Exceso de deseo

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Nunca se sabe hasta donde pueden llegar dos personas que se aman y desean

Nunca se sabe hasta donde pueden llegar dos personas que se aman y desean, y no hablo de un simple deseo sino que de ese deseo que te lleva al éxtasis, que no te deja pensar en otra cosa que no sea cogerte a tu pareja, verla gemir de placer, hacerla acabar una y otra vez. Esa excitación que no te deja dejar de pensar en sexo, que te hace oler a eso, que hace que todas las personas del sexo opuesto te miren. Que hace sentir ese calor por dentro. Que nutre tu imaginación de escenas de placer. De coas que quisieras hacer, de fantasías sexuales. De esos gustos prohibidos que ha nadie puedes contar y menos a tu pareja.

Conocí a mi pareja por internet, vive muy lejos de mi, en otro país, pero pasamos juntos todo el día conectados por internet. Usamos todos los medios posibles, nos vemos y escuchamos y por supuesto chateamos todo el día. Yo soy soltero, vivo solo y ella esta casada y tiene 3 hijos. Fue una suerte conocerla, ella es una mujer muy atractiva e inteligente. Nos topamos una vez en un chat de adultos, de esos que están llenos de hombres y solo algunas mujeres, y en donde ellas están acosadas por tanto macho caliente. Pero se dio que ella me contesto. Y de ahí nunca más paramos de chatear.

Ella es una de esas mujeres que los hombres no dejan, de esas mujeres que pasan por tu lado y no puedes dejar de mirarlas. Una mujer con un cuerpo te llama al sexo. Una mujer que te hace pensar solo en sexo. Y lo mejor es que descubrí que a ella le gusta tanto como a mi.

Les contare algunas cosas que hemos hecho a través de nuestra larga relación por internet. Como pueden imaginarse tanto deseo a la distancia nos deja pocas ocasiones para poder llevar nuestras fantasías a la realidad, pero con el tiempo lo hemos logrado, llegando a limites que ni sabia podía llegar. Estamos llegando al punto en que solo te dejas llevar por el morbo y el deseo. Y que lo único que importa es llegar a la mayor excitación.

En una de esas veces que conversábamos por internet, con el peligro que corría ella para que su marido no la descubriera, sabiendo que él ya estaba enterado que tenia algún novio o amigo por internet que la hacia llegar a la cama todas las noches con olor a deseo. Y que ella no lo dejaba ni tocarla. Lo que lo hacia morirse de celos. Por que no podía probar nada ni hacerle escenas de celos por un amante virtual. Que ni siquiera sabia si era real. No entendía como un hombre con solo palabras podía hacerla sentir tanto deseo como él en persona nunca pudo. Él la deseaba mucho pero ella ya no, y no dejaba que la cogiera. Una noche de esas de mucho éxtasis y deseo cuando ella me miraba como yo me masturbaba y ella hacia lo mismo. Él llega y se puso a ver que escribía tanto. Pero ella alcanzo a cerrar todas las ventanas. Lo malo es que no podíamos seguir con el ahí. Tenia tanto morbo que en un momento pense en algo que me hizo volver loco de excitación aunque también de celos. Sabia que ella estaba toda húmeda y que lo primero que iba a hacer cuando nos despidiéramos seria ir al baño a masturbarse. Pero le ordene que no se tocara nada. L e dije que se asegurara de que estuvieran los niños dormidos. Y que se fuera a poner algo muy sexy. Solo una tanga con una blusita ajustada y transparente. A lo que ella se negaba porque sabia que su marido vendría todo celoso a sacarla del computador. Le preguntaría que para que quería estar vestida así, o solo seria para que yo la viera. Bueno, esa era mi idea pero no se la dije. Ella solo acepto porque estaba muy excitada y quería saber que estaba planeando yo. Sabiendo que muy luego tendría que cortar la conexión porque su marido con ataque de celos no la dejaría. Cuando llego vestida solo con una tanguita blanca muy diminuta y una blusa color piel y transparente y muy ajustada, quede paralizado. Estaba para cogérsela. Nunca la había visto tan sexy. La desee como nunca. Con sus pezones paraditos, apuntándome, deseosos de que yo los chupara. Y con esa tanga que ya dejaba notar la humedad que ella tenia. Le dije que abriera muchas páginas de internet, pero todas con fotos de sexo. Unas veinte paginas al mismo tiempo. Toas con fotos explícitas de mamadas, cogidas, sexo anal, en grupos, de a tres , orgías, de todo. Ella comenzó a abrirlas y a excitarse mirándolas e imaginándose que nosotros éramos los de las fotos. Yo le mandaba direcciones y ella las miraba y dejaba abiertas las ventanas en el computador. Eran tantos s

itios que ya no se distinguía una de otra. Y esa era mi intención. Que su marido llegara y la viera viendo pornografía y no pudiera darse cuenta que también conversaba conmigo y que yo la veía. Tendría que revisar cada una de las ventanas para saber que veía en cada una y ya había abierto mas de 20. Cuando terminamos de hacer eso apresuradamente le conté que tramaba aprovechando lo excitada que estaba para que aceptara mi petición. Entonces, le dije: Amor sé que estas muy excitada y que tu marido vendrá luego a sacarte de acá, pero quiero que cuando venga le muestres las fotos que estas viendo y que te lo cojas frente a la cam, para que yo te vea. Por supuesto su primera reacción fue negativa, y me pregunto como podía pedirle eso y yo le dije que m excitó mucho imaginar verla cogiéndose a su marido porque yo se lo ordenaba. Ella me decía que no podía hacerlo y yo le dije que estaba muy excitado pensando en eso y le mostré por mi cam como estaba mi pene duro y erecto de solo pensarlo. Ella al verme se excito muchisimo y me volvió a preguntar si de verdad quería que ella se cogiera a su marido delante de la cam para que yo la viera. Y yo le dije que si, que eso quería y que era mi deseo. Que quería verla gozar de placer sabiendo que yo la miraba como cogía. Y ella me dijo que bueno que trataría de hacerlo pero que no sabia si podría hacerlo. En eso llego su marido muy enojado, y le dijo que apagara todo y se fuera a dormir, que parecía una puta frente a ese computador, que no dejaría que anduviera mostrándole su cuerpo a otro. Y ella le dijo que no hacia eso, que estaba muy excitada mirando paginas de sexo. Y comenzó a mostrarle a su marido las paginas que veía. Y el le comenzó a creer y a excitarse viéndola a ella toda húmeda. Y ella sabiendo que y hacía la cámara y excitarse cada vez mas con el morbo que le daba que se la estuvieran cogiendo y que la estuviera mirando el home que ella amaba y que el le había pedido eso. Gritaba y gritaba de placer, ya no podía mas con tanta excitación, y yo escuchaba y veía todo eso y me masturbaba , yo tampoco podía mas, era mucha mi excitación, como ver a mi hembra cogerse a otro hombre porque yo e lo pedí, ella gozo como nunca y yo también, su marido se la cogía desesperadamente, estaba muy excitado, hasta que acabo, y ella al sentirlo acabo d e nuevo otra vez, y yo al escuchar sus gemidos de excitación no pude más y solté mi leche. Quede todo chorreado de mi semen, nunca había sentido tanta excitación y ella al ver a su marido acabar lo tiro hacia atrás y le dijo que se fuera a lavar y se sentó frente a la cam y comenzó a masturbarse loca de deseo, quería acabar una y otra vez, quería verme y decirme como había gozado pensando en mi cuando se la cogían. Fue una noche de puro deseo a la distancia, no nos importo nada, ni los celos ni la pena, ni nada, solo darnos placer.

Autor: kurthnew

kurthnew ( arroba ) yahoo.es

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Escrito por Marqueze

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