La primera vez de muchas

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Mi nombre es Joel y esta historia comienza  en el fin de año de 2010, donde nos fuimos de vacaciones a Fuerte ventura, alquilamos un apartamento para pasar el fin de año. Fuimos mi familia compuesta de mi mujer y mi hija de 20 años Ellie, y otro matrimonio, él era un amigo y compañero del trabajo su mujer y su hija Jessica. Habíamos pasados muchas vacaciones.

El apartamento estaba compuesta por 3 dormitorios en uno nos instalamos mi mujer y yo, en otro el José, que era mi amigo, y su mujer y en el otro nuestras dos hijas. en medio de los dormitorios estaba el cuarto de baño uno para los 6. Llegamos un viernes por la tarde nos dieron las llaves del apartamento a las 17 de la tarde.Llegamos y nos instalamos cambiándonos nos fuimos los hombres con las chicas a la piscina mientras nuestras mujeres deshace las maletas. Cuando llegamos a la piscina pusimos las toallas en el césped, José y yo nos sentamos mientras que las chicas se quitaban las camisetas y los pantaloncitos cortos que llevaban mi hija Ellie tiene una cuerpo parecido a Jennifer Lawrence morena con ese cuerpo delgado y bien formado la hija de mi compañero Jessica era la misma imagen de su madre rubia con los ojos marrones y con unas piernas larguísimas y un trasero redondo ambas con sus pechos redondos. Yo con mis gafas de sol las vigilaba y veía como las chicas jugaban en el agua mientras que José leía el periódico.

Al rato llegaron las mujeres para pasar el resto de la tarde con nosotros 4.

Al anochecer nos arreglamos y nos fuimos a cenar a una pizzería que había cerca las chicas lucía unos vestidos hermosísimos que dejaban ver sus figuras  y sus largas piernas. En la cena los adultos pedimos de beber lambrusco y las chicas pidieron refrescos y para comer pizzas todo el mundo. Cuando vino la botella de lambrusco les fueron a poner a las chicas pero la madre de Jessica dijo que no, que eran muy pequeñas así que se quedaron sin beber.

 

A la mañana siguiente hicimos la misma jugada. Los hombres nos fuimos a la playa con las niñas y las mujeres se quedaron haciendo las labores de la casa y la comida. José preparó una nevera con cervezas y refrescos y  yo cogí cuatro sillas de playa para pasar el día en la playa. Cuando llegamos a la playa mientras que José y yo pusimos las sillas y las sombrillas en la arena las chicas se desprendieron de sus camisetas y de sus pantaloncitos quedándose en bikini las dos, Jesica uno blanco y Ellie uno amarillo ambos se les metía por dentro de sus culitos, me ponía muy nervioso fijarme en el culito y en los pechos de mi hija, era algo perturbador pero a la vez morboso. José no hacía otra cosa que leer el periódico mientras yo me fijaba en el cuerpo de las dos chicas mientras jugaban a las palas y como cuando se agachaban se les veía los pechos y como se movían esos culitos. Me abrí una cerveza y me puse las gafas de sol, siguiendo mis instintos sexuales ya que no podía evitar mirar por lo menos que no me descubrieran. Las chicas se cansaron de jugar a las palas y se vinieron a nuestro lado, Jessica abrió la nevera de su padre y sacó dos colas pero no llegó a cerrar la nevera cuando sacó una cerveza y mirando a su padre dijo

 

-¿Puedo?  – su padre apartó la mirada del periódico. miró la cerveza.

-Claro, pero no se lo digas a tu madre.- le respondió.

-Eso no se lo digas a tu madre – añadí yo

-Gracias papi – le dijo mientras le daba un beso en la mejilla a su padre y otro beso a mí

-¿y yo papi? – me preguntó mi hija.

-Claro pero lo mismo y dale las gracias a tu tío José que las ha traído,- ella me dio un beso en la mejilla a  y otro beso a José.

 

Se sentaron en las toallas junto a nosotros untando crema por todo el cuerpo yo veía como con sus manos se refregaba la crema solar mientras se bebían las cervezas. Cuando terminaron esas cervezas se tumbaron boca abajo en la toalla primero Jessica y luego mi hija. Al rato mi hija  se desató el nudo de la parte de arriba del bikini dejando ver su costado y parte de su pecho izquierdo Jessica solo se desató el nudo dejando las tiras de su bikini a los lados de su costado.

Al rato de estar tostándose

-¿Papá me pones crema? – me dijo mi hija.

-Claro – Pasé una pierna por encima de su cuerpo y me puse de rodillas en la arena con el cuerpo de ella en medio de mis piernas. Miré a José que seguía leyendo el periódico, miré a Jessica y estaba con su cascos mirando hacía José con los ojos cerrados, miré al otro lado y las personas que estaban más cerca nuestra era un pareja a 100 metros.

Puse crema en mi manos y empecé a acariciar la piel de mi hija, suavemente por lo hombros y luego pasé mi mano con crema por su costado, ella separaba los brazos para que mi mano acariciaba su costado luego bajé mis manos hasta su trasero acariciándolo de poca vergüenza luego bajé por sus piernas y subiendo por dentro de sus muslos tocando como el que no quiere la cosa su conchita. Mi polla se estaba poniendo dura con ver y tocar el cuerpo de una joven de 20 añitos bajo mi cuerpo, levanté la vista y mi a mi señora venir andando con la esposa de José , me levanté ella elevó un poco sus cuerpo volvió a mirarme para darme las gracias pero esta vez dejó ver algo de su pecho y yo me senté en mi silla tapando mi erección. al momento llegaron nuestras y echaron a las chicas un bronca de órdago” Como unas señoritas podían estar con los pechos al aire” ellas se excusaban diciendo que estaban boca abajo y que no había enseñado nada. José se reía y yo me quedé callado. luego José dijo, “donde sino van a estar más tranquila que a la vera de su padre y su tío. las chicas se colocaron el cordón del bikini y se sentaron a tomar el sol. Ya era la hora de comer y las mujeres sacaron una mesa y la comida filetes empanados y tortillas de patatas. José sacó cerveza para todos incluso para las niñas pese a la negativa de su mujer pero le decía “Mujer un día es un día”  pero la mujer se negó tras comer Los hombres fuimos a por el postre a un chiringuito que estaba a 300 metros las chicas se vinieron con nosotros para elegir helado. En el chiringuito pedidos varias cervezas unas macetas que son más grandes que los vasos normales de tubo, cuatro cervezas una para cada uno y tranquilamente nos la tomamos en el chirirguito luego pagamos y cogimos varios helados que nos lo comimos por el camino y los otros se los dimos a nuestra esposas- Las niñas se fueron a bañar y yo las miraba desde mi silla como jugaban con las olas cuando José se levantó diciendo que hacía mucho calor que se iba a bañar. Yo me levanté con él y juntos con mi cerveza en la mano mientras que Jessica, Ellie se bañaba con José. Ellie se vino a la orilla  estar conmigo vigilando que su madre no le viera me pedía que le diera más cerveza a lo que yo disimuladamente le daba. Tras el baño nos fuimos a las toallas y Jessica y Ellie empezaron a jugar a las palas pero al rato Ellie se empezó a encontrar mareada . Mi esposa, su madre que no era tonta al olerle el aliento supo que le habíamos dado cerveza  José le dijo  “Mujer un día es un día” para quitar hierro al asunto pero eso no apaciguó el mosqueo de la madre que se iba a la casa con su hija para darle una pastilla de b12 para los mareos que tenía. Yo le dije que no fuera tonta que yo la llevaba a la casa ya que me iba a ir a dormir la siesta y que ella se quedará disfrutando de la playa, ella aceptó Ellie se puso su pantalón y su camiseta,  José se quedó jugando con su hija y nuestras esposas se quedaron disfrutando de la playa.

Por el camino casi no se podía caminar recta por lo que la tomé de la cintura para que no se cayera. Al llegar a la casa en la verja de la entrada Ellie empezó a vomitar llenado se la camiseta y el pantalón de vómito. Cuando llegamos a su dormitorio no podía dejar que se quedar con la ropa llena de vómito y además con esa bolinga así que me salió mi lado de padre y la llevé al baño.

 

En el baño la senté en el váter mientras le sacaba la camiseta llena de vómito y la ponía en el bidet. Le quité sus botines blancos y también su pantaloncito vaquero dejándola sola con el  bikini, pero me dí cuenta que la parte de arriba estaba también manchada así que se la quité dejando sus pechos al aire, no pude evitar lanzarle varias miradas a sus pechos eran pequeños y redondos con los pezones rosados, la parte de mi mente hombre estaba despertando. Ella me miró y me preguntó.

-¿por que me estas quitando la ropa?

-Para que tu madre no vea que has vomitado y si la vé manchada se va a enfadar mucho, ahora lo remojo y lo tiendo para que se seque y no se dé cuenta.

-Vale, perdona.

-¿ por qué?

-Por haberte manchado la camisa.

 

Miré mi camisa y me dí cuenta que estaba manchada de vómito también y me la quité y la eché en el bidé también.

Cogí a Ellie y la metí en la ducha y empecé a duchar la pero desde el borde de la bañera no podía sostenerla por lo que tuve que meterme dentro de la bañera con ella. Vi que el agua de la ducha se había vuelto amarilla y miré a Ellie y ella me miró y dijo “ me he hecho pipí” así que la sujeté para quitarle la parte de abajo del bikini.

Tenía a mi hija desnuda en la ducha veía como el agua que le caía en la cabeza mojando su morena melena pasaba por su dulce rostro para alcanzar su labios y barbilla donde caía a sus pechos redondos y pequeños  mojando sus pezones rosados luego bajaba por su vientre de piel blanca llegando a su felpudo totalmente rasurado  y a su hermoso trasero bajando por las piernas llegaba a sus lindos pies y de ahí a la bañera y al desagüe. Ya se había despejado un poco y se podía sostener en pie cuando se fijó que a mi bañador le había salido un bulto, mi polla se había puesto erecta. Ella no pudo evitar poner su cara de sorprendida.

 

-Papá, esa es tu polla.- preguntó.

-Si-

-¿Por qué está así?

-Porque el roce con tu cuerpo a hecho que se ponga dura.

-¿por qué no te la sacas? nunca he visto una de cerca.

-No creo que sea procedente. – le respondí.

-Vamos por favor – dijo mientras que tiraba del cordón de mi bañador desatando el nudo.

-No – la cabeza de mi polla se asomaba por encima del bañador mientras que las manos de mi hija la tocaba.

-Vamos – dijo mientras que mi bañador mojado bajaba por mi pierna dejando mi polla al aire.

 

Ellie examinó mi polla con su manos mientras que la acariciaba, quizás nunca había visto una pero sabía cómo tocarla para no hacer daño a su dueño.

-¿ te gusta esto que te hago? – dijo mientras movía el pellejo de mi polla arriba y abajo.

-Si me encanta. – en mi mente la parte de padre se había esfumado y sólo me quedaba la parte de hombre, alargué la mano y empecé a tocarle los pechos. A ella le gustaba no solo jugar con mi polla sino que mis manos estuvieran dando cuenta de sus pechos, me armé de valor y me acerqué a darle un beso mientras que sus manos sujetaban mi polla y mis manos sus pechos con la cortina abierta y el agua de la ducha cayendonos encima de nuestras cabezas.

 

Dejé de besarle y quite sus manos de mi polla, salí de la ducha y cogí una toalla. Envolví a Ellie en esa toalla y la cogía en brazos como si fuera un bebé. Caminé con ella hasta su cama y lentamente la dejé sobre ella, me puse encima suyo y le abrí los dos lados de la toalla con la que la había envuelto. Su cuerpo desnudo estaba frente a mí. Abrí sus piernas y introduje mi lengua en su coño, por la reacción que tuvo era seguro que nadie le había hecho una comida de coño, iba  a ser la primera y sería con la que compararía el resto que le iban a hacer en su vida. No es que sea un experto pero se lo iba a poner el listón muy alto al próximo. No dejaba de moverse en la cama mientras que mi lengua acariciaba su clítoris. Una vez suficiente húmeda dirigí mi polla hacia su coño y cuando se la iba a clavar me paró diciendo que no me preocupara que ya no era virgen. Así que con suavidad le metí la polla, poco a poco metiendo la y sacándola hasta que en una de las veces entró toda. Ella no paraba de moverse y de jadear y de resoplar estaba  en la gloria y no había nada más que empezado.   a simple vista parecía que mi polla iba a reventar a Ellie, su delgadez y lo gorda que es mi polla parecía que la raja del coño se le iba a abrir, pero no fue así.

Tras un apoteosis orgasmo se corrió y luego yo sacándola de sus coño y manchando le la barriga y los pechos. Me levanté y la volví a coger en brazos esta vez sin toalla, y la dejé en la ducha fui a la habitación de Ellie a coger la toalla y me metí en la ducha con ella momento en el que aprovechó para agacharse para darle gracia a mi polla por haberme follado también. Una vez terminada la ducha la dejé en su cama le dí un  beso, y me fui a la mía a dormir la siesta.

Cuando me desperté habían llegado todos, ya era de noche José estaba sentado viendo la tele y nuestras esposas estaban haciendo la cena, Jessica y Ellie estaban jugando a las cartas en la terraza. Cenamos en la terraza, Ellie y yo nos comportamos con normalidad pero esa fue la primera vez de muchas.

¡Valoralo! ¿Qué te ha parecido?

Escrito por Joel y Ellie

Somos un padre y una hija que queremos compartir nuestras experiencias sexuales entre nosotros y con más gente. Nuestra relación no es solo sexo sino de Amor

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