Tenía 18 años y ya se habían hecho comunes los reclamos de mi padre hacia mi madre y escenas de celos que le hacía con cierta persona, entre ellas un vecino abogado nuestro y un amigo del grupo parroquial donde ella asistía.
Me presento, mi nombre es Oscar, mi padre se llama Luis y mi madre Lucia, el es un militar de 60 años retirado, mi madre es mucho menor que el, tiene 40 años, yo soy el menor de sus hijos con 18, tengo un hermano mayor que es casado y no vive en casa.
Mi padre como dije anteriormente es retirado y se dedica a labores de casa y a viajar. Mi madre asiste asiduamente a una iglesia católica de la cual es miembro y tiene un cargo, por consiguiente casi todas las semanas va a retiros y reuniones de convivencia (asi le llaman ellos), pero minimo desaparece de casa todos los viernes en la noche y vuelve los domingos en la noche después de sus retiros o convivencias espirituales.
Cabe mencionar que mis padres ya hacía algún tiempo no dormían en la misma cama (él duerme en un dormitorio aparte) por lo que era fácil deducir que ya no tenían sexo (era comprensible por la edad de el).
En mi casa cada dos semanas hacían reunión también donde asistían parte de los miembros de esa congregación, por lo que conocí a varios miembros, Victor, un vecino nuestro, casado y con familia de 40 años de edad, Cristina, ama de casa de 43 años, Adela, también ama de casa de 33 años con una hija, Pablo, estudiante de derecho de 21 años y otros mas.
Cierto día escuche a mi padre reclamarle a mi madre insinuando que tenia algo con Victor, miembro de la congregación a lo que ella se reía, se ofendía y decía que estaba loco, yo solo atinaba a escuchar.
Me gusta siempre hacer viajes por lo que viaje de turismo a la selva central, una semana después justo al retornar uno un paro en la carretera, lo que me obligo a hospedarme en un hostal, grande fue mi sorpresa al encontrar a la esposa de Víctor, Sandra, compañero de congregación de mi madre en la recepción del hotel, y como había demasiada demanda por el paro, no tenía habitaciones. Ella le rogó pero ya estaba copado el hostal, yo la salude y me explico la situación, al escucharla le dije a la recepcionista si podía hospedarse en mi habitación, me dijo que no bahía problema, cuando le comente que era habitación individual como que se incomodó, le dije que no se preocupe, nos acomodamos y el objetivo era solo pasar la noche.
Vale recordar que la Oroya, pueblo en el que estábamos es un lugar muy frió, por lo que le propuse a teresa (así se llamaba) salir a tomar unos calentitos (tragos exóticos que calientan el cuerpo) ella acepto.
Pasados varios tragos, le pregunte por su esposo Victor y la congregación a la que asiste, como estaba algo mareada me dijo algunas cosas, entre ellas me comento los agasajos que se daba su esposo con mi madre, osea que eran amantes y que ella estaba enterada de todo eso, yo no lo pude evitar pero antes que continuara le di un beso al que ella correspondió, fuimos a la habitación y seguimos besándonos, ya en la cama le quise sacar a ropa pero ella no permitió, me dijo que no pasaría nada mas que los besos y que dormiríamos, le pregunte porque no se animaba si sabia que su marido la engañaba, ella me dijo que el a pesar de su engaño la tenia muy bien atendida y la hacia vibrar en la cama, por lo que no tenia necesidad de otro macho y que por su parte el podía acostarse con quien quiera, aparte que ella tenía una fantasía de ver a su marido haciendo el amor con otra mujer y otro motivo era que su marido le estaba pidiendo metérsela por el culo y ella tenía miedo de eso ya que está muy bien dotado según ella así que como que aparte de cumplir su fantasía también podía encontrar otra mujer a la que el le reventara en culo y así todos estarían felices, yo le dije que era un cabrón y que le contaría a mi padre, ella me contesto que no me metiera, que el se lo merecía porque ya no podía atenderla y menos dejarla satisfecha, incluso sabía que ya no dormían en la misma cama, le pregunte como sabia eso y ella me contesto que mi madre misma se lo había contado, ella se lo contó a su marido y ahí el muy pendejo empezó su cometido de acostarse con mi madre, el no asistía a esa congregación parroquial hasta que se enteró de eso, empezó a asistir y se encargó que lo colocaran en el mismo grupo que mi madre, debido a que ella y Sandra eran las mejores amigas, no le fue difícil entrar en confianza con ella, Sandra y Víctor tenían pensado satisfacer la fantasía de ella a costa de mi madre, ellas se reunían muchas veces en casa de Sandra, pasaban largas horas, se convirtieron en casi confidentes, entonces fue cuando decidieron que ya era hora de consumar su fantasía, un domingo por la tarde después de la misa decidieron ir a casa de ellos, mi padre ya estaba acostumbrado a no ver a mi madre todos los domingos ya que tenían sus reuniones de estudio o actividades después de misa y esas reuniones se extendían hasta pasadas las 7 u 8 pm, si no estaban ahí se iban de retiro desde los viernes hasta los domingos en la noche, era ya la rutina, aquella vez tenían todo preparado, me contó que habían puesto una mini cámara de vídeo con memoria de varias horas, fue entonces que mientras me contaba eso, me mostró en su celular un vídeo donde estaba todo, fueron los 3 a casa de Víctor y Sandra, mi madre no sospechaba los planes que ellos tenían, fueron muy directos a todo, apenas se sentaron en los sillones a conversar Sandra fue a preparar unos “refrescos” y echo al de mi madre un polvo de esos que sirven para excitar a las mujeres, era uno muy potente que había conseguido, después de unos minutos de haber tomado, ella empezó a sudar, su rostro se puso muy rojo, Sandra se le acerco y empezó a hacerle unos masajes, le dijo que estaba tensa y mi madre acepto, Víctor se fue unos minutos, Sandra hizo acostar a mi madre boca abajo en el sillón mientras la masajeaba, pero esos mas que masajes fueron un manoseo, toques para excitarla aún más, como mujer ella sabía donde tocar y excitar a mi madre, cuando ella empezó a soltar gemidos durante el masaje entro Víctor, se sentó frente a ellas y les dijo que continuaran, que no se hagan problemas por él, mi madre estaba tan excitada que prácticamente lo ignoro y Sandra seguía con su trabajo de prepararla y excitarla más, Víctor volvió a salir y en segundos sonó el celular de Sandra, ella es enfermera y supuestamente la llamaban de la clínica donde trabajaba aduciendo una emergencia, ella misma le dejo la posta a Víctor, mi madre intento ponerse de pie pero el no la dejo poniendo sus manos en su espalda, Sandra le dijo que se iría pero solo tardaría máximo media hora, que continúe con el masaje con confianza y que cuando vuelva empezarían sus supuestos estudios de su parroquia, ella se fue pero volvió a entrar por la puerta trasera en silencio. En ese momento me prepare para ver como se iban a coger a mi madre magistralmente.

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