó y no lo hizo.
Me encantaría recibir comentarios.
Autor: Pablo melubb (arroba) hotmail.com