Como tu digas, hermano mayor!!!

hermanoo mayor

Antonio empezó a vivir sus pasiones sexules desde temprano. Su hermano mayor de 18 lo volvió su puta

Desde muy joven, Antonio se dedeaba por las noches, ya sentía mucha atracción por los hombres y con las hormonas revueltas sólo podía consolarse con sus dedos, sintiéndose lleno de algo.

Su hermano Andrés, 6 años mayor, había notado las prefencias de Antonio, pero no le dió mayor importancia.Andrés dejó el pueblo donde vivían a sus 17, para probar suerte en la Universidad de la ciudad más cercana.El pequeño Antonio por fín tenía la habitación para él sólo, y dar así, rienda suelta a sus deseos.

Ambos criados por una familia de pueblo, muy machista; la madre se encargaba de los quehaceres del hogar y el padre trabajaba los campos y la ganadería.Vivían cómodamente, aunque infelices, aún con todos esos bienes, la señora sólo servía para ser su esposa, aquel padre abnegado tenía otra mujer a la que le daba todas sus pasiones.Y ambas soportaban que el caballero fuese compartido.

Antonio iba creciendo y sus gustos junto con él, ya se metía de a dos dedos por el ano mientras se daba una buena paja.Tenía escasos años, moreno, velludo, de ojos y cabello oscuros, rasgos muy varoniles, y de voz gruesa, con un poquito de sobrepeso que en vez de incomodar, favorecían a aquellas nalgas que se hacían más grandes mientras aumentaba cada kilo.Un muchachín muy simpático y respingón.

Andrés no soportó la presión de la ciudad, luego de un tiempo y con su mayoría de edad recién cumplida regresa al campo, con la excusa del estrés que le causaba la vida citadina.La verdad había aplazado cada semestre y se había gastaso el dinero de su padre en fiestas, y ahora tenía un novio el cuál lo mantenía todo gracias a sus encantos; pues Andrés era un hombre bastante apuesto, también robusto, moreno, pero con un cuerpo muy definido, de esos negros que aparecen en las pornos con unas vergas grandiosas.Su único defecto es que era un puto, y con cualquiera coqueteaba.Julián, que había sido su novio por muchos meses lo abandonó dejándolo sin ningun respaldo, y a Andrés no le quedó de otra que volver a su pueblo cargando la mala fama que en la ciudad se había creado.

La familia estaba contenta, después de dos años Andresito ya había crecido bastante, era todo un hombre, cosa que su hermanito Antonio observó con cara de asombro.

– ¡¿Ese hombre tan grande es mi hermano?!, pasaba por su cabeza.

Por su parte y entre tanta alegría Andrés le dió un gran abrazo a su hermanito, no sin antes percatarse que éste ya estaba más grandesito y se gastaba un culote inmenso y jugoso.Los hermanos de campos y criados con mucho carácter, eran en verdad un par de puticas.

El padre orgulloso ordenó matar unas reses para celebrar el regreso de su hijo mayor que según él, había acabado con todas esas mujeres de la universidad.<¡Les cayó a pipe a to`itas!> exclamaba.Por su parte, la madre le preguntaba cuántas novias había dejado abandonadas por venirse al campo???/// Él ocultando su gran secreto:<<Sólo una mamá, pero nada serio, sólo me la cogía de vez en cuándo y era muy puta>>.La madre con gran sonrisa y refiriéndose a Antonio quién de manera lujuriosa escuchaba las historias de su hermano, le dice: <<Ve Antonio, aprende de tu hermano, que sí es un hombre>>.

Estas palabras lo pusieron en evidencia, por algo su madre lo había dicho, y por algo el pequeño se puso nervioso.<<¿Pero qué será eso que desconcierta a mi hermanito?>> Se preguntaba Andrés.

El día y la tarde transcurrieron normalmente, la familia se reunió, tios, primos, abuelos.Todos para convivir con el ahora bien formado Andrés.Pasado las 7pm todos se empezaban a marchar, algunos tomados, otros muy sóbrios y los que sólo fueron a comer, muy llenos.

<<Andrés, Tu regresarás a tu antiguo cuarto con tu hermano.Ya yo lo preparé todo.Si te da hambre por la noche o te sientes mal, lo que sea, sólo me levantas y yo te atiendo…Y tu Antonio cuidado y te pones de lambucio a comerte lo que hay en la nevera, que ve cómo estás como un cochino>>. Decía la madre a sus retoños.

Aún más confundido, Andrés aprovecha la noche para hablar con su hermanito.

<<¿Por qué mamá te habla así?, ¿Por qué te trata mal??>>

<<Loca que está.Siempre me trata así, sólo te quiere a ti, tu eres su hijo favorito>>

<<No digas eso, que me haces sentir mal, yo no soy perfecto cómo ellos y tu creen>>

Un silencio se apoderó por unos segundos y Antonio le pide a su hermano mayor, entre lágrimas, que lo acompañe a dormir esa noche en su camita.El pequeño ya estaba con mucho morbo por su hermano mayor y quería tenerlo cerca.Lo que no se imaginaba era que Andrés a sus 18 ya tenía muchísima experiencia.

<<¿ Hermanito y te gustan las mujeres y los hombres?>> pregunta Andrés al colorado Antonio mientras le ponía la mano en la espalda.

Antonio no respondió, sólo lo observó mientras su respiración se aceleraba ante la pregunta de su hermano mayor, que más que una sorpresa le generaba mucho temor porque su hermano parecía tan o más machísta que el resto de su familia.

<<No me contestes, ya lo sé todo.Desde que estabas más carajito yo lo sabía, sólo que no dije nada>>.

Se le acercó más al rostro de su hermanito y de lado, cara a cara a él, le susurró.,<<Tranquilo, tu secreto está a salvo>> mientras bajaba la mano hasta sus caderas.Antonio no pudo resistirse a ese manoseo que le calentaba el cuerpo y le empezaba a parar su verguita; su hermano lo rozaba con tanto calor que el pequeñín suspiraba y jadeaba.Andrés ya se había apoderado de las nalgas de Antonio, quién confundido y con su boca abierta le hacía saber que le deseaba.

Sus cuerpos empezaron a deslizarse entre dulces besos, el pequeño ya más suelto, empezó a meter sus manitas entre la camisa de su “big brother”.

<<Que zorrita eres, mira cómo tienes el pipe de duro>> decía Andrés, <<¿Ya te han cogido antes hermanita?>> preguntó.

El pequeño gimió un NO, pero no cualquier NO.era un NO acompañado de una cara de placer que le hacía poner los ojos aguados de felicidad.Nunca Antonio se imaginó que estaría así con un hombre tan perfecto y menos que fuera su hermano.

Pero Andrés no sólo quería besitos y tocaditas con aquél caliente puberto, así que le empezó a bajar su pantaloncillo y su diminuto interior, dejándolo sólo con su camisita.El jovencito intentaba abrir su culito lo más que podía para darle paso a las inmensas manos de su macho, y como buena putica las meneaba cada que su hermano le daba una nalgada.

Continuará…

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Escrito por MarianoKing

El rey del incesto y la pedofilia

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