El verano pasado estuve trabajando de camarero en un hotel en agua dulce. Ese Hotel es muy frecuentado por todos tipo de extranjeros sobre todo por Alemanes.
Me sacaba un dinero extra llevando a los guiris a una discoteca que había en el pueblo a 5 kilómetros del Hotel, me hacía amigo de varios clientes que buscaban salir de las atracciones que les ofrecía el alojamiento como un “ discoteca “ que cerraba a las 12 de la noche, y un bar que a las 1:30 estaban chapando.
Entre el grupo de alemanes que conocía compuesto por chicos y chicas había una chica que me llamaba la atención, ella se llamaba Katia. era rubia como buena Alemana, 1,70 m, ojos azules y cuerpo de infarto yo me hice muy amigo de su colega Rolf el cual estaba medio liado con Heidi una alemana morena.
Por mucho que yo tonteaba con ella y ella conmigo no llegaba a haber nada ya que ella tenía novio en su país Johann, alguien que era el hermano de Heidi así que podría enterarse su pareja pero ella confesarme que le gustaba.
Una noche, la última que estaban el hotel antes de tomar el autobús hacía el aeropuerto y de vuelta a su país, prepararon una fiesta en la playa a la que fuimos invitados los camareros que los habíamos acompañado todo el tiempo de su estancia y el grupo de 12 alemanes que eran.
La noche fue fantástica estuvimos bebiendo y fumando, cantando y bailando, acabamos muchos perjudicados por el alcohol, alguno que otro vómito y otros se bañaron… una locura de noche quedamos al final de esta Katia, Heidi, Rolf, dos alemanas más que no recuerdo sus nombres, tres compañeros míos del hotel.
Katia se levantó y sacudió su falda y me dijo que si la acompañaba a pasear por la playa de noche que iba a echar de menos esos paseos quedábamos ella y yo hablando de nuestras cosas, yo no dudé en acompañarla como de costumbre.
Comenzamos a andar y alejarnos de la hoguera y del grupo mientras que hablamos de como ha sido el verano, lo bien que lo habíamos pasado juntos y nos prometimos escribirnos en invierno, todas las promesas que se hacen a un amor de verano sin que este haya sido nuestro amor de verano. Caminamos llegamos al espigón donde me senté y ella se sentó sobre mis piernas seguimos hablando y ella me dijo unas palabras que nunca olvidaré.
-Sé que si no hago esto me arrepentiré quizás no mañana ni pasado pero sé que algún día me arrepentiré no haberlo hecho cuando quería hacerlo – y me besó.
Había esperado mucho para poder besarla y ahora ella me había besado a mí así que la abracé y yo le devolvía el beso haciendo que todos lo bellos de mi cuerpo se erizarán. Los dedos delgado de Katia se pusieron en mi pierna y luego subieron por esta hasta mi polla la cual comenzó a acariciar suavemente por encima de mi ropa, luego intentó desabrochar mi pantalón si conseguirlo y la ayudé, bajó mi cremallera y se puso de rodilla frente a mí para comenzar a mamarme la polla. Su boca era estrella y mi polla gruesa pero la chica se las apañaba muy bien y pronto toda mi polla estaba dentro de su boca .
Cuando mi polla estaba erecta del todo se puso de pie, se bajó su tanga y se subió la falda vaquera que llevaba y se sentó encima de mi polla haciendo que ésta entrara dentro de suya por completo, sentí algo extraño y fue que Katia hasta ese momento era virgen algo que cambio y no sé como se lo explicaría a su novio pero eso no era asunto mío. La agarré de la cintura, luego subía a su pechos agarrándoselo mientras que ella echaba para adelante y atrás su trasero entrando y sacando mi polla de su raja y haciendo que su respiración fuera más fuerte mientras escuchaba a la gente de la hoguera gritar y jugar a no sé qué. Metí mis manos por debajo de su camiseta y también debajo de su sujetador acariciando y pellizcando los pezones algo que la hacía estremecer. Ella fue la que se terminó quitando la ropa y tirándola a la arena hasta estar totalmente desnuda yo también me quité la ropa y la tumbé sobre mi camisa para que no se llevara su trasero de arena entonces me puse encima suya y empecé a follármela dándole fuertes embestidas mientras que la besaba y le acariciaba sus hermoso pechos los cuales había deseado tener bajo de mis manos mas de 1000 veces.
Ella después de un rato me hizo parar y me levanté para que ella se cambiar pero ella en vez ponerse en mi camisa se lanzó a abrazar mi cuello y yo metí mi polla dentro de su coño para follarme de pie, posición incómoda pero era lo que ella deseaba y así lo hice agarrándola de su trasero la subía y bajaba sobre mi polla hasta que llegué al orgasmo y la baje para no correrme dentro de ella, Katia tomó mi polla mientras me besaba y consiguió que me corriera en su mano, luego se fue corriendo por la playa desnuda podía ver su tetas botar y sus nalgas balancearse, “ gritando a que no me coges salí detrás de ella cuando la alcancé la tomé en brazos y nos metimos en el agua donde nos besamos varias veces más y nos tocamos otro poco, allí estuvimos hasta que escuchamos las voces de Rolf y Heidi buscándonos entonces salimos y nos vestimos como pudimos y fuimos a su encuentro ya que se iban a recoger ya.
A la mañana se marcharon y me despedí de todos y todas en especial de Katia, no sé si la volveré a ver pero de momento me escribo con ella por carta.

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