Lee aquí la primera parte de «La tentación sigue»
Comimos todos, al terminar, mi hermano me llevo al hotel en donde me iba a quedar, era un buen hotel y estaba lleno, pero como el gerente era amigo de mi hermano, fue fácil conseguir una habitación, me instale, me di un buen baño y me quede dormido, hasta bien entra la tarde. Sería como las 9 de la noche, cunado sonó el teléfono, conteste, era la voz de mi hermano, me dijo “ya párate, ¿Qué no le vas a festejar el cumpleaños a mi sobrina? Si, le conteste, déjame arreglarme, el contesto, en media hora pasamos por ti, rápidamente me levante, me arregle y baje al lobby, era mi hermano y su esposa, mi sobrina con su novio y mi hija con un amigo, las tres estaban echando tiros, sobre todo mi hija, estaba despampanante, al verla, ella se tomo el vuelo del vestido y giro lentamente, solo para que yo admirara su belleza, suspire y le mande un beso.
Fuimos a una disco, ubicada por el rumbo de Icacos, cerca de la base naval, estuvimos bailando en bola, despues nos fuimos un lugar en donde se podía bailar un poco más pausado, pedimos unas copas y estuvimos libando todos, unos más que otros, sobre todo mi hermano y mi cuñada, despues pusieron música romántica esa que se puede bailar pegados, primero saque a bailar a mi sobrina, durante la pieza, ella se me pegaba como lapa, podía sentir la dureza de sus tetas y su perfume embriagante, me puso a tono, cuando termino la pieza, se me quedo viendo, no dijo nada, seguramente sintió mi erección, luego baile con mi hija, ella se entrego en mis brazos, pegadita a mí, fue una sensación maravillosa tenerla tan cerca de mí, la verdad, ella despertó en mí una sensación de deseo y de ternura.

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