Lee aquí la primera parte de «La Seducción de mi Madre»
Víctor continuo con el manoseo de una forma magistral, esta vez ya era totalmente descarado y mi madre solo gemía una y otra vez, a las 10 minutos suena pero esta vez el celular de mi madre, ella estiro su brazo y contesto, era Sandra avisando que se había complicado y que no llegaría hasta la noche, pero que con confianza continúen y que hagan el estudio planificado, colgó. Ella le dijo a Víctor que era su mujer y que volvería en la noche, ella intento pararse pero él no la dejo y le dijo que terminaría el masaje antes de empezar los estudios, ella no dijo nada y callo, como ella estaba con un vestido enterizo algo suelto, él le dijo que para mejorar el masaje sería bueno si se lo quitaba, ella pregunto balbuceante si eso estaría bien, a lo que le contesto “claro que sí”, y antes que ella dijera algo le quito los dos sujetadores de los hombros y empezó a bajarlos.
Ella hundió el rostro en los cojines del sillón y como instintivamente levanto un poco el cuerpo para que el pudiese quitar todo el vestido, y ahí la tenía solo con calzón y sostén boca abajo, ella no volteaba, seguía con el rostro escondido en los cojines, el empezó a recorrer su cintura, su cuello, acerco sus labios por detrás de sus orejas y le respiraba, le daba ligerísimos besos en el cuello, ella solo se dejaba hacer, en un momento ya ella no tenía el sostén, seguía en la misma posición, cuando empezó a bajar el calzoncito de a poquitos, ella con una mano intentaba que no se lo quite y con la otra trataba de apartar sin éxito su cuerpo, pero siempre en la misma posición boca abajo, a su vez el recorría con su boca toda su espalda, con la mano izquierda continuaba su manoseo excitador y con la otra bajaba la última prenda que ella llevaba puesta, entra jalones finalmente ella ya tenía la tanga en los tobillos, el empezó a masajear sus nalgas y puso sus labios en la abertura de su culo y le hizo un meso negro, ella grito NOOO y se volteo rápidamente como un resorte, hizo el intento de sentarse y sorpresa, él ya estaba completamente desnudo.
Ahí los dos cuerpos hambrientos de placer completamente desnudos, al intentar levantarse ella de ahí él le coloca su dedo en los labios, ella respiro, con la mano izquierda hizo el ademan de cubrirse las tetas y la otra mano sobre el sillón, el directamente la beso, ella lo abrazo del cuello y correspondió el beso, textualmente fue un beso bastante ardiente por ambas partes, se estaban devorando, se notaba que ella estaba con mucha necesidad de sexo, fue ella la que directamente le cogió la pinga y se la coloco directa en la raja le dijo lo quiero ya hazlo!!!
Él le abrió las piernas con ambos brazos y empezó el vaivén, ella correspondía el frenético movimiento de la misma forma, se hizo como un hermoso baile rítmicamente de ambos cuerpos, ella lo abrazaba con las piernas, arañaba su espalda, lo besaba y lanzaba gemidos todo el tiempo, por parte de él la cogía de las nalgas de forma muy firme y en cada embestida se la metía toda, cada cierto rato se contorneaba y le besaba las tetas mientras seguía con su movimiento de mete y saca, fue una escena muy buena y excitante, y a pesar que era mi madre la protagonista, si bien es cierto inicialmente sentí mucha bronca, me sentí muy excitado por lo que veía, tenía la pinga bien parada y a pesar que tenía a Sandra a mi costado preferí hacerme una paja antes que insistir con ella, fueron varios minutos que Víctor se estuvo cogiendo a mi madre, ella abrió las piernas y empezó a dar espasmos, echo la cabeza para atrás y sus gemidos fueron más fuertes e intensos, estaba teniendo un orgasmo, el seguía embistiendo y pasados unos segundos empezó a correrse dentro de ella, su intensidad empezó a bajar poco a poco hasta ambos quedar quietos y con los cuerpos pegados, se estuvieron besando sin separarse, en ningún momento se la sacaba de la concha, yo empecé a correrme también la la paja que me estaba haciendo y Sandra empezó a reírse, en ese momento apago el video de su celular.
Fue así como fue el inicio de todo, ella me dijo que tenía varios videos y que ya habían cumplido muchas fantasías, me dijo también que si quería seguir viendo feliz a mi madre, que no me meta en eso y que me dedique a disfrutar de ver e imaginar eso, incluso me dijo que hasta podría ayudarla a tener sus encuentros sin que nadie sospeche, lógicamente le dije que no y terminamos la conversación ahí, pero me dejo pensando en que era cierto que mi madre se veía muy feliz estos últimos meses, una felicidad que hacía tiempo no le veía, tenía la posibilidad de decírselo a mi padre y terminar con eso, o callar y dejar que ella a sus 40 años pueda disfrutar de su cuerpo y realizarse como mujer, ser feliz, me entro ese dilema.
