Trabajando la Autoestima de mi embarazada esposa

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Parejas Liberales, Trío. Mi esposa Yadira, con 7 meses de embarazo me había dicho que la acompañara al salón de belleza para hacerse un cariñito, secarse el pelo, arreglarse las uñas, etc., aunque me gusta complacerla y acompañarla a todas partes esta vez preferí quedarme en casa para tomarme unos tragos y ver un juego de futbol con mi primo Ubaldo. Ella accedió a que me quedara y se fue sola, imaginaba por lo menos 3 horas se demoraría en su retoque aunque mucha falta no le hacía porque mi mujer está buenísima.


Ustedes saben como se ponen las mujeres embarazadas, que si estoy gorda, que si estoy fea, Yadira no era diferente y yo trataba de hacerle entender que me gustaba igual, que la deseaba, por ello y por lo cachondos que somos ambos, teníamos relaciones a cada rato. Ambos fantaseábamos con añadirle un aspecto más picante a nuestra sexualidad, aunque les repito que era bastante activa nuestra vida sexual.

Unos minutos después de que mi mujer saliera al salón de belleza mi primo llegó con una botella de un buen ron, yo tenía otra y lo acompañamos con coca cola y limón, es decir, estábamos tomando cuba libre. Así transcurrió el tiempo entre tragos y deporte, hasta que Yadira regresó. Se fue bella pero regresó hermosa, yo se lo hice saber con un piropo y un beso pero ella dijo que no se sentía hermosa que se lo decía por complacerla.

Yo le insistí que si, que estaba hermosa y pedí opinión a Ubaldo dándole una vueltecita a mi esposa, a lo cual respondió, claro que sí Yadi, estás hermosa. Le dije que se sentara y que se tomara un vinito que tenía en la nevera. Ella accedió y empezó a tomar vino. Tanto mi primo como yo seguíamos alabando se belleza y ella con 2 copitas de vino comenzó a sentirse más bella y a provocarnos con ciertos gestos que hace cuando quiere follar. Al notarlo, me le acerqué, le dí un beso intenso y le dije que era la hembra más rica que se me había atravesado, ella se sonrojó un poco y mi primo pensó en voz alta diciendo: “y yo”.

Yo le dije, es más, para que te sientas más bella y mi primo lo certifique mira lo que voy a hacer. Acto seguido le quité la blusa y el brassier que tenía puesto ante el asombro de ella y de mi primo, le empecé a dar lengua en las tetas, a acariciarlas y apretarlas hasta que sus pezones se pusieron erectos. Le dije que estaba muy cachondo y me la quería coger ahí mismo. Ella me preguntó en el oído si no me importaba que ahí estuviera Ubaldo y yo dije que no, además, no te hagas que bastante te has imaginado que follas con él cuando, yo se que te gusta esta situación y por eso la provocaste. “¿O no te gusta?” le pregunte. Ella dijo que le fascinaba.

La terminé de desnudar y ella llamó a Ubaldo. Él se acercó y siguió con el trabajo que yo había iniciado en sus tetas, mientras que yo baje directo a su rajita. Le empecé a dar lengua en los alrededores, a acariciarlo con mis dedos y luego me dediqué por entero a su clítoris incluyendo la succión que tanto le gustaba. Estaba gimiendo, toda mojada, excitada y de repente un grito nos hizo saber que había tenido su primer orgasmo.

En ese momento tanto Ubaldo como yo aprovechamos para quitarnos toda la ropa y quedar en igualdad de condiciones que Yadira. Ella se arrodilló entre nosotros y empezó a darnos tremenda mamada. La primera verga que engulló, fue la de Ubaldo, como era de esperarse ya que había soñado largo tiempo con ella. Pasaba su lengua por su cabeza, luego recorría todo su tronco hasta llegar a las bolas que también lamía con avidez, la engulló completa y la metía y sacaba de su boca. Mientras, con la otra mano me hacía una paja. Al cabo de unos minutos se sacó la polla de mi primo y se dedicó a la de su esposito.

Luego, le pidió a Ubaldo que se acostara y ella se subió sobre él y lentamente se metió todo su tolete en su coño, estaba chorreando jugos de placer, comenzó a cabalgarlo suavemente para ir poco a poco aumentando la velocidad, que no era mala tomando en cuenta su avanzado embarazo. Yo le puse mi pija en la boca y empezó a mamarla. Tenía el instrumento de mi primo en su raja y el mío en su boca, no pasó mucho tiempo y explotó de placer. Mi primo le mamaba las tetas y ella decía que no se la sacara que iba a acabar de nuevo en un momento que se sacó mi polla de la boca, así fue, tuvo un tercer orgasmo pero nosotros todavía no estábamos dispuestos a acabar.

Yo la puse en cuatro y le metí toda mi pija de un solo golpe en su coño y ella soltó un agudo quejido que me impulsó a metérselo con más fuerza y ella se metió la polla de Ubaldo en la boca, ahora era yo quien la penetraba y Ubaldo el que disfrutaba de sus ricas mamadas. La hice acabar de nuevo y cuando ambos creíamos que estaba exhausta sacó fuerzas de no se donde para decirle a mi primo que se acostara, se metió su polla en la raja y me pidió, no, me exigió que yo se la metiera por el culo. La obedecí con mucha alegría, protagonizando un cuadro hermoso, mi mujer embarazada penetrada por 2 pollas al mismo tiempo, Ubaldo disfrutaba de sus tetas y sus besos, ambos se la clavábamos hasta el fondo y allí si no pudo más, Yadira pegó un gran grito y acabó por quinta vez.

Cada uno sacó su polla y apuntamos a su cara, ahora sí íbamos a acabar, le llenamos toda la cara, las tetas, el vientre y ella se saboreaba nuestra leche. Yo le pregunté que si ahora si sentía bella y ella dijo que sí, que así se convencía cualquiera.

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