Una tarde de fuego y trasgresión convertida en un sueño despierto.
Hay tardes que no se buscan, sino que se encuentran. Para él, la rutina siempre había sido una aliada silenciosa: trabajo, gimnasio, alguna cena improvisada y, cuando el cuerpo y la mente pedían algo más, una pausa deliberada para el deseo. No hablaba de impulsos desordenados ni de aventuras sin brújula, sino de una curiosidad […]