La hija del jardinero

El sábado pasado fuimos varios amigos al chalet del padre de mi amigo Manuel para hacer una barbacoa y ver juntos el futbol.  Cuando llegamos en el chalet estaba Ramón, el jardinero del chalet, un hombre paraguayo de alrededor de 50 años. A Ramón lo ayudaba Larissa, la hija de su pareja. Una chica flaca y de baja estatura que tiene 18 años. Tanto yo como Manuel, Javi y Carlos saludamos a Manuel y a Larissa, sin darle demasiada importancia a ella.

Nosotros nos pusimos con la barbacoa y nos olvidamos de ellos. Así pasaron un par de horas, y Ramón terminó su trabajo. Después de ello, el jardinero daba vueltas y trataba de quedar a solas con Manuel. Este se dio cuenta de esto y se alejó del grupo con Ramón. Al volver nos dijo que Ramón tenía una deuda de juego y necesitaba 500 euros para pagarla. Que nos ofrecía dejarnos a Larissa para que follara con nosotros por esa suma. Entonces se acercó Ramón y nos dijo que Larissa era toda una mujer y estaba bien educada, que obedecería todos nuestros deseos. Además, nos enseñó el carnet de identidad de ella para mostrarnos que era mayor de edad. Nosotros asentimos y juntamos los 500 euros. Quedamos que el mismo la recogería cuando nosotros lo llamáramos.

Al marcharse Ramón lo primero que le pedimos a Larissa fue que nos comiera la polla a los cuatro. Después, mientras Javi fue a por condones, para no preñar a Larissa, los otros entramos al chalet, la desnudamos y la bañamos. Los tres le fuimos enjabonando el cuerpo y después lo recorrimos con las manos. Al terminar la secamos y la llevamos a una cama.  Larissa parecía una muñeca. Primero nos dedicamos a chuparle sus pequeñas tetas y a jugar con los dedos en su coño. De a poco la fuimos follando de en uno, por el coño, por el culo, por la boca. La paraguayita aguantaba todo sin chistar, hasta una doble penetración que le practicaron Javier y Carlos. Mientras Carlos, boca arriba, sentaba a Larissa en su polla dándole por el culo, Javier la penetraba por el coño, besándola apasionadamente. Al rato Larissa explotó con un orgasmo intensamente grande.

Los chicos siguieron follándola. Larissa aguantaba, mientras Manuel se acercó y le metió su polla en la boca. Después fuimos cambiando de posiciones. La follada fue interminable, duró más de una hora y media, hasta que los cuatro comenzamos a corrernos. Javi lo hizo en la boca de Larissa, yo y Carlos le llenamos el culo de semen, mientras que Manuel le baño las tetitas.

Después de eso descansamos el tiempo que nos llevó tomar unas cervezas, para atacar nuevamente a Larissa, que ya se había lavado. Entonces comenzamos a encularla otra vez, después pasamos a meterle cosas en el coño a Larissa: zanahorias, pepinos y hasta una botella de cerveza. La dilatación de su coño era tan grande que Larissa no se quejaba de nada. Luego de varios minutos de jugar de esa forma, pusimos a la paraguayita en cuatro patas, y por turno volvimos a encularla. Primero fue Manuel. La agarró de la coleta con una mano mientras con la otra bajaba por su espalda y luego le acariciaba las nalgas, para finalmente clavarle la polla por el culo hasta que sus cojones toparon contra el culo de ella. De la garganta de Larissa surgió un grito de dolor. Manuel comenzó a moverse lentamente, iniciando un movimiento de dentro-fuera pero cada vez más rápido. Al rato comenzó a jadear y se corrió en el culo de Larissa. Luego se salió de ella y fue el turno de Carlos quien se puso a encularla como animal cogiéndola de las caderas. Las embestidas de Carlos se volvieron cada vez más fuertes y entonces se puso a azotarle las nalgas a Larissa con fuerza mientras seguía enculándola. Después le introdujo los dedos de una mano por el coño. Finalmente se corrió dentro del culo de Larissa y con sus manos le abrió las nalgas para veamos como tenia de dilatado el culo.

Entonces fue el turno de Javier. Primero le palmeo el culo hasta que se lo puso completamente rojo. Después empezó a sobar dulcemente el culo de ella. Luego se puso a follarle con sus dedos el culo. Posteriormente se puso a taladrarle el culo. Momento en el cual su mano derecha le penetró el coño. De esa forma siguieron durante un rato, hasta que Javi se corrió el culo de Larissa.

Finalmente fue mi turno. Comencé a darle por el delicioso culito, el cual estaba más que dilatado. Larissa, trataba de apretar la polla apretando el esfínter y se movía deliciosamente, tomando mi mano y colocándola en su coño para que la masturbe. La sesión anal es larga, ella no deja de mover sus nalgas y presiona mi mano para que mis dedos entren en su vagina. Ella solo gime y se mueve ensartada por mi polla. Ella se mueve más y gime ansiosa tratando de tener un orgasmo, ya nada la detiene y sus movimientos aumentan. Me es imposible y sin remedio eyaculo en su recto, ella sigue con sus movimientos y presiona mi mano en su raja, de pronto da un grito de placer, llegando al orgasmo por segunda vez. Mi polla queda dentro de ella hasta que se achica. Luego de un rato bañamos a Larissa y llamamos a su padrastro para que la recoja. Le decimos que la nena se había portado muy bien y que se la devolvemos bien follada. Antes nos quedamos con el número de Larissa para quedar con ella en otra oportunidad, pagando a a ella directamente en lugar de a Ramón.

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