Debido a que mi familia es bastante numerosa, ya que está compuesta, mitad guerrerense y mitad oaxaqueña. Pues tengo muchos, primos y hermanos, conocidos y no conocidos y de vez en cuando me encuentro con un familiar que tiene problemas. Esto que les voy a contar me sucedió hace varios años, para ser más precisos en el 2002.
En el mes de octubre de ese año, me visito un primo hermano con su familia, que vive o vivía en el estado de Oaxaca, con un problema, que la verdad, al principio no me interesaba, pero que después, dadas las circunstancias me empezó a interesar, perdonen la cantinfleada.
Bueno, se trataba de su hija o sea mi sobrina, me conto que ella tenía la autoestima muy baja y que tenía muchas depresiones y que él y mi prima estaban desesperados por encontrar una solución a su problema. Les dije, que yo no era doctor, pero que, conocía a alguien que podía, sino ayudar, si dar un buen diagnóstico de la situación de mi sobrinita, que se llamaba Mercedes.
Mi sobrina Mercedes, tenía 19 años cumpliditos, media tan solo 1.60, era medio gordita, digamos que es una gordibuena, vivía sintiéndose una rareza, un fenómeno, vivía a su vez reprochándose por todo lo que comía o dejaba de comer. La anorexia se avecinaba a su vida, irremediablemente, si es que nadie hacia nada. Por eso era, la apuración de mis primos.
Mi prima me dijo, que ella aún no había tenido ningún novio, que se la pasaba encerrada en su habitación leyendo, que necesitaba distraerse en algo distinto. Para no hacérselas muy larga, mi sobrinita se quedó en mi casa, para que la viera un especialista en esa clase de trastornos. Durante su estancia en la Ciudad de México la lleve con varios especialistas, quienes no le detectaron nada, salvo uno, que dijo francamente lo que le pasaba a mi sobrina, su diagnóstico me incomodo un poco. Palabras más, palabras menos, me dijo el doctor, que ella necesitaba salir con chicos de su edad, el me pregunto, si mi sobrina era aún virgen, le dije que no lo sabía, pero era obvio que lo era, ya que no salía con nadie. El psicólogo me miro con una sonrisa burlona y me pregunto ¿a poco no sabe lo que le pasa a su sobrina? Yo le dije ¿a poco le falta eso? Si, amigo, los jóvenes de su edad siempre andan inquietos y pues a su sobrina le falta eso, que usted ya sabe y por su aspecto exterior, dudo que cambien las cosas, bueno, se lo voy a comentar a sus padres, a ver si no me mandan a la chingada,
Cuando supieron mis primos, el problema que tenía mi sobrina, casi me mandan a la chingada, pasaron dos meses, casi a finales de diciembre, se apareció en mi casa mi prima, acompañada de Mercedes, diciéndome que la situación con mi sobrina no había cambiado y que me quería proponer una cosa, que al oírla me paro los pelos de punta, ella me propuso, no sin sentirse apenada, que yo buscara la solución al problema de mi sobrina, le dije, a ver si te entendí, ¿tú quieres que le busque a alguien para que le de terapia de ese tipo a tu hija? Me contesto, algo así o ¿Por qué no la ayudas tu?
(Hago un paréntesis, en mi familia, la que es originaria de la zona mixteca de Oaxaca, no le hacen gestos al incesto o a casarse entre primos o entre tíos y sobrinas, por eso muchos de ellos salen bien feos, dándole la razón a Darwin, ese que dijo “que descendíamos de los monos”. Hay familias enteramente oaxaqueñas que se casan, no importando el parentesco que haya entre ellos, entre primos, tíos y algunas veces entre hermanos, inclusive mis primos por parte de padre eran primos hermanos).
Le dije, debes estar bromeando, ella me contesto, no estoy bromeando. La única manera en que Mercedes sienta confianza en sí misma, es sintiéndose amada. Ella añadió, ahora debes prometerme que harás lo que te he pedido, no puedes negarme tu ayuda, yo le dije, pero ella es mi sobrina. Le dije, lo siento, no creo que este bien. Bueno si tú no quieres, habrá alguien de la familia que si quiera, después de meditarlo mucho, le dije, bueno que se la coja otro a que me la coja yo, pues yo, si no hay otro remedio que se le va hacer, le recalque, que si ella no quería, yo de ningún modo haría lo que me proponía, ella me dijo, te prometo que para cuando yo hable con ella, tu no podrás quitarle las manos de encima. Mañana por la noche yo la llevare a un hotel y tú harás lo tuyo.
Al otro día, mi prima y Mercedes salieron de compras, mientras yo me encontraba bien nervioso, preguntándome porque demonios se le habría ocurrido a mi prima una cosa así. Y como le iba hacer con mi esposa (Todavía no me divorciaba de ella), si me caí la voladora con ella. Por la tarde, le dije a mi esposa que iba llevar a mi prima y a su hija al cine, le pregunte, si quería ir, ella me dijo que no, que se sentía mal y que iba a ver al doctor que era un amigo suyo para que la viera (Era su amante y yo todavía no me había dado cuenta, pendejo que es uno), así que me dijo que fuera yo con ellas y que la pasara bien.
